Principales Estatutos De Estudio Bíblico

Por el Hno. Harold Camping
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

INTERPRETACION BIBLICA (1 de 2)

Hermenéutica es la ciencia de interpretación bíblica. Muchos libros intelectuales y académicos han sido escritos respecto a los principios o fundamentos de hermenéutica.

Todo creyente debe estar preocupado con este tema, porque el se relaciona al proceso por medio del cual Dios nos permite obtener Su Verdad espiritual. Esta Verdad espiritual, la encontramos sola y exclusivamente en las Sagradas Escrituras.

Es nuestro ruego y petición a Dios, que por medio de este estudio, todo ferviente y serio estudiante de las Sagradas Escrituras, sea bendecido con el entendimiento claro de los estatutos básicos, de la manera correcta de interpretación bíblica.

Estos estatutos han sido tomados de las Sagradas Escrituras. En Ella, Dios nos deja ver que es sumamente importante que mantengamos esto en mente. Ellos serán examinados cuidadosamente mientras continuemos en nuestro estudio y ellos son los siguientes.

1) Debemos recordar que la Biblia en Su totalidad, es la Santa Palabra de Dios. En los registros originales, cada Palabra, cada frase, es inspirada por Dios.

“Porque la profecía no fué en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo.” 2Pedro 1:21

También es imperativo que recordemos que el Antiguo Testamento es tan Santo, importante y la Palabra de Dios como el Nuevo Testamento.

La Biblia no es un simple libro, no tiene igual. Dios movió hombres santos para por medio de ellos redactar lo que Él les guiaba a escribir.

Subrayamos que la Biblia en Sus manuscritos originales (en los documentos originales) es exactamente el mensaje que Dios destinó para los seres humanos.

Cada libro, cada párrafo, cada palabra, y cada letra de cada palabra, son exactamente de la manera que Dios destinó que fuesen.

El estudiante inquisitivo de la Biblia que también ha sido bendecido con el deseo que saber la Verdad, deberá acercarse a la Biblia con temor y admiración santa. Este es el mensaje de Dios a los hombres.

Debido a que la Biblia es el libro de Dios, solo Dios puede abrir los ojos espirituales del estudiante para ver las verdades dadas en Sus páginas.

Algunas veces las verdades pueden ser vistas claramente, otras veces Dios las revela después de búsqueda diligente y otras veces Dios las mantiene escondidas sin importar el deseo que el estudiante tenga de saber todas las cosas que Dios ha revelado en Su Santa Escritura.

Debido a que es Dios y SOLO Dios quien revela la Verdad, el estudiante debe acercarse a Ella humildemente. El estudiante debe rogar al Señor que Su Verdad le sea revelada, pues es Dios el Espíritu Santo quien nos guía a Su Verdad a través de la Biblia.

Además, el estudiante que desea llegar a conocer la Verdad de la Biblia, debe acercarse a ella con el deseo ferviente de ser obediente a TODOS los preceptos y reglas encontradas en Ella.

En cuestiones de doctrina y práctica, el estudiante debe estar listo a obedecer cualquier cosa y todas las cosas que él lea en Ella.

2) La Biblia es su propio intérprete. Dios nos amonesta a comparar “…lo espiritual á lo espiritual.” (1Corintios 2:13).

Para entender una palabra, frase o concepto en la Biblia, (por medio de la Biblia misma) debemos determinar de qué manera la misma palabra, frase o concepto es usada por Dios en otros lados en las Sagradas Escrituras.

De allí que por la gracia de Dios, la Biblia llega a ser Su propio diccionario, ella se convierte en su propio comentario.

A pesar de que esta comparación diligente requiere de mucho trabajo de parte del estudiante de la Biblia, ella es la única vía o manera para llegar a un verdadero entendimiento del mensaje de Dios a nosotros.

