Un Sentir De Urgencia

Por el Hno. Mark Crocco
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

¿Has notado lo que decimos cuando hablamos del tiempo o sobre el paso de los días? Regularmente usamos declaraciones como: “el tiempo vuela”, “el tiempo no espera por nada”, “el tiempo pasa” etc., etc.

Cada momento del tiempo que pasa se va para siempre, nadie puede traerlo de regreso. Y cuando el Señor Jesús regrese (y su regreso ya no tarda) el tiempo dejará de existir por toda la eternidad.

“En el tiempo que queda, hay una necesidad de que tú y yo vivamos con un sentir o apreciación de urgencia sobre nuestra vida cristiana.
Esta necesidad es implícita o incluida en el registro en: Romanos 13:11-14

Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora nos está más cerca nuestra salud que cuando creímos.
La noche ha pasado, y ha llegado el día: echemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de luz,
Andemos como de día, honestamente: no en glotonerías y borracheras, no en lechos y disoluciones, no en pedencias y envidia:
Mas vestíos del Señor Jesucristo, y no hagáis caso de la carne en sus deseos

Mientras juntos escudriñemos estos versos a la luz de la Palabra de Dios, deseo llamar tu atención a los tres temas principales con los cuales debemos luchar mientras desarrollamos un espíritu de urgencia en nuestras vidas.

Estos son:

  1. Lo tarde de la hora
  2. El inminente regreso del Señor Jesús
  3. Una vida de Santidad.

1. LO TARDE DE LA HORA (^)

Primero, nosotros debemos traer un espíritu de urgencia a nuestras vidas cristianas por lo tarde de la hora. La primera parte del verso 11 declara: “Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño…”

En esta porción particular en esta epístola, Dios por medio del apóstol Pablo está exhortando a los creyentes a aplicar en sus vidas todas las maravillosas verdades que Él ha presentado hasta este punto.

De aquí la exhortación con la que empieza el verso 11 “Y esto…” o en otras palabras, haced esto.

Pon mucha atención a lo que Dios declara enseguida: “…conociendo el tiempo…” Dios quiere que nosotros conozcamos donde nos encontramos en el calendario de Dios.

Nota cuidadosamente que Dios quiere que nosotros entendamos que Él es el Dios de la historia, Él es el Señor del tiempo.

La perspectiva que Dios quiere que nosotros tengamos, es que estamos viviendo en la última era. Estamos viviendo en el tiempo después del final de la era de la iglesia institucional, visible. El período de tiempo que antecede al regreso del Señor JesúsCristo.

Y cuando Dios declara: “…es ya hora de levantarnos del sueño…” Dios nos está llamando a una alerta espiritual. Este tiempo no es tiempo para que ningún cristiano viva su vida con una actitud de apatía, indolencia o descuido.

Debemos tener un espíritu de urgencia para ministrar, debemos rogar al Señor que ponga en nuestro corazón, un sentir de urgencia.

APROVECHA EL MOMENTO

Una vez más Dios por medio del apóstol Pablo hace una exhortación similar: “Mirad, pues, cómo andéis avisadamente; no como necios, mas como sabios;
Redimiendo el tiempo, porque los días son malos.”
Efesios 5:15-16

En el griego, esa pequeña expresión traducida a: “…redimiendo el tiempo…” significa: competir por o aprovechar las oportunidades.

Para aprovechar las oportunidades, para hacer lo más de cada oportunidad, necesitamos aprovechar el momento, aprovechar el día, y aprovechar la hora pues estamos viviendo en días malignos.

2. EL INMINENTE REGRESO DEL SEÑOR JESÚS (^)

Dios continúa advirtiéndonos por medio de Pablo: “…porque ahora nos está más cerca nuestra salud que cuando creímos. La noche ha pasado, y ha llegado el día.” (v. 11b-12a)

Necesitamos tener un sentir de urgencia no solo porque estamos viviendo en el tiempo del fin. El regreso de nuestro Señor JesúsCristo para culminar nuestra salvación, es inaplazable.

La noche ya ha terminado y el Dia Del Juicio ya ha empezado sobre la iglesia institucional, corporativa, visible. Este mundo presente colmado de pecado ya está a punto de acabarse. Entonces, reconociendo que el Señor regresa pronto, ¿qué debemos hacer?

