Principales Estatutos De Estudio Bíblico

Por el Hno. Harold Camping
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

LA BIBLIA DEBE SER OBEDECIDA ( 2 de 2 )

Debido a que la Biblia es la revelación de Dios, debe ser obedecida y Dios enfatiza este estatuto en el siguiente registro:

“Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos.
El que dice, Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él;”
1Juan 2:3-4

La Biblia es el libro de leyes, en otras palabras es un libro de reglas. Por medio de este libro Dios nos ha entregado los mandamientos que debemos obedecer.

Esta es la razón por la que, a pesar de que los demonios creen, reconocen e incluso declaran que Jesús es el Cristo (el Mesías) quien vino en carne, de todos modos ellos están sujetos a condenación de muerte eterna.

Los demonios están en lo correcto en lo referente a las doctrinas de Cristo, sin embargo ellos no están listos a ser obedientes a uno o todos los mandamientos que Dios presenta en Su Santa Palabra.

Dios declara: “En esto conoced el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo es venido en carne es de Dios:” 1Juan 4:2

Notemos que la palabra clave aquí es “…confiesa…” Regularmente nosotros usamos esta palabra, para expresar una simple y abierta admisión de la verdad.

Pero el uso que Dios le da en Su Palabra, no es una simple admisión de Su Verdad, sino que también implica una identificación con esa Verdad (Cristo).

De esa manera, solo un verdadero creyente, una persona que verdaderamente ha nacido de arriba, uno que ha nacido del Espíritu Santo, puede ciertamente confesar estas verdades registradas en 1Juan 4:2-3

Esto es porque solamente un verdadero hijo de Dios, un verdadero cristiano, es quien está listo y deseoso de ser totalmente obediente al Evangelio de las Sagradas Escrituras.

Sobre los profetas falsos registrados en Mateo, Dios declara: “Y guardaos de los falsos profetas, que vienen á vosotros con vestidos de ovejas, mas de dentro son lobos rapaces.
Por sus frutos los conoceréis. ¿Cógense uvas de los espinos, ó higos de los abrojos?
Así, todo buen árbol lleva buenos frutos; mas el árbol maleado lleva malos frutos.
No puede el buen árbol llevar malos frutos, ni el árbol maleado llevar frutos buenos.
Todo árbol que no lleva buen fruto, córtase y échase en el fuego.
Así que, por sus frutos los conoceréis.
No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos mucho milagros?
Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad.”
Mateo 7:15-23

Dios allí, claramente nos enseña que a pesar de que estas personas reclaman y afirman identificación el Cristo de la Biblia, ellos no son salvos, ellos no han nacido de nuevo, ellos no tienen al Espíritu Santo.

En ese contexto, Cristo les declara: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos.” (v. 21)

Esta es una advertencia muy seria, pues Dios nos deja ver que estos falsos creyentes o falsos profetas no hacían o cumplían la voluntad de Dios, de allí sabemos que no se podía confiar en el evangelio que ellos predicaban.

Dios claramente nos enseña que El Verdadero Evangelio está asociado íntimamente con la obediencia a los mandatos o preceptos de la Biblia. Esto es porque la Biblia es el registro de la voluntad de Dios.

De esta manera, con firmeza y seguridad podemos exponer dos estatutos:

1) Toda la Biblia es la Palabra de Dios. Ella es la autoridad máxima y la Palabra de Dios.

2) Un verdadero creyente ó adepto del Verdadero Evangelio, está listo(a) a ser obediente a cualquier cosa y todas las cosas enunciadas en la Palabra de Dios. Ella es la autoridad a la cual debemos someternos.

Dios resume o sintetiza estos estatutos cuando advierte:

“Porque yo protesto á cualquiera que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere á estas cosas, Dios pondrá sobre él las plagas que están escritas en este libro.
Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad, y de las cosas que están escritas en este libro.”
Apocalipsis 22:18-19

LA BIBLIA SOLAMENTE Y ELLA EN SU TOTALIDAD, ES LA PALABRA DE DIOS

Debemos encarar otras preguntas: ¿Es la Biblia solamente la Palabra de Dios? ¿Guía a la Verdad el Espíritu Santo a través de otros medios aparte de la Biblia?

