¿Quién Es Tu Maestro?

Por el Hno. James M. Sharp
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

Puede ser que muchos de ustedes estén familiarizados con la conmovedora epístola á Filemón, la cual solamente tiene un capítulo.

En ella, Pablo es inspirado a pedir a Filemón (el dueño de un esclavo que había escapado), que perdone y reciba otra vez a su esclavo Onésimo, porque él había llegado a ser un creyente.

Dios lo inspira a registrar: “Así que, si me tienes por compañero, recíbele como á mi.
Y si en algo te dañó, ó te debe, ponlo á mi cuenta.”
Filemón 17-18.

“En esta pequeña carta podemos ver en forma singular, la ilustración de cómo el poder del Señor JesúsCristo trabaja a favor de los verdaderos creyentes.
Además, Dios aquí señala las verdades espirituales que podemos encontrar en Romanos 6:14-23

BAJO GRACIA

Por ley, Filemón pudo haber castigado a Onésimo muy severamente, pero Pablo pide a Filemón que trate al esclavo no bajo la base de la ley sino de acuerdo a la gracia.

Dios registra este paralelismo en el verso 14: “Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.”

Uno de los deseos más fervientes que el verdadero cristiano posee, es el deseo de evitar el pecado. El verdadero cristiano evitará pecar contra Dios a toda costa.

Unido a ese deseo, el cristiano que verdaderamente ha nacido de nuevo; deseará constantemente cumplir la voluntad de Dios.

Pues debido a que todos nuestros pecados han sido imputados o cargados a cuenta de nuestro Señor JesúsCristo, Dios ya no nos trata de acuerdo a Su Ley, sino de acuerdo a Su gracia.

Dios en el libro á los Romanos por medio del apóstol, registra: “¿Pues qué? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo de la ley, sino bajo de la gracia? En ninguna manera.
¿No sabéis que á quien os prestáis vosotros mismos por siervos para obedecerle, sois siervos de aquel á quien obedecéis, ó del pecado para muerte, ó de la obediencia para justicia?”
(v. 15-16)

¿Recuerdan aquel dicho que declara que ningún hombre es una isla? Ninguno vive para sí mismo o muere para sí mismo, esta es la forma en que Dios en Su Santa Escritura está diciendo esto.

La verdad es que ningún ser humano vive en este mundo sin un “maestro” que le dicte el camino de su vida.

Dios recalca esto de esta manera: “Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es ordenar sus pasos.” Jeremías 10:23

VERDAD EVIDENTE

Cuando Dios por medio del apóstol Pablo hace la pregunta retórica ¿No sabéis…? Él efectivamente está diciendo:

“Uds. saben muy bien que cada hombre tiene un maestro.
Uds son esclavos de Satanás en el pecado o de Cristo en la obediencia.”

¡No hay lugar medio! Mientras que esta verdad debería ser aparente para todos los creyentes profesantes, en verdad no es totalmente evidente para la mayoría de las gentes que viven hoy.

Para la mente del hombre natural, el ser humano que se deleita en la frivolidad de este mundo, de hecho, la noción de que él es esclavo de otro, es muy fastidiosa.

¿No es la costumbre humana, la de levantar el himno que dice “Yo tengo que ser yo mismo” o “Lo hice a mi manera”?

Recorriendo a través de todas las expresiones del hombre natural, incluso en su música, incluye esta noción engañadora, de que él es un agente libre e independiente que no tiene dueño.

En años recientes han sido las mujeres las que han propagado esta noción y se encuentran cantando su versión de la misma canción:

“Yo soy una mujer, y ningún hombre va a detenerme o pasar sobre mí, yo voy a determinar mi propio camino en mi vida.”

En los últimos tiempos, el ser humano se apega a esta enseñanza engañadora con mucha m&@225;s facilidad. Pero las Sagradas Escrituras tienen una descripción totalmente diferente sobre la verdadera naturaleza del hombre.

Ellas ven muy poca libertad en el sentido del orden de lo creado. Para hacernos comenzar a pensar en esto, Dios hace esta pregunta:

“¿Mudará el negro su pellejo, y el leopardo sus manchas? Así también ¿podréis vosotros hacer bien, estando habituados á hacer mal?” Jeremías 13:23

¿Para qué es libre o ha nacido el leopardo sino para ser leopardo? Así también el ser humano nacido para ser un pecador, no podrá cambiar ni agradar a Dios a menos que sea cambiado.

NACIDOS PARA PECAR

Dios permite que David reconociera esto al registrar: “…Y en pecado me concibió mi madre…” Salmos 51:5b

El rey David no está diciendo que su madre fue una ramera y debido a ello él fue un hijo ilegítimo, no.