Dios nos enseña una de las cosas que Él requiere: “Y considerémonos los unos á los otros para provocarnos al amor y á las buenas obras;
No dejando nuestra congregación,
[con Dios] como algunos tienen por costumbre, mas exhortándonos; y tanto mas, cuando veis que aquel día se acerca.” Hebreos 10:24-25

El conocimiento de que la noche ya ha terminado, que estamos viendo Su juicio sobre los incrédulos y que el día del regreso de nuestro señor está a las puertas, debería producir un sentido de urgencia dentro del cuerpo de verdaderos creyentes a considerarnos “…los unos á los otros para provocarnos al amor y á las buenas obras…”

Dios nos creó para buenas obras que Él preparó de antemano y ellas están relacionadas con cumplir Su voluntad en todo lo que Él requiere.

De aquí que debemos animarnos los unos a los otros a no dejar de mantener comunión con nuestro Señor, y apoyarnos el uno al otro porque estamos viviendo en el período de La Tribulación Final y por ende un tiempo de gran tribulación para todos los verdaderos creyentes.

Hablando de esto, Dios lo declara por medio del Salmista de esta manera: “…enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.” Salmo 90:12

Una vez que Dios nos de Su sabiduría, llegaremos a entender que el número de días que tenemos para proclamar la Palabra de Dios, y para ministrar el uno al otro están disminuyendo rápidamente.

3. UNA VIDA DE SANTIDAD (^)

El tercer tema principal con el cual debemos luchar mientras Dios nos permite desarrollar un sentir de urgencia en nuestras vidas, es la necesidad de vivir una vida en santidad.

Dios continúa: “…echemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de luz,
Andemos como de día, honestamente: no en glotonerías y borracheras, no en lechos y disoluciones, no en pendencias y envidia:”
Romanos 13:12b-13

Debido a que estamos involucrados en una batalla espiritual, necesitamos primeramente vestirnos con la armadura de luz.

“Dios por medio del apóstol tres veces usa la palabra “…no…” para llamar nuestra atención a las obras de la oscuridad que los verdaderos creyentes deben evadir en particular.”

Teniendo estas áreas en mente, yo deseo compartir contigo la manera en que puedes mantener santidad en tu vida, la cual dará como resultado un espíritu de urgencia e intensidad en nuestras vidas.

MANTENER NUESTRO CONTROL

La primera área que Dios toca por medio del apóstol es la disciplina personal o conducta personal. Dios declara: “…no en glotonerías y borracheras…”

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Dios nos exhorta que debemos evitar la falta de disciplina que es, no exclusivamente pero si especialmente producida por el uso del alcohol.

Esta borrachera no solo se limita al alcohol, pues el ser humano también se embriaga de otras cosas que provienen del mundo, las cuales ponen su vida fuera de control.

Para poder vencer hasta el final, los verdaderos creyentes debemos tener y practicar la disciplina personal.

Amonestando sobre los últimos días, Dios por medio del apóstol, nos da una pequeña lista de las cosas que regularmente embriagan o emborrachan al ser humano natural.

“ESTO también sepas, que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos:
Que habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, detractores, desobedientes á los padres, ingratos, sin santidad,
Sin afecto, desleales, calumniadores, destemplados, crueles, aborrecedores de lo bueno,”
2Timoteo 3:1-3

PUREZA MORAL

La segunda área de comportamiento pecaminoso que debes evitar para mantener santidad en tu vida y la cual es caracterizada en particular en los últimos días, es la inmoralidad sexual.

“Es por eso que Dios nos advierte y nos recuerda aquí que no debemos involucrarnos en promiscuidad, mezcolanza sexual o en la sexualidad.”

¿Recuerdas lo que causó que el hombre de Dios David, sufriera su peor caída? David estaba en su terraza cuando vio que una bella mujer se estaba lavando.

“Y acaeció que levantándose David de su cama á la hora de la tarde, paseábase por el terrado de la casa real, cuando vió desde el terrado una mujer que se estaba lavando, la cual era muy hermosa.” 2Samuel 11:2

David empezó a desearla, y después de desearla en lugar de desechar ese pensamiento y correr a Dios, adulteró con ella, lo cual lo llevó a cometer un asesinato.

“Y envió David á preguntar por aquella mujer, y dijéronle: Aquella es Bath-sheba hija de Eliam, mujer de Uría Hetheo.
Y envió David mensajeros, y tomóla: y así que hubo entrado á él, él durmió con ella. Purificóse luego ella de su inmundicia, y se volvió á su casa.”
2Samuel 11:3-4

En estos días de amplia inmoralidad sexual, toda clase de tentaciones vienen hacia nosotros. Lo que necesitamos hacer es huir, correr de esas tentaciones para refugiarnos y ampararnos en la Palabra de Dios.

