Por el Hno. John Gill
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com
|
Dios estipuló que cuando el pueblo de Israel fuese enumerado, el rescate de la muerte u ofrenda por la expiación debía ser de medio siclo. Esta ofrenda por liberación, era típica al rescate logrado por medio de Cristo. Este rescate también llamado el dinero de la expiación de sus almas, de medio siclo, era pagado de igual manera por un rico que por un pobre. De esa manera, ellos eran preservados de cualquier plaga entre ellos y Dios registra:
“Cuando tomares el número de los hijos de Israel conforme á la cuenta de ellos, cada uno dará á Jehová el rescate de su persona, cuando los contares, y no habrá en ellos mortandad por haberlos contado. En el Antiguo Testamento, ningún otro era redimido por Cristo sino solo los israelitas. De la misma manera en el Nuevo Testamento, ningún otro es redimido por Cristo, sino el Israel espiritual de Dios. Estos que Dios ha escogido Cristo ha redimido, redimirá y serán salvados con salvación eterna. Todo el “Israel de Dios,” ambos gentiles como también de judíos, son gente enumerada por los cuales la expiación fue pagada. Estos son aquellos cuyos nombres fueron escritos en el libro de la Vida del Cordero. Ellos son particular y claramente conocidos por Él, incluso los conoce por su nombre. Estos son las ovejas por las que Él dio Su vida, ellos son un pueblo especial y particular. El medio siclo fue pagado por el rico y pobre, no más por uno ni menos por otro. A pesar de que algunos de los redimidos por Cristo sean redimidos de pecados más graves que otros, de todos modos todos ellos son redimidos de todos sus pecados y por el mismo precio, el precio de Su sangre, de Su vida. De la misma manera que el medio siclo fue el pago de la expiación, solo la expiación operada por Cristo es la que trae paz, reconciliación y satisfacción completa a la justicia de Dios por todos los pecados de ellos. De esta manera, ninguna plaga vendrá sobre ellos, ellos han sido rescatados, han sido liberados de la muerte eterna en el hoyo de destrucción, ellos son salvados de la segunda muerte.
“Sin embargo, en una ó en dos maneras habla Dios; Mas el hombre no entiende.
|
Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.