Lo que él es enseñado e inspirado a declarar, es que él había venido a esta tierra con una naturaleza pecaminosa heredada de sus primeros padres Adán y Eva, y con ella una esclavitud al pecado.

Si él es libre en algo, él es libre para ser un pecador. Por eso es que ningún hombre busca a Dios. Su naturaleza no es la de buscar a Dios.

Él ser humano sin Cristo vive en oscuridad espiritual total, él no vendrá a la luz a menos que el sea traído a ella, pues espiritualmente está muerto y no podrá agradar a Dios de la manera que Dios requiere. Dios confirma esto así:

"Y DE ella recibisteis vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados" Efesios 2:1

“No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios.
Todos se apartaron, á una fueron hechos inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno.”
Romanos 3:11-12.

Cuando un pecador es traído a Cristo (por su gracia solamente, Efesios 2:8, Juan 6:37, 44, 65), Dios por medio del apóstol Pablo revela en Romanos 6, que un cambio fundamental ocurre en su naturaleza.

HECHOS LIBRES

¿Recuerdan la conversación que Jesús tuvo con los judíos en Juan 8? Él les dijo: “…Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;
Y conoceréis la verdad y la verdad os libertará.”
(v. 31-32)

Ellos respondieron: “…Simiente de Abraham somos, y jamás servimos á nadie:” [Me parece que se habían olvidado de Faraón y de los Romanos] ¿Cómo dices tu: Seréis libres?
Jesús les respondió: “De cierto de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, es siervo de pecado.”
(v. 33-34)

“Nosotros hemos nacido ya pecadores y pecadores son esclavos del pecado.
Pero una vez que la verdad de la Palabra de Dios es aplicada a nuestro corazón por medio del Espíritu Santo.
Una vez que el Espíritu Santo nos da Vida Eterna y abre nuestros ojos espirituales para ver a Cristo, un nuevo maestro viene a nuestra vida y somos hechos libres de toda esa esclavitud al pecado.”

Dios por medio de Pablo agrega: “Empero gracias á Dios, que aunque fuisteis siervos del pecado, habéis obedecido de corazón á aquella forma de doctrina á la cual sois entregados;
Y libertados del pecado, sois hechos siervos de la justicia.
Humana cosa digo, por la flaqueza de vuestra carne: que como para iniquidad presentasteis vuestros miembros á servir á la inmundicia y á la iniquidad, así ahora para santidad presentéis vuestros miembros á servir á la justicia.”
(v. 17-19)

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Ahora, ¿si ven esto? Si Ud. es alguno que ha sido emancipado del viejo maestro, si Ud. es uno quien ha sido libertado del pecado y del dominio de la oscuridad, y ha sido traído al reino de la Luz para ser un siervo de la justicia; hay solamente una explicación para esto.

No es que Ud. es más inteligente que la persona a su lado, o que Ud. tenía mucho más conocimiento en las cosas espirituales, no. Es simplemente: “…gracias a Dios…”

Y la obediencia es un resultado o producto de esa nueva relación y no simplemente una forma externa de mantener la Ley como si el verdadero creyente estuviera bajo la mano de un maestro cruel, ¡no!

Por medio del apóstol Pablo, Dios nos deja saber que es obediencia de corazón. Este es el producto del amor contenido en el nuevo corazón y nueva vida que Dios implementa o sitúa en nosotros. Esto es una reseña al libro de Jeremías.

“Aprendemos que Dios por medio de Jeremías había profetizado que esta obediencia tendría lugar a la venida de Cristo y recibir Su fe salvadora imputada a nosotros:
“…Daré mi ley en sus entrañas, y escribiréla en sus corazones;” Jeremías 31:33b

Y Dios acentúa esta Verdad así: “Y os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré corazón de carne.” Ezequiel 36:26

REDIMIDOS

¿Pero por qué dice que llegamos a ser esclavos de la justicia? Esto es porque Dios en Romanos 6 está describiendo al verdadero cristiano como alguien que es un pecador por naturaleza, pero ha recibido el rescate o salvación a través de la obra redentora efectuada por Cristo.

Redención es una palabra que literalmente significa comprar. Ella fue usada cada día en el mercado de esclavos del primer siglo.

Cuando un esclavo era vendido, los interesados en comprarlo hacían esta pregunta mientras él estaba parado en el bloque de subastas, ¿Cuál es el precio de su redención?

Si verdaderamente estás en Cristo hoy, es como si Dios hubiera estado allí mientras estabas en el bloque de subasta, y Cristo fue el que ofreció todo para tu salvación.

