El Profeta Intrépido

Por el Hno. David Feddes.
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

El fue el hombre a quien la gente le encantaba odiar. Daba la impresión de que él siempre decía algo desagradable. El comparó su país a un camello y a una asna en calentura cuando inspirado declaró:

“Ahora pues, ¿qué tienes tú en el camino de Egipto, para que bebas agua del Nilo? ¿y qué tienes tú en el camino de Asiria, para que bebas agua del río?
Tu maldad te castigará, y tu apartamiento te condenará: sabe pues y ve cuán malo y amargo es tu dejar á Jehová tu Dios, y faltar mi temor en tí, dice el Señor Jehová de los ejércitos.
Porque desde muy atrás he quebrado tu yugo, y roto tus ataduras; y dijiste: No serviré. Con todo eso, sobre todo collado alto y debajo de todo árbol umbroso, corrias tú, oh ramera.
Y yo te planté de buen vidueño, simiente verdadera toda ella: ¿cómo pues te me has tornado sarmientos de vid extraña?
Aunque te laves con lejía, y amontones jabón sobre tí, tu pecado está sellado delante de mí, dijo el Señor Jehová.
¿Como dices: No soy inmunda, nunca anduve tras los Baales? Mira tu proceder en el valle, conoce lo que has hecho, dromedaria ligera que frecuentas sus carreras;
Asna montés acostumbrada al desierto, que respira como quiere; ¿de su ocasión quién la detendrá? Todos los que la buscaren no se cansarán; hallaránla en su mes.”
Jeremías 2:18-24

“Jeremías fue inspirado a declarar que ante los ojos de Dios, sus conciudadanos no eran mejores que prostitutas desvergonzadas.”

“DICEN: Si alguno dejare su mujer, y yéndose ésta de él se juntare á otro hombre, ¿volverá á ella más? ¿no será tal tierra del todo amancillada? Tú pues has fornicado con muchos amigos; mas vuélvete á mí, dijo Jehová.
Alza tus ojos á los altos, y ve en qué lugar no te hayas publicado: para ellos te sentabas en los caminos, como Arabe en el desierto; y con tus fornicaciones y con tu malicia has contaminado la tierra.
Por esta causa las aguas han sido detenidas, y faltó la lluvia de la tarde; y has tenido frente de mala mujer, ni quisiste tener vergüenza.”
Jeremías 3:1-3

Y fue inspirado a declarar que los líderes religiosos no eran nada mas que mentirosos, ladrones y charlatanes.

“Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande de ellos, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores.
Y curan el quebrantamiento de la hija de mi pueblo con liviandad, diciendo, Paz, paz; y no hay paz.”
Jeremías 6:13-14

Jeremías también advirtió de un desastre inminente. El declaró que la nación de Israel iba a ser vencida, conquistada y plagada por invasores.

Cuando la gente del pueblo de Dios escuchó a Jeremías, ellos escucharon penumbra, tristeza, fatalidad y mal agüero. Para ellos, Jeremías se presentaba como un hombre que odiaba a su propio país.

Los israelitas veían a Jeremías como un hombre que los destrozaba internamente sin ninguna preocupación ni cuidado por sus sentimientos. Ellos lo veían como un hombre quien poseía una cara dura y no era sensible.

Pero este hombre quien parecía ser tan duro, difícil o fuerte; verdaderamente era muy tímido y sensible. Además, él fue uno de los más grandes patriotas.

Al final de cuentas, su mensaje resultó ser lo que mantuvo viva la esperanza de las gentes en la hora más oscura de sus vidas.

PROFETA DE DIOS

Como puedes ver, Jeremías fue un profeta de Dios. El no habló del juicio de Dios simplemente porque le gustaba hacerlo, sino porque debía hacerlo.