Por ejemplo: ¿Es posible que Dios, el Espíritu Santo me hable a mí a través de un sueño o visión?

A medida que examinemos estas preguntas, rogando la dirección y bendición de nuestro Dios, debemos ser guiados por los registros bíblicos de las experiencias de la iglesia primitiva del Nuevo Testamento.

La Biblia que ellos tenían es la que ahora denominamos Antiguo Testamento. Ocasionalmente, personas recibían revelación adicional de la voluntad de Dios por medio de sueños, visiones o visitaciones de ángeles.

Por ejemplo, el apóstol Pedro, recibió una visitación relacionada a la voluntad de Dios, de proclamar El Verdadero Evangelio al centurión Romano Cornelio.

La obediencia de Pedro a esa visión, agregó la información dada en la visión, a la Palabra escrita. Esa visión produjo conocimiento adicional de la voluntad de Dios.

Los apóstoles Pablo y Juan también recibieron información a través de visiones. Estas visiones produjeron ayuda para el conocimiento de la voluntad de Dios.

En la iglesia en Corinto, hubo aquellos que recibieron información adicional sobre la voluntad de Dios por medio de un fenómeno denominado “lenguas.”

Aquellos que recibieron el don, gracia ó regalo de las lenguas, hablaron lenguas desconocidas que Dios denomina como misterios en el Espíritu.

“Porque el que habla en lenguas, no habla á los hombres, sino á Dios; porque nadie le entiende, aunque en espíritu hable misterios.” 1Corintios 14:2

Lo que ellos recibieron de Dios, pudo haber sido en la forma de alabanza, oración, o revelación adicional.

Cuando esto sucedió en la asamblea, ellos fueron ordenados a buscar de Dios interpretación del mensaje, para que toda la congregación fuese edificada.

Ellos fueron edificados debido a que la información fue una declaración de la voluntad de Dios y ella pudo ser considerada una adición a la Palabra de Dios.

La combinación de la Palabra escrita y la Palabra recibida por medio de la “lengua,” les dio un conocimiento más completo (al cual ellos debían ser obedientes) de la voluntad de Dios.

De esta manera, la cuestión o punto que nos encara es:
¿Será posible que en nuestros días, Dios esté supliendo revelación adicional de Su voluntad por medio de lenguas, visiones o sueños?

La respuesta a esta pregunta debe ser encontrada solamente en las Sagradas Escrituras.

Mientas la Biblia estaba siendo escrita, adiciones fueron hechas a ella a medida que “…hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo.” 2Pedro 1:21

Pero una vez que Dios completó ó finalizó la revelación de la Palabra escrita, claramente en el último capítulo de Ella, Él advierte: “Porque yo protesto á cualquiera que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere á estas cosas, Dios pondrá sobre él las plagas que están escritas en este libro.” Apocalipsis 22:18

Con esta declaración y advertencia, Dios nos deja saber que Él, clara y convincentemente terminó ó clausuró la posibilidad de cualquier revelación adicional proveniente de Él.

Con la conclusión de la revelación del Nuevo Testamento, Dios nos da una revelación más extensa de aquella disfrutada por los de la iglesia en Corinto.

Con el registro del Libro del Apocalipsis, tenemos todo el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. No olvidemos que Dios advierte que al Antiguo Testamento ó al Nuevo Testamento, nada debe ser agregado ni quitado.

Nunca más Dios daría información divina por medio de un sueño, una visión, una lengua o alguna visitación angelical. Con el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, Dios ha dejado el registro total de Su voluntad.

Por lo tanto, tenemos otro estatuto concerniente a la naturaleza del Verdadero Evangelio. La Biblia solamente y Ella en Su totalidad, es la autoridad sobre la cual El Verdadero Evangelio está fundado y descansa.

