EL Maravilloso Plan de Dios Para Salvación

Por el Hno. Harold Camping
Traducido al Castellano por los Hnos. Ricardo y Olga Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

EL SER HUMANO ESPIRITUALMENTE, ES UN CADAVER

En nuestro estudio de la naturaleza de la salvación, debemos empezar con un entendimiento claro de quién es el ser humano ante los ojos de Dios.

En otras palabras, para que por la Gracia de Dios lleguemos a entender Su Maravilloso Plan para la Salvación de seres humanos, debemos llegar a entender cómo es que Él nos ve.

Dios en las Sagradas Escrituras, nos enseña que el hombre fue creado para adorar y servir a Dios. Allí también nos enseña que el hombre de su propia voluntad se ha rebelado contra Dios.

Dios además es muy explícito sobre el hecho de que el ser humano de su propia voluntad, nunca deseará venir a Él de acuerdo a los requerimientos u órdenes que Él ha estipulado en Su Sagrada Escritura.

De esta manera, debido a que es el deseo de Dios tener o salvar gente para Sí mismo, Dios soberanamente escogió a los individuos que Él planeó y deseó salvar.

Dios ha registrado el hecho de que en el principio Él creó al hombre a Su imagen, y declara:

“Y dijo Dios: Hagamos al hombre á nuestra imagen, conforme á nuestra semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra.
Y crió Dios al hombre á su imagen, á imagen de Dios lo crió; varón y hembra los crió.”
Génesis 1:26-27

“Ser creado a la imagen de Dios, incluía el hecho de que el hombre (en este caso Adán) amaba la justicia y la verdad.
Además, Adán podía escoger si deseaba o no deseaba obedecer a Dios.”

Adán tenía el derecho de obedecer a Dios voluntariamente porque ese deseo era inherente o propio en él como parte de la imagen de Dios. De esta manera, él estaba delante de Dios como una criatura responsable y quien debía dar cuenta por sus acciones.

Dios advirtió a Adán que él afrontaría las consecuencias de su pecado si él llegaba a ser desobediente a la orden dada, y registra:

“Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás.” Génesis 2:17

Los resultados de su desobediencia son muy conocidos, el ser humano fue sentenciado a muerte eterna espiritual y física.

La muerte espiritual es la separación total y eterna de Dios, en otras palabras; debido a su desobediencia, el ser humano sufriría separación total de Dios y destrucción por la eternidad.

El impacto del pecado inicial del hombre fue tan terrible, que contaminó la naturaleza del ser humano y la desobediencia a Dios llegó a ser la norma o regla de su diario vivir.

De la misma manera que un adúltero quien sin sentido y neciamente vuelve una y otra vez a su pecado, así el ser humano continúa desobedeciendo a Dios.

El pecado de Adán alcanzó a tal punto, que toda la raza humana (la cual empezó en Adán, quien fue su líder) se mantiene en esta terrible corrupción.

Dios declara: “De consiguiente, vino la reconciliación por uno, así como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así pasó á todos los hombres, pues que todos pecaron.” Romanos 5:12

Dios también nos deja saber que: “El que hace pecado, es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.” 1Juan 3:8

Y también Dios declara que cuando nos salva, Él: “…nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo;” Colosenses 1:13

En la parábola del trigo y la cizaña, el Señor Jesús nos informa que: “…el campo es el mundo; y la buena simiente son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo;” Mateo 13:38

Estar esclavizado al pecado es descrito por medio del lenguaje en Romanos 6 donde Dios nos advierte:

“¿No sabéis que á quien os prestáis vosotros mismos por siervos para obedecerle, sois siervos de aquel á quien obedecéis, ó del pecado para muerte, ó de la obediencia para justicia?” (v. 16)

La naturaleza del ser humano es la de estar en constante rebelión contra Dios y debido a esta enemistad, la terrible maldición de la ira de Dios continúa descansando sobre él.

Satanás devoró al ser humano en el huerto en Edén, y desde entonces el ser humano ha sido un esclavo en el dominio o imperio del pecado y de oscuridad espiritual, que es dominado por los demonios.

¿ES EL HOMBRE RESPONSABLE POR SUS PECADOS?

Una vez que por la Gracia de Dios llegamos a aprender que la condición espiritual del ser humano ante Sus ojos es una condición difunta, enseguida debemos encarar preguntas de gran importancia.