A un punto en el cual le molestaba, él fue inspirado a escribir: “Alucinásteme, oh Jehová, y hállome frustrado: más fuerte fuiste que yo, y vencísteme: cada día he sido escarnecido; cada cual se burla de mí.
Porque desde que hablo, doy voces, grito, Violencia y destrucción: porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día.
Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre: empero fué en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos, trabajé por sufrirlo, y no pude.”
Jeremías 20:7-9

CORAZÓN ROTO

Jeremías no disfrutaba el declararle a la gente del pueblo de Dios que para castigarlos, Dios iba a enviar un ejército despiadado y cruel que provendría de Babilonia.

De hecho, Jeremías tenía su corazón tan despedazado, que debido a ello él ha sido denominado “el profeta llorón”

Dios lo inspira a declarar: “Quebrantado estoy por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo; entenebrecido estoy, espanto me ha arrebatado.” Jeremías 8:21

“Cuando el vendaval o tormenta de los babilonios finalmente vino a Jerusalem masacrando la gente, quemando casas y destruyendo al esplendoroso templo, el profeta Jeremías no se regodeó y dijo. ¡Se los dije!”

No, sino que él sintió el dolor de su pueblo y el fue inspirado a escribir este afligido y triste poema que está registrado en el libro de Lamentaciones, y dice:

“Acuérdate de mi aflicción y de mi abatimiento, del ajenjo y de la hiel.
Tendrálo aún en memoria mi alma, porque en mí está humillada.
Esto reduciré á mi corazón, por lo cual esperaré.
Es por la misericordia de Jehová que no somos consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.
Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.”
Lamentaciones 3:19-23

Jeremías fue inspirado a hablar de la grandiosa fidelidad de Dios incluso en medio de Su juicio.

Este profeta de Dios, este valeroso reformador es alguien que necesitamos desesperadamente en nuestros días. Tomemos un vistazo más cercano al mensaje que él fue inspirado a registrar.

EL PROBLEMA BÁSICO

Temprano en el libro de Jeremías, Dios despliega el problema básico con el pueblo de Israel cuando declara;

“Porque dos males ha hecho mi pueblo: dejáronme á mí, fuente de agua viva, por cavar para sí cisternas, cisternas rotas que no detienen aguas.” Jeremías 2:13

Ese fue un problema en esos días y es un problema hoy en nuestros días. Habitualmente, muchos cristianos profesantes dejan de lado al que tiene el poder de dar Vida eterna y sudan arduamente excavando cisternas que no nos ofrecen a beber agua sino nada más que polvo.

Muchos cristianos profesantes también reinciden prefiriendo religiones hechas de hombres y desechan la salvación que Dios ha dado por medio de Su Palabra.

Jesús declaró: “…Si alguno tiene sed, venga á mí y beba.
El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su vientre.”
Juan 7:37-38

Confiando en Cristo y Su Evangelio, podemos tomar agua limpia y fresca del rebosante manantial de Su Santo Espíritu. Pero debido a que no ha habido nuevo nacimiento, muchos cristianos profesantes prefieren cavar sus propias cisternas secas contaminadas con los placeres del mundo.

MODAS PASAJERAS DEL MUNDO

¿Por qué? De acuerdo a lo que Dios declara a través de Jeremías, cuando preferimos estar en lo último de la moda del mundo (en cualquier sentido) nos complacemos en el mundo y dejamos de buscar el rostro de Dios.

Dios por medio del profeta se dirige a personas que disfrutaban escuchar a los predicadores que enseñan evangelios que se acomodan a las modas o costumbres del mundo.

Dios por medio del profeta envía Su advertencia a aquellos maestros y predicadores que predican lo que la gente quiere oír y a aquellas personas que se someten a sus enseñanzas.

