Mas Tonto Que Un Burro

Por el Hno. Bruce M. Cameron
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

Era una mañana fresca y clara. Balaam estaba fuera sentado en una roca no muy alta corriendo los dedos de sus pies por la arena cerca del río. No se encontraba bien de ánimos porque había perdido su oportunidad.

El había tenido la esperanza de estar en el camino a riquezas materiales. Él tenía la esperanza de estar en el camino de honor terrenal. Pero ahora, él se encontraba en el lugar de su residencia en Aram en Siria.

“¿Cuál es el problema? Rogando la bendición del Todopoderoso Dios, para aprender lo que sucedió a Balaam, déjeme compartir los antecedentes de nuestra historia.”

Un par de años después que los hijos de Israel habían culminado el éxodo de Egipto que Dios ordenó, Él les ordenó que se dirigieran hacia Canaán, la Tierra Prometida.

Pero a causa de la incredulidad, los judíos tuvieron miedo de entrar. Por lo tanto, Dios los dejó divagando, errando y desviándose en el desierto por cuarenta años completos.

Ahora, habiendo recibido por segunda vez la orden de entrar, ellos se encontraban en el paso a las llanuras de Moab, a lo largo del río Jordán.

En lo que a los moabitas se refiere, su llegada fue muy parecida a un ejército extranjero de visita desde el espacio exterior. No olvidemos que los israelitas eran guiados por una columna de nube de día y una columna de fuego por la noche.

“Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube, para guiarlos por el camino; y de noche en una columna de fuego para alumbrarles; á fin de que anduviesen de día y de noche.” Éxodo 13:21

¿Te imaginas un gran sector del cielo iluminado por el fuego en la noche? Eso definitivamente parecería sobrenatural, pues debido a la presencia de Jehová ¡eso es exactamente lo que era!

Ahora por la gracia de Dios, usted puede tener una mejor idea de cómo era que el rey Balac de Moab se sentía. Este ejército de Israel había aparecido del desierto, y ya había derrotado a los amorreos.

BALAAM ES CITADO

Los moabitas tenían miedo, Dios en Números 22 nos deja saber que ellos pensaban que los israelitas iban a “lamer” todo a su alrededor.

Y dijo Moab á los ancianos de Madián: Ahora lamerá esta gente todos nuestros contornos, como lame el buey la grama del campo. Y Balac, hijo de Zippor, era entonces rey de Moab.” (v. 4)

Entonces el rey Balac envió mensajeros para convocar a Balaam. Estos mensajeros llevaban consigo las recompensas para la adivinación, y le pidieron que maldijera a los enemigos.

Ahora bien, póngase Ud. en el lugar de Balaam. El rey lo llama, él dice que invasores poderosos están atacando el país y que el pueblo por si solo no podrá defenderse contra ellos.

Usted es “el hombre del momento…” Usted es la única persona que puede salvar al país, debido a que Ud. tiene una relación con Dios.

Si usted puede hacer que esa relación obre y funcione para salvar al país, usted estará en el centro del escenario, ¡Ud. será un héroe! Eso humanamente hablando tiene más valor de lo que Ud. se pueda imaginar.

Los príncipes llegan trayendo el mensaje del rey. Balaam les pide que pasen la noche, mientras consulta con Dios sobre lo que tiene que hacer.

Echemos un vistazo a su conversación con Dios:

“Y vino Dios á Balaam, y díjole: ¿Qué varones son estos que están contigo?
Y Balaam respondió á Dios: Balac hijo de Zippor, rey de Moab, ha enviado á mí diciendo:
He aquí este pueblo que ha salido de Egipto, cubre la haz de la tierra: ven pues ahora, y maldícemelo; quizá podré pelear con él, y echarlo.
Entonces dijo Dios á Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo; porque es bendito.”
(v. 9-12)

A la mañana siguiente, Balaam comunica las malas noticias a los príncipes de Balac. Ahora, usted puede entender el por qué Balaam se encuentra sentado sobre una roca deprimido y desanimado. La oportunidad de su vida se ha deslizado entre sus dedos.