¿Puede la corrupción de la naturaleza del hombre y su esclavitud a Satanás (la cual produjo una condenación que alcanza a todos los seres humanos), minimizar o reducir la demanda de Dios de que el hombre sea sin pecado?

En otras palabras, ¿ha llegado el ser humano (en algún sentido) a ser tan impotente e inhábil en su pecado, al punto en que Dios simplemente no lo puede mantener como responsable de esos pecados?

Las respuestas a estas preguntas resolverán esta aparente paradoja y aparente incoherencia de la afable oferta de Dios para salvación dirigida á todos los seres humanos (la cual más adelante aprenderemos es en verdad un mandato á creer en Él), y el decreto electivo de Dios por medio del cual, solamente Sus elegidos serán salvos.

“La respuesta a la cuestión de la continua o perenne responsabilidad del hombre hacia Dios después de su caída, es encontrada en el por qué o la razón de su condición impotente y esclavitud al pecado y á Satanás.”

Esta horrible y espantosa condición no fue el resultado de un antojo o capricho de suerte; tampoco fue el resultado del enojo de Dios azotando irracionalmente al hombre debido a su desobediencia. Esta condición es en su totalidad, el resultado de las acciones del ser humano.

Dios creó al hombre y lo creó bueno, lo creó con toda bendición concebible; y debido a que él fue creado a la imagen de Dios, el ser humano es totalmente responsable por las consecuencias de su desobediencia.

Pongamos mucha y cuidadosa atención en esto, pues de aquí que, el hecho de que su misma naturaleza llegó a ser corrupta y que él llegó a ser un esclavo de Satanás, no disminuyen su responsabilidad hacia Dios por sus pecados.

Hasta este día presente, el ser humano continúa siendo responsable ante Dios por sus acciones a pesar de que el ser humano haya perdido la imagen de Dios, y ahora él lleve la imagen de su nuevo amo.

Es por eso que no nos sorprende cuando leemos que Dios declara que en el Día Del Juicio, el hombre debe rendir cuentas a Él de todas sus obras.

“Mas yo os digo, que toda palabra ociosa que hablaren los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio;” Mateo 12:36

Además Dios declara:

“Mas por tu dureza, y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la manifestación del justo juicio de Dios;
El cual pagará á cada uno conforme á sus obras:”
Romanos 2:5-6

Dios una y otra vez subraya y enfatiza que una respuesta debe ser dada cuando expresa claramente que:

“…porque todos hemos de estar ante el tribunal de Cristo.
Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que á mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará á Dios.
De manera que, cada uno de nosotros dará á Dios razón de sí.”
Romanos 14:10b-12

Debemos anotar y resaltar, que todos los escogidos por Dios para salvación, ya comparecieron ante el tribunal de Cristo desde antes de la fundación del mundo.

Esto es así, ya que Cristo fue juzgado, encontrado culpable, sentenciado y castigado por los pecados de todos ellos.

Dios lo acentúa una vez más diciendo:

“Porque es menester que todos nosotros parezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que hubiere hecho por medio del cuerpo, ora sea bueno ó malo.” 2Corintios 5:10

Dios repetidamente enseña en Su Palabra que el ser humano tiene que responder por sus pecados. Por ejemplo, considera las palabras del Señor JesúsCristo cuando exclama:

“¡Jerusalem, Jerusalem! que matas á los profetas, y apedreas á los que son enviados á ti: ¡cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina sus pollos debajo de sus alas, y no quisiste!” Lucas 13:34

Lea también los versos en Mateo 21:23-41 y 23:29-39

En estos pasajes Cristo habla con gente responsable quienes fueron creados a la imagen de Dios, pero la despreciaron. Él no los rebaja sugiriendo que de alguna manera ellos no son responsables por sus pecados, no.

Su declaración es que ellos son completamente responsables por su desprecio y rechazo a la propuesta u ofrecimiento de Gracia de parte de Dios.

En realidad, lo que Dios brinda a la raza humana es algo más que un ofrecimiento o propuesta; lo que Dios da es un mandato u orden a arrepentirse de sus pecados y de allí empezar a caminar hacia Cristo para recibir salvación y lo registra de esta manera:

“Y dijéronle: ¿Qué haremos para que obremos las obras de Dios?
Respondió Jesús, y díjoles: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.”
Juan 6:28-29

“Empero Dios, habiendo disimulado los tiempos de esta ignorancia, ahora denuncia á todos los hombres en todos los lugares que se arrepientan:” Hechos 17:30

“Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de obra y en verdad. Y en esto conocemos que somos de la verdad, y tenemos nuestros corazones certificados delante de él.
Porque si nuestro corazón nos reprendiere, mayor es Dios que nuestro corazón, y conoce todas las cosas. Carísimos, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios;
Y cualquier cosa que pidiéremos, la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.
Y éste es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos á otros como nos lo ha mandado.
Y el que guarda sus mandamientos, está en él, y él en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.”
1Juan 3:18-24

De esta manera, Dios en Su Palabra da amplia evidencia de que el ser humano es totalmente responsable a Dios por sus acciones.