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Y mientas nos alistemos a comprar una, aquí les damos un eslabón de una concordancia en línea que a pesar de no dar la escritura de la palabra en el idioma original, ya que da la opción de buscar también las palabras y el significado dado a ellas en la Biblia en inglés King James, por la gracia de Dios pueda ser de ayuda adicional.

Por la gracia de Dios, en una buena concordancia encontramos cada palabra usada en el lenguaje original, su escritura y donde ellas son encontradas en la Biblia para así comparar versículo con versículo.

Debido a que la Biblia es Su propio interprete, el estudiante no se puede dar el lujo de no estudiar algo para llegar a estar familiarizado con Ella. No existen atajos, el estudiante debe pasar mucho tiempo leyendo la Biblia.

Querer aprender verdades en mayor detalle, sin estar expuestos a todo lo que Dios ha escrito en Su Palabra, es completamente insensato. La Palabra de Dios debe ser leída y leída.

La validez de cualquier conclusión que el estudiante de la Palabra alcance u obtenga como resultado de la lectura de algún versículo ó pasaje en particular, debe ser probada chequeando esa conclusión a la luz de todo lo demás que Dios ofrece en Su Palabra sobre el tema en cuestión.

Solamente cuando la conclusión se encuentre en armonía con todo lo que Dios ofrece sobre el tema de estudio, puede el estudiante saber que por la gracia de Dios, se encuentra en el camino de la Verdad.

3) Cuando en oración rogamos a Dios que nos rija y nos bendiga con un corazón circuncidado, por medio del cual buscaremos que Su Palabra nos guíe a formular principios de interpretación bíblica, por Su gracia encontramos que la Biblia tiene diferentes niveles de significado.

A medida que estudiamos un verso en la Biblia, debemos recordar que si bien este verso puede tener solo un nivel de significado, también puede ser que tenga hasta tres niveles.

El primer nivel es histórico, cuando Jesús enseñó usando parábolas, Él no estaba describiendo eventos históricos. Con unas pocas excepciones como estas parábolas, Dios por medio de Su Sagrada Escritura nos da un registro exquisito y exacto de eventos y conversaciones que ocurrieron en la historia.

El segundo nivel de significado en la Biblia tiene que ver con la moral y enseñanza espiritual. Cuando un evento espiritual histórico es visto a la luz de los mandamientos de Dios (los cuales son encontrados a través de toda Su Palabra), es posible que veamos ese evento como un ejemplo de la aplicación de las Leyes de Dios.

El tercer nivel de significado se relaciona al Evangelio de salvación. Este es el mensaje dominante y más importante de las Sagradas Escrituras. De hecho, toda la Biblia es el Evangelio del Señor JesúsCristo. La Biblia revela el Maravilloso mensaje de Su salvación.

De aquí que, por lo menos existen tres principios o estatutos básicos que debemos mantener en mente cuando estudiamos las Sagradas Escrituras, y ellos pueden ser resumidos de esta manera:

  1. La Biblia solamente y en Su totalidad, es la Palabra de Dios.
  2. La Biblia es Su propio intérprete.
  3. La Biblia normalmente presenta más que un solo nivel de significado.

El propósito de esta exposición, es estudiar estos tres estatutos en gran detalle. Por la gracia de Dios, cuando en oración Él permita al estudiante entender estos estatutos profundamente, lo preparará para recibir las ricas verdades que Él ha escondido en las Sagradas Escrituras.

LA BIBLIA SOLAMENTE Y EN SU TOTALIDAD ES LA PALABRA DE DIOS

El primer estatuto a examinar en gran detalle, es el hecho de que la Biblia solamente y Ella en Su totalidad, es la Palabra de Dios.

En la inspección de este estatuto, preguntémonos ¿Cuál es el Verdadero Evangelio? A medida que contestemos esta pregunta, veremos que la Biblia solamente y Ella en Su totalidad, es la Palabra de Dios.

