Gracia Divina Total

Por el Hno. William H. Heinrich
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

Temprano en mi juventud, mi base de aprendizaje sobre la salvación fue el programa que instruye y propaga la salvación humanística. Este programa es el que cree y enseña que el ser humano tiene que hacer algo de su parte para entrar al cielo.

Esta enseñanza tan popular en nuestros días, claramente desecha lo que Dios declara en Efesios 2 de que la salvación no es por obras sino por gracia.

Es por esto qué, al escudriñar las Sagradas Escrituras, yo encontraba problemas tratando de reconciliar esta enseñanza, con el registro que Dios ha dejado en Su Santa Escritura, donde declara que nosotros somos salvos solamente por la gracia de Dios y nada más.

Cuando yo preguntaba a los pastores, maestros y evangelistas que predicaban este programa y les exponía los problemas que yo tenía reconciliando estas enseñanzas con las Sagradas Escrituras, la respuesta típica que yo recibía, era que sí tenía que tomar una decisión para entrar al cielo.

“Pero un día, Dios me guió a Romanos 11:6 donde Él habla del remanente salvado por la elección de Su gracia:
“Y si por gracia, luego no por las obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por las obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.”

Yo leí este pasaje una y otra vez, hasta que al fin Dios me permitió entender lo que la gracia de Dios significa, y lágrimas de gratitud salieron de mis ojos.

Verdaderamente no hay tema más importante que el de la gracia de Dios. A menos que lo entendamos, nunca podremos totalmente apreciar el amor y misericordia de Dios.

Pidiendo la dirección de nuestro Dios y usando Efesios 2:4-10 como nuestro texto base, yo deseo exponer este tema que es supremamente importante para la vida espiritual de todo ser humano.

Allí Dios nos enseña: "Empero Dios, que es rico en misericordia, por su mucho amor con que nos amó,
Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo; por gracia sois salvos;
Y juntamente nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los cielos con Cristo Jesús,
Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios:
No por obras, para que nadie se gloríe.
Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas."

"EMPERO DIOS" EL GRANDIOSO CONTRASTE

Dios en los primeros tres versos de Efesios 2 empieza señalando y recalcando que el hombre espiritualmente es un cadaver y por ende no es el soberano de su vida, sino que está esclavizado por este mundo, Satanás, y la carne.

Esta esclavitud es tan horrible al punto que el ser humano se encuentra muy cómodo y placentero en ella y que de su propia voluntad, no puede ni podrá huir o librarse. Esta esclavitud es una esclavitud que lo mantiene en el camino á la perdición eterna.

Leemos en el verso 4 "Empero Dios, que es rico en misericordia, por su mucho amor con que nos amó,"; Verdaderamente esas dos primeras palabras me impactan, "Empero Dios…"

Por naturaleza somos "…hijos de ira…" Pero por medio de Su gracia, Dios decidió tomarnos a pesar de que estábamos "…muertos en nuestros delitos y pecados…"

Dios por medio de Su Maravilloso Plan De Salvación, hizo lo que se necesitaba hacer para darnos vida espiritual. Ninguno de nosotros podría alcanzar salvación, si no fuera por "Empero Dios…"

El resultado de la ira de Dios es la perdición eterna, y el resultado de Su gracia es la vida eterna. Nosotros recibimos Su gracia debido a Su amor, la ira es el pago por nuestras obras.

Su gracia es gratis, obviamente en este contexto Su gracia es un enorme contraste a Su ira, y "Empero Dios…" es la diferencia en medio de las dos.

Que verdad tan preciosa y maravillosa, si no lo ves de esa manera entonces no podrás entrar al cielo y cantar por la eternidad

“Sublime gracia del Señor, que a un pecador salvó,
fui ciego mas hoy puedo ver, perdido y Él me halló.
Su gracia me enseñó a temer, mis dudas ahuyentó,
oh cuan precioso fue a mi ser, cuando Él me perdonó.
En los peligros y aflicción que yo he tenido aquí,
Su gracia siempre me libró, y me guiará feliz.
Y cuando en Sión por siglos mil, brillando esté
cual sol, yo cantaré por siempre allí Su amor que me libró.”

“Pues tratarás de meterte en el cielo de alguna manera diciendo:
'Pero yo acepté a Cristo'
'Yo lo invité a mi corazón'
Y eso no es gracia, eso no es el Evangelio de la Biblia.
Eso es gracia más obras.”