A pesar de que la raza humana en su totalidad se encuentra en rebelión contra Dios; cada uno de los seres humanos individualmente es responsable delante de Dios.

DIOS SE REVELA AL SER HUMANO

Mientras que cada ser humano se encuentra en el terrible predicamento de ser responsable por sus pecados, Dios viene a cada uno de nosotros con Su afable oferta de salvación.

Primero que todo, Él da al hombre plena evidencia de que Él existe. Al poner al hombre sobre una creación que está llena de maravillas incomprensibles.

El ser humano no puede escapar el conocimiento de que solo un Ser Infinito pudo haber hecho que todo lo que tenemos a nuestro rededor, llegara a existir.

Las estrellas, el bebé recién nacido, la rosa fragante. Desde la creación más diminuta del universo, todas testifican del poder de Dios y lo ha dejado registrado así:

“LOS cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos.” Salmo 19:1

“Porque manifiesta es la ira de Dios del cielo contra toda impiedad é injusticia de los hombres, que detienen la verdad con injusticia: Porque lo que de Dios se conoce, á ellos es manifiesto; porque Dios se lo manifestó.
Porque las cosas invisibles de él, su eterna potencia y divinidad, se echan de ver desde la creación del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas; de modo que son inexcusables:
Porque habiendo conocido á Dios, no le glorificaron como á Dios, ni dieron gracias; antes se desvanecieron en sus discursos, y el necio corazón de ellos fué entenebrecido. Diciéndose ser sabios, se hicieron fatuos,
Y trocaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, y de aves, y de animales de cuatro pies, y de serpientes.”
Romanos 1:18-23

Además, Dios enseña al hombre que Él es un Dios Misericordioso y Amador que provee el resplandor benevolente del sol y estaciones fructíferas.

“Si bien no se dejó á sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, hinchiendo de mantenimiento y de alegría nuestros corazones.” Hechos 14:17

“¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, y paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía á arrepentimiento?” Romanos 2:4

“Mucho más, debido a que el hombre fue creado en la imagen de Dios, existe un testigo dentro de él.
Intuitivamente los seres humanos sabemos que el asesinar, adulterar y robar son pecados porque a pesar de que espiritualmente estemos muertos, hasta cierto grado la ley de Dios está escrita en nuestros corazones.”

“Porque los Gentiles que no tienen ley, naturalmente haciendo lo que es de la ley, los tales, aunque no tengan ley, ellos son ley á sí mismos:
Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio juntamente sus conciencias, y acusándose y también excusándose sus pensamientos unos con otros;”
Romanos 2:14-15

Instintivamente el ser humano sabe que el Día Del Juicio viene y que él debe dar cuenta por sus pecados. “Que habiendo entendido el juicio de Dios que los que hacen tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, más aún consienten á los que las hacen.” Romanos 1:32

La respuesta del ser humano a la evidencia de la existencia de Dios, su respuesta a la bondad de Dios (la cual el ser humano da por merecida), su respuesta al conocimiento de que él es un pecador que será juzgado por sus pecados, es mucha más rebelión contra Dios.

Pero el hombre ha pecado y debe recibir y soportar la totalidad de las consecuencias por sus acciones. Finalmente Dios viene con Su Suprema oferta de amor y para describírsela, ha provisto una declaración de Su Soberana Voluntad totalmente detallada en la Maravillosa Escritura, la Biblia.

Dios hace un convenio con el hombre que si él se arroja totalmente a la Misericordia de Dios, que si él se arrepiente de sus pecados y entrega en su totalidad su voluntad a Cristo como su Señor, que si él confía en Cristo como Su Salvador para ser perdonado de sus pecados, Dios lo hará Su hijo y le dará Vida eterna.

