Vistiendo Lo Nuevo

Por el Hno. Ray C. Stedman
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

Hubo una canción popular hace unos 50 años atrás que decía algo así. “Tienes que acentuar lo positivo y eliminar lo negativo, afiérrate de la alternativa y no tomes en cuenta al individuo de en medio.”

“Estas líneas reflejan muy bien nuestro texto en Colosenses 3:12-17 para este estudio.
Pon mucha atención a la Palabra de Dios sobre estas palabras afirmativas y la manera que ellas empiezan:”

“Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;
Sufriéndoos los unos á los otros, y perdonándoos los unos á los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.”
(v. 12-13)

Declaradas allí están las cualidades positivas de la vida cristiana. Nota que Dios por medio del apóstol Pablo habla de ellas como algo con lo cual nos vestimos, algo que debemos tener puesto todos los días.

Sobre la superficie, este pasaje suena como lo que predican los que avocan el “pensamiento positivo” o el “pensamiento de la posibilidad.”

Estas personas dicen:

“Piensa positivamente, cree que tú puedes hacer esto y lo otro y podrás encarar tu día con coraje y confianza o seguridad.”

El problema es que tú no puedes tener puestas estas virtudes Cristianas a menos que (como Dios declara por medio de Pablo en nuestro texto en el verso 9), primeramente te quites lo viejo y sus prácticas, pues Dios declara:

“Mas ahora, dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, torpes palabras de vuestra boca.
No mintáis los unos á los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos.”
Colosenses 3:8-9

COMO ESCOGIDOS DE DIOS

Quitarnos al viejo hombre es algo que nosotros no podemos hacer por nosotros mismos, pues Dios por medio del apóstol Pablo nos enseña que:

“Y revestídoos del nuevo, el cual por el conocimiento es renovado conforme á la imagen del que lo crió;
Donde no hay Griego ni Judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni Scytha, siervo ni libre; mas Cristo es el todo, y en todos.”
Colosenses 3:10-11

En otras palabras, no somos nosotros los que nos hicimos o decidimos formar parte del pueblo de Dios, pues el Señor Jesús en una ocasión, claramente dijo a sus discípulos:

“No me elegisteis vosotros á mí, mas yo os elegí á vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, él os lo dé.” Juan 15:16

Si hoy eres un verdadero creyente, eres eso sola y exclusivamente porque Dios ha decidido hacerte un verdadero creyente. Y debido a que somos vestidos por Él con Su manto de justicia, no solo somos claramente amados por Él, sino que somos “…santos…”

El ser santo significa ser separado y distinto, Dios nos escogió e hizo que seamos diferentes. y eso es demostrado en nuestro estilo de vida el cual debe reflejar la distinción que Dios aplica a nuestras vidas.

Después de la búsqueda diaria de santidad, nuestra vida debe reflejar diferentes cualidades cristianas las cuales deben incluir estas siete: COMPASIÓN, AMABILIDAD, HUMILDAD, GENTILEZA, PACIENCIA, TOLERANCIA, y LISTOS A PERDONAR.

COMPASIÓN (^)

Compasión es lo que llamaríamos tener un corazón que se compadece, se apiada, se conmueve. Es un corazón que siente simpatía y amor hacia otros.

Todos los verdaderos creyentes somos pecadores, estamos muy lejos de ser perfectos, pero de todos modos Cristo murió para salvarnos.

“La razón por la cual el Señor Jesús murió por nosotros es porque Él tuvo compasión de nosotros.
Debemos recordar que nosotros debemos mirar a otros con un corazón lleno de compasión sin importarnos ninguna de sus fallas.”

Debemos recordar que debido a que ellos son humanos como nosotros, también tienen sus pruebas y tribulaciones, como también sus faltas. Cuando nos acercamos a otros de esta manera descubriremos que el verdadero amor sí cubre una multitud de pecados.

AMABILIDAD (^)

Amabilidad es una acción que revela compasión, esta acción se desarrolla como resultado de sentir cariño e interés.

Esta acción puede tomar diferentes formas como: una sonrisa, una palabra amable, una palmada en el hombro, una invitación a leer la Biblia, ponerse a la orden y ser de ayuda.

A pesar de que no lo demuestran, muchos sufren por dentro, muchos viven una vida solitaria. Una acción de amabilidad puede ayudarles a ver a Cristo en nosotros, lo cual es lo mejor que ellos podrían recibir.

HUMILDAD (^)

Otra virtud Cristiana es la humildad pues es exactamente lo opuesto a uno de los pecados más viles e infames, el orgullo. De aquí que debemos vestirnos de humildad para pensar humildemente de nosotros mismos.

A pesar de que esta manera de pensar y ser no es muy popular en nuestros dias, nuestro Padre celestial ordena que aprendamos humildad y vivamos en humildad.