RICO EN MISERICORDIA

Dios en el verso 4 continúa declarando que "…Dios, que es rico en misericordia…", cuando Dios mira hacia Sus escogidos de entre todos los pecadores, Él no dice “Lo que haces es tan terrible que no te puedo ni ver” no. En lugar de eso, Él decide amarnos, nos lava y nos perdona.

Muchas veces nosotros no hacemos eso ni siquiera con nuestros propios hijos, ¿no es así? Y ellos son nuestra sangre y carne, pero Dios lo hace con nosotros.

Él lo hace con el pecador más empedernido que te puedas imaginar, pero solo si ese pecador es uno de Sus escogidos. Él lo hace, sí. Él lo hace. Ese amor por Sus elegidos, representa Su abundante misericordia y ella es seguida por Su salvación.

“No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo;” Tito 3:5

AMOR INDESCRIPTIBLE

Además Dios declara que Él nos amó con Su gran amor. Yo nunca podría explicar totalmente el amor de Dios. Yo podría decir que está relacionado con una preocupación intensa por nosotros, una preocupación profunda en nosotros, y una cálida acogida para nosotros.

Pero seamos honestos, (yo solo estoy tartamudeando) el amor de Dios sobrepasa o aventaja nuestro conocimiento. ¿Cómo podría yo, una persona finita de labios sucios, tener la posibilidad de describir el gran amor que proviene del Grandioso Dios Infinito?

¿Un Dios que daría Su Hijo para romper las cadenas de mis pecados? ¿Un Dios que me amaría cuando yo era Su enemigo? ¿Un Dios que me tomó cuando yo me mezclaba y me identificaba con el pecado y no quería nada de Él? ¿Quieres que te explique esa clase de amor? No puedo.

VIDA IMPARTIDA

Vamos a los versos 5-6 “Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dió vida juntamente con Cristo; por gracia sois salvos;
Y juntamente nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los cielos con Cristo Jesús,”

La representación aquí es, nosotros morimos juntos con Adán; y juntos con Cristo vivimos. ¿Si ves una vez más el contraste total entre ser un hijo de ira o un hijo de gracia?

Incluso cuando estábamos muertos en nuestros delitos y pecados, Dios impartió Su vida a nosotros.

El contraste que Dios usa por medio de Pablo, es el que encontramos entre la gente que está muerta y la gente que está viva. “Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dió vida…”

Ahora le pregunto, ¿Podría una persona que está físicamente muerta levantarse a vida por medio de su propia voluntad? Obviamente que no.

Para asegurarse de que entendamos el punto, Dios incluye como entre paréntesis, en este pasaje “…por gracia sois salvos…”

“Si Dios no nos hubiese salvado, nosotros simplemente nos hubiésemos mantenido muertos en nuestros delitos y pecados.
Esa vida que Dios nos imparte, es nuestra en ese momento.”

Jesús declara: “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá á condenación, mas pasó de muerte á vida.” Juan 5:24

Desde ese momento, en esta vida, todos aquellos quienes conocemos al Señor JesúsCristo como el Único y Suficiente Salvador, hemos pasado de muerte a vida. Pero eso solamente es parcial en este momento.

En este momento es la vida espiritual, lo inmaterial está vivo, y lo material está muriendo. Dios nos asegura:

“Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos á Jesús mora en vosotros, el que levantó á Cristo Jesús de los muertos, vivificará también vuestros cuerpos mortales por Su Espíritu que mora en vosotros.” Romanos 8:11

Este cuerpo material será también vivificado. Y eso se llevará a cabo cuando Cristo regrese en el último día de la existencia de los verdaderos creyentes en este mundo.

SALVACIÓN ATRIBUIDA

La facultad de Vida, es dada por la gracia de Dios. De la misma manera también es la salvación. Esta atribución puede ser estudiada en diferentes maneras.

Nuestra identificación, Dios nos ha vivificado juntamente con Cristo. Juntamente nos resucitó y juntamente nos ha hecho sentar con Cristo.

¿Puedes entender toda esta verdad? Todo esto es debido a que estamos en Cristo. Él nos ha resucitado juntamente, y nosotros nos identificamos con Cristo.

El derecho de salvación dado á nosotros también es visto en nuestra comunión. Nota que Dios declara que nos ha sentado juntamente con Cristo.