Dios le promete que Él lo libertará de la esclavitud en la que se encuentra con Satanás. Y que lo hará un ciudadano de Su reino

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Juan 3:16

Incluso, para hacer que la promesa de Vida eterna fuese posible, Dios tuvo que hacer un sacrificio enorme.

Debido a Sus propios requerimientos, Dios tuvo que proveer satisfacción completa (para todos aquellos que recibirían salvación) del precio demandado por Su propio dictamen por medio del cual declaró que: “…la paga del pecado es muerte…” Romanos 6:23

El precio fue pagado por el mismo Dios lo cual demostró cuando tomando la forma humana vino como el Dios-Hombre, el Señor JesúsCristo, para enseñarnos el inmenso sacrificio que llevó a cabo antes de la fundación del mundo; a favor de todos aquellos que por medio de Su acción, han confiado y confiarán en la oferta de salvación que Él les da.

Esta confianza es el efecto o resultado dado, una vez que Él les da Vida Eterna, una vez que Él los salva.

Dios registra esto así: “Y DE ella recibisteis [Vida] “vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados,
En que en otro tiempo anduvisteis conforme á la condición de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora obra en los hijos de desobediencia:
Entre los cuales todos nosotros también vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira, también como los demás.
Empero Dios, que es rico en misericordia, por su mucho amor con que nos amó,
Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dió vida juntamente con Cristo; por gracia sois salvos;
Y juntamente nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los cielos con Cristo Jesús,”
Efesios 2:1-6

Eso significó que si solo 10 hombres de entre toda la raza humana fuesen los que creerían en Cristo como el substituto para pagar por sus pecados, el sufrimiento de Cristo hubiese sido el equivalente al castigo merecido por esos 10 hombres.

Si Dios hubiese planeado salvar un millón (1.000.000) de personas, el sufrimiento de Cristo hubiese sido igual al castigo de destrucción eterna que ese millón de personas debían sufrir.

El Señor JesúsCristo obedientemente desde antes de la fundación del mundo, soportó la ira de Dios a favor del número exacto de gente que Dios había escogido para Sí mismo en Su oferta de amor.

Esta es la única manera en que la justicia de Dios puede ser completamente satisfecha.

“Siendo justificados gratuitamente por su gracia por la redención que es en Cristo Jesús;
Al cual Dios ha propuesto en propiciación por la fe en su sangre
[Su Vida], para manifestación de su justicia, atento á haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,
Con la mira de manifestar su justicia en este tiempo: para que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.”
Romanos 3:24-26

“Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Luego mucho más ahora, justificados en su sangre
[Su Vida], por él seremos salvos de la ira.” Romanos 5:8-9

“Para que, de la manera que el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna por Jesucristo Señor nuestro.” Romanos 5:21

NINGUNO ACEPTARA LA OFERTA DE SALVACIÓN DE PARTE DE DIOS

El hombre en su perversidad (en la corrupción de pecado que envuelve todo su ser), no aceptará la Maravillosa oferta de Dios, ni obedecerá la orden de dejar su pecado, de arrepentirse y de seguir a Cristo.

Debido a su perenne pecado (lo cual lo mantiene muerto espiritualmente), el hombre de sí mismo, no será obediente al mandato de Dios de arrepentirse de sus pecados, apartarse de ellos y creer en el Señor JesúsCristo.

Su enemistad natural hacia Dios, su lealtad inconsciente a Satanás y su placer en sus pecados, todo obra junto para estimularlo a ignorar, despreciar, o ridiculizar la oferta.

La oferta de Dios es clara, sin escondrijos ni trampas; es dada al hombre quien fue creado a la imagen de Dios a efecto o resultado de que el hombre pueda pensar los pensamientos de Dios, como el amar a Dios, adorar a Dios, y tener compañerismo eternamente con Él.

“El hecho de que el hombre desobediente ha llegado voluntariamente a ser en su totalidad un corrupto esclavo de Satanás, no disminuye, invalida o anula en sentido alguno la Bondadosa y Maravillosa intención de la oferta de Dios para salvación.”

El hombre todavía es responsable delante de Dios. El hecho de que ni siquiera un solo hombre llegase a ser obediente a la oferta de Dios, no hace que la oferta sea menos Bondadosa o menos una oferta de amor.

La oferta del amor de Dios, la cual es El Verdadero Evangelio, con Su mandato a la humanidad á creer en Cristo, debe ser manifestada a todo el mundo, pero debido a su estado espiritual difunto, ningún ser humano de su propia voluntad reaccionará a ella.

