Las Manos De Jesús

Por el Hno. Hans Overduin
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

En el evangelio de Juan hay un hecho relacionado al arresto del Señor Jesús en el jardín de Gethsemaní que no se encuentra en ninguno de los otros evangelios.

Aprendemos en el capitulo 18:12 que nuestro Señor fue atado esa noche, lo que significa que ataron sus manos. Así que para este mensaje quisiera usar el titulo, “PIENSA SOBRE EL EVANGELIO CON LAS MANOS DE JESÚS ATADAS Y CRUCIFICADAS.”

Mientras empezamos a considerar este tema o titulo, nos recuerda lo humano que nuestro Señor Jesús fue. Jesús es el Unigénito Hijo de Dios quien vino a este mundo en forma humana.

Él tuvo manos humanas, Él tuvo carne y huesos incluso hasta después de Su resurrección. Él lo enseñó a sus discípulos diciendo “Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy: palpad, y ved; que el espíritu ni tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.” Lucas 24:39

EL HOMBRE PERFECTO

Para ser el Mediador entre Dios y los hombres, Jesús fue ambos en una persona, todo Dios y todo Hombre. Esto lo capacita para ser el Maravilloso Salvador que es para la gente pecadora como tú y yo.

¿Quién de nosotros hubiese podido acercarse a Dios en toda Su infinita Gloria y Majestad? Él es fuego consumidor, pero mirad. Dios se humilló a Si mismo y tomó la apariencia de siervo; Él fue hecho a la forma o tipo de los hombres.

Ahora, Él nos invita a que nos acerquemos en y a través de Su Hijo Jesús de Nazareth, Jesús el ser humano. Las manos de Jesús también nos recuerdan que Él fue como nosotros en todo sentido, pero sin pecado.

DE USO EN LA TIERRA

Las manos de Jesús no solo proclaman Su humanidad, sino el valor de ellas. Jesús nunca jamás hizo ninguna maldad con Sus manos, solo hicieron lo bueno.

En tu vida y en mi vida, ¿cuántas cosas malas? ¿Cuánto pecado y maldad hemos hecho con nuestras manos? Pero las manos de Jesús siempre fueron y son manos santas.

En su casa como un niño y también como el mayor, con seguridad debió haber sido muy servicial para cuidar a Sus hermanos y hermanas menores, también para cumplir las obligaciones de Su casa.

SANANDO Y BENDICIENDO

Además consideremos lo servicial que fue el Señor Jesús con sus manos en Su ministerio terrenal. Lo vemos tocar a niños con amor tierno, “Y traían á él los niños para que los tocase…” Lucas 18:15

Lo vemos tomarlos en Sus brazos “Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.” Marcos 10:16

Lo vemos partir con Sus manos el pan para alimentar a miles, lo vemos tocar y sanar los ciegos y a aquellos que tenían enfermedades de las mas serias y contagiosas.

“Entonces Jesús, teniendo misericordia de ellos, les tocó los ojos, y luego sus ojos recibieron la vista; y le siguieron.” Mateo 20:34.

Y mas de una vez tocar y resucitar a aquellos que habían muerto “Mas él, tomándola de la mano, clamó, diciendo: Muchacha, levántate.” Lucas 8:54

Incluso Jesús después de haber sido atado sanó la oreja de Malco, siervo del sumo sacerdote la cual Pedro había cortado violentamente con su espada.

“Entonces respondiendo Jesús, dijo: Dejad hasta aquí. Y tocando su oreja, le sanó.” Lucas 22:51

Y antes de ascender al cielo, Él levantó Sus manos y bendijo a Sus discípulos. ¿Por qué querrían ellos atar las manos del Señor Jesús, cuando ellas habían sido tan serviciales a tantos?

La respuesta es: siendo ellos pecadores controlados por Satanás, los seres humanos por naturaleza odian a Dios. De aquí que cuando Dios vino en la carne siempre haciendo lo correcto y bueno, la gente lo ató para matarlo.

SUMISIÓN VOLUNTARIA

Pero debemos entender que el Señor Jesús permitió esto voluntariamente. Él permitió ser llevado como a un cordero para ser degollado. Fácilmente Jesús pudo haberse librado y vencido a sus captores, pero Él sumisamente permitió ser arrestado y atado.