¿Te preguntas por qué nosotros nos vamos a sentar junto con Cristo Jesús? Entre otras cosas, yo considero que aquí Dios nos está enseñando el aspecto de la comunión que tenemos con Él.

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Dios nos enseña esto en el registro dado después de la resurrección de Lázaro. Allí aprendemos que después que lo resucitó de los muertos (una representación vívida de la salvación), Él y Lázaro entraron en la casa y tuvieron comunión.

“E hiciéronle allí una cena y Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados á la mesa juntamente con él.” Juan 12:2

¿Dónde es que Dios nos ha hecho sentar juntamente con Cristo? En lugares celestiales “Y juntamente nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los cielos con Cristo Jesús,” Efesios 2:6

“Bendito el Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, el cual nos bendijo con toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo:” Efesios 1:3

Nosotros ya no pertenecemos a este mundo, En su esencia espiritual, cada verdadero cristiano vive y reina en lugares celesttiales en Cristo, desde el momento que Dios le provee salvación.

EXHIBICIÓN DE GRACIA

Pon mucha atención al hecho de que Dios declara que este acontecimiento está en el tiempo pasado. Todos estos actos de gracia ya se han llevado a cabo en la vida del verdadero creyente.

En el verso 7 aprendemos lo que por Su gracia Dios llevará a cabo en la eternidad. “Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.”

En la cultura humana, tenemos muchas maneras de exhibir gracia, talentos y habilidades. Bueno, en la edad venidera, Dios exhibirá la riqueza rebosante y abundante de Su gracia.

“¿Sabias esto? Uno de los grandiosos aspectos de la eternidad será la exhibición de la gracia de Dios.
Esto significa que a través de toda la eternidad, nosotros estaremos boquiabiertos, atónitos debido a la demostración de la gracia de Dios.”

Nosotros nunca nos cansaremos de ella. Y esto es verdad en la edad venidera, entonces ¿Cómo te afianza la gracia de Dios ahora? ¿La tomas por dada, como que te la mereces y no es nada nuevo, o vigoriza cada parte de tu ser?

ÁNGELES SANTOS

Hay otro aspecto a esta exhibición de la gracia de Dios en Su buena voluntad hacia nosotros. Después que los ángeles desobedientes cayeron, Dios nunca tomó en consideración darles de Su gracia.

Dios no ha provisto ninguna posibilidad para que ellos regresaran a una posición en la cual Él los aceptaría. Así que los ángeles santos pasarán toda la eternidad maravillándose de la gracia que Dios nos ha extendido a nosotros los humanos.

Leemos esto en el capitulo 3 “Y de aclarar á todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que crió todas las cosas.
Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora notificada por la iglesia á los principados y potestades en los cielos,”
(v. 9-10)

Y también: “A él sea gloria en la iglesia por Cristo Jesús, por todas edades del siglo de los siglos. Amén.” (v. 21)

En otras palabras, a través de toda la eternidad la iglesia eterna, la iglesia espiritual estará glorificando al Señor. Y Él será glorificado mucho más por la gracia que ha extendido al cuerpo de verdaderos creyentes.

LA EXPRESIÓN DEL NUEVO NACIMIENTO

En los versos 8-9 Dios vuelve a hablarnos de los logros de Su gracia en el presente. “Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios: No por obras, para que nadie se gloríe.”

Aquí Dios se esmera para enseñarnos que Su gracia debe ser mantenida pura. Él está dándonos una gran advertencia al decirnos: ¡CUIDADO CON LA PIEDRA DE TROPIEZO!.

Nosotros por naturaleza queremos aferrarnos de algo, es por eso que nos aferramos a nuestra fe, y declaramos que es nuestra fe la que nos ha dado salvación. Pero Dios declara: “¡No, no, no!”

Incluso la fe que tu posees es un regalo de Dios. Muchas veces oigo personas referirse a Juan 1:12 donde Dios declara: “Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre:”

Ellos enseñan:

“La pelota está en tu lado, Dios ha hecho todo lo que Él puede hacer.
Ahora para que llegues a ser salvo, tú tienes que hacer una decisión de tu libre albedrío para recibirle.”

UNA ORACIÓN A MEDIAS

El problema es que los que proclaman esta enseñanza no leen el verso 13, el cual es la segunda mitad de esta oración.