El Verdadero Evangelio está circunscrito por la Biblia. Para El Verdadero evangelio, no existe otra fuente de Verdad divina articulada ó emitida.

Así, podemos combinar los estatutos anteriores en una sola declaración: La Biblia solamente y Ella en Su totalidad, es la Palabra de Dios. El Verdadero Evangelio está completamente identificado con Ella y tiene como Su autoridad, solamente la Biblia y nada más.

Es posible que alguien argumente: Pero, ¿no habla Dios en Apocalipsis 22:18 de “…este libro…”? Con seguridad Dios se debe estar refiriendo solamente al libro del Apocalipsis. Si eso es así, significa que este verso no finaliza adiciones a la Biblia, sino que limita extender el libro del Apocalipsis.

Por la gracia de Dios, un momento de reflexión nos enseñará el fallo de esta clase de razonamiento. Si asumimos que con la frase “…este libro…” Dios solo se refiere al libro del Apocalipsis, por Su gracia veremos que de hecho, ella debe relacionarse a TODA la Biblia.

La Biblia es una unidad cohesiva, un verso o capítulo agregado a ó tomado del libro del Apocalipsis, es agregado a ó tomado de TODA la Biblia.

El libro del Apocalipsis es una parte integral de TODA la Biblia pues Dios registra:

“Y he aquí, vengo presto. Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.
Yo Juan soy el que ha oído y visto estas cosas. Y después que hube oído y visto, me postré para adorar delante de los pies del ángel que me mostraba estas cosas.
Y él me dijo: Mira que no lo hagas: porque yo soy siervo contigo, y con tus hermanos los profetas, y con los que guardan las palabras de este libro. Adora á Dios.”
Apocalipsis 22:7-9

En este verso Dios habla de aquellos que “…guardan las palabras de este libro…” Ninguno de nosotros podríamos guardar alguna parte de la Biblia a menos que entendamos el significado de aquella parte de la Biblia.

No podemos entender el significado de ninguna parte de la Biblia, a menos que examinemos los versos estudiados, a la luz de todo lo que Dios declara respecto al tema de estudio, así como estamos haciendo en este momento.

De esta manera, guardar “…las palabras de este libro…” debe significar, llegar a estar completamente involucrado con las enseñanzas de TODA la Biblia, es así que “…este libro…” debe significar TODA la Biblia.

¿QUE ACERCA DE CITAS BÍBLICAS VINIENDO A NOSOTROS EN ALGUNA CLASE DE REVELACIÓN?

Con seguridad, otros insistirán diciendo: “Pero la información que yo recibo en una visión o lengua fue una cita directamente de la Biblia, de esta manera, eso no fue una adición a la Biblia.”

Dios claramente nos demuestra en Su Palabra que este argumento también es inválido. Por ejemplo cuando en el libro de los Hechos, el apóstol Pablo bajo la guía del Espíritu Santo cita al libro de Joel.

“Y será en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Y vuestros mancebos verán visiones, Y vuestros viejos soñarán sueños:
Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.
Y daré prodigios arriba en el cielo, Y señales abajo en la tierra, Sangre y fuego y vapor de humo:
El sol se volverá en tinieblas, Y la luna en sangre, Antes que venga el día del Señor, Grande y manifiesto;
Y será que todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”
Hechos 2:17-21

“Y será que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros viejos soñarán sueños, y vuestros mancebos verán visiones.
Y aun también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.
Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo.
El sol se tornará en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová.
Y será que cualquiera que invocare el nombre de Jehová, será salvo: porque en el monte de Sión y en Jerusalem habrá salvación, como Jehová ha dicho, y en los que quedaren, á los cuales Jehová habrá llamado.”
Joel 2:28-32

¿Podríamos excluir o eliminar Hechos 2:17-21 de la Biblia debido a que no es una adición a la Palabra de Dios, sino una duplicación de algo ya registrado en la Sagrada Escritura?

