Porque De Tal Manera Amó Dios… ¿A Quién?

Por el Hno. Homer C. Hoeksema.
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Este verso que encontramos en Juan 3:16, probablemente es el verso que frecuentemente más se usa y se interpreta equivocadamente en toda la Sagrada Escritura.

La enseñanza típica y principal de hoy que propaga esta interpretación equivocada, suena algo así:

“DIOS AMÓ A TODA LA RAZA HUMANA TANTO, QUE ÉL HIZO PROVISIÓN PARA QUE TODOS LOS SERES HUMANOS ALCANZARAN SALVACIÓN AL ENVIAR A SU HIJO UNIGÉNITO A MORIR EN LA CRUZ.

Y AHORA DEPENDE DEL PECADOR CREER Y DE ALLÍ EL OBTENER VIDA ETERNA, O EL NO CREER Y SER CONDENADO A PERDICION ETERNA.”

¡Ninguna otra enseñanza podría estar más lejos de la verdad que esta! Lo triste de la mala interpretación y mal uso, es que priva al ser humano quien es un pecador perdido y empedernido, del consuelo y seguridad sólida que este verso de la Palabra de Dios da a entender.

Y mucho más importante, esta errada y mala enseñanza, totalmente roba de Dios todo el honor y gloria que le pertenecen, por proveer este Grandioso Plan De Salvación.

”AL MUNDO” ¿SIGNIFICA CADA SER HUMANO?

¿Pero no dice claramente este versículo que Dios amó al mundo? Ya sea que hablemos del cosmos o de la raza humana, “…el mundo…” (que es tomado del Griego Kosmos) ¿no cubre claramente a todos los seres humanos?

De hecho, si no estamos dispuestos a declarar que Cristo murió para salvar á todos los seres humanos, ¿no estamos poniendo el infinito amor de Dios bajo una restricción ilegal?

“Para contestar todas estas preguntas, primeramente seguiremos el principio bíblico de interpretación dado por Dios en 1Corintios 2:13.
Allí Él nos enseña que para encontrar los secretos en ella, debemos acomodar lo espiritual a lo espiritual.
Dicho de otra manera, dejar que Dios por medio de Su Santa Escritura la Biblia, lo explique.”

Siguiendo este principio bíblico de usar la Biblia para interpretar la Biblia, examinaremos algunos de los pasajes de la Sagrada Escritura que contienen la frase “…el mundo…” de la misma palabra Griega Kosmos.

CRISTO ORA POR LOS SUYOS, PERO NO POR LOS OTROS

Estando con sus discípulos como Sumo Sacerdote, Jesús ora y dice: “Porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.
Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son.”
Juan 17:8-9

Es evidente que “…el mundo…” en este pasaje, se refiere a un objeto diferente de lo que regularmente entendemos por “…el mundo…” de Juan 3:16.

El solo considerar que nuestro Señor JesúsCristo rehusara orar por el mundo al cual Dios el Padre amó, seria blasfemia.

Además, “…el mundo…” en Juan 17 no puede significar todos los seres humanos, pues el Señor Jesús claramente distingue a los suyos como “…ellos…” los cuales el Padre le dio, los cuales creyeron que el Padre lo había enviado y á los cuales Él les había dado El Verdadero Evangelio.

Estos están en “…el mundo…” por el cual Cristo no ora. Podemos ver claramente que “…el mundo…” de Juan 17 no incluye a ningún verdadero creyente.

TEMPORAL vs. ETERNAL

Dios declara la misma Verdad en otro pasaje bíblico, y ordena: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en el.
Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.”
1Juan 2:15-17

Una vez más, allí no hay posibilidad de que la frase “…al mundo…” signifique todos los seres humanos. ¿Prohibiría Dios que los suyos amen al mismo mundo que Él amó?

Además, “…el mundo…” que es el objeto del amor de Dios, ¿dejaría de existir en lugar de permanecer para siempre?

ABORRECIMIENTO vs. AMOR

Veamos otra enseñanza dada por Dios donde afirma que los salvos son solo aquellos que Dios escogió para darles Su salvación, y declara:

“Si el mundo os aborrece, sabed que á mi me aborreció antes que a vosotros.
Si fueres del mundo, el mundo amaría lo suyo; mas porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.”
Juan 15:18-19

Una vez más en este verso, Dios hace una distinción entre “…el mundo…” y aquellos que Él ha escogido de entre “…el mundo…”

“Nosotros los verdaderos creyentes amamos a Dios porque Él nos amó primero.
Obviamente nosotros no podemos ser parte del mundo que odia á Jesús.”

¿AMA DIOS A CADA SER HUMANO?

Hablando de odio, si decimos que Dios ama a todos los seres humanos, entonces también debemos declarar que Él no odia a ningún ser humano.

