Luces Brillantes

Por el Hno. David R. Reid
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

“Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere ¿con qué será salada? no vale más para nada, sino para ser echada fuera y hollada de los hombres.
Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero, y alumbra á todos los que están en casa.
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos.”
Mateo 5:13-16

En una noche clara las luces de una ciudad en la lejanía, pueden ser vistas a muchos kilómetros de distancia, y si la ciudad está fundada sobre un monte, nada esconderá su luz.

“Incluso en tiempos bíblicos antes del advenimiento de la electricidad, los fuegos nocturnos de una ciudad localizada sobre un monte, emitían luz que podía ser vista desde una distancia considerable.”

Durante los días que el Señor Jesús estuvo entre nosotros, un número de colinas alrededor del mar de Galilea estaban colmadas con ciudades, cuyas luces eran claramente visibles en el horizonte de la noche.

Las personas a quien Jesús hablaba, estaban muy familiarizadas con estas luces. Las lámparas que fueron utilizadas para alumbrar las casas en el primer siglo, eran pequeñas vasijas de cerámica que contienen aceite de oliva y una mecha flotante.

Cuando la mecha era encendida, la lámpara era fijada ya sea en una repisa adecuada, o en una buena posición en un candelero para que de esa manera pudiese “…alumbrar á todos los que están en casa.”

A pesar de que la lámpara del primer siglo no era tan brillante y conveniente como las incandescentes y fosforescentes lámparas modernas de nuestros días, ella daba luz adecuada siempre y cuando la mecha se mantuviese recortada y el candelero fuese puesto en un lugar central.

Debido a que estas lámparas requieren fuego para dar luz, ellas no eran apagadas cuando las personas se retiraban a dormir, en lugar de ello, la luz en ellas era menguada colocando un cuenco o un contenedor de medir sobre la lámpara.

Esto es lo que nuestro Señor tiene en mente cuando refirió las palabras registradas en Mateo 5:15

¿Cuál es el empuje u orientación de los comentarios del Señor Jesús, sobre una ciudad en una colina que es visible y la lámpara en una casa dando luz?

Es evidente por el contexto, que Él no quiere que Sus seguidores y el mensaje de la Verdad sean ocultados.

Cristo quiere que Sus portadores de Luz dejen que Su mensaje brille resplandecientemente, de manera que en el mundo no habrá confusión en cuanto a cuál es la Verdad y dónde Ella puede ser encontrada.

“En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Y la luz en las tinieblas resplandece; mas las tinieblas no la comprendieron.
Fué un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan.
Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, para que todos creyesen por él.
No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz.
Aquel era la luz verdadera, que alumbra á todo hombre que viene á este mundo.”
Juan 1:4-9

DIOS NOS ORDENA A SER LUZ

El propósito de la luz es revelar lo que se encuentra en oscuridad (la función de una lámpara), y dar dirección (La función de un faro o una luz sobre una colina).

Como la Luz del mundo, los cristianos tenemos una responsabilidad doble. Primeramente, debemos ser lámparas luminosas y radiantes que de una manera sencilla, den claridad a la Verdad que es ocultada ó encubierta por la oscuridad espiritual.

Al mismo tiempo tenemos que ser como faros resplandecientes, que advierten del peligro espiritual y señalan el camino a todos aquellos que Dios les permite poner atención a la advertencia.

“Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en medio de la nación maligna y perversa, entre los cuales resplandecéis como luminares en el mundo.” Filipenses 2:15

De aquí que como la Luz del mundo, nosotros los cristianos tenemos la doble misión de exponer lo correcto y lo incorrecto, siendo al mismo tiempo un punto de referencia para determinar el bien y el mal.

Dios en el versículo 15 de Mateo, nos deja ver que nuestra tarea es revelar la Verdad. Sin la Luz espiritual, la gente no puede distinguir claramente la verdad (Cristo) del error (Satanás) o el bien del mal.

De la misma manera que la gente dentro de una casa oscura y sin luz no puede ver donde se puede caminar con seguridad, ni tampoco saber si hay telas de arañas en el camino. Así también, la oscuridad de los falsos evangelios, mantienen a muchos en caminos de oscuridad, caminos de perdición.