Por la gracia de Dios, inmediatamente sabemos que no podemos hacer esto. Hechos 2:17-21 es una parte tan importante de la Biblia, de la misma manera que Joel 2:28-32.

De la misma manera, si lo que alguna persona recibe en una visión, sueño ó voz, fuese de parte de Dios y eso ya estuviese registrado en las Sagradas Escrituras, eso tendría que ser agregardo a lo ya escrito en la Biblia.

Dios en Su Sagrada Escritura ha duplicado muchos versos, frases e incluso capítulos, pero cada uno es una parte importante de la Palabra de Dios.

Si alguien cree que ha recibido una revelación directa de parte de Dios en la cual la Biblia es citada, esa persona estaría intentando agregar a la Palabra de Dios. Esa persona seria culpable de violar el mandato dado por Dios en Apocalipsis 22:18

ORANDO EN LENGUAS

Una observación de aquellos que están interesados en las lenguas, es que cuando ellos oran en una lengua, ellos no pueden estar agregando a las Sagradas Escrituras.

Ellos no se dan cuenta que Dios ha registrado muchas oraciones en la Biblia incluyendo oraciones de David, Salomón y Esdras.

Mientras estos hombres oraban, ellos eran guiados por el Espíritu Santo para decir las Palabras que han sido registradas en la Biblia, la Palabra de Dios. Mientras ellos oraban a Dios, Dios los usó para escribir Su Santa Escritura.

De la misma manera hoy en día, si alguien declara o afirma orar en lenguas, ó alguna lengua la cual cree ser inspirada por el Espíritu Santo y de esta manera Dios lo guió a declarar lo que dijo en la oración, eso significaría que su oración de la misma manera que las registradas en la Biblia, seria la Palabra de Dios.

De esta manera, cualquiera que afirma o testifica orar en lenguas, esa persona está añadiendo ó agregando a la Palabra de Dios.

Así también, cualquiera que asevera o atestigua que recibe revelaciones de parte de Dios por medio de una lengua, sueño o alguna visión, esa persona está ampliando la Palabra de Dios.

El estatuto de Apocalipsis 22:18 será violado por cualquiera que atente orar en una lengua de la manera que Dios registra en Su Santa Escritura.

Por Su gracia para con nosotros, Dios en Apocalipsis 22:18-19 nos da una advertencia clara, por medio de la cual podemos saber si estamos siguiendo o no al Verdadero Evangelio por medio del cual Dios da salvación.

El Verdadero Evangelio es circunscrito por la Palabra de Dios. Si alguno tiene un evangelio que empieza con la Biblia y de allí agrega lo que esa persona cree ser una verdad que ha recibido en alguna revelación divina proveniente de otra fuente, ya sean sueños, voces o visiones, esa persona está siguiendo un evangelio adulterado, pero no al Verdadero Evangelio.

LA AUTORIDAD QUE CONSIDERAMOS O VALORAMOS COMO DIVINA, ES LA QUE ESTABLECE AL EVANGELIO QUE SEGUIMOS

¿Cuál es la autoridad divina que estructura y determina la naturaleza del Verdadero Evangelio? La Biblia. Leemos un verso en la Biblia y lo debemos interpretar enfocando el resto de la Biblia sobre el.

Debemos interpretar la Escritura con la Escritura, o de la manera que Dios lo registra en 1Corintios 2:13 “Lo cual también hablamos, no con doctas palabras de humana sabiduría, mas con doctrina del Espíritu, acomodando lo espiritual á lo espiritual.”

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Si alguien cree que la Biblia es la Palabra de Dios y al mismo tiempo también cree que otro libro ha sido revelado divinamente, entonces su autoridad es más amplia, ensanchada o mucho más extensa que solo la Biblia y Ella en Su totalidad.

Si alguien cree que la Biblia es la Palabra de Dios y al mismo tiempo cree que un sueño, visión o lengua es una revelación de parte de Dios, entonces su evangelio es mas amplio, ensanchado o mucho más allá que solo la Biblia y Ella en Su totalidad.