Más bien, el hombre disfruta y codicia el pecado y hace todo lo que puede hacer para rechazar, enmudecer ó silenciar la oferta de Dios dada por medio del Verdadero Evangelio.

Arriba ^

La ausencia de vida espiritual en él está sucinta o brevemente bosquejada en Romanos 3:10-20 y Efesios 2:1-3, donde Dios declara que: “No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios.” Romanos 3:11

Dios es sumamente claro sobre el hecho de que cada ser humano en su estado natural se encuentra espiritualmente muerto.

Cada ser humano espiritualmente se encuentra en el mismo estado que Lázaro se encontraba. Lázaro estaba físicamente muerto, en la tumba y su cuerpo en estado de pudrición por cuatro días, antes que Dios viniese y le diese Vida.

Es por eso que no nos sorprende que Dios en Su Palabra declare lucidamente que: “Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.” Juan 6:44

DIOS SALVARA A UN PUEBLO PARA SÍ MISMO

Pero Dios no queda frustrado en Su deseo de tener un pueblo de gente redimida para Sí.

El ser humano debido a su naturaleza espiritual muerta, de su propia voluntad no reaccionará espiritualmente a la Bondadosa oferta o mandato de Dios para salvación.

Es por eso que Dios desciende hasta el cieno o fango y miseria del pecado humano para salvar a un pueblo para Sí mismo.

“Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente.” 1Corintios 2:14

“Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no le echo fuera.” Juan 6:37

Dios llevará a Sí mismo a tantas personas como Él quiera llevar, y tomará precisamente a aquellas personas que Él quiera tomar. Él es el Redentor, Él edificará Su iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.

Un ejemplo espiritual de las bellas descripciones del plan de Dios para salvación puede leerse en el libro á Ezequiel donde Dios declara:

“Porque así ha dicho el Señor Jehová: He aquí, yo, yo requeriré mis ovejas, y las reconoceré.
Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad.
Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras: y las meteré en su tierra, y las apacentaré en los montes de Israel por las riberas, y en todas las habitaciones del país.
En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel será su majada: allí dormirán en buena majada, y en pastos gruesos serán apacentadas sobre los montes de Israel.
Yo apacentaré mis ovejas, y yo les haré tener majada, dice el Señor Jehová.
Yo buscaré la perdida, y tornaré la amontada, y ligaré la perniquebrada, y corroboraré la enferma: mas á la gruesa y á la fuerte destruiré. Yo las apacentaré en juicio.”
Ezequiel 34:11-16.

Antes de que Dios creara el mundo, en rectitud y justicia soberana, Él escogió a aquellos que El salvaría:

“Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor;” Efesios 1:4

“La gente que Dios escogió no va a ser salvada porque ellos son en alguna manera o en grado alguno más santos o más dignos de salvación que aquellos que permanecerán sin salvación.
Más bien, es totalmente la Voluntad Soberana de Dios la razón por la que Él salva a uno por gracia y deja a otro bajo Su ira.”

“(Porque no siendo aún nacidos, ni habiendo hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme á la elección, no por las obras sino por el que llama, permaneciese;)
Le fué dicho que el mayor serviría al menor.
Como está escrito: A Jacob amé, más á Esaú aborrecí.
¿Pues qué diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera.
Mas á Moisés dice: Tendré misericordia del que tendré misericordia, y me compadeceré del que me compadeceré.
Así que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.”
Romanos 9:11-16

Para aquellos a los que Dios provee Su salvación, Dios tuvo que recibir el castigo requerido por Su perfecta justicia para pagar la deuda de ellos.

Es por esta razón que Cristo fue colmado con los pecados de ellos. El Señor JesúsCristo llevó sobre Él los pecados de todos aquellos que el Padre en Decreto Electivo planeó salvar.

Basados en la declaración de Dios encontrada en Juan 3:16 de que “…todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Podemos declarar que Cristo estuvo preparado a pagar por los pecados de cualquier persona en el mundo que a través del tiempo y por medio de Su Fe recibiera la oferta de perdón.

El hecho es que esto significa que en todo el mundo, solo Cristo es el Único substituto para llevar nuestros pecados, Él pagó por los pecados de todos aquellos que por medio de Él creerán en Él.

Ciertamente este principio es sugerido por la promesa de Dios cuando proclama: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad.” 1Juan 1:9

De hecho, Cristo sí murió solamente por aquellos que fueron elegidos por el Padre, porque solo los elegidos una vez que son llamados, obedecerán el mandato de Dios de creer en Cristo y confesar sus pecados.