Y si nosotros enseñamos eso, entonces nosotros seriamos herejes, pues Dios en Su Santa Escritura habla de Su amor, pero también habla de Su odio divino.

Y registra: “Porque tú no eres un Dios que ame la maldad; el malo no habitará junto a ti.
No estarán Los insensatos delante de tus ojos; aborreces á todos los que hacen iniquidad.”
Salmo 5:4-5

También leemos: “Jehová prueba al justo; Empero al malo y el que ama la violencia, su alma los aborrece.
Sobre los malos lloverá lazos; Fuego, azufre con viento de torbellinos, será la porción del cáliz de ellos.”
Salmo 11:5-6

Y en Romanos 9, capítulo donde Dios discute con mucho detalle el tema de Su elección soberana con respecto a los que serán salvos, leemos:

“Y no sólo esto; mas también Rebeca concibiendo de uno, de Isaac nuestro padre,
(Porque no siendo aún nacidos, ni habiendo hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección, no por las obras sino por el que llama, permaneciese;)
le fue dicho que el mayor serviría al menor. Como está escrito: A Jacob amé mas a Esaú aborrecí.”
(v. 10-13)

Algo perfectamente evidente que encontramos en todos estos pasajes, es la declaración del odio de Dios tanto como la del amor de Dios, y que algunos seres humanos son objeto del odio divino de Dios, mientras que otros son objeto del divino amor de Dios.

Por medio de estas enseñanzas Dios claramente indica que Él no ama a todos los seres humanos, y que la frase “…al mundo…” de Juan 3:16 no puede significar todos los seres humanos.

¿DIO DIOS A SU ÚNICO HIJO POR TODOS LOS SERES HUMANOS?

Antes de que yo continúe con la pregunta ¿a quién ama Dios?; Déjeme explicar, que la palabra “…tal…” en Juan 3:16 también es mal interpretada comúnmente.

“Muy a menudo se nos enseña que ella es usada para enfatizar la amplitud u holgura del amor de Dios.
Unos dicen: Debido a que Dios amó al mundo tanto y sin particularidad, Él dio a Su Único Hijo.”

El problema es que eso no es lo que Dios está diciendo allí. El Griego [houtos] traducido a “…tal…”, sería mejor traducido a: “…en esta manera…”;

Lo que Dios está declarando por medio de esa palabra, es que la entrega de Su Único Hijo como el Cordero del sacrificio, es la manera en que Él muestra Su amor por el mundo de Sus escogidos.

El hecho es que el amor de Dios no viene en niveles, es absoluto, es infinito, el amor de Dios no tiene límite.

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Debido a ello, el amor del Todopoderoso Dios está divinamente capacitado para buscar, encontrar y salvar Su objetivo.

Entonces, si fuese el caso de que Dios dio a Su Único Hijo para dar salvación “…al mundo…” en el cual se incluye a cada ser humano, no habría la posibilidad de que aquel mundo ni ninguna parte de él, sea perdido.

Pero aprendemos en las mismas Sagradas Escrituras que ellas nos enseñan muy claramente que no todos los seres humanos serán salvados.

Además, la perfecta justicia de Dios demanda que todos aquellos cuyos pecados fueron perdonados a través de la obra expiatoria de Su Único Hijo; sean redimidos.

¿Si ve? La Biblia enseña que desde antes de la fundación del mundo, Dios había predestinado para salvación a un grupo escogido de personas.

“Habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos por JesúsCristo á sí mismo, según el puro afecto de su voluntad.” Efesios 1:5

"Entonces cuando el tiempo fue cumplido, el Verbo se hizo carne, para de esta manera venir a demostrar en la cruz, Su muerte realizada desde antes de la fundación del mundo por el pecado de Su pueblo, el cual Dios ya había escogido desde antes de la fundación del mundo."

"Y parirá un hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque él salvará á su pueblo de sus pecados." Mateo 1:21

"Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor." Efesios 1:4

"Entonces el Rey dirá á los que estarán á su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo." Mateo 25:34

"La bestia que has visto, fué, y no es; y ha de subir del abismo, y ha de ir á perdición: y los moradores de la tierra, cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida desde la fundación del mundo, se maravillarán viendo la bestia que era y no es, aunque es." Apocalipsis 17:8

Es imposible que este regalo de Dios pueda ser completa o parcialmente en vano, y es también imposible que terminen en eterna perdición aquellos por los cuales Cristo murió en la cruz.

En pocas palabras, podemos ver claramente que Dios dio Su Único Hijo para sacrificio por “…el mundo…” que Él amó, el cual debe ser entendido como “…el mundo…” de los verdaderos creyentes, el mundo de los que Dios ha escogido para salvación y no por “…el mundo…” que incluye a todos los seres humanos.