Estas personas no interpretarán algún verso o tema de acuerdo a lo que el resto de Ella declara, sino que agregarán a su interpretación, la información que reciben de esa otra “autoridad divina,” ya sea un libro, sueño, visión, lengua o cualquier otra cosa o persona que ellos mantengan en alta estima.

¿Podemos empezar a entender el por qué los falsos evangelios difieren en muchos puntos de doctrina al Evangelio basado solamente en la Biblia y nada mas?
Las doctrinas que mantenemos y seguimos son los productos de la autoridad bajo la cual nos ubicamos y asentamos.

Un juez que juzga un caso bajo la ley de los Estados Unidos de América, tendrá una conclusión diferente a un juez que juzga el mismo caso bajo las leyes de Canadá combinada con la ley de los Estados Unidos de América.

El segundo juez tiene una ley más amplia y por lo tanto una autoridad diferente al primero.

Si yo recibo una visión de la cual estoy convencido ha venido de parte de Dios y esa visión está relacionada a una doctrina particular, es obvio o evidente que yo contemplaré y consideraré la información de aquella visión, como la más reciente, más clara y más importante información en lo referente a la doctrina en cuestión.

Esa será mi postura a pesar, independiente de, ó sin importar lo que la Biblia declare en lo concerniente a aquella doctrina. Incluso si la doctrina contradice o está en desacuerdo hasta cierto grado con lo que Dios ha registrado en la Biblia.

Ya que estoy convencido o persuadido de que Dios todavía sigue dando información (en otras palabras agregando a lo ya escrito), yo consideraré aquella visión como una verdad que modifica lo que Dios en la Biblia enseña.

Con esa manera de proceder, yo estaría siguiendo el mismo modo de interpretación de los que recibieron nueva información mientras se escribía el Nuevo Testamento, cuyos estatutos modificaron verdades del Antiguo Testamento.

Mi conclusión concerniente a dicha doctrina, estará influenciada por la visión, sueño, voz ó lo que yo considere como revelación divina.

Por la gracia de Dios, ahora debe ser evidente e incuestionable qué tan importante es el conocer cual es la autoridad a la que yo me someto y sigo.

Si ella es menos que TODA la Biblia o más que toda la Biblia, significaría que ya no tengo o ya no estoy siguiendo El Verdadero Evangelio, el cual es el Evangelio de salvación.

CADA EVANGELIO TIENE SU PROPIA AUTORIDAD

Cada religión o evangelio está bajo una autoridad -la autoridad que sus adeptos creen, es la palabra del dios que ellos siguen, del dios al cual se someten-

Por ejemplo: La religión Musulmán considera que los escritos de Mohammed tienen origen divino. De esta manera, estos escritos son la máxima autoridad en cuestiones de doctrina y práctica en esta religión.

Por otro lado, aquellos que siguen el evangelio Mormón, creen que la Biblia es la Palabra de Dios, pero además están convencidos que los escritos de Joseph Smith encontrados en “El libro de Mormón” también tienen procedencia divina.

Consecuentemente, la autoridad que estructura y determina este evangelio, es una combinación de la Biblia más “El libro de Mormón.”

Vivimos en días en los cuales mucha gente cree que Dios continúa dando revelación por medio de sueños, visiones, voces o lenguas. Aquellos que están interesados en estas actividades, tienen una autoridad que estructura y determina el evangelio que siguen.

La autoridad del evangelio de estas personas, es una combinación la cual incluye la Biblia más los mensajes que ellos creen que provienen de Dios. Este evangelio también está estructurado y determinado por lo que es considerado como una fuente de verdad divina.

De estos ejemplos por la gracia de Dios, podemos ver que aquellos que creen que la Biblia solamente y Ella en Su totalidad es la Palabra de Dios, tienen un Evangelio y aquellos que creen que la Biblia es la Palabra de Dios, pero que también creen en otras fuentes denominadas divinas, tienen un evangelio diferente.