Allí Dios lo dice claramente: “Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios.”

Aquí cuando Dios dice “…mas de Dios.” Vemos una vez más lo que Él declara al principio de Efesios 2:4 cuando dice “Empero Dios…”

Entonces cuando alguien te repita el verso 12 asegúrate de decirle que también lea el verso 13. Lo que el verso 13 enfatiza es que este nuevo nacimiento proviene sola y exclusivamente de Dios.

Si tú has nacido de nuevo, no es gracias a tu libre albedrío, tampoco gracias a la voluntad de hombres, el nuevo nacimiento no es el resultado de las obras de los hombres.

“El hombre está muerto en sus delitos y pecados.
Hombres muertos no tienen libre albedrío para obedecer a Dios de la manera que Él ordena.
Es solo después de que Dios les ha dado vida, cuando ellos tienen voluntad para obedecer Su Ley en Su totalidad.”

Esto es lo que Dios nos enseña: "Porque Dios es el que en vosotros obra asi el querer como el hacer, por su buena voluntad." Filipenses 2:13

Si tú has recibido Su salvación, es gracias a que Él te ha dado el regalo de Su fe. La salvación es de gracia por medio de la fe, y esa salvación es un regalo de Dios.

ORGULLO PECAMINOSO

Dios continúa declarando que, “No por obras, para que nadie se gloríe”; Abraham creyó a Dios y Cristo le fue contado por justicia. Si hubo alguien quien pudo haberse gloriado por sus obras, fue Abraham.

Pero el gloriarse fue excluido, Dios no salva a nadie pagándole por sus “buenas obras” Dios no le debe nada a nadie.

Deseo que entiendas que las obras y la fe son incompatibles e inconciliables. ¿Por qué? Pues porque las obras dan a luz al orgullo, y el orgullo da a luz a la vanagloria.

El orgullo objeta, refuta o contradice doctrinas como la de la elección incondicional. Este dice:

“Oh si, yo creo en elección. Pero Dios me escogió pues Él vio de antemano que yo escogería creer en Él.”

El orgullo tampoco nos permite percatarnos de la advertencia que Dios da cuando declara:

“Como está escrito: No hay justo, ni aun uno;
No hay quien entienda, No hay quien busque á Dios;
Todos se apartaron, á una fueron hechos inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno:”
Romanos 3:10-12

Ten cuidado con esto, pues cuando quitas “Empero Dios…” como la diferencia; tú estás negando el reconocimiento y autoridad que son debidos solo a Dios.

La diferencia de lo que fui, y lo que ahora soy, es Dios y no yo. Eso es así pues la gracia divina total, excluye a las obras (cualquier cosa que yo haga o piense hacer) como el medio para obtener salvación.

LA OBRA DE DIOS

Pero la gracia de Dios si incluye obras como expresión de la salvación. De aquí que Dios registra para nuestra admonición:

“Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.” (v. 10).

Por Su gracia una vez más podemos ver que este es el “Empero Dios…”. Cualquier obra que hagamos una vez que Dios nos salva, cualquier fruto que sea generado en nuestra nueva vida, no es nuestra obra.

No es nada que nosotros hagamos gracias a nuestra fuerza o poder, sino que nosotros somos la obra de Dios. Recordemos lo que Dios declara sobre los buenos frutos en nuestras vidas.

“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer.” Juan 15:5

Los verdaderos creyentes podemos hacer buenas obras solo porque hemos sido creados en Cristo Jesús. No solo ahora podemos hacer buenas obras, sino que si estamos en Cristo, tenemos que hacer buenas obras.

"Durante el tiempo que vivamos nuestra nueva vida, el deseo más intenso que tenemos en nuestras vidas, es el de agradar a Cristo.
Pues Él ha ordenado de antemano que lo debemos hacer.
Esta es la manera que glorificamos a Dios con nuestra vida."

Esta es la forma que demostramos al mundo y a los ángeles santos en los cielos las maravillas de la íntegra gracia de Dios.

Es mi oración que nunca nos gloriemos de que de alguna manera nosotros hemos contribuido algo a nuestra salvación.

En lugar de ello, oro que por Su gracia nos encontremos entre los que por toda la eternidad estarán dando gracias y exaltando a Dios por Su abundante misericordia, por Su amor y por Su sublime gracia.

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.