El verso 11 de nuestro pasaje nos deja ver esto. Después de que Pedro cortó la oreja de Malco, Jesús le dijo: “Jesús entonces dijo á Pedro: Mete tu espada en la vaina: el vaso que el Padre me ha dado, ¿no lo tengo de beber?”

Sí, Jesús permitió que lo ataran a propósito pues Él vino a este mundo para dar su Santa vida como pago perfecto para Dios en lugar de los pecados de Sus escogidos.

Jesús sabía muy bien que para reconciliar a los pecadores con Dios, no solo debía vivir una vida santa para el beneficio de ellos, sino que también un pago completo y perfecto debía ser efectuado por sus pecados. Así que Jesús sabiendo que el tiempo había llegado, se entregó a la muerte de la cruz.

DOLOROSO EN LA CRUZ

El hecho de que las manos de Cristo fueron atadas también proclama lo horrible del sufrimiento que Él soportó por Sus escogidos. ¡Que horrible fue Su sufrimiento!

Verdaderamente, pues sabemos que el atar de sus manos no fue lo único que le hicieron, ellos tomaron Sus manos y las extendieron en una cruz para incrustarles clavos traspasándolas para fijarlas en la viga de madera. Y así Jesús quedó colgando de esos clavos por horas en esa cruz.

¡Medita en las manos crucificadas de Cristo! En un excelente libro titulado “Diez Dedos para Dios” leí sobre un cirujano cuya especialidad eran las manos. Les comparto lo que él escribió:

“Me duele el pensar que un clavo sea traspasado por el centro de cualquier mano, pues sé lo que sucede a la complejidad de la variedad de tendones, nervios, vasos sanguíneos y músculos.
Es imposible hundir un clavo en su centro sin atrofiarla. Solo el pensar en esas manos sanadoras siendo atrofiadas, me recuerda lo que Cristo estaba dispuesto a soportar.”

Verdaderamente, JesúsCristo estaba dispuesto a cumplir en su totalidad Su obra para efectuar la salvación de Sus escogidos. ¡Para una salvación perfecta de pecadores culpables, se necesitó nada menos que la muerte de Jesús en la cruel cruz!

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Detrás de ese sufrimiento físico, lo mas importante es el hecho de que Él soportó la totalidad de la ira de Dios el Padre que era merecida por nosotros debido a nuestras iniquidades.

Esa fue la copa que Él tuvo que tomar. Roguemos al Padre que Él permita que las manos de Jesús nos recuerden la manera que Él voluntariamente se sacrificó para limpiar los pecados de todos los que Él llamaría a ser verdaderos creyentes.

SERVICIAL EN LA SALVACIÓN

Si tus manos y mis manos fuesen atadas y después clavadas a una cruz, nosotros estaríamos totalmente indefensos y sin uso. Pero el mensaje del Verdadero Evangelio es que con las manos crucificadas, el Señor Jesús logró lo que el Padre le envió a hacer.

Escucha lo que Él dice con las manos extendidas en la cruz “…Consumado es…” Juan 19:30 Por medio de estas palabras, Él está declarando que “todo lo que se requiere para salvar a los muchos que mi Padre me ha dado, incluso de los peores pecadores, está cumplido.”

Eso significa que no hay nada que nosotros debamos hacer para recibir u obtener salvación, pues todo fue hecho por Él en la cruz y garantiza Vida eterna a todo aquel que fue escogido para salvación desde antes de la fundación del mundo.

Para ilustrar mejor como las manos sanadoras de Jesús son necesarias para el alma y cuerpo, note lo que el Salvador hizo después que resucitó de los muertos.