Ella solamente y en Su totalidad es el Evangelio del Señor JesúsCristo. ¿Cuál es el Verdadero Evangelio? Ningún creyente evangélico necesita luchar para encontrar la respuesta a esta pregunta.

El Verdadero Evangelio tiene que ver en su totalidad con el Señor JesúsCristo. Si verdadera y sinceramente lo reconocemos como Señor y Salvador, tenemos El Verdadero Evangelio y Dios declara:

“En esto conoced el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo es venido en carne es de Dios:
Y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo es venido en carne, no es de Dios: y éste es el espíritu del anticristo, del cual vosotros habéis oído que ha de venir, y que ahora ya está en el mundo.”
1Juan 4:2-3

Y por medio del apóstol Pablo, Dios declara:

“ADEMAS os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis;
Por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.
Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo fué muerto por nuestros pecados conforme á las Escrituras;
Y que fué sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme á las Escrituras;”
1Corintios 15:1-4

Entonces, ¿podemos decir que cualquiera que mantiene estas verdades, debe ser un adepto ó partidario del Verdadero Evangelio y debe ser aceptado como un hermano en Cristo?

¿Debemos reconocer como discípulos del Verdadero Evangelio, a cualquier iglesia o denominación que está lista a hacer estas creencias, parte de su declaración de fe?

Lamentablemente la cuestión o argumento no es tan simple. Dios nos enseña que Satanás y los demonios admiten que todas estas cosas acerca de Cristo, son verdad. Por ejemplo, los demonios registrados en el libro por medio de Marcos declaran:

“Diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido á destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios.” Marcos 1:24

Y en Lucas:

“Y salían también demonios de muchos, dando voces, y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Mas riñéndolos no les dejaba hablar; porque sabían que él era el Cristo.” Lucas 4:41

Estos demonios no son salvos ni serán salvados en el futuro, pero de todos modos en sus declaraciones, aparentemente satisfacen el criterio ó condición de 1Juan 4:2-3 para aquellos que son del Espíritu de Dios.

En el libro por medio de Mateo Jesús habla de falsos profetas y declara:

“Y guardaos de los falsos profetas, que vienen á vosotros con vestidos de ovejas, mas de dentro son lobos rapaces.
Por sus frutos los conoceréis. ¿Cógense uvas de los espinos, ó higos de los abrojos?
Así, todo buen árbol lleva buenos frutos; mas el árbol maleado lleva malos frutos.
No puede el buen árbol llevar malos frutos, ni el árbol maleado llevar frutos buenos.
Todo árbol que no lleva buen fruto, córtase y échase en el fuego.
Así que, por sus frutos los conoceréis.
No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos mucho milagros?
Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad.”
Mateo 7:15-23

Pongamos mucha atención a lo que Dios declara en los dos últimos versos, el 22 y 23. Dios allí declara que estos falsos creyentes o profetas dan la impresión de satisfacer el criterio, juicio o discernimiento de 1Juan 4:2-3

De esta manera aprendemos que cualquier persona puede usar el nombre de Cristo, llevar a cabo obras en el nombre de Cristo y de allí dar la apariencia de identificarse con el Cristo de la Biblia, pero de todos modos no ser un discípulo del Verdadero Evangelio de JesúsCristo.

Es posible que este discernimiento nos ponga en desconcierto y caos. ¿Cómo vamos a poder reconocer El Verdadero Evangelio, si no podemos confiar en aquellos que declaran predicar a Cristo, ni en quienes llevan a cabo obras en el nombre de Cristo? ¿Debemos desconfiar de todos?

Como puedes ver, la pregunta ¿Cuál es El Verdadero Evangelio? No es tan fácil de contestar como talvez habíamos pensado.

Rogando la dirección y sabiduría de nuestro Dios, ¡debemos encontrar la respuesta a esta pregunta!

¡Qué espantoso y horroroso seria si siguiéramos a un falso profeta que declare un falso evangelio y nosotros confiáramos que ese evangelio es El Verdadero Evangelio!