Es por eso que Dios declara; “Y curan el quebrantamiento de la hija de mi pueblo con liviandad, diciendo, Paz, paz; y no hay paz.
¿Hanse avergonzado de haber hecho abominación? No por cierto, no se han avergonzado, ni aun saben tener vergüenza: por tanto caerán entre los que caerán; caerán cuando los visitaré, dice Jehová.
Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.
Desperté también sobre vosotros atalayas, que dijesen: Escuchad á la voz de la trompeta. Y dijeron ellos: No escucharemos.
Por tanto oid, gentes, y conoce, oh conjunto de ellas.
Oye, tierra. He aquí yo traigo mal sobre este pueblo, el fruto de sus pensamientos; porque no escucharon á mis palabras, y aborrecieron mi ley.
¿A qué viene para mí este incienso de Seba, y la buena caña olorosa de tierra lejana? Vuestros holocaustos no son á mi voluntad, ni vuestros sacrificios me dan gusto.
Por tanto Jehová dice esto: He aquí yo pongo á este pueblo tropiezos, y caerán en ellos los padres y los hijos juntamente, el vecino y su cercano perecerán.”
Jeremías 6:14-21

Gracias a las nuevas modas en las predicaciones, y al descuido personal de la comunión con Dios, la gente se sintió bien en ellos mismos. Ellos nunca meditaron en sus pecados y Dios pregunta: “¿Hanse avergonzado de haber hecho abominación?..”

Y Dios mismo nos deja saber la respuesta: “…No por cierto, no se han avergonzado, ni aun saben tener vergüenza: por tanto caerán entre los que caerán; caerán cuando los visitaré, dice Jehová.”

¿Por qué debían ellos avergonzarse? Con seguridad ellos no estaban viviendo de acuerdo a la Ley de Dios, Su Palabra. Pero eso no significaba que ellos estaban equivocados.

Obviamente que no, sino que la Escritura estaba equivocada, ella estaba fuera de moda. La escritura no se acoplaba a la nueva moda. Ella era para una cultura diferente, una cultura antigua.

¡Oye! Ya habían pasado 900 años desde que Moisés fue inspirado a escribir la Torah. Ya habían pasado 400 años desde que David fue inspirado a escribir los Salmos. Eso es noticia de ayer, historia antigua.

Ya había que cambiar la manera que Dios había declarado las cosas, Ellas debían ser actualizadas al tiempo moderno.

Entonces los expertos religiosos procedieron a declarar lo que estaba en sus mentes y no lo que la Biblia declara, ellos empezaron a reformar “…las sendas antiguas…”

De la misma manera que los israelitas de antaño, muchos entre nosotros también se encuentran muy enamorados con el “progreso” y paso a paso caen en prostitución espiritual.

Pero lo que verdaderamente necesitamos, no es algo nuevo sino lo antiguo. Necesitamos dejar de correr tras las nuevas ideas del mundo y mantenernos firmes a la Verdad que ha sido probada por el tiempo.

Dios por medio del profeta intrépido Jeremías, puso eso muy claro.

INSTITUCIONES HUMANAS

Al mismo tiempo, Dios por medio del profeta puso en claro que una institución no es el substituto de la integridad. Cuando Jeremías fue inspirado a hablar del juicio de Dios, los israelitas, la congregación de Dios; no le creyó.

“Ellos tenían su esplendido templo ¡el templo de Dios!
Con seguridad Dios no permitiría que nada malo le pase a Su templo, ¿o si?
Jeremías se paró a la puerta del templo y exclamó:”

“Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y os haré morar en este lugar.
No fiéis en palabras de mentira, diciendo: Templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es éste.
Mas si mejorareis cumplidamente vuestros caminos y vuestras obras; si con exactitud hiciereis derecho entre el hombre y su prójimo,
Ni oprimiereis al peregrino, al huérfano, y á la viuda, ni en este lugar derramareis la sangre inocente, ni anduviereis en pos de dioses ajenos para mal vuestro;
Os haré morar en este lugar, en la tierra que dí á vuestros padres para siempre.
He aquí vosotros os confiáis en palabras de mentira, que no aprovechan.
¿Hurtando, matando, y adulterando, y jurando falso, é incensando á Baal, y andando tras dioses extraños que no conocisteis,
Vendréis y os pondréis delante de mí en esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, y diréis: Librados somos: para hacer todas estas abominaciones?
¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa, sobre la cual es invocado mi nombre? He aquí que también yo veo, dice Jehová.”
Jeremías 7:3-11

Arriba ^

TEMPLO DESTRUIDO

Cuando el ser humano convierte la casa de oración en bandolera y cueva de ladrones, no puedes esperar que Dios te mantenga seguro. El Señor destruyó el magnificente templo de Israel y si Él hizo eso.

