El Llamado A Despertar

Por el Hno. John D. Jess
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

¡Despertad, Uds. que duermen! ¡Despertad! Uds. los que profesan tener fe en Cristo, pero no lo demuestran en sus vidas, ¡Despertad antes que sea muy tarde!

¡Despertad, Uds. que duermen! Pues si no despiertan, van a dormir en el sueño de la muerte y dormirán camino a la perdición eterna.

Eso es lo que Dios declara en Santiago 2:14-20. Allí, Dios busca despertar a los que están durmiendo camino a eterna perdición. En estos versos, Dios inspira al apostol Santiago á seguir la guía enseñada por nuestro Señor cuando declara:

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos.” Mateo 7:21

Si se les pregunta, muchos que profesan fe en cristo posiblemente dirán:

“Sí, yo creo que por la gracia de Dios, yo tengo fe en Cristo. Yo creo que soy salvo no por mis obras, sino porque Cristo murió por mis pecados.”

Bueno, es a este grupo que Dios por medio de Santiago está enviando el llamado a despertar. Nota lo que Él empieza diciendo:

“Hermanos míos, ¿qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?” (v. 14)

Dios se está dirigiendo a la gente que profesa tener fe. Debemos señalar que Dios claramente nos enseña que la fe que Él produce en nosotros, es una obra.

“Sin cesar acordándonos delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, y del trabajo de amor, y de la tolerancia de la esperanza del Señor nuestro Jesucristo:” 1Tesalonicenses 1:3

Nuestra fe es una de las obras que Dios habia preparado de antemano y ha efectuado en cada uno de Sus escogidos. Ya que nuestra salvación no es por obras, nuestra fe no nos puede salvar.

“Porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad.” Filipenses 2:13

¿ESTÁ TU FE AL MISMO NIVEL QUE TUS OBRAS?

No hay nada malo al decir que tenemos fe. Es por medio de la confesión de nuestras bocas que declaramos quienes somos, pues nuestro Dios el Señor Jesús declaró:

“Y cualquiera que me negare delante de los hombres, le negaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos.” Mateo 10:33

Pero el asunto es: ¿Es la fe de la gran mayoría de los cristianos profesantes igual a sus posesiones? ¿Es lo que dicen y lo que hacen igual á lo que son?

Hay una diferencia muy grande entre el profesar ser algo y serlo realmente. Y esto es lo que por medio del apostol Santiago Dios pone a consideración delante de nosotros.

Medita sobre el hecho de que en esta vida podemos estar equivocados en muchas cosas.

“Pero sobre este asunto de estar o no siguiendo El Verdadero Evangelio, no debemos estar equivocados.
Pues de otra manera en el Dia Del Juicio seremos merecedores de la muerte eterna.”

Así que Dios por medio de Santiago hace la pregunta retórica: “…¿qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?” (v. 14)

Nota la diferencia, Dios pone la profesión de fe a un lado y la realidad del fruto de esa fe a otro lado. Lo que Dios aquí expone para que meditemos es que:

“Una profesión de fe en Cristo, sin obras de misericordia, está muerta.”

EJEMPLO

Dios nos da este ejemplo: “Y si el hermano ó la hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,
Y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y hartaos; pero no les diereis las cosas que son necesarias para el cuerpo: ¿qué aprovechará?
Así también la fe, si no tuviere obras, es muerta en sí misma.”
(v. 15-17)

Dios por medio de este cuadro terrenal nos da una enseñanza espiritual, la enseñanza es la de una persona que no ha sido cubrierto por la justicia de Cristo y por ende desnudo y sin el manto de justicia de Cristo.

Antes de que Dios nos provea Su salvación debido a nuestros pecados, nos encontramos desnudos y en vergüenza delante de Él.

"Como también David dice ser bienaventurado el hombre al cual Dios atribuye justicia sin obras,
Diciendo: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, Y cuyos pecados son cubiertos.
Bienaventurado el varón al cual el Señor no imputó pecado."
Romans 4:6-8

Solo Su Evangelio El Verdadero Evangelio, es la via por medio de la cual de acuerdo a Su voluntad, Dios usará para cubrir con el manto de Su justicia a los desnudos espirituales que Él ha elegido para salvación.

Como pueblo de Dios, nuestra tarea es la de ser fieles en la propagación del Verdadero Evangelio, Dios nos asegura que estamos en la via correcta cuando registra;

"¿No es antes el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, deshacer los haces de opresión, y dejar ir libres á los quebrantados, y que rompáis todo yugo?
¿No es que partas tu pan con el hambriento, y á los pobres errantes metas en casa; que cuando vieres al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu carne?
Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salud se dejará ver presto; é irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia.
Entonces invocarás, y oirte ha Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el extender el dedo, y hablar vanidad;"
Isaías 28:6-9

El "…desatar las ligaduras de impiedad…" el "…deshacer los haces de opresión…" el "…dejar libres á los quebrantados…" y el romper "…todo yugo…" toma lugar solamente, cuando Cristo hace nacer Su luz (provee salvación) sobre Sus escogidos y los cura de sus males espirituales por medio de Su Palabra verdadera.