La revelación más reciente en estos evangelios tiene el impacto más grande sobre la doctrina que ellos siguen. Por ejemplo, en El Verdadero Evangelio, no nos atrevemos a declarar que entendemos el Antiguo Testamento a menos que hayamos estudiado cuidadosamente el Nuevo Testamento.

El Nuevo Testamento interpreta al Antiguo Testamento. El Nuevo Testamento enseña que las leyes ceremoniales han sido consumadas en Cristo. De esta manera, no debemos observar el Sábado del Antiguo Testamento, ni tampoco la pascua.

El Nuevo Testamento nos enseña que el adulterio es un pecado que ha sido reforzado pues Dios incluyó los pensamientos de lujuria. La revelación más reciente (el Nuevo Testamento), vierte y emite más luz sobre la primera y ella es la Palabra final.

Aquellos que creen que Dios todavía está trayendo revelación, ponen gran importancia sobre el contenido de la revelación. Para ellos, esas revelaciones son la palabra final y ellas influyen la manera que ellos ven la Biblia.

Como resultado de esto, el entendimiento que ellos llegan a tener de muchos pasajes bíblicos, es diferente al entendimiento de aquellos que creen que la Biblia SOLAMENTE y Ella en SU TOTALIDAD, es la Palabra de Dios.

Una vez más, debemos recalcar que El Verdadero Evangelio tiene como Su Única autoridad á la Biblia y Ella en Su totalidad. No existe otra fuente divina fuera de la Palabra de Dios, tampoco existen revelaciones adicionales a Ella.

El Verdadero Evangelio, es diferente a los evangelios que incluyen como su autoridad, revelaciones que hayan venido después que Dios la concluyó. Es posible que estos otros evangelios incluyan palabras, frases e ideas tomadas del Verdadero Evangelio.

Pero ellas son falsas porque ellas tienen una autoridad totalmente diferente a la autoridad del Verdadero Evangelio. Muchos de estos falsos evangelios usan expresiones como: “la sangre de Jesús,” “la cruz,” “la resurrección,” “el cielo,” “el infierno,” “el Espíritu Santo,” etc.

Pero el uso de estas palabras bíblicas no garantiza que ellos están enseñando El Verdadero Evangelio. Solo siguiendo El Evangelio que tiene como autoridad y está circunscrito por la Biblia solamente y Ella en Su totalidad, podremos saber que estamos siguiendo al Verdadero Evangelio.

¿CONTIENE LA BIBLIA LA PALABRA DE DIOS?

Otra falsa enseñanza es aquella que algunos teólogos o maestros declaran diciendo que la Biblia contiene la Palabra de Dios. Con esa clase de instrucción, ellos declaran que partes de la Biblia no son la Palabra de Dios.

Con esta clase de enseñanza, de echo, ellos se hacen a sí mismos o a sus iglesias la final, máxima o suprema autoridad.
Ahora son ellos los que deciden qué partes de la Biblia son la Palabra de Dios.

En lugar de estar sujetos o sumisos a la Palabra de Dios, ahora ellos rigen sobre la Palabra de Dios. Ellos tienen una autoridad mas angosta, estrecha o limitada, pues no consideran a TODA la Biblia y Ella en Su totalidad como la Palabra de Dios.

Oramos a Dios que por Su gracia, podamos entender el por qué es sumamente importante reconocer a toda la Biblia y Ella en Su totalidad, como la Palabra de Dios.

La Biblia es la totalidad de la presentación escrita del Evangelio de nuestro Señor y Salvador JesúsCristo.

Esta presentación tiene implicaciones de mal agüero para las congregaciones y denominaciones. Ella advierte de consecuencias enormes para la comunidad evangélica de nuestros días.

La importancia es enfatizada en la advertencia de Apocalipsis 22:18-19, donde Dios declara que si alguno amplia Su autoridad añadiendo a las palabras escritas en este libro, “…Dios pondrá sobre él las plagas que están escritas en este libro.”