En el día de Su resurrección, Él se reunió con Sus discípulos los cuales se encontraban apesadumbrados y desconsolados y les dijo: “…Paz a vosotros…¿Por qué estáis turbados….?” Lucas 24:36-38

Enseguida Él les enseño sus manos y sus pies y les dijo: “Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy: palpad, y ved; que el espíritu ni tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.” Lucas 24:39

Una semana mas tarde Él le dice a Tomas quien dudaba: “…Mete tu dedo aquí, y ve mis manos: y alarga acá tu mano, y métela en mi costado: y no seas incrédulo, sino fiel.” Juan 20:27

Viendo que esas manos de Jesús con aquellas heridas de los clavos estaban allí todavía, satisfizo a sus discípulos, pues ellos sabían no solamente que Jesús estaba vivo otra vez, pero que Él estaba vivo como el Único suficiente Salvador para los pecadores.

A través de lo que Él hizo en la crucifixión y como Salvador resucitado de los pecadores escogidos, ahora hay: perdón total para todos sus pecados, justicia eterna delante de Dios, y Vida eterna con Dios.

Esto es dado de Su gracia a todos los que son traídos por el Padre a Él, los cuales por Su gracia vienen arrepentidos y con un corazón contrito y humillado.

“Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.” Juan 6:44

NUESTRAS MANOS

En contraste, ¡qué pecadores somos nosotros a través de nuestras manos! ¿Cuántas imágenes han esculpido nuestras manos? ¿Cuántos dioses falsos sirven nuestras manos?

¿De cuantas maneras por medio de transgresiones nuestras manos han profanado, deshonrado y desacreditado el santo día de reposo? ¿Cuántos hechos malvados hemos cometido por medio del uso incorrecto de nuestras manos?

Nuestras manos malvadas pueden hacer mucho mal a otros, el adulterio o fornicación es maldad cometida mayormente con nuestras manos. El robo es efectuado cuando tomamos con nuestras manos aquello que no es nuestro.

Solamente observando tus propias manos, ¿Puedes reconocer lo transgresor que eres de la Ley de Dios? Pero mirando a Jesús, qué bendición es saber y creer que a través de sus manos crucificadas fluye la remisión completa de los pecados de todos aquellos que son traídos a Él.

Asegúrate de esto, quienquiera que seas: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad.” 1Juan 1:9

No se nos permite ver las manos de Jesús físicamente, pero Jesús declara a Sus discípulos: “…Porque me has visto, Tomás, creíste: bienaventurados los que no vieron y creyeron.” Juan 20:29

TU RESPUESTA

¿Estás entre aquellos que sí creen que Jesús es el Salvador crucificado y resucitado? ¿Te has arrepentido personalmente de tus pecados y has clamado al Señor por Su perdón, reconociéndolo como tu Salvador y Señor viviendo diariamente en fe y obediencia delante de Él?

¿Se derrite tu corazón cuando escuchas otra vez sobre el sufrimiento de Cristo por pecadores empedernidos? Si tu respuesta es sí, entonces déjame preguntarte pues muchos no creyentes han sido engañados a pensar que ellos son salvos.

¿Respondes con amor y gratitud al Señor Jesús, y deseas vehementemente obedecer la Palabra de Dios para nunca mas pecar contra Él con tus pensamientos, palabras y hechos, ni tampoco con tus manos? ¿Te duele y te arrepientes cuando pecas todavía?

FRUTO EVIDENTE

La marca de los verdaderos creyentes es que ellos aman a su Salvador de tal manera que ellos quieren vivir toda su vida para la honra y gloria de Dios. Además uno de los deseos mas fervientes en sus vidas es el de proclamar Su Palabra fielmente.

A pesar de que todavía falles en estas obligaciones y haya pecados e insuficiencias a través del camino, ellos no serán la regla en tu vida sino la excepción, pues escudriñando la Palabra crecerás y vencerás para lograr la santidad que Dios requiere.

Con el enfoque en Cristo y con la dádiva de un espíritu que honra y depende de Dios, serás día a día una nueva persona. En las manos del Salvador, nuestras manos corruptas llegan a ser mas blancas que la nieve.

Nuestras manos débiles se convierten en manos fuertes y estables. Piensa en El Verdadero Evangelio con las manos de Cristo atadas y crucificadas.

Oro a Dios que lo que hagas con tus manos esta semana pruebe que tú verdaderamente crees en este Bendito y Único Evangelio de JesúsCristo, el Salvador de pecadores.

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.