INMUTABILIDAD

Por el Hno. John MacDuff
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

“Porque yo Jehová, no me mudo; y así vosotros, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.” Malaquías 3:6

¡La inmutabilidad de Dios, qué firme sostén! La firmeza de Dios, ¡qué bendición en medio de una vida, que es como un mar tormentoso que es lanzado de un lado a otro!

Nuestra porción aquí es el cambio, escenas están siendo alteradas, las alegrías se desvanecen como también los amigos, algunos de ellos se retiran a largas distancias, otros han ido a su eterno destino.

¿Quién en medio de estas experiencias complejas y confusas, no suspiró por algo permanente, estable y duradero?

¡Yo no cambio, no me mudo! El corazón y la carne se pueden desmayar, y verdaderamente sí desmayan y fracasan, pero existe un Dios que no desmaya, que es inagotable e invariable.

Todos los cambios alrededor del mundo no lo pueden afectar, tampoco nuestra propia inconsistencia no lo puede modificar. Ni cuando estamos deprimidos, abatidos, fluctuando, con nuestro corazón traicionero girando de un lado a otro siempre dándole la espalda.

Él no tiene ni una sombra de variación. Dios no miente, Su perseverancia es la esencia y lo que cubre Su trono eterno, como también todos lo que está inscrito en Sus acciones.

¡Yo no cambio! ¡Precioso nombre! Su constancia constituye una garantía bendecida que nada puede abatir, la cual por Su gracia es para mi bien. No puedo dudar de Su fidelidad, mucho menos me atrevo a agredir la rectitud de Sus dispensaciones.

Es Su amor del pacto lo hace oscurecer mi horizonte terrenal. En esta hora Él es el mismo Dios “…que aun á su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros…”

¡Oh! en lugar de sorprenderme ó maravillarme de mis pruebas, quiera Él moverme a maravillarme de Su paciencia, por medio de la cual Él me ha aguantado y lidiado conmigo por tanto tiempo.

Por el motivo que Sus misericordias no cambian, es que yo no soy consumido. Si Él fuese hombre cambiante y vacilante como yo, desde hace mucho ya Él me hubiese rechazado lejos, y me hubiese consignado a la perdición eterna.

Pero gloria sea dada a Él que nos permite saber que:

“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.”
Isaías 55:8-9

El Todopoderoso es, sin variabilidad.



Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.