UN TEXTO MARAVILLOSO

Por C. H. Spurgeon
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

¿Has tomado tiempo para pensar, meditar y profundizar en el maravilloso texto donde Dios declara que el Señor JesúsCristo es: “El cual se dió á sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme á la voluntad de Dios y Padre nuestro?” Gálatas 1:4

JesúsCristo nunca se dio a Sí mismo por nuestra justicia, pero Él sí se entregó a Sí mismo para morir por nuestros pecados.

El pecado es un mal horrible y demoniaco, un veneno mortal. Pero esto es lo que da a Jesús Su título de Salvador cuando Él lo vence. ¡Qué asombroso y admirable! ¡Qué prodigio maravilloso es esto!

El primer eslabón entre mi alma y Cristo, no es mi buen corazón o bondad; sino mi maldad. No es mi merito, sino mi miseria, no es mi posición y prestigio, sino mi caída, mi bajeza, no son mis riquezas, sino mi necesidad.

Él viene al sepulcro de podredumbre del pecado a levantar de la muerte espiritual a Sus escogidos. Él no viene a admirar la belleza que estos en su orgullo y ceguera espiritual crean tener, sino a remover sus deformidades.

Cristo no viene a premiar sus virtudes terrenales, sino a cumplir Su promesa de salvación.

“Y parirá un hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque él salvará á su pueblo de sus pecados.” Mateo 1:21

Este Jesús de Nazaret, Rey de reyes y Señor de señores, es el Único Salvador. Él, y ningún otro sino solo Él, salvará a Su pueblo.

Él lo hará personalmente, y no por medio de otro, lo hará en Su propio Nombre, y a favor de Él mismo. Él purgará por la eternidad los pecados de Su pueblo.

Él hará toda la obra y no dejará nada a medio talle ó sin finalizar. Es Él quien la empieza, Él quien la mantiene constante y la perfecciona, y Él quien la finaliza. Esta es la razón por la que Su nombre es Jesús, Salvador, porque ¡Él totalmente, completamente, y perfectamente, salvará a Su pueblo de sus pecados!

Jesús el Hijo del hombre, vino a buscar y a salvar aquellos que se encontraban perdidos. Si no es Él el Único que salva, Su nacimiento fue en vano; ya que el objeto de Su nacimiento fue la salvación de pecadores.

Y si Él no debe ser el Único Salvador, entonces Su misión de venir a demostrar Su muerte efectuada desde antes de la fundación del mundo, no tienen ninguna meta, ya que su diseño fue que por medio de ella, pecadores impíos fuesen salvados.

En nuestro estado perdido, completamente corruptos; si recibiéramos noticias de que “un ángel” vino a salvar pecadores, posiblemente podamos regocijarnos en ello, pero hay mejores noticias que esa, pues ¡Dios mismo vino!

El Infinito, el Todopoderoso, el Omnipotente dejó a un lado Su realeza en Su cielo, para bajar a dar las buenas nuevas de salvación para pecadores empedernidos.



Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.