Esto incluye a los verdaderos creyentes del Antiguo Testamento, y a cada uno que creerá hasta el comienzo del Día Del Juicio.

Esta verdad es claramente evidente en la declaración del ángel a José cuando expresa: “Y parirá un hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque él salvará á su pueblo de sus pecados.” Mateo 1:21

La frase “…á su pueblo…” no puede incluir a toda la raza humana. Si así fuera, eso significaría que Dios estaría ordenando doble castigo para las personas que encararán Su juicio (ya que Cristo ya hubiese soportado el juicio por ellos), en lo referente a que la Biblia claramente enseña que los no salvos deberán pagar por todos sus pecados.

“Y vi los muertos, grandes y pequeños, que estaban delante de Dios; y los libros fueron abiertos: y otro libro fué abierto, el cual es de la vida: y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.
Y el mar dió los muertos que estaban en él; y la muerte y el infierno dieron los muertos que estaban en ellos; y fué hecho juicio de cada uno según sus obras.
Y el infierno y la muerte fueron lanzados en el lago de fuego. Esta es la muerte segunda.
Y el que no fué hallado escrito en el libro de la vida, fué lanzado en el lago de fuego.”
Apocalipsis 20:12-15

Cristo murió por todas aquellas personas que creen pero de los cuales ninguno cree ni creerá de su propia voluntad. Es solo porque Dios los salvó (les dio vida eterna) inclinó la voluntad de estos y abrió sus ojos, la razón por la que ellos respondieron al Verdadero Evangelio

La intervención divina de la Gracia de Dios, ocurre solamente en la vida de Sus elegidos. La irresistible atracción divina los trae a Sí mismo y de allí que Dios declara:

“Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no le echo fuera.” Juan 6:37

Y lo acentúa así: “Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.” Juan 6:44

Ellos son dados a Cristo por el Padre: “Y esta es la voluntad del que me envió, del Padre: Que todo lo que me diere, no pierda de ello, sino que lo resucite en el día postrero.” Juan 6:39

Y cuando Cristo ora al Padre, Él solamente ruega por los escogidos y dice: “Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son:” Juan 17:9

Y además: “Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos.” Juan 17:20

Estos no son nacidos de la voluntad ni decisión de ningún hombre, sino de la voluntad de Dios:

“Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre:
Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios.”
Juan 1:12-13

“De aquí que mientras que la expiación está disponible para cada uno de los individuos del mundo, en realidad la expiación solo cubre los pecados de los elegidos, porque solamente serán los elegidos (como ya vimos anteriormente), los que debido a Su llamado, creerán en Él.”

Lázaro estuvo muerto, pero respondió a la orden del Señor Jesús de salir de la tumba, porque con esa orden Cristo también lo capacitó para salir, al darle oídos para escuchar, la voluntad para obedecer y vida para responder.

“Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera.
Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y dejadle ir.”
Juan 11:43-44

De la misma manera, Dios habilita a los muertos espirituales para que ellos respondan al llamado del Verdadero Evangelio.

Penosamente la Biblia declara que el resto de los seres humanos se mantienen bajo la ira de Dios. Cuando Cristo soportó la muerte eterna desde antes de la fundación del mundo, Él estaba listo a pagar por los pecados de cualquiera que confiara en Cristo como su Salvador.

El Señor Jesús no pagó la deuda de aquellos que Él no llamaría y por ende nunca responderían obedientemente a la orden de salvación dada por Dios.

Es por eso que ellos tendrán que encarar el trono del juicio de Dios siendo ellos mismos los que deberán responder en el Día Del Juicio.

Dios declara que: “Porque manifiesta es la ira de Dios del cielo contra toda impiedad é injusticia de los hombres, que detienen la verdad con injusticia:” Romanos 1:18

Y también: “Mas á los que son contenciosos, y no obedecen á la verdad, antes obedecen á la injusticia, enojo é ira;
Tribulación y angustia sobre toda persona humana que obra lo malo, el Judío primeramente, y también el Griego.”
Romanos 2:8-9

Además Dios funestamente afirma que:

“Mas por tu dureza, y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la manifestación del justo juicio de Dios;
El cual pagará á cada uno conforme á sus obras:”
Romanos 2:5-6

También Dios declara: “Y vi los muertos, grandes y pequeños, que estaban delante de Dios; y los libros fueron abiertos: y otro libro fué abierto, el cual es de la vida: y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.
Y el mar dió los muertos que estaban en él; y la muerte y el infierno dieron los muertos que estaban en ellos; y fué hecho juicio de cada uno según sus obras.”
Apocalipsis 20:12-13

Si sus pecados ya hubiesen sido abonados o cubiertos por la sangre de Cristo, ellos no tendrían que enfrentar el juicio para responder a Dios por cada una de sus acciones o pecados que ellos cometieron.