Las plagas se relacionan a la ira de Dios visitando a aquellos que están sujetos a la muerte y separación eterna. Dios está diciendo que aquellos que agregan a Su Palabra, están sujetos a maldición y condenación eterna.

De esta manera, estas personas no tienen salvación, ellos no tienen ni entienden El Verdadero Evangelio, el Evangelio de salvación.

De la misma manera, cualquiera que sostiene una autoridad angosta o limitada sobre la cual su evangelio está basado (esta persona cree que solo partes de la Biblia son la Palabra de Dios), también Dios claramente lo pone en aviso en Apocalipsis 22:19.

Dios le señala y le deja saber que ella también está sujeta a maldición eterna. Dios específicamente declara que: “…Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad, y de las cosas que están escritas en este libro.” (v. 19)

¡Que importante es que indaguemos, averigüemos y reconozcamos, qué es lo que constituye al Verdadero Evangelio! Dios registra la misma advertencia con un lenguaje diferente, cuando por medio del apóstol Pablo declara:

“Mas aun si nosotros ó un ángel del cielo os anunciare otro evangelio del que os hemos anunciado, sea anatema.
Como antes hemos dicho, también ahora decimos otra vez: Si alguno os anunciare otro evangelio del que habéis recibido, sea anatema.”
Gálatas 1:8-9

La doble advertencia indica la seguridad de la maldición. Ella enfatiza la seriedad de estar seguro de que tenemos y estamos siguiendo al Verdadero Evangelio, porque estar bajo la maldición de Dios, es estar sujeto a condenación eterna.

También es posible que uno teóricamente acepte que la verdad divina proviene solo de la Biblia, pero en realidad contemple ó considere como inviolables ciertas doctrinas o prácticas de su iglesia o congregación.

Esta persona insiste en mantener una doctrina, sin importar lo que Dios en Su Palabra declara al contrario. De esta manera, esta persona ha situado esa doctrina en el nivel y autoridad igual a la Sagrada Escritura.

Inadvertidamente, esta persona ha ampliado o ensanchado la autoridad de la Biblia y por esta razón, nunca llegará a un acuerdo con aquellos que cuidadosamente estudian siguiendo el estatuto que la Biblia solamente y ella en Su totalidad, es la única y máxima autoridad.

LA AUTORIDAD DE LA BIBLIA ES DISMINUIDA, POR ALGUNOS QUE DECLARAN CREER QUE TODA LA BIBLIA ES LA PALABRA DE DIOS

Existen aquellos que reducen o acortan la autoridad de la Biblia al insistir que ciertos pasajes en Ella, solo se aplican a la situación histórica en la que se encuentran originalmente.

Por ejemplo: ellos insisten que nosotros no debemos obedecer lo estipulado por Dios en 1Corintios 14:34, donde Dios claramente enseña que las mujeres no deben hablar en la congregación.

Ellos argumentan que este verso habla de un problema único a la cultura de esos días y de esta manera, no se aplica ó concuerda a nuestros días.

De allí que ellos concluyen que lo que Dios ordena allí, no es pertinente porque nosotros vivimos en una cultura que es diferente a la que existió durante el tiempo de la iglesia de Corinto.

Pero pidiendo la gracia y dirección del Señor, examinemos esta conclusión. Si la declaración de 1Corintios 14:34 es adaptable o aplicable solamente a la cultura de aquellos días, eso quiere decir que la declaración de Cristo durante la conversación con Nicodemo en Juan 3, de la misma manera no es apropiada para nosotros.

Esto es porque Nicodemo fue un judío del Antiguo Testamento y ninguno de nosotros somos judíos del Antiguo Testamento.

Siguiendo la misma lógica ó argumento, podríamos decir que el Antiguo Testamento no tiene ninguna aplicación o relevancia para nosotros hoy en día, porque Dios lo dirigió al Israel de antaño, al Israel de tiempos pasados o tiempos lejanos y también a naciones como Babilonia.