Pero el diablo no lo deja solo, Balac manda más príncipes, que son más prestigiosos, los cuales le ofrecen más honor y sin duda más dinero. Escuchemos lo que Balaam dice en los versículos 18-19:

“Y Balaam respondió, y dijo á los siervos de Balac: Aunque Balac me diese su casa llena de plata y oro, no puedo traspasar la palabra de Jehová mi Dios, para hacer cosa chica ni grande.
Ruégoos por tanto ahora, que reposeis aquí esta noche, para que yo sepa que me vuelve á decir Jehová.”

PERMISO CONDICIONAL

Eso suena muy noble, ¿no es así? Pero recordemos, Dios ya le había dicho que no fuera con ellos. Con ese palacio de plata y oro bailando en su cabeza, Balaam realmente quiere ir.

De lo contrario, no habría dicho a los mensajeros de Balac que permanecieran otra noche. Sabiendo eso, Dios viene y le dice a Balaam en el versículo 20:

“Y vino Dios á Balaam de noche, y díjole: Si vinieren á llamarte hombres, levántate y ve con ellos: empero harás lo que yo te dijere.”

Muy a menudo, Dios nos da permiso y nos deja hacer lo que nosotros queremos hacer, esto a pesar de que ya sabemos por la palabra de Dios que es algo que no debemos hacer.

Él nos permite aprender las lecciones de la manera difícil. Así que, cuando Balaam empieza a ir con los príncipes de Moab, leemos en los versículos 22-29:

“Y el furor de Dios se encendió porque él iba; y el ángel de Jehová se puso en el camino por adversario suyo. Iba, pues, él montado sobre su asna, y con él dos mozos suyos.
Y el asna vió al ángel de Jehová, que estaba en el camino con su espada desnuda en su mano; y apartóse el asna del camino, é iba por el campo. Entonces hirió Balaam al asna para hacerla volver al camino.
Mas el ángel de Jehová se puso en una senda de viñas que tenía pared de una parte y pared de otra.
Y viendo el asna al ángel de Jehová, pegóse á la pared, y apretó contra la pared el pie de Balaam: y él volvió á herirla.
Y el ángel de Jehová pasó más allá, y púsose en una angostura, donde no había camino para apartarse ni á diestra ni á siniestra.
Y viendo el asna al ángel de Jehová, echóse debajo de Balaam: y enojóse Balaam, é hirió al asna con el palo.
Entonces Jehová abrió la boca al asna, la cual dijo á Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has herido estas tres veces?
Y Balaam respondió al asna: Porque te has burlado de mí: ¡ojalá tuviera espada en mi mano, que ahora te mataría!”

¡Esto es sorprendente! ¡Balaam está tan concentrado en desobedecer a Dios, que ni siquiera se da cuenta que está hablando con un burro!

Cuando su asna empieza a discutir con él, ¡Balaam simplemente contesta el argumento como si su asno fuese uno de sus siervos!

Y lo que Balaam dice a su asna nos da un cuadro claro del corazón de este hombre. Lo que Balaam le dice a su burra es que él la golpeaba ¡porque ella lo estaba haciendo ver como un idiota!

No solo eso, el deseo por desechar la Palabra de Dios es tan profundo, que agrega ¡que si él hubiese tenido una espada en su mano, en ese mismo momento la hubiese matado!

Sorprendente ¿no es así? ¿Pero no somos nosotros iguales cuando deseamos algo que va contrario a la Palabra de Dios?

“Tampoco olvidemos que alrededor de él, se encuentran todos esos príncipes prominentes.
Recordemos que Balaam está en camino a salvar la nación, dar consejo al rey y ahora todos ellos ven que el ni siquiera puede hacer algo tan simple como conducir un burro en una línea recta.”