La ira de Dios nunca hubiese podido venir sobre ellos porque tal condenación después de que Cristo ya hubiese pagado por sus pecados fuese doble juicio y al mismo tiempo una violación de la Perfecta Justicia de Dios.

CUALQUIER PERSONA PUEDE LLEGAR A SER SALVA

Entonces, ¿Quién puede ser salvo? Respuesta: cualquiera cuya voluntad ha sido doblegada a Cristo reconociéndolo como Salvador y Señor. Ninguna persona quien honestamente alguna vez buscó al Señor Jesús, será desechada.

Ninguno que se encuentre encarando el trono del juicio de Dios en el último “día” de la existencia de este mundo, podrá argumentar que él o ella seria y honestamente buscó la salvación. Si nos encontramos frente al trono del juicio de Dios en aquel día, será porque nosotros a pesar de que buscamos salvación, no fue la salvación de la Biblia.

Esa “salvación” fue la “salvación” diseñada por nosotros mismos. Ninguno que siguió los preceptos y prescripción bíblica de venir a Cristo con un corazón verdaderamente arrepentido, contrito y humillado; lo cual es el principio de la verdadera salvación, se encontrará encarando el trono del juicio de Dios en el Día Del Juicio.

Dios nos advierte que debemos asegurarnos de que somos verdaderamente Sus hijos y dice:

“Por lo cual, hermanos, procurad tanto más de hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.” 2Pedro 1:10

Cualquiera que teniendo una confianza de niño y sin ninguna reservación por la Gracia de Dios es movido a caminar hacia Cristo, puede probar que es uno de los elegidos de Dios después de que por medio de Cristo, haya dejado su vieja vida y Dios lo mantenga constantemente en obediencia a Él, esta persona sabe que ha nacido de arriba.

Esta persona descubrirá por medio de la Inigualable Palabra de Dios, que la salvación recibida fue solo por la Gracia de Dios. Esta persona sabrá en su corazón que la salvación recibida fue en su totalidad la obra de Dios y que si Dios la hubiese dejado a su propia voluntad, ella nunca se hubiese dirigido en la dirección a Dios.

“El hecho de que el Padre decidió salvar a algunos impios y dejar al resto de ellos ir al infierno (la destrucción eterna) como paga por sus pecados, es algo que concierne sola y exclusivamente a Dios y a nadie mas.”

“¿Pues qué diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera.
Mas á Moisés dice: Tendré misericordia del que tendré misericordia, y me compadeceré del que me compadeceré.
Así que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.
Porque la Escritura dice de Faraón: Que para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi potencia, y que mi nombre sea anunciado por toda la tierra.
De manera que del que quiere tiene misericordia; y al que quiere, endurece.
Me dirás pues: ¿Por qué, pues, se enoja? porque ¿quién resistirá á su voluntad?
Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? Dirá el vaso de barro al que le labró: ¿Por qué me has hecho tal?
¿O no tiene potestad el alfarero para hacer de la misma masa un vaso para honra, y otro para vergüenza?
¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar la ira y hacer notoria su potencia, soportó con mucha mansedumbre los vasos de ira preparados para muerte,
Y para hacer notorias las riquezas de su gloria, mostrólas para con los vasos de misericordia que él ha preparado para gloria;”
Romanos 9:14-23

“Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor;
Habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos por Jesucristo á sí mismo, según el puro afecto de su voluntad,”
Efesios 1:4-5

Dios es el Creador y Redentor Soberano quien es glorificado por la salvación de todos aquellos que creerán: “Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado:” Efesios 1:6

Dios también es alabado por la ira de los hombres: “Ciertamente la ira del hombre te acarreará alabanza: Tú reprimirás el resto de las iras.” Salmo 76:10

El hecho de que Él salvó a una gran compañía de creyentes de cada nación, tribu y gente; demuestra el amor Condescendiente y lleno de Gracia que ningún ser humano llegará a entender.