Estas culturas fueron totalmente diferentes a las culturas que tenemos hoy en día. No solo eso, sino que el libro á los Romanos tampoco sería relevante e importante para nosotros ya que fue escrito específicamente a la iglesia en Roma unos 2000 años atrás.

Filipenses, Colosenses y las epístolas del Nuevo Testamento no serian adaptables o pertinentes para nosotros. Todas las enseñanzas de Cristo Jesús, también tendrían que ser puestas de un lado, en vista de que Él se dirigía a individuos que vivieron en una cultura muy diferente a la de nosotros.

Conclusiones y enseñanzas que nos permiten poner de lado ciertos pasajes porque no nos gustan, porque son dificiles de interpretar, ó porque parecen estar asociados con un problema cultural de otro tiempo y debido a ello se los cataloga como irrelevantes para nosotros en nuestros días, sin duda alguna y con mucho gran efecto, destruyen la autoridad de la Biblia.

Esa clase de conclusión y enseñanza es una violación directa de 2Timoteo 3:16 donde Dios claramente estipula.

“Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia,”

Esa clase de conclusión y enseñanza restringe, limita o constriñe la autoridad de la Biblia, ya que enseña que no TODA la Biblia es la Palabra de Dios.

De hecho, Dios instaló estos registros en las Sagradas Escrituras, para que los estatutos fuesen establecidos para la iglesia a través de la historia. Lo registrado en 1Corintios 14:34 es aplicable y relevante para las iglesias de hoy como lo fue para la iglesia de Corinto.

Entonces la pregunta que nos encara es: ¿estamos listos para obedecer a la Palabra de Dios? Si no estamos listos a ser obedientes, destruiremos la autoridad de la Biblia, usando estratagemas o artimañas, como la decisión de que un pasaje solo tuvo validez para la cultura de los días en el que fue escrito.

No debemos perder el enfoque del hecho de que TODA la Biblia y Ella en Su totalidad, es la Palabra de Dios y debido a ello, debemos creer y obedecer todas las cosas que Dios ha registrado para nosotros.

Este estatuto subraya la importancia del estudio bíblico constante para todos aquellos que enseñan, predican la Palabra de Dios, se denominen ó consideren seguidores de Cristo.

Debemos saber la base bíblica de cada doctrina que enseñamos. Si encontramos que una doctrina no tiene autoridad bíblica adecuada, o si encontramos que existen pasajes de la Biblia que contradicen la doctrina que creemos o enseñamos, es imperativo que resolvamos estas diferencias antes que continuemos enseñando la doctrina argumentada.

Aquellos que creen o sienten que han sido llamados a enseñar o predicar, tienen una responsabilidad grave y muy delicada a ser certeros o estar correctos en lo más posible referente a la Palabra de Dios.

Dios claramente exhorta: “HERMANOS míos, no os hagáis muchos maestros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.” Santiago 3:1

La seriedad de ser un maestro o predicador de la Palabra de Dios no pude ser enfatizada mejor. Maestros y predicadores de la Palabra de Dios, deben escudriñarla sin cesar, para que lo que digan a las personas, sea lo más confiable posible y de acuerdo á la Palabra de Dios.

Si un maestro o predicador encuentra que lo que el o ella enseña, va contrario a lo que Dios declara en Su Santa Escritura, el o ella debe estar listo en cualquier momento, a corregir esa doctrina que había estado enseñando.

Nuestra oración a nuestro Dios para con todos aquellos que le aman y desean ser obedientes a Él, es que Él nos de sabiduría y humildad para someternos a la autoridad de Su Palabra.

Hasta ahora en nuestro estudio, hemos descubierto que la Biblia solamente y ella en Su totalidad es la Palabra de Dios articulada. Por la gracia de Dios, estudiaremos otro estatuto de interpretación que nos enseña que debemos interpretar la Biblia con la Biblia.

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.