¿Cómo podrá él aconsejar al rey sobre la manera que él puede controlar a sus enemigos, si ni él mismo puede controlar su propio burro? La verdad es que Balaam fue mas tonto que su propio burro, pues Dios declara:

“Entonces Jehová abrió los ojos á Balaam, y vió al ángel de Jehová que estaba en el camino, y tenía su espada desnuda en su mano. Y Balaam hizo reverencia, é inclinóse sobre su rostro.
Y el ángel de Jehová le dijo: ¿Por qué has herido tu asna estas tres veces?

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he aquí yo he salido para contrarrestarte, porque tu camino es perverso delante de mí:
El asna me ha visto, y hase apartado luego de delante de mí estas tres veces: y si de mí no se hubiera apartado, yo también ahora te mataría á ti, y á ella dejaría viva.”
Números 22:31-33

LA LECCIÓN PARA NOSOTROS

Mis amigos, deseo charlar con uds sobre el hecho de ser más tontos que un burro. Yo se que muchas veces, yo he sido más tonto que un burro.

“A pesar de que una de las metas de nuestra vida debe ser que por lo menos lleguemos a ser tan inteligentes como el asna de Balaam.
Si no entendemos la lección del recuento de Balaam, de tiempo en tiempo en el corto tiempo que nos queda, continuaremos siendo más tontos que un burro.”

Dios por medio de Pedro habla de esta lección cuando hablando de falsos profetas en el pueblo, los describe como aquellos:

“Que han dejado el camino derecho, y se han extraviado, siguiendo el camino de Balaam, hijo de Bosor, el cual amó el premio de la maldad.
Y fué reprendido por su iniquidad: una muda bestia de carga, hablando en voz de hombre, refrenó la locura del profeta.”
2Pedro 2:15-16

Balaam “…amó el premio de la maldad…” ¿Cuál fue ese premio? El problema de Balaam, fue que él amó la gloria humana y el dinero.

Dios denomina a esto como locura, yo estoy convencido que todo el pecado se origina de una o dos actitudes, orgullo y avaricia. Esto es exactamente lo que Dios por medio de Pedro declara que fueron los problemas de Balaam.

Actitudes de orgullo y avaricia hace que seamos testarudos y opaca la visión en nosotros para buscar el liderazgo de parte de Dios.

El problema de Balaam del orgullo y codicia, hizo que fuese desleal a Dios. Balaam pensó que la meta era avanzar sus intereses en lugar de los intereses de Dios.

HIPOCRECIA

Alguien podría preguntar: ¿No fue él a Dios dos veces? ¿No pidió permiso dos veces? ¿No rehusó ir hasta que Dios le permitió ir?

Amigos, la lección más importante que podemos aprender de este registro, es entender cual es el problema aquí. Es tan sutil, pero tan letal, y es nuestro problema.

Dios por medio de Jeremías nos ordena que busquemos a Dios con todo nuestro corazón y declara:

“Y me buscaréis y hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón…” Jeremías 29:13

Debido a que no había el cambio espiritual de la salvación en la vida de Balaam, él buscó a Dios, pero no lo buscó con todo su corazón.

La gente en el mundo no tiene este problema, ellos declaran que están en control. Ellos no hacen ninguna pretensión diciendo que piden a Dios que se ponga a cargo de sus vidas.

Balaam pretendía que Dios estaba a cargo, pero verdaderamente él quería que las cosas se hicieran de acuerdo a la manera que él quería.

Lo que parecía o él presentaba como obediencia, era simplemente deslealtad e hipocresía. El simplemente se mantuvo yendo a Dios, porque su voluntad era diferente a la voluntad de Dios.

Balaam sabia claramente cual era la voluntad de Dios, pero él quería que Dios estuviese de acuerdo con él. De otra manera él no hubiese ido a preguntar a Dios por algo de lo cual ya sabia la respuesta.

¿Ha hecho Ud. esto alguna vez? Ud. conoce la voluntad de Dios, Ud. conoce que Su voluntad es clara, pero Ud. busca algo más.