Por la gracia de Dios, debemos encontrar la respuesta a la pregunta con respecto a la naturaleza del Verdadero Evangelio.

Mientras buscamos la respuesta a esta importante pregunta, también podemos preguntar, ¿Cómo podemos saber sobre Cristo? ¿Dónde aprendemos sobre Él?

Inmediata y correctamente, la primera respuesta que uno da es: obviamente, uno aprende sobre Cristo en la Biblia.
Ella es la Palabra de Dios, es nuestra fuente de información acerca de Jesús y la salvación que Él ofrece.

¡Qué verdadera es esta respuesta! La Biblia es la Única autoridad por medio de la cual podemos aprender lo que debemos creer acerca de Cristo. Este estatuto es presentado claramente en la Biblia.

En 1Corintios 15 leemos sobre la naturaleza del Evangelio, y Dios declara esto:

“Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo fué muerto por nuestros pecados conforme á las Escrituras;
Y que fué sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme á las Escrituras;”
(v. 3-4)

En la frase, “…conforme á las Escrituras.” Dios declara que la Biblia es la autoridad del Verdadero Evangelio.

Jesús hace hincapié sobre esta enseñanza en Lucas 24:13-48, allí Él discute Su resurrección con Sus discípulos en el camino a Emaús. Podemos ver que claramente les indica que la autoridad para Sus acciones es Su Sagrada Escritura y declara:

“Y él les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliesen todas las cosas que están escritas de mí en la ley de Moisés, y en los profetas, y en los salmos.
Entonces les abrió el sentido, para que entendiesen las Escrituras;
Y díjoles: Así está escrito, y así fué necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día;”
Lucas 24:44-46

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El estatuto de que la Biblia es la máxima, suprema y final autoridad, es visto en la tentación sobre Cristo por medio de Satanás. Una y otra vez cuando Satanás tienta a Cristo, nuestro Salvador contesta: “…escrito está…” (Lucas 4:4, 8, 10)

De esta manera la Biblia es la autoridad que nos enseña sobre El Verdadero Evangelio, pues este libro es la fuente de la Verdad. El conocimiento que tengamos acerca de Cristo ó del Maravilloso Plan de Dios para Salvación, debe estar firmemente basado en la Biblia y nada más.

TODA LA BIBLIA ES LA PALABRA DE DIOS

Habiendo establecido el estatuto de que la Biblia es la autoridad máxima y suprema del Evangelio de salvación, la próxima pregunta obvia es ¿En qué tanto de la Biblia debemos confiar para saber que estamos siguiendo El Verdadero Evangelio?

Más específicamente, basados en 1Corintios 15:1-4 y 1Juan 4:2-3 talvez preguntemos:
¿Si creemos que Cristo ha venido en la carne y confiamos en Su muerte y resurrección, podemos estar seguros que estamos siguiendo El Verdadero Evangelio?

¿Podemos tener El Verdadero Evangelio, sin importar lo que creamos concerniente a la creación, el fin del mundo, el infierno, la predestinación, etc.? La respuesta a esta pregunta una vez más es encontrada en la Sagrada Escritura y leemos:

“Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia,” 2Timoteo 3:16

Por medio de esta declaración, Dios indica que TODA la Biblia es la Palabra de Dios. De esta manera, Ella en Su totalidad, nos da información concerniente al Verdadero Evangelio.

Toda la Biblia es la Palabra de Dios, toda la Biblia en Su totalidad es la revelación de Dios a los hombres. Cada doctrina enseñada en ella es una parte esencial de la revelación del Verdadero Evangelio.

El Antiguo Testamento es igual de importante al Nuevo Testamento. Cuando Jesús declaró en Lucas 24:46 y Lucas 4:4 “…Escrito está…” El usó como Su autoridad, esa parte que hoy denominamos como el Antiguo Testamento.