¿Piensas que Él va a respetar o proteger a cualquier denominación que ya no tiene ni el menor deseo de seguir y mucho menos obedecer Su Palabra?

“Cuando algún verdadero cristiano se levanta a cuestionar y desafiar la prostitución con el mundo, la desobediencia a Dios o cualquier otra impiedad o apostasía que ya ha infestado la institución de la iglesia corporativa, visible; es fácil denominar a esa persona como un problemático.”

Regularmente a esos cristianos celosos de la obediencia y santidad a Dios se los cataloga como los que quieren destruir la congregación.

Pero no olvides a Jeremías. El no odiaba al pueblo de Dios, él lo amó. El no menospreció a los sacerdotes, él mismo fue un sacerdote.

El deseo que Jeremías tenía, el cual es idéntico en todo verdadero creyente desde el momento de su conversión, fue el de que el pueblo de Dios sea reformado.

Entonces no digas, yo sigo a mi iglesia ya sea que esté o no esté equivocada. Ni tampoco, yo sigo a mi denominación ya sea que ella esté o no esté equivocada, pues Dios es el Único que merece lealtad incondicional.

La validez de todo lo demás, depende en la fidelidad al Señor y a Su Palabra. Si verdaderamente amas a Dios como Jeremías, no dejaras de analizar tus defectos y puntos débiles a la luz de la Biblia.

Si en verdad estas en Cristo y por ende eres una nueva criatura, te arrepentirás de tus maldades e impiedades y llamarás a otros a arrepentirse.

No hay nada más imprudente e insensato que el rechazar la Palabra de Dios [cosa que todo hombre natural hace debido a que ama su pecado], y oponerse a caminar como Él ordena.

De acuerdo a lo que Dios inspira a través de Jeremías, si tú denominas a estas personas insensatas con el apodo de cabezas de pollo, estarías insultando a los pollos.

Pues Dios declara: “Aun la cigüeña en el cielo conoce su tiempo, y la tórtola y la grulla y la golondrina guardan el tiempo de su venida; mas mi pueblo no conoce el juicio de Jehová.” Jeremías 8:7

CREDENCIALES ACADEMICAS

Algunas veces cuando deseamos seguir una nueva moda, tomamos consuelo en el hecho de que ella ha sido aprobada por expertos bíblicos.

Después de todo, pensamos, ellos tienen las credenciales. Ellos enseñan en seminarios reconocidos. Pero el Señor pregunta:

“¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Jehová es con nosotros? Ciertamente, he aquí que en vano se cortó la pluma, por demás fueron los escribas.
Los sabios se avergonzaron, espantáronse y fueron presos: he aquí que aborrecieron la palabra de Jehová; ¿y qué sabiduría tienen?”
Jeremías 8:8-9

Cuando comisiones especiales de expertos estudian la Biblia y después sugieren “nuevas ideas.” Ideas que contradicen las enseñanzas dada a los profetas, apóstoles y de Jesús, entonces tenemos problemas.

Eruditos que veneran la Palabra de Dios son usados por Él para ayudarnos a fortalecer nuestra fe, pero cuando eruditos tratan a las Sagradas Escrituras como cualquier otro documento, ellos la están manejando falsamente.

Esta clase de expertos son los que muy a menudo hablan de reformar nuestro entendimiento de las Sagradas Escrituras, pero lo que ellos están haciendo verdaderamente; es alterarla, falsearla y desfigurarla.