Debemos rogar que Dios quite nuestro corazón de piedra, y al mismo tiempo debemos empaparnos de Sus enseñanzas.

Corriendo a Dios manteniéndonos bajo la protección de Su comunión, no permitirá que ningún pecado de deseo sensual entre y se anide en nuestras mentes.

Debemos vivir cautivando cada pensamiento para la gloria de Cristo. “¿No sabéis que á quien os prestáis vosotros mismos por siervos para obedecerle, sois siervos de aquel á quien obedecéis, ó del pecado para muerte, ó de la obediencia para justicia?” Romanos 6:16

“Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento á la obediencia, de Cristo;” 2Corintios 10:5

ARMONÍA INTERPERSONAL

La tercera área importante es la rebelión. La violencia, la disensión, contiendas, querellas, peleas y los celos son muy comunes en los días finales de este mundo.

Dios por medio del apóstol habla contra estas actitudes que están marcadas por la discordia, la falta de unidad, el orgullo y el egoísmo entre las personas.

Debido a que no nos gusta perdonar, debido a que rehusamos laborar a través de los conflictos de nuestra vida siguiendo la guía que Dios nos provee en Su Santa Escritura, relaciones han terminado entre esposos, entre familias, entre creyentes e incluso en nuestro lugar de trabajo.

Mientras vivamos con un espíritu de urgencia, anticipando el inminente regreso de nuestro Señor Jesús, debemos mantener en nuestras mentes lo que Él declara:

“Porque si perdonareis á los hombres sus ofensas, os perdonará también á vosotros vuestro Padre celestial.
Mas si no perdonareis á los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.”
Mateo 6:14-15

Cristo nos ordena que nos amemos los unos a los otros. Si verdaderamente somos seguidores de Cristo debemos mantener nuestras relaciones interpersonales en armonía.

APRENDIENDO DE CRISTO

Debemos aprender que es totalmente o absolutamente imposible que ninguno de nosotros por medio de nuestras fuerzas podamos vivir en control, en pureza y con armonía interpersonal.

De aquí que Dios nos declara en el verso 14: “Mas vestíos del Señor Jesucristo, y no hagáis caso de la carne en sus deseos.”

Vestirse del Señor JesúsCristo es aprender a usar la armadura de luz que vestimos (comunión en la Palabra de Dios), en todo lo que significa nuestra forma de ser y dejar que el carácter del Señor Jesús sea nuestro carácter.

Reconoce que tú no tienes poder o recursos de ti mismo, vive constantemente buscando la presencia del Señor JesúsCristo en Su Palabra.

Ruégale que cambie tu corazón, para que así puedas aferrarte de Su poder por medio de la fe concedida y sujétate a Él y a Sus órdenes.

Mientras te esfuerzas en vivir tu vida en santidad leyendo la Sagrada Escritura todos los dias, tu ruegas:

“Señor, yo confío en Tí y te pido me ayudes a controlar mis emociones y deseos.
Ayúdame a huir de la inmoralidad sexual y á vivir en armonía con otros y a perdonar a aquellos que me hacen daño, de la misma manera que Tú me perdonas a mí.”

RESISTIENDO A LA CARNE

A pesar de que los que viven centrados o saturados en Cristo dependen de Su poder, no por ello la responsabilidad humana deja de existir.

La advertencia “…no hagáis caso de la carne…” conlleva la idea de no permitir o darle gratificación y lugar en nuestros pensamientos y acciones.

Debemos evitar la naturaleza pecaminosa por completo y no permitir que nuestra mente haga ningún plan que nos lleve a pecar.

En cada una de nuestras vidas hay ciertas personas, ciertas situaciones, ciertos lugares y ciertas actividades que nos tientan e incitan a desobedecer y por ende a pecar, y todas ellas debemos evitar por completo.

“El no hacer “…caso a la carne y a sus deseos.” significa que debemos asegurarnos de que nosotros mismos no nos ponemos en esas circunstancias.“

Para cerrar, permíteme reiterar que la historia está moviéndose rápidamente al punto en que el Señor Jesús llevará á Sus escogidos, la interrumpirá y con ella al fluyo del tiempo. “La noche ha pasado, y ha llegado el día…”

El día cuando el Señor Jesús regresará como el León de Judá para juzgar este mundo, está á la mano.

Hasta que ese momento llegue, aprovecha cada oportunidad para servir a nuestro Salvador como también para vivir para Su gloria, para Su honor y para la exaltación de Su gran nombre. ¡Amén!

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.