Dios claramente estipula que: “Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar…” 2Timoteo 3:16

Allí Dios por medio del apóstol, está hablando especialmente del Antiguo Testamento, porque esa era la única Biblia disponible para la iglesia de aquellos días.

La importancia de la relación entre la iglesia del Antiguo Testamento y la del Nuevo Testamento, es subrayada por el lenguaje en 1Pedro donde leemos:

“De la cual salud [salvación] los profetas que profetizaron de la gracia que había de venir á vosotros, han inquirido y diligentemente buscado,
Escudriñando cuándo y en qué punto de tiempo significaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual prenunciaba las aflicciones que habían de venir á Cristo, y las glorias después de ellas.
A los cuales fué revelado, que no para sí mismos, sino para nosotros administraban las cosas que ahora os son anunciadas de los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; en las cuales desean mirar los ángeles.”
1Pedro 1:10-12

En esta declaración, Dios destaca y robustece el fundamento de que el Antiguo Testamento fue escrito para ser tan importante para nosotros hoy, como fue para el Israel del Antiguo Testamento.

Notemos las palabras en el verso 12 donde Dios declara “…que no para si mismos…” [refiriéndose a los creyentes del Antiguo Testamento] “…sino para nosotros administraban…” [refiriéndose a los creyentes del Nuevo Testamento].

El Antiguo Testamento debe ser leído y estudiado tanto como el Nuevo Testamento. Por la gracia de Dios aprendimos en 2Timoteo 3:16 y 1Pedro 1:10-12 que TODA la Biblia es la Palabra de Dios.

Nosotros nunca debemos apoyar ni mantener la idea de que nosotros debemos seguir solo el Nuevo Testamento. Esto es porque cada palabra en TODA la Biblia es la Palabra de Dios.

REVELACIÓN PROGRESIVA

La Biblia es la completa revelación de la Palabra de Dios a los seres humanos. No debemos agregar algo a Ella, no debemos quitar algo de Ella. Solamente Ella y en Su totalidad, es la Palabra de Dios, nada más.

Pero cuando consideramos la manera que recibimos la Verdad de la Biblia, encontramos que tenemos otra cuestión.

Dios insiste que existe un calendario conocido solo por Dios por medio del cual Él revela la Verdad de la Biblia a los seres humanos.

Por ejemplo, Jesús claramente dijo a Sus discípulos que el tiempo vendría cuando Él sería asesinado y que después de tres días, Él seria resucitado y declara:

“Y comenzó á enseñarles, que convenía que el Hijo del hombre padeciese mucho, y ser reprobado de los ancianos, y de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días.” Marcos 8:31

A pesar de que podemos ver que esta declaración a primera vista es sencilla y “tan clara como agua,” no fue entendida por los discípulos.

Fue solo cuando Dios les recordó por medio de los dos hombres que estaban fuera de la tumba en vestiduras resplandecientes, después de Su resurrección, que los discípulos entendieron.

Y Dios registra: “No está aquí, mas ha resucitado: acordaos de lo que os habló, cuando aun estaba en Galilea,
Diciendo: Es menester que el Hijo del hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.
Entonces ellas se acordaron de sus palabras,”
Lucas 24:6-8

Dios les había dado la revelación que Cristo debía ser asesinado y que debía resucitar otra vez, pero no fue una revelación que llegó a ser parte del entendimiento de ellos hasta que Cristo resucitó.

De la misma manera leemos:

“A saber, que por revelación me fué declarado el misterio, como antes he escrito en breve;
Leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi inteligencia en el misterio de Cristo:
El cual misterio en los otros siglos no se dió á conocer á los hijos de los hombres como ahora es revelado á sus santos apóstoles y profetas en el Espíritu:”
Efesios 3:3-5

Dios indica que un misterio fue hecho conocido al apóstol Pablo. “Que los Gentiles sean juntamente herederos, é incorporados, y consortes de su promesa en Cristo por el evangelio:” Efesios 3:6

Y esto, a pesar de que esta verdad ya había sido repetidamente escrita en las Sagradas Escrituras. Por ejemplo, el nombre de Abram fue cambiado a Abraham porque él sería el padre de muchas naciones.

“Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes.
Y multiplicarte he mucho en gran manera, y te pondré en gentes, y reyes saldrán de ti.
Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu simiente después de ti en sus generaciones, por alianza perpetua, para serte á ti por Dios, y á tu simiente después de ti.”
Génesis 17:5-7

Además, muchos años antes, Jesús había dicho a Sus discípulos:

“Por tanto, id, y doctrinad á todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo:” Mateo 28:19

La enseñanza de que aquellos que Dios había planeado salvar incluirían gente de todas las naciones, es registrada en muchos lugares en la Biblia.

Pero a pesar de que esta verdad fue incluida en la revelación de Dios a los seres humanos, solo cuando Saulo de Tarso fue salvado, es que verdaderamente fue revelado a las mentes de los apóstoles.

Este estatuto de revelación progresiva es especialmente enfatizado en el libro por medio de Daniel donde Dios registra:

“Y yo oí, mas no entendí. Y dije: Señor mío, ¿qué será el cumplimiento de estas cosas?
Y dijo: Anda, Daniel, que estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del cumplimiento.”
Daniel 12:8-9

En la revelación de Dios que es la Biblia, Dios tiene muchas cosas que decir sobre el fin del mundo y los detalles que guían al fin del mundo.

Pero Dios tiene un calendario para la entrega del entendimiento de estas verdades. Dios tiene un calendario para la entrega de un mayor entendimiento o entendimiento total de muchas de Sus verdades.

El verdadero entendimiento de estas declaraciones no será revelado a las mentes de Sus escogidos, sino hasta el tiempo determinado por Dios.

Esta es la razón por la que muchos teólogos devotos, temerosos de Dios del pasado, han laborado y se han esforzado para explicar el significado de los pasajes que hablan del fin de los tiempos, sin poder llegar cerca de la Verdad.

Esto no fue un fallo de parte de ellos, la razón fue que simplemente no era el tiempo para que Dios revelara el significado de estos pasajes del fin de los tiempos.

De esta manera podemos esperar y estar atentos al hecho de que en nuestros días (cuando las señales ya están presentes), podremos saber que debemos estar cerca del fin del tiempo.

El significado de un gran número de pasajes bíblicos, debe llegar a ser revelado a las mentes de cuidadosos y diligentes estudiantes de la Biblia.

Solo el hecho de que ahora podemos encontrar armonía en nuestro entendimiento de pasajes bíblicos que hasta ahora se habían encontrado bien escondidos, nos da gran aliento de que Dios nos ha puesto en el camino correcto.

De esta manera y solo por la gracia de Dios, podemos esperar que muchos pasajes de la Biblia que en tiempos anteriores se han encontrado de alguna manera misteriosos, puedan ahora ser entendidos.

LA BIBLIA, EL SUPREMO LIBRO DE LEY

También debemos enfatizar que la Biblia es un libro de Ley. Es el supremo libro de Ley por medio del cual Dios gobierna a todos los seres humanos.

De la misma manera que cada gobierno político ha escrito leyes por medio de las cuales los líderes rigen, así también Dios quien es el Rey de reyes y Señor de señores, ha escrito Su Ley por medio de la cual Él gobierna.

Además, de la misma manera que los líderes de las naciones están sujetos a las leyes de sus naciones, así también Dios, está sujeto a Su Ley escrita la Biblia, por medio de la cual Él gobierna las naciones.

