¡QUE MARAVILLOSA MISERICORDIA!

Por el Hno. James Bourne
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

¡Que maravillosa misericordia! es para un pecador que ha sido iluminado, escuchar a Dios por medio del apóstol Pablo declarar: “…por gracia sois salvos.” Efesios 2:5

Los hombres bajo la convicción de pecado y el descubrimiento de la justicia y santidad de Dios, se sienten completamente desesperados y reconocen que de sí mismos se encuentran sin esperanza.

Cualquier cosa que los hombres les digan sobre la manera en que ellos pueden enmendar sus vidas, los deja mucho más desesperados y sin esperanza que antes, y quedan sintiéndose que con todas las correcciones y enmiendas, ellos no pueden enmendar aquello que está en el pasado.

Lo que es aún más maravilloso, si esta convicción es de Dios, es que ella le cortará aún más profundamente, al mostrar al pecador que no es sólo un transgresor desde la matriz, sino nacido en pecado, y formado en iniquidad.

“Sí, nunca lo habías oído, ni nunca lo habías conocido; ciertamente no se abrió antes tu oreja; porque sabía que desleal habías de desobedecer, por tanto te llamé rebelde desde el vientre.” Isaías 48:8

“He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.” Salmo 51:5

Esto pone al pecador sumamente lejos de cualquier ayuda que él pueda darse a sí mismo. Algunos tratan de ignorar y sobrepasar este lodazal ó atolladero diciéndole a la gente que el bautismo infantil es regeneración.

Ya que no conocen el secreto escondido, la sabiduría de Dios; ellos amplían su propia sabiduría hasta llegar a la confusión más profunda. Esto lo hacen al punto que enseņan que el bautismo físico es regeneración.

Sin tener la sabiduría de Dios, enseņan que el bautismo físico es la única seņal exterior, visible de la gracia espiritual interior. Nosotros creemos que Dios ha decretado esta seņal, para enseņarnos la necesidad del bautismo espiritual que solamente Él da a Sus escogidos y registra:

“No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo.” Tito 3:5

Cuando al pecador convicto Dios le provee oídos para oír esta melodía jubilosa y un corazón para entenderla, entonces es cuando su desesperación encuentra el camino de la esperanza.

A pesar de que el pecador a quien Dios ha permitido reconocer su culpabilidad encontrará que en su corazón abundan acusaciones de toda clase, sin embargo, estas buenas nuevas de la misericordia lo alientan a la esperanza.

El es revivido para percibir que JesúsCristo murió desde antes de la fundación del mundo, para salvar pecadores, y la salvación es dada por medio de la gracia gratuita de Dios.



Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.