DOS MUNDOS OPUESTOS

Encaremos este asunto de frente preguntando ¿quiénes son los que Dios amó de tal manera, al punto de dar a Su Hijo Unigénito? ¿Quiénes son el mundo que Él registra en Juan 3:16?

Anteriormente aprendimos en Juan 17, 1Juan 2 y Juan 15 que Dios en esos pasajes usa la frase “…al mundo…” para encerrar a todos los seres humanos que no recibirán salvación.

Ellos son aquellos por los cuales el Señor Jesús rehusó orar. Ellos son “…el mundo…” a los cuales Dios prohíbe que los verdaderos creyentes amen y también son “…el mundo…” que odia al Señor Jesús, a Sus seguidores y que eventualmente dejarán de ser por siempre.

Este es “…el mundo…” que será condenado eternamente en el castigo final. Dios habla de esto en Apocalipsis 3, allí el Señor anima a la iglesia en Filadelfia pues está bajo mucha persecución.

Dios lo indica de esta manera: “Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la tentación que ha de venir en todo el mundo, para probar a los que moran en la tierra.” Apocalipsis 3:10

Vemos que una vez más con la frase “…el mundo…”, Dios se refiere a la suma total de todos los perdidos que han existido en la tierra y notemos cuidadosamente que aquí tampoco incluye a ninguno de Sus hijos.

Esto es pues Sus hijos son aquellos que Él ama y a quienes Él guardará de la hora de prueba o juicio en el Día Del Juicio.

LOS ELEGIDOS POR DIOS

En Juan 3:16 Dios usa la frase “…al mundo…” dando a entender que este son aquellos que Él amó de tal manera que dio a Su Hijo Unigénito como pago por sus pecados.

Viendo esto, podemos entender que dependiendo del contexto en que Dios en Su Sagrada Escritura registra la frase “…al mundo…”, Él se refiere a la totalidad de los condenados que han existido desde la creación de la tierra o a la totalidad de todos aquellos que Él ha elegido para salvación.

"De acuerdo a Su propósito, Dios ve a la raza humana como dos mundos.
Uno compuesto de todos los no creyentes y el otro de los verdaderos creyentes que Él escogió para que creyeran."

Una vez que entendemos este principio, podemos comprender claramente la verdad dada por otros versículos que también son mal interpretados como:

“El siguiente día ve Juan á Jesús que venía á él, y dice: He aquí el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.” Juan 1:29

“Y decían á la mujer: ya no creemos por tu dicho; porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.” Juan 4:42

“Y el que oyere mis palabras, y no las creyere, yo no le juzgo; porque no he venido á juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.” Juan 12:47

“Porque Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo á si, no imputándole sus pecados, y puso en nosotros la palabra de la reconciliación.” 2Corintios 5:19

En todos estos versículos (y también en muchos otros en la Biblia), “…el mundo…” encierra la totalidad del cuerpo de Cristo, todos los escogidos por Dios desde antes que el tiempo de la salvación por gracia empezara, y a nadie más.

TODOS LOS VERDADEROS CREYENTES

Sobre ese contexto podemos ver que el mismo Dios define para nosotros el significado de “…al mundo…” en la segunda mitad de Juan 3:16 cuando declara:; “…Para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Dios declara aquí que aquel que cree en Él no se perderá sino que tendrá vida eterna. Esta es una condición que Dios impone como requisito para recibir Su salvación.

Al mismo tiempo Dios nos enseña en Romanos 3:10-18 que no hay nadie quien quiera creer o buscar a Dios, "No hay quien entienda, No hay quien busque á Dios;" (v. 11)

Y aun más, por medio de Jeremías Dios declara que el hombre por sí mismo no puede buscar a Dios o creer en Él de la manera que Él ordena:

"Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es ordenar sus pasos." (v. 10:23)

"¿Mudará el negro su pellejo, y el leopardo sus manchas? Así también podréis vosotros hacer bien, estando habituados á hacer mal." (v. 13:23)

"Entonces podemos ver que lo que Dios enseña en Romanos 9, es que todos los que crean en Él sin excepción, serán los que Él decidió escoger para salvación.
Estos son los que Él decidió predestinar, los que Él llamará en el tiempo que Él ya ha especificado, tiempo que solo Él determina, y ellos tendrán vida eterna."

Él los mantiene en el poder de su infinito amor, ellos serán fieles hasta el fin. Y en el día de nuestro Señor JesúsCristo ellos tendrán vida eterna en perfección como aprendemos en Romanos 8

"Y sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados.
Porque á los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos;
Y á los que predestinó, á éstos también llamó; y á los que llamó, á éstos también justificó; y á los que justificó, á éstos también glorificó."
(v. 28-30).

Esta es la revelación del amor infinito de Dios para “…el mundo…” de Sus escogidos y el propósito otorgado por ese amor es vida eterna con Él, para todos los verdaderos creyentes.

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.