Dios lo declara de esta manera: “Nada hagáis por contienda ó por vanagloria; antes bien en humildad, estimándoos inferiores los unos á los otros.” Filipenses 2:3

GENTILEZA (^)

La palabra gentileza es muy familiar, regularmente es traducida como “mansedumbre”. Mansedumbre significa “fuerza bajo control” Es la clase de fuerza que no necesita enseñar lo fuerte que es.

Esto es lo que nuestro Señor despliega maravillosamente. A pesar de que Él es el Todopoderoso Dios, de todos modos el Señor Jesús invitando a aquellos que están “…trabajados y cargados…” a tomar Su “…yugo…” y a que aprendan de Él, se describe a sí mismo como “…manso y humilde de corazón…” Mateo 11:28-29

PACIENCIA (^)

Paciencia literalmente es longanimidad, serenidad, resistencia, aguante, tolerancia. El soportar la conducta impaciente de otro la cual nos lleva a exasperarnos o a desesperarnos.

Debemos señalar que la paciencia también es un término negativo y no muy popular en el mundo de hoy e incrementalmente desde ya hace algunas décadas, incluso entre cristianos profesantes.

El resistir y mantenerse sereno y no permitir que cosas de naturaleza contraria nos disturben y conduzcan a pecar como el hablar cortantemente y con insultos a otros; no es lo que el mundo nos enseña pero es lo que Dios requiere.

TOLERANCIA (^)

Enlazada con paciencia, esta es la sexta cualidad o género de todo verdadero cristiano. Tolerancia significa “tener calma y aguante los unos con los otros” esta cualidad es lo que Dios declara en nuestro verso “…Sufriéndoos los unos á los otros…”

Literalmente significa “sostener y sobrellevar” a alguien. No solamente el aguantarte de no explotar, sino el sustentar y soportar a otros y también animarles. Esta es una maravillosa cualidad cristiana.

LISTOS A PERDONAR (^)

La ultima cualidad en este pasaje, es la habilidad o destreza de perdonar. Dios por medio del apóstol enfatiza su importancia cuando declara dos veces:

“…perdonándoos los unos á los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó…”

“Que hermoso es encontrar perdón en un corazón Cristiano.
Esto no significa que debemos suprimir alguna queja o injusticia pues el Señor Jesús declara:”

“Por tanto, si tu hermano pecare contra ti, ve, y redargúyele entre ti y él solo: si te oyere, has ganado á tu hermano.” Mateo 18:15

Pero, antes de que hagas esto (con el corazón lleno de amor) ya debes haber perdonado a tu hermano y debes haber puesto esa reunión con tu hermano, delante del Todopoderoso Dios. Consideremos el hecho de que perdonar está relacionado a tres puntos importantes:

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Primero: No debes repetir a esa persona el hecho de que le has perdonado ni la razón por la cual le has perdonado.

Segundo: No debes contarle a nadie el problema entre tú y esa persona.

Tercero: No debemos recordarnos a nosotros mismos lo que ha sido perdonado pues de esta manera no será posible que lo borremos de nuestra memoria. Debemos desechar cualquier pensamiento sobre ese asunto que desee anidarse en nuestra mente.

FUERZA QUE UNE

Habiéndonos enseñado que para vestir lo nuevo debemos ser vestidos de estas siete cualidades maravillosas, Dios por medio del apóstol Pablo declara:

“Y sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección.” (v. 14)

“Caridad es otra forma de decir amor, el amor une o ciñe todo como una correa o faja.
Esta es esa la cualidad de aceptar a otros pues si has sido hecho una nueva persona, Dios con Su poder ha puesto de lado al viejo hombre que fuiste anteriormente.”

COMO MIEMBROS DEL CUERPO DE CRISTO

Lo próximo que Dios nos enseña por medio del apóstol Pablo es cómo es que nosotros como una nueva persona debemos comportarnos como miembros de la iglesia espiritual:

“Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, á la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.
La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos á los otros con salmos é himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor.”
(v. 15-16)

PAZ

¿Cómo debemos ser cuando nos unimos como miembros del cuerpo de Cristo? Dios declara por medio del apóstol que debe empezar con paz: “Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones…” los miembros del cuerpo de Cristo debemos vivir en paz.

La palabra “…gobierne…” aquí, es interesante. Esta palabra tiene el significado de “árbitro” o “juez”. Los que siguen el fútbol saben que el hombre vestido de negro es el que rige y toma las decisiones.

Los entrenadores le gritan, insultan y en ocasiones lo golpean. Los fanáticos lo abuchean, murmuran, censuran, se oponen a él y le avientan proyectiles. De todos modos él se mantiene firme. Esa es la idea aquí.

Si tú has recibido el nuevo corazón de la salvación, tendrás el poder [a Cristo] para esforzarte a crucificar la carne y la calma de Cristo gobiernará y administrá tu corazón en todo momento.