En el versículo 14, Dios nos ordena mantener la clase de testimonio, que es un punto de referencia en este mundo oscuro.

A medida que en la extensa oscuridad de la expansión, cada ciudad sobre un monte llega a ser un luminar nocturno que puede ser visto por kilómetros y es utilizada como un compás direccional, así mismo nuestra comunicación cristiana (verbal y no verbal) debe brillar.

Nuestra comunicación cristiana debe destacarse y ser tan innegable, que la gente que camina a tientas en la oscuridad espiritual y moral de este mundo, pueda tener una orientación de lo que es correcto contra lo que es incorrecto, y de allí por la Gracia y Soberana voluntad de Dios, ser guiado en la dirección correcta.

¿ESTAMOS ENSEÑANDO NUESTRA LUZ?

No olvidemos que el punto principal que nuestro Señor hace acerca de nuestra Luz, ya sea que esté en la casa o sobre la colina, es que no debemos esconderla.

El mismo Señor nos ha puesto sobre “un monte” (el reino espiritual de Cristo) y sobre un pedestal, no para mantenernos escondidos o atenuados, sino para brillar. Esto es muy importante porque solo los verdaderos cristianos son la Luz del mundo.

Hindúes, Budistas, Musulmanes, Mormones, Carismáticos, Testigos de Jehová, adeptos a toda clase de creencias humanísticas, los de la Nueva Era de toda variedad, gurús religiosos, y chamanes practicantes del chamanismo.

Gente sincera, como también cualquiera y todas las otras religiones que se auto proclaman “portadores de luz,” de acuerdo a la Palabra de Dios, no son la Luz del mundo.

Estas religiones y sus seguidores no son ni siquiera una pequeña parte de la Luz. De hecho, cada uno de ellos ¡es parte de la oscuridad!

La filosofía que cada uno de estos grupos predica para muchos puede sonar muy categórica y esclarecedora y sus miembros pueden parecer como buenos modelos, pero de acuerdo a Dios en Su Sagrada Escritura, todo esto es sólo una ilusión, pues Dios declara:

“Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, trasfigurándose en apóstoles de Cristo.
Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se transfigura en ángel de luz.
Así que, no es mucho si también sus ministros se transfiguran como ministros de justicia; cuyo fin será conforme á sus obras.”
2Corintios 11:13-15

Notemos que en estos dos versos de 2Corintios, Dios declara que los “…falsos apóstoles, obreros fraudulentos…” que son luces falsas, en realidad parecen ser “cristianos,” y de hecho participan en servicios relacionados a servicios “cristianos.” ya que falsifican la Luz.

Por eso no nos sorprende el por qué nuestras luces deben estar brillando intensamente, y no parcialmente y mucho menos ocultas.

¡Qué trágico! cuando la gente en este mundo de tinieblas, son desviados por “…falsos apóstoles, obreros fraudulentos…” que fácilmente se hacen pasar por “Luz,” debido a que la verdadera Luz es demasiado débil para ser observada.

“Muchos de los que buscan la iluminación se dirigen por el camino equivocado, porque los falsos guías no ocultan su “luz.”
Ellos toman cada oportunidad para comunicar sus falsos evangelios a todo aquel que escuche y responda a sus ideas de “iluminación” espiritual y moral.”

Muchos de estos “…falsos apóstoles, obreros fraudulentos…” están sinceramente convencidos que están ayudando a otros a mejorar, pero ellos también se encuentran viviendo en engaño, ellos son ciegos guiando a ciegos.

¡Qué tremenda responsabilidad tenemos los cristianos! No debemos esconder nuestra Luz, tenemos que hacer todo lo posible para que Ella pueda brillar de modo que el mal y el grave error de este oscuro mundo, sea expuesto.

Una vez que expongamos Su Luz, por Su gracia Él de acuerdo a Su voluntad, la usará para hacer que mucha gente llegue a ver (darles salvación) en qué dirección es la manera correcta de caminar.