En la fe del cristiano, reforma no significa progresar más allá de la revelación de la Escritura de Dios, no. Reforma significa regresar a la fe histórica, significa regresar una y otra vez al incambiable Dios y a JesúsCristo.

JesúsCristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Nosotros debemos aplicar la eterna Verdad a nuevas situaciones, pero no debemos inventar “nuevas verdades” para “mejorar” lo que Dios ha declarado.

Cuando eruditos empiezan a cambiar las Sagradas Escrituras, ellos la usurpan y en su rebelión, se auto designan escribas para distorsionar la Ley de Dios.

Es por eso que debemos ser como los de Berea [Hechos 17] y pasar tiempo estudiando la Sagrada Escritura para no ser llevado por el error.

Criticismo como este hizo que el pueblo de Dios se enojara contra Jeremías. Sus colegas sacerdotes lo hicieron castigar y lo confinaron con un cepo.

Este es un instrumento hecho de dos maderos gruesos, que unidos forman en el medio unos agujeros redondos, en los cuales se aseguraba la garganta o la pierna del reo, juntando los maderos.

“E hirió Pashur á Jeremías profeta, y púsole en el cepo que estaba á la puerta de Benjamín en lo alto, la cual conducía á la casa de Jehová.” Jeremías 20:2

En otra ocasión, ellos lo abandonaron dentro de una prisión subterránea, y lo hubiesen dejado morir allí si Dios por medio del rey Sedechîas no hubiese intervenido.

“Y los príncipes se airaron contra Jeremías, y azotáronle, y pusiéronle en prisión en la casa de Jonathán escriba, porque aquélla habían hecho casa de cárcel.
Entró pues Jeremías en la casa de la mazmorra, y en las camarillas. Y habiendo estado allá Jeremías por muchos días,”
Jeremías 37:15-16

Pero no importó cuanto la gente acosó, agobió y hostigó a Jeremías, ellos no podían cambiar la Verdad.

LA PALABRA DE DIOS, SIEMPRE PREVALECE

El rey tenía un pergamino de las profecías dadas por medio del profeta Jeremías. No le causaba agrado lo que leía, así que después de unos pocos párrafos, él cortaba un pedazo del pergamino y lo tiraba en el fuego hasta que hubo quemado todo el pergamino.

Pero Jeremías produjo otro pergamino el cual contenía todo lo que el primero tenia. “Y tomó Jeremías otro rollo, y diólo á Baruch hijo de Nerías escriba; y escribió en él de boca de Jeremías todas las palabras del libro que quemó en el fuego Joacim rey de Judá; y aun fueron añadidas sobre ellas muchas otras palabras semejantes.” Jeremías 36:32

“La Palabra de Dios no desaparece o se desvanece simplemente porque alguien la corta a su conveniencia.
Al final de cuentas, el juicio de Dios vino sobre Jerusalem y cuando vino, ninguno tuvo ningún refrigerio de parte de los predicadores de sermones vanos, de evangelios falsos.”

Ellos necesitaban alguien quien hablara honestamente de sus pecados y prostitución contra Dios. Ellos necesitaban alguien quien pudiese ser sensible a los sentimientos y experiencias de desesperación, frustración, fracaso y destierro.

Ellos necesitaban alguien quien pudiese encarar la situación en todo su horror y oscuridad y de todos modos declarar esperanza.

El mensaje dado por medio del hombre que los había enfurecido [Jeremías] era ahora el único rayo de esperanza que ellos tenían.

HISTORIA DE NUESTROS DIAS

Un pastor amigo compartió conmigo sobre un hombre y mujer que pidieron que él los casara. El pastor sabía que esta pareja no compartía un compromiso a Cristo.

El también estaba convencido que la relación de esta pareja tenia problemas tan serios que el matrimonio no duraría.

El les amonestó que pusieran el matrimonio en espera y rehusó oficiar el matrimonio a menos que primeramente ellos laboraran en los puntos sugeridos. La pareja salió furiosa de su oficina en cólera y buscaron a otro ministro que los casara.

