NEGARSE A SI MISMO

Por Johannes Evangelist Gossner
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

“Y decía á todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame.” Lucas 9:23

“Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.
Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncia á todas las cosas que posee, no puede ser mi discípulo.”
Lucas 14:27, 33

Cristo, por medio de Su mérito, nos ha redimido del pecado, no para que seamos liberados de seguirle, sino para que por fin empecemos verdaderamente a seguirle.

Aquella persona quien en Su mérito y en la justificación a través de Él, es liberada, es redimida no sólo del castigo y la maldición del pecado, sino también de la fuerza, poder y del dominio del pecado.

De modo que por la acción de Cristo, ella ya no estará esclavizada para servir al pecado, sino que podrá, a través de la gracia, fuerza y vida de Cristo en ella, tener gozo y placer incesante día a día.

De allí que, debido a la acción de Cristo de un nuevo corazón y una nueva alma, esta persona liberada ahora su anhelo mas profundo será unirse voluntariamente a su Señor y Redentor, le sigue, y es hecho como Él.

Todos los otros impíos no redimidos, son mantenidos en prisión y en esclavitud al pecado, a la carne y al mundo. Aunque algunos no viendo en ellos su similitud y lealtad al mundo, en su ceguera espiritual declaran estar redimidos.

Dios cataloga a estas personas como necios, quienes creen estar liberados a pesar de que atados al mundo y sus concupiscencias, llevan sus cadenas y se encuentran en cautiverio espiritual.

Cristo ha expresado claramente que el negarse a sí mismo, la paciencia y la imitación de Su vida santa, son condiciones del discipulado a Él.

El que no presenta esto en su vida cristiana, con su vida la cual imita al mundo y sus concupiscencias, niega a Cristo, niega al Espíritu Santo, y niega el Evangelio.

Pues este es el poder de Dios para salud á todo aquel que cree (por medio de la obra de Dios en él); al Judío primeramente y también al Griego.

Muchos se jactan en la doctrina de la justificación declarando que ella ha sido efectuada en ellos, mientras que al mismo tiempo se burlan y se ríen de los que por la gracia y misericordia de Dios en ellos, se niegan a sí mismos y siguen a Cristo.

Estas personas también se oponen a esta enseñanza bíblica y la denominan como legalidad, como si Cristo hubiera muerto por los pecadores para que ellos puedan vivir sin ley, desmandados y descontrolados al pecado y al mundo, y no sumisos y obedientes a Aquel que murió por ellos.



Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.