LA MARCA DEL CRISTIANO

Sobre este tema, Dios pregunta: “Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere á su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo está el amor de Dios en él?” 1Juan 3:17

Debido a que Cristo vió nuestra necesidad espiritual, se despojó de todos Sus bienes y de toda Su gloria por nosotros. Él dejó la marca o patrón que los cristianos debían seguir y con la cual ellos deben ser identificados:

“En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.” Juan 13:35

Esa es la marca, esa es la prueba o patrón por la cual todos los hombres conocerán “…que sois mis discípulos…” o si sois falsos.

“¿Sientes amor por los desnudos espirituales de este mundo?
¿te conmueven los sedientos y hambrientos espirituales que necesitan a Cristo, el Pan de Vida?
¿Haces el esfuerzo por cubrirlos con la propagación del Verdadero Evangelio?

Talvez alguno de ellos te hizo daño en alguna ocasión. Pero no debemos olvidar que nosotros mismos somos pecadores y que tenemos que lidiar con pecadores. Pecadores que se endulzan en sus pecados hacen daño a unos y a otros.

Y Dios lidiará con nosotros en misericordia, cuando tenemos misericordia por otros. Aquellos que juzgan sin misericordia, serán juzgados sin misericordia.

Si el amor de Dios habita en nosotros verdaderamente, Su misericordia debe ser manifiesta en nosotros y debemos hacer lo que la Palabra de Dios nos dicta que hagamos.

¿ES TU FE COMO LA DE UN DEMONIO?

En el verso 19 de este capítulo 2, Dios por medio de Santiago, nos da otro ejemplo: “Tú crees que Dios es uno; bien haces: también los demonios creen, y tiemblan.”

Alguna vez en nuestra vida hemos dicho:

“Oh, yo creo en Dios. Yo creo que JesúsCristo es el Salvador.”

Pero cuando Dios nos permite observar nuestras vidas a través del escrutinio de Su Santa Palabra.

Por medio de Su inspección podemos llegar a saber si el amor por cumplir el edicto del Señor de la manera que Él requiere y le agrada, verdaderamente mora en nosotros.

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Bueno, esto es exactamente lo que Dios nos enseña aquí por medio de Santiago cuando registra:

“¿Crees tú que hay un Dios? Haces bien, ¡felicitaciones! Pero quiero que sepas algo, incluso los demonios creen de la misma manera ¡y ellos tiemblan!”

Dios nos ha dejado muchos lugares en la Biblia donde nos enseña que los demonios o el diablo profesa que Jesús es Dios, como por ejemplo:

“Y entraron en Capernaum; y luego los sábados, entrando en la sinagoga, enseñaba.
Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene potestad, y no como los escribas.
Y había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, el cual dio voces,
Diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido á destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios.
Y Jesús le riñó, diciendo: Enmudece, y sal de él.”
Marcos 1:21-25

“Aquí vemos a los demonios gritando: “…Sé quién eres, el Santo de Dios…” Ellos saben que Jesús es el Santo de Dios.
Pero Jesús replica: ¡cállate, yo no quiero ningún testimonio de tu parte!”

Dios efectivamente les está diciendo, aunque tu declaración sea correcta, Yo no deseo que salga de la boca de un demonio.

Además leemos: “Y cuando fué la tarde, luego que el sol se puso, traían á él todos los que tenían mal, y endemoniados;
Y toda la ciudad se juntó á la puerta.
Y sanó á muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba decir á los demonios que le conocían.”
Marcos 1:32-34

Los demonios conocen a Jesús, los fariseos no le conocían, pero los demonios sí. Debemos anotar que el conocimiento que ellos tenían de Jesús, no era el conocimiento dado solo por el Espíritu de Dios, el cual nos permite recibir Su salvación.

ELLOS TEMBLARON

Dios nos enseña: “Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios.” Marcos 3:11

Como puedes ver, la teología de estos demonios era correcta, ellos incluso temblaban delante de Cristo, ellos se postraban, lo que significa que lo reconocían como el Todopoderoso Dios, se arrodillaban y lo veneraban.

Te invito a que leas otras instancias donde Dios nos enseña que los demonios conocían quien es Cristo, como en Marcos 5, Hechos 16, 19 y Mateo 4 donde Satanás tentó a Jesús e incluso él recita versos de las Escrituras.

Esto nos enseña que un conocimiento de las Escrituras, un conocimiento de diferentes temas de las Escrituras, no es garantía de que nuestra fe es genuina. Los demonios creen, los demonios tiemblan delante de Jesús. ¿Tiemblas tú frente a Dios?