Arriba ^

NO DEBEMOS ESCONDER NUESTRA LUZ

Pero con seguridad muchos preguntarán: “¿No debemos tener cuidado de ser demasiado francos? La gente podría ofenderse y alejarse de nosotros y de la verdad.”

“¿No deberíamos concentrarnos en construir relaciones con ellos y compartir las verdades del cristianismo sólo cuando nos pregunten o cuando no sea percibido como una amenaza para ellos?”

Tal vez se podríamos cimentar un caso a favor de esta posición, si es que el Señor sólo nos hubiese dejado el versículo 15 de nuestro texto.

“Evangelismo de relación ó evangelismo amistoso, es en muchos aspectos, como la lámpara en la casa.
Y hacer brillar una amistosa lámpara que es reveladora de la verdad, es sin duda parte de ser “la Luz del mundo.”

Pero Dios en el verso 14 claramente indica que también tenemos que proclamar Su Verdad públicamente como también privadamente.

“Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.” Mateo 5:14

Una ciudad no es construida sobre un monte con el propósito de ser escondida. De hecho la luz que emana de ella, no puede ser encubierta u ocultada.

¡Dios no nos ha puesto en este mundo para vestir un camuflaje! El nos ha puesto “…sobre un monte…” y nuestra Luz debe ser vista.

Fundar relaciones y ganarse el derecho de ser escuchados a través de una vida de evangelismo, es muy importante.

“Sermones de fuego y azufre” no debe ser todo lo que caracteriza nuestro testimonio, ni nuestro “faro” debe ser como la luz alta de los faros en un auto que molesta a unos y disgusta a otros conductores.

Pero en un mundo oscuro, donde la mayoría de las personas que nos rodean se encuentran perdidas, Dios quiere que nuestro testimonio brille no sólo “en la casa,” sino también “sobre el monte.”

Nuestro testimonio debe brillar a grandes distancias y para muchas personas. No creo que sea necesario recordarles que habrá muchas veces cuando la gente se ofenderá de la verdad y no querrán escuchar la verdad y se alejarán de Ella.

Después de todo Cristo ha advertido de esto cuando declara:

“Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas.” 1Juan 3:19

Pero si vamos a obedecer a nuestro Señor, nuestro evangelismo debe incluir relaciones públicas. Nuestro estilo de vida de evangelismo debe incluir la proclamación pública de la verdad, así como compartir la verdad en forma privada, en relaciones de amor cristiano.

Examinándose a sí mismo en este momento, ¿diría usted que su testimonio individual (o su testimonio de comunión cristiana o ministerio) es como la luz de una ciudad sobre un monte, o es como un pequeño, calientito y radiante resplandor de una lámpara en la casa?

Para llegar a ser fieles a la orden de nuestro Señor, ¡nuestra Luz debe ser las dos cosas! ¿Donde es que nuestras buenas obras encajan con la Comisión Cristiana de ser la Luz del mundo?

A primera vista, el versículo 16 parece estar indicando que nuestras buenas obras son esencialmente la luz que nos debe identificar pues Dios declara:

“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos.”

Pero notemos que en este versículo, Dios establece una distinción entre nuestras buenas acciones y nuestra Luz.

Ellas trabajan juntas, pero no son idénticas. Nuestra Luz debe llamar la atención de la gente hacia nuestras buenas obras. “Así alumbre vuestra luz… …para que vean vuestras obras buenas…”

Con la Luz, Dios se refiere principalmente a la proclamación del Verdadero Evangelio con nuestros labios (ó el teclado). Mientras que las buenas obras se refiere a la actividad de nuestras vidas.

Además notemos en este verso 16 Dios indica que nuestra Luz (Cristo en nosotros), debe llamar la atención de la gente a nuestras buenas obras (la obediencia a la orden de Cristo), de tal manera que la gente es guiada hacia Dios.

Nuestra Luz no debe ser usada para presumir de nuestras buenas obras y así obtener la alabanza de la gente. Como resultado de nuestro testimonio verbal (Su Sagrada Palabra), la gente no debe escuchar que hacemos buenas obras, sino verlas y de allí glorificar a Dios y solo a Dios.