Cuidadosamente Ud. busca en la Biblia una respuesta que se apegue a sus deseos. Ud. ora y ora buscando que Dios le diga lo que Ud. desea oír.

Ud. se engaña y se convence a Ud. misma que Ud. está buscando la respuesta de Dios. Pero en verdad, lo que busca es que Dios esté de acuerdo con Ud.

AUTO-ENGAÑO

Mis amigos, si ustedes buscan en la Biblia por su propia respuesta, ustedes encontrarán su propia respuesta. Si va a Dios en oración buscando su propia solución, usted encontrará su propia solución.

Pero Ud. estaría mejor si dijera: “Yo voy a hacer mi voluntad, olvídense de la voluntad de Dios.”

Eso sería mejor, porque de esa manera por lo menos su conciencia le molestará. Al llevar a cabo la pretensión de buscar la voluntad de Dios, Ud. ni siquiera se sentirá culpable, debido a que Ud. se ha engañado a si mismo.

A medida que Ud. va alrededor de la pista de la vida, Ud. no puede entender por qué usted no va tan rápido como quiere ir. Eso es porque Dios está en control. Si pensamos que nosotros estamos en control, somos más tontos que un burro.

Dios señala este punto para nosotros más de una vez en la Biblia, y Él registra:

“El buey conoce á su dueño, y el asno el pesebre de su señor: Israel no conoce, mi pueblo no tiene entendimiento…” Isaías 1:3

Dios claramente nos deja saber que Israel no entendía lo que el burro y el buey entienden, ¡que es Dios quien está en control!

APLICACIÓN

¿Cuál es la aplicación para nosotros? Aprendamos a no golpear al mensajero de Dios.

Consideremos la lealtad que el asna de Balaam tenia para su amo. Balaam golpeó a su burro en tres ocasiones. Balaam estaba tan enojado, que Dios registra que él hubiese matado a su burro.

¿Se puede imaginar lo mucho que había sufrido su burro? Si Balaam se enojó tanto que hubiera matado al animal si hubiese tenido un arma, ¡los golpes que él le administró deben haber sido feroces!

El burro estaba siendo golpeado por su visión. El burro podía ver la verdad, pero Balaam debido a su duro corazón, no podía. El burro podía ver el peligro, pero Balaam no podia.

Hasta ahora lo he tenido en los zapatos de Balac y en los zapatos de Balaam. Ahora póngase en los cascos del burro.

Si alguien estuviese tratando de golpearlo hasta matarlo, debido a que Ud. está tratando de salvar su vida, ¿cuánto tiempo se mantendría firme Ud?

Después de haber sido golpeado varias veces en la nariz, los labios y las costillas, yo sé que yo diría: “Tienes razón Balaam, realmente es necesario dejarte seguir tu camino.”

TEMEROSOS DE DIOS

Hay momentos en que Dios usa una persona piadosa para ayudarnos a caminar cerca a Él. Es posible que esa persona pueda saber más, acerca de la voluntad de Dios para nosotros, que nosotros mismos.

Ahora bien, si estamos dominados por el orgullo y la codicia, es probable que empecemos a “golpear a esa persona” por así decirlo, en lugar de hacer caso a sus consejos.

De esta manera, acabaríamos haciendo cosas que son contrarias a la voluntad de Dios. Tenemos que entender la voluntad de Dios, ¡porque Él está en control!

“Amigos, Dios declara: “Hierro con hierro se aguza…” Proverbios 27:17
Dios es claro que el hierro afila, aviva o estimula al hierro, pasta de madera no afila al hierro.”

El plástico no fila al hierro, el hierro afila al hierro. Es bueno ser felicitado e incluso halagado. Pero eso no nos ayuda a crecer en la gracia de Dios.

Debemos dar la bienvenida a la crítica bíblica de nosotros mismos, para que de acuerdo a la voluntad de Dios lleguemos a saber cómo llegar a ser más como Cristo.

Es mi oración que seamos movidos a buscar la guía de Dios, que seamos movidos a ser tan sabios como el burro de Balaam.

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.