Es como si Él se hubiese parado allí frente al esclavo del pecado y hubiese dicho: “Yo le redimiré con mi propia sangre, y así, yo seré su nuevo dueño.”

En los versos 20 y 21, Dios describe nuestra condición cuando no éramos salvos, cuando estábamos bajo nuestro antiguo dueño, Satanás.

“Porque cuando fuisteis siervos del pecado, erais libres acerca de la justicia.
¿Qué fruto, pues, teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte.”

AUTO JUSTIFICACIÓN

¿Sabes lo que Dios está diciendo por medio de estos versículos? Dios está diciendo que el ser humano que se deleita en el pecado está tan esclavizado al pecado que de sí mismo no puede hacer absolutamente nada para recibir salvación.

Me dirás: “Bueno, yo he hecho algunas cosas buenas.” Pero permíteme informarte que Dios declara que incluso las mejores obras que has hecho, no llegan a valer ni siquiera lo equivalente a una onza de frijoles delante de Sus ojos, y lo registra así:

“Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja y nuestras maldades nos llevaron como viento.” Isaías 64:6.

Amado, si crees que tus obras te pueden salvar, eso es el pecado engañándote, Satanás te está engañando para que pienses que puedes agradar a Dios en tus propios méritos, o que puedes hacer alguna obra para llegar a ser salvo.

Cualquier clase de obra que creas que puedas hacer para obtener o recibir salvación como también la auto justificación; son pecados abominables y trapos de inmundicia ante los ojos de Dios.

Nosotros debemos rogar a Dios que nos traiga a Él por medio de JesúsCristo. La Única vía para ser librados de la esclavitud del pecado, es ser llamados, traídos y redimidos por Cristo y nadie ni nada más.

PREGUNTA RETÓRICA

Francamente, yo he pensado en esto, a través de la pregunta retórica ¿Qué beneficios sacamos practicando el pecado?

Si llegas a cometer fraude en tus impuestos para poder obtener dinero extra, ó llegas a mentirle a tu esposo(a) que últimamente llegará a destruir tu matrimonio y confianza.

¿Cuáles son los beneficios ofrecidos por esta “libertad” que los pecadores piensan que tienen? ¿Cuánto paga?

La respuesta nos la da Dios y no puede ser mas clara, “…porque el fin de ellas es muerte.” ¡Eso significa muerte eterna!

Moisés fue movido a calcular el costo en un punto de su vida. El probablemente pensó, “Bueno, yo podría disfrutar estos placeres por un tiempo, pero el día del pago vendrá pronto.”

“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” Romanos 6:23

Entonces Moisés prefirió sufrir con la nación de Israel en Egipto, que envolverse en los placeres del pecado por un tiempo.

Pero miremos a los beneficios de servir a Cristo, el nuevo Maestro: “Mas ahora que habéis sido libertados del pecado, y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación y por fin la vida eterna.” (v. 22)

¿Cuál es el beneficio? Dios declara que el resultado es la santificación. Esta es una gran palabra que significa “ser apartado solamente para Dios y para sus propósitos gloriosos.”

Yo digo, si estoy en esclavitud con Dios, ¡Oh gloriosa esclavitud! ¡Nunca me dejes escapar Señor! Si Dios es mi Maestro, yo estoy contento de ser Su esclavo.

Dios por medio del Apóstol Pablo suma el contraste entre los dos maestros al registrar: “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” Romanos 6:23.

Pon mucha atención a esto, lo que recibimos de Dios no son pagos, sino que es la dádiva o el regalo gratuito de Dios. Este regalo es Vida eterna a través de Cristo Jesús nuestro Señor.

“Si ves, cuando Dios te otorga el inmenso privilegio de ser un sirviente de Dios, un esclavo de Dios, Él no está hablando de pago.
Porque ser Su sirviente significa recibir el regalo de gracia que hace al ser humano libre de la esclavitud del pecado.”

NO HAY AMOR MAS GRANDE

La cosa más maravillosa de todas, es que cuando Jesús nos saca de la oscuridad, Él lo hace para traernos al glorioso y eterno reino de Su Luz, y registra:

“Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” Juan 15:13.

Y además el Señor agrega: “Vosotros sois mis amigos, si hiciereis las cosas que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: mas os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os he hecho notorias.
No me elegisteis vosotros á mí, mas yo os elegí á vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, él os lo dé.”
(v. 15-16)

Ser siervo de Dios, ser esclavo de Dios; es ser amigo de Dios. Esto es ser traído dentro de la familia de Dios. Esto es llegar a ser un hijo de Dios en JesúsCristo.

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.