ALABANZA

El segundo requerimiento es el de ser agradecidos. Encontramos esta exhortación en todos lados en las Sagradas Escrituras. ¿Por qué? Porque sabemos que debido a lo que somos naturalmente, lo que merecemos es la ira eterna y destrucción de parte de Dios.

Desde nuestro nacimiento, somos engreídos, egoístas y contrarios a otros. Dios en Su justicia perfecta pudo haber exterminado totalmente a la raza humana.

Pero en lugar de eso, Él dio Su Unigénito hijo para que “…todo aquel que cree en Él, no se pierda mas tenga vida eterna.” ¡Qué maravilloso regalo!

Pero eso no es todo, pues todo lo demás viene con este regalo. “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas á vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo á los que lo pidieren de él?” Lucas 11:13

¿No despierta esa declaración de Dios, gratitud en tu corazón? Así que sé agradecido, es un mandato de Dios. Pídele que la gratitud sea una de las características en tí..

PRECEPTOS

Lo tercero es el instruirnos unos a otros por medio de Su Palabra: “…La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia…” La Palabra de Dios debe ser aprendida muy bien entre nosotros.

Debe ser recitada en los corazones de los que se llaman cristianos, pues es la única guía divina que nos enseña cómo debemos vivir y funcionar como miembros del cuerpo espiritual.

“Verdaderamente, cada uno de nosotros debemos estar envueltos en la actividad de estudiar la Palabra de Dios.
Debemos enseñarnos y aconsejarnos unos a otros, pues nuestro Señor Jesús declaró:”

“…Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida.” Juan 8:12

¡La Biblia es Viva, Vital, Refrescante e Iluminante! Ella disipa dudas, miedos y dificultades. Nosotros debemos centrar nuestra vida alrededor de la Palabra de Dios.

SALMOS Y CANTICOS

Dios por medio del apóstol reconoce el ministerio poderoso de la música dentro de la congregación: “…enseñándoos y exhortándoos los unos á los otros con salmos é himnos y canciones espirituales…”

Salmos obviamente son las elocuciones inspiradas del Espíritu Santo; ellas son encontradas también en otros libros de la Biblia.

Himnos literalmente son canciones de alabanza, respuestas que por la gracia de Dios los seres humanos han compuesto como reacción de agradecimiento a lo que Dios ha hecho por ellos.

Cuando esto está unido a “…canciones espirituales…” significa que estas son canciones de testimonios de cómo Dios nos ha guiado y salvado de la perdición eterna.

Si revisas las páginas de cualquier himnario y meditas en los himnos, encontrarás que por Su gracia, Dios ha permitido que allí incluidas, podamos encontrar canciones espirituales.

Mientras nos encontramos en comunión con Él, y cantamos alabanzas, estamos ministrando a nosotros mismos y a otros, animándonos los unos á los otros.

Lamentablemente en estos dias en los cuales el amor hacia Dios se ha enfriado, más y má cristianos profesantes usan canciones del mundo para supuestamente "alabar" a Dios, y por medio de su ceguera espiritual, traen abominación al trono de Dios.

Entonces, nosotros debemos cantar las verdades de Dios como también estudiarlas con gratitud en nuestro corazón por todo lo que Dios ha hecho.

COMO PARTE DE NUESTRA SOCIEDAD

El verso 17 se mueve del área de la iglesia de Cristo, al área de la sociedad y el mundo: “Y todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias á Dios Padre por él.”

Esto significa que toda nuestra vida debe estar relacionada al señorío, mando, impero o autoridad del Señor JesúsCristo.

Todo en nuestra vida, cada contacto que tengamos con cualquier persona en el mundo, cada actividad en la escuela, en nuestro trabajo y también en nuestro hogar, debe ser un acto de adoración o una demostración de que Cristo verdaderamente vive en nosotros.

Incluso cosas rutinarias que nosotros hacemos pueden ser ofrecidas a Cristo cuando las hacemos en Su Nombre y son motivadas por nuestra relación personal con Él.

¡Qué diferencia es esto como motivación para el verdadero creyente! pues el verdadero creyente las ofrece voluntariamente al Señor JesúsCristo, como un sacrificio fragante delante de Él.

“YO soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
Todo pámpano que en mí no lleva fruto, le quitará: y todo aquel que lleva fruto, le limpiará, para que lleve más fruto.
Ya vosotros sois limpios por la palabra que os he hablado.
Estad en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no estuviere en la vid; así ni vosotros, si no estuviereis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer.
El que en mí no estuviere, será echado fuera como mal pámpano, y se secará; y los cogen, y los echan en el fuego, y arden.”
Juan 15:1-6

En los versos anteriores podemos ver claramente que a medida que Dios despoja de nosotros al viejo hombre por medio del poder limpiador de Su Palabra, Él pondrá en nosotros al nuevo hombre.

No estámos laborando para el mundo ni por sus beneficios, sino para Cristo. De aquí que nuestro mayor anhelo es y debe ser ¡vestirnos de Cristo!

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.