Este estatuto está presentado en el lenguaje donde Dios declara:

“Encorvaréme al templo de tu santuario, Y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu verdad: Porque has hecho magnífico tu nombre, y tu dicho sobre todas las cosas.” Salmo 138:2

Una traducción literal del final de este verso declara que el dicho de Dios (la Palabra, el mismo Dios), Dios “…la ha magnificado incluso sobre todo Su nombre.” Concordancia exhaustiva de Robert Young = shȇm # 8034.

Nos quedamos perplejos a la idea de que la Palabra de Dios está sobre todo Su nombre. Pero cuando entendemos que la Palabra de Dios de Dios es un sinónimo de la Ley de Dios, aprendemos que Dios también está sujeto a todas las leyes que Él ha escrito en el libro de la Ley, la Biblia.

Por ejemplo, cuando leemos los 176 versos del Salmo 119, en más de 170 de estos versos, encontramos una referencia a palabras como “…ley…”, “…precepto…”, “…mandamiento…”, “…palabra…”, “…testimonio…”, “…estatuto…”, etc.

El hecho de que esencialmente la Biblia es un libro de Ley, no es evidente al lector de la Palabra de Dios.

Esto es porque Dios declara Su ley en el contexto de la historia, en el contexto de ejemplos de gentes y naciones que desobedecieron Su Ley y sufrieron las consecuencias de sus pecados.

Frecuentemente la Ley de Dios se encuentra escondida porque Dios habló usando metáforas y parábolas.

Pero, en la medida que por la gracia de Dios empecemos a entender aquellos pasajes oscuros, siempre encontramos que la verdad básica que es extraída, es la Ley de Dios.

Una parte integral del libro de la Ley de Dios, es que Él declara Su propósito y planes para publicar las enseñanzas de Su libro de Ley a todo el mundo.

Además, una parte más importante de la Ley de Dios, son las leyes que gobiernan Su Maravilloso Plan de Salvación. Un plan que es requerido para mantener la integridad de la Ley de Dios.

Debido a que Dios está sujeto a las leyes estipuladas en la Palabra de Dios, Él no podría tomar gente eternamente y para Sí mismo, a menos que sus pecados (sus violaciones contra la Ley de Dios), hayan sido juzgados (estos individuos debían haberse presentado a juicio) y el pago demandado por Su Ley (maldición de muerte y separación eterna) haya sido pagado.

De esta manera, cuando Dios el Padre dio a Cristo aquellos que Él había elegido para salvación, significó que Cristo de alguna manera, primero debía satisfacer los requerimientos y demandas de la Ley de Dios que aplicaba a estos individuos.

“Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no le hecho fuera.” Juan 6:37

En otras palabras, el pago por los pecados de estos individuos elegidos, debía ser pagado antes que ellos pudiesen ser perdonados, para así poder estar eternamente con Cristo.

Esta es la razón por la que Cristo debía llegar a ser pecado por ellos, ser traído a juicio como el substituto a favor de ellos. Esto es lo que sucedió antes de la fundación del mundo.

Cristo fue encontrado culpable debido a que todos los pecados de Sus elegidos fueron imputados sobre Él. Fue en ese momento que Dios derramó toda Su ira sobre Él a favor de los que Él salvaría.

Debido a que Dios está bajo la misma Ley que está sobre el ser humano, Él tuvo que sufrir al punto que Su sufrimiento sería perfectamente igual al que debía sufrir cada uno de Sus elegidos, en otras palabras, la muerte eterna y separación total de Dios por la eternidad.

Debido a que Él es Dios como también hombre, pudo Dios intensificar el castigo sobre Él, al punto de ser igual a la perfecta satisfacción de las demandas de la Ley de Dios.

Una vez que por la gracia de Dios lleguemos a aprender este tremendo e importante estatuto, el hecho de que la Biblia es el libro supremo de la Ley de Dios, debemos temblar a medida que la leemos.

Dios en Su Palabra, constantemente declara las leyes por medio de las cuales tenemos que vivir. Violación a ellas, traerá el absoluto pago de muerte y maldición eterna.

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.