Pero no necesitamos entender, pues para saber que ese Amor sí es posible, Dios lo declara así: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.” Isaías 55:8

La verdadera Maravilla no es que Él no salvará a todos los impíos, la verdadera Maravilla es el hecho de que Su Santidad, Su Temible Potestad y Todopoderoso Dios decidió salvar incluso a uno de entre todos los inmundos y repulsivos de la raza humana. La verdadera Maravilla es que Él haya decidido salvarme a mí.

RESUMEN DEL CAPITULO 1

Dios viene al hombre con una afable oferta de salvación para cualquiera que venga arrepentido al Señor JesúsCristo. Esto verdaderamente es más que una oferta, es un mandato a creer en el Señor JesúsCristo como su Salvador.

Nuestra salvación puede ser efectuada SOLAMENTE por medio del Señor JesúsCristo. Para llegar a ser absueltos del eterno castigo, alguien debe pagar por nuestros pecados para recibir salvación y Cristo es el Único que puede ser nuestro Substituto y pagar el precio.

Debido al sacrificio que Él mismo habia consumado, Dios viene al mundo con esta oferta de salvación, pero debido a que el hombre en su esencia espiritual está muerto, es desesperadamente malvado e impío; el ser humano no desea aceptar la oferta o mandato de Dios de salvación.

“Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” Jeremías 17:9

El ser humano en su estado natural pecaminoso, no quiere obedecer la orden de creer en el Señor JesúsCristo y de confiar en Él como su Salvador. El ser humano rehúsa entregar o rendir su voluntad a Dios, y en la dureza de su corazón; el ser humano sigue su propio camino.

La Biblia declara que: “Como está escrito: No hay justo, ni aun uno;
No hay quien entienda, No hay quien busque á Dios;
Todos se apartaron, á una fueron hechos inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno:”
Romanos 3:10-12

A pesar de que el hombre espiritualmente está muerto en sus pecados, él se mantiene responsable ante Dios. Sin tener en cuenta su ceguera espiritual y el hecho de que él es un esclavo de Satanás, él encarará a Dios frente al trono de juicio en el Día Del Juicio para responder por sus pecados.

Dios en Su Soberana voluntad y misericordia, declara: “Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.” Mateo 16:18

Es el propósito de Dios el tener gente para Sí a pesar de que de su propia voluntad, estas personas nunca escogerían creer en Cristo como su Salvador.

Antes de la fundación del mundo, Dios ya había nombrado a aquellos que Él salvaría, y Él los trae a Sí mismo, Él abre sus ojos espirituales (les da Vida) y les da Su salvación.

La respuesta a la pregunta ¿puede alguno llegar a ser salvo? Es, sí. Cualquiera que responda al Verdadero Evangelio puede llegar a ser salvo.

Pero, los únicos que responderán en sumisión a la Palabra de Dios y obedientemente seguirán el programa señalado por Dios para salvación, serán aquellos que Dios ha elegido.

Ninguno que se encuentre encarando el infierno en el Día Del Juicio podrá decir:
“Yo quise ser salvado de acuerdo a los términos y estipulaciones dadas por Dios, pero no soy salvo porque no soy uno de los elegidos por Dios”.

Cualquiera que se encuentre encarando el trono del juicio de Dios y como consecuencia el infierno; estará allí porque no quiso y despreció el Maravilloso Plan de Dios para salvación.

Esta persona talvez quiso ser salvada del castigo eterno, pero quiso una “salvación” de acuerdo a sus propios términos, y no quiso la salvación que Dios provee y por ello tendrá que responder por sus pecados.

EL PROGRAMA ELECTIVO DE DIOS

En el próximo capítulo continuaremos nuestro estudio de la salvación de Dios de la manera que se relaciona a la predestinación y el programa electivo de Dios. El bosquejo que seguiremos es el de las siglas C.E.E.G.P.

Nota de los traductores:
C.E.E.G.P es la traducción de las iniciales de este estudio que en inglés lleva las siglas T.U.L.I.P las cuales editadas al Castellano significan:

C: Corrupción total
E: Elección incondicional
E: Expiación limitada
G: Gracia irresistible
P: Perseverancia de los santos
.

La composición principal detrás de las siglas C.E.E.G.P suenan intrigantes, pero ellas no tendrán ninguna validez a menos que ellas sean bíblicas.

Es nuestra oración al Dios Todopoderoso, que en los próximos capítulos, Él nos mantenga enfocados en la fundación bíblica de esta composición.

Arriba ^



Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.