Las buenas obras deben ser lo natural, el resultado casi inconsciente de la fe que Dios ha producido en nosotros. Si nuestra Luz está brillando y no se encuentra oculta, cualquier alabanza de nuestra actividad, lógica y razonablemente debe darse sólo a Dios.

“Y hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida.” Juan 8:12

CRISTO NUESTRO EJEMPLO DE LUZ

Es debido a que Jesús es la Luz del mundo, que los verdaderos cristianos pueden ser la Luz del mundo. Cuando por la gracia de Dios recibimos la bendición de ser verdaderos cristianos, no solo recibimos el perdón de nuestros pecados.

Por Su Gracia también recibimos Luz y Vida en Cristo. Por Su Gracia llegamos a conocer al Señor realmente, no solo como el Único camino para salvación, sino como la Verdad y la Vida.

“Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí.” Juan 14:6

Debido a que Él es la Verdad dentro de nosotros, es que somos la Luz del mundo. “Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.” 2Corintios 4:6

Debido a que Cristo es la Vida dentro de nosotros, nuestras buenas obras son mucho más que simplemente buenas obras humanísticas. De aquí que la fuente de ambas (nuestra Luz y nuestras buenas obras), es la Vida de Cristo Jesús en nosotros.

Nuestra proclamación y el rendimiento o desempeño son distintos, pero deben ir de la mano. Si nuestros hechos no respaldan nuestra conversación o proclamación, lo mas probable es que nuestra “luz” es simplemente una mera profesión de fe, sólo un asentimiento mental a la Verdad.

“Examinaos á vosotros mismos si estáis en fe; probaos á vosotros mismos. ¿No os conocéis á vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros? si ya no sois reprobados.” 2Corintios 13:5

Por otro lado, buenas obras sin la Luz del testimonio verbal, lo más probable es que son buenas obras humanísticas, las cuales incluso pueden contribuir a la oscuridad en nuestra vida y la de otros, ya que ellas no pueden traer la verdadera Luz a lugares de oscuridad.

Seamos imitadores del modelo perfecto de nuestro Señor JesúsCristo. Sus buenas obras siempre estuvieron asociadas con Sus dolorosas y conmovedoras palabras.

Su amor por los seres humanos nunca causó que diluyera el nivel, ni calidad de la exigente justicia de Dios. Él proclamó la Verdad a las multitudes con valentía, Él tanto franca como suavemente alumbró Su Luz en vidas oscuras en relaciones de uno-a-uno.

Cristo continuó brillando en un mundo oscuro, incluso cuando fue malentendido y perseguido. De esa manera y por Su Gracia, podemos esperar la misma respuesta en nosotros si por Su Gracia esperando en Él, dejamos que nuestra Luz (Cristo) ilumine.

“Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo.
Gozaos y alegraos; porque vuestra merced es grande en los cielos: que así persiguieron á los profetas que fueron antes de vosotros.”
Mateo 5:10-12

“Pero sobre todo debemos gozarnos que por la gracia de Dios la buena noticia es que aunque pocos, habrá gente que responderá a esa Luz.
Así que no cubramos nuestras lámparas debido a compromiso o pereza.”

Así que por miedo o porque algunos nos ridiculizan, no nos bajemos del monte (Cristo), donde el Señor nos ha puesto.

Y no obstaculicemos la Luz de otros verdaderos creyentes en el cuerpo de Cristo. Debemos hacer todo lo posible para que la Luz del Verdadero Evangelio, brille con toda claridad en este mundo tan oscuro.

“Porque en otro tiempo erais tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor: andad como hijos de luz,
(Porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, y justicia, y verdad;)
Aprobando lo que es agradable al Señor.
Y no comuniquéis con las obras infructuosas de las tinieblas; sino antes bien redargüidlas.
Porque torpe cosa es aun hablar de lo que ellos hacen en oculto.
Mas todas las cosas cuando son redargüidas, son manifestadas por la Luz; porque lo que manifiesta todo, la Luz es.
Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo.”
Efesios 5:8-14

Arriba ^



Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.