Algunos meses mas tarde, el timbre de la puerta del pastor sonó. El se sorprendió al ver a la pareja de recién casados, la misma pareja que se había enfurecido con él.

Ellos le dijeron: “Tenemos problemas y deseamos saber si ud pudiese ayudarnos” El pastor replicó: “¿Por qué vienen a mi, por qué no con el ministro que los casó?”

La pareja contestó: “No podemos confiar en él, él simplemente hizo lo que le pedimos. Pero ud es realista sobre nuestros problemas. Ud si puso atención y le importó lo suficiente al punto de retarnos y decir no. Esa es la clase de persona que necesitamos.”

DIOS ES SOBERANO

A través de Jeremías, Dios le enseñó al pueblo que Él tiene todo el control. Dios es como el alfarero con el barro.

Si la masa de barro con la cual trabaja se quiebra en su mano, él puede aplastar, machacar o prensarla y hacer del baso una masa otra vez. Pero él alfarero también puede tomar esa masa otra vez y formar otro baso de ella y por ello Dios pregunta:

“¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel, dice Jehová? He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel.” Jeremías 18:6

Incluso durante el tiempo del juicio, ellos estuvieron en las manos del Dios Soberano. Esa fue la única esperanza que tuvieron y eso es todo lo que necesitaban, pues a través del profeta Jeremías Dios declara:

“Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplieren los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para tornaros á este lugar.
Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Entonces me invocaréis, é iréis y oraréis á mí, y yo os oiré:
Y me buscaréis y hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.”
Jeremías 29:10-13

En medio de la desesperación, los quebrantados de Judá recordaron las Palabra de Dios por medio de Jeremías y Dios les permitió aprender a confiar en Él, y solo en Él.

Ellos aprendieron que ellos podían creer a Dios cuando Él dijo: “Entonces la virgen se holgará en la danza, los mozos y los viejos juntamente; y su lloro tornaré en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor.” Jeremías 31:13

LA ÚNICA ESPERANZA

Mucho más allá de la esperanza humana, el pueblo aprendió a esperar en Dios. Dios puso al profeta Jeremías para enseñarles a deshacerse de su santurronería, de su pretensión de superioridad moral y a confiar en un líder que vendría.

“He aquí que vienen los días, dice Jehová, y despertaré á David renuevo justo, y reinará Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra.
En sus días será salvo Judá, é Israel habitará confiado: y este será su nombre que le llamarán: JEHOVA, JUSTICIA NUESTRA.”
Jeremías 23:5-6

El profeta Jeremías enseño al pueblo que a pesar del corazón corrupto que poseían, pidiendo arrepentimiento, apartándose de sus pecados manteniendo un diario momento de comunión, ellos podían recibir salvación, porque el Señor proveería nuevos corazones a sus escogidos.

“Mas éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en sus entrañas, y escribiréla en sus corazones; y seré yo á ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.
Y no enseñará más ninguno á su prójimo, ni ninguno á su hermano, diciendo: Conoce á Jehová: porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová: porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.”
Jeremías 31:33-34

La Palabra que proviene de Dios es el único mensaje que provee esperanza realista y la verdadera salvación para gente pecadora como tú y yo.

De acuerdo a Dios, esta justicia imputada á los pecadores que fueron escogidos para salvación, proviene sola y exclusivamente debido a la fe de JesúsCristo y nada más.

“La justicia de Dios por la fe de Jesucristo, para todos los que creen en él: porque no hay diferencia;” Romanos 3:22

Esta es la histórica fe de los verdaderos creyentes. Nosotros nos sometemos a Su juicio y confiamos en Su misericordia.

El verdadero arrepentimiento nos lleva a dejar de excavar nuestras propias cisternas quebradas y secas, y empezamos a tomar del agua Viva de la Palabra de Dios.

Arriba ^



Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.