Dios nos enseña: “ASI que, amados, pues tenemos tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de carne y de espíritu, perfeccionando la santificación en temor de Dios.” 2Corintios 7

“El punto clave que Dios nos está dando aqui, es el de buscar la santidad.
Debemos presentar nuestros cuerpos como un sacrificio vivo delante de Dios.”

"ASI que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto." Romanos 12:1

Y además: “…ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor; Porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad.” Filipenses 2:13

Y también aprendemos sobre quién es aquel a quién el Señor mira, cuando registra:

“Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová: mas á aquél miraré que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla á mi palabra.” Isaías 66:2

APLICACIÓN PERSONAL

Dios por medio de la enseñanza dada a Santiago busca despertarnos. Él busca que reconozcamos que el decir es una cosa; y el hacer, otra totalmente diferente.

“Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos.” Santiago 1:22

Dios nos enseña en el primer capítulo de Santiago la manera por medio de la cual podemos evadir engañarnos a nosotros mismos en este asunto de tanta importancia.

Primero, debemos meditar profundamente en la seriedad de este asunto. Recordemos que Dios declara que Él enviará al castigo eterno a una multitud de creyentes profesantes (personas que declaran tener fe en Cristo).

Y este es un pensamiento que debe darnos mucho miedo. Pero para asegurarnos que no somos engañados, debemos meditar seriamente rogando a Dios por Su sabiduría sobre este asunto.

Segundo, no solo debemos poner en nuestro corazón, el hecho de que algunos son o están siendo engañados, sino también, “¿estoy yo siendo engañado?”

No simplemente, “Hmmmmm, quisiera saber si yo estoy siendo engañado.” Sino que debes preguntarte e indagar en Su Santa Escritura con toda sinceridad, “¿Soy verdaderamente un hijo de Dios?”

Nuestra pregunta debe ser: ¿Cuál es la diferencia entre mi fe y la de los demonios? Necesitamos examinarnos nosotros mismos deliberadamente, solemnemente e imparcialmente.

Dios por medio de Pablo nos amonesta a examinarnos para asegurarnos de que efectivamente somos de la verdadera fe, la fe de Cristo y declara:

“Examinaos á vosotros mismos si estáis en fe; probaos á vosotros mismos. ¿No os conocéis á vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros? si ya no sois reprobados.” 2Corintios 13:5

Y en 2Pedro 1 lo racalca así: “Por lo cual, hermanos, procurad tanto más de hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.” (v. 10)

Nosotros debemos separar tiempo diariamente para esta tarea solemne, la tarea de mantenernos en comunión con Dios rogando Su perdón, sabiduría y dirección en nuestras vidas.

Conjuntamente, tenemos que tener terror o espantarnos de solo la idea de que debido a nuestra pereza, flojera y comodidad espiritual, estamos siendo engañados en esta cuestión y como resultado terminaremos siendo destruídos por la eternidad.

Hasta que empecemos a espantarnos o aterrorizarnos de la posibilidad de esto, nunca seremos movidos a clamar y rogar a Dios por Su misericordia, y por ese temor que Dios aplica a nuestra vida debido a Su gracia.

No debes olvidar que no eres salvo por tu fe pues tu fe es una obra y no somos salvos por medio de las obras. Cuando Dios te permita reconocer esto, posiblemente dirás:,

“yo sinceramente no se si soy un verdadero cristiano.”

Y si esto es así, la respuesta es que debes clamar a Cristo ¡ahora!

No hay tiempo que perder empieza desde cero, empieza “una nueva pagina”, ¡en este momento! Clama al Señor, “¡Señor, si yo estoy siendo engañado, te ruego que abras mis ojos!

Clama. ¡Señor, si no me has salvado te ruego me te apiades de mi y me salves! Se que no merezco salvación, pero te ruego tengas misericordia de mi. ¡No quiero ser parte de los que dejarán de ser para siempre!”

“De acuerdo a Su voluntad, Dios tendrá misericordia con aquel que clama a Él, quien clama al nombre de JesúsCristo.
Así que, clama al Señor con todo tu corazón y toda tu alma.”

Y si sientes que no posees un corazón contrito y humillado, pídele que te de la sinceridad y el corazón que Él requiere, que tenga misericordia de ti y si es Su voluntad, Él tendrá misericordia. Y tú serás un trofeo de Su eterna gracia.

"HIJITOS míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, á Jesucristo el justo;
Y él es la propiciación por nuestros pecados: y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos.
El que dice, Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él;
Mas el que guarda su palabra, la caridad de Dios está verdaderamente perfecta en él: por esto sabemos que estamos en él.
El que dice que está en él, debe andar como él anduvo."
1Juan 2:1-6

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.