¡Cuidado Con Resbalarte!

Por el Hno. Arnold A. Brevick
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

Hablando de la apostasía y rebelión de Su pueblo, la nacion de Israel; Dios declara:

“Y caerá espada sobre sus ciudades, y consumirá sus aldeas; consumirálas á causa de sus consejos.
Entre tanto, está mi pueblo adherido á la rebelión contra mí: aunque lo llaman al Altísimo, ninguno absolutamente quiere ensalzarle.”
Oseas 11:6-7

¿Qué significa resbalarse? Para empezar, significa caer o descender. Resbalarse significa ir hacia abajo y espiritualmente significa rebelarse.

La rebelión por mas pequeña que sea, siempre es lo opuesto a ir hacia Dios, hacia el ¡Dios de las alturas!

“Parafraseando lo que John Bunyan el autor del libro “El Progreso Del Peregrino” dijo:
Una persona empieza a resbalarse o a rebelarse en el primer momento en que ella quita sus pensamientos de Dios, Su Ley y Su juicio que viene.”

Por lo general, el ser humano hace eso pues estas cosas (las cosas celestiales) no son agradables para el corazón del hombre natural, el cual se deleita solamente en el pecado.

Segundo, es un descenso gradual. Resbalarse o rebelarse está relacionado con tomar pequeños pasos hacia la dirección opuesta a Dios.

De la misma manera que el cristiano que va en crecimiento lucha paso a paso hacia arriba, así pero en la dirección opuesta, el inestable profesante se resbala poquito a poquito.

Muchos árboles grandes son tumbados por un huracán, pero lo más probable es que muchas cosas pequeñas ya lo habían atrapado y ellas habían estado menoscabando su fortaleza desde su interior.

En la vida del cristiano profesante, diversos pecados van carcomiendo su fe humanística. Una sequía espiritual (el deterioro o total sequía en la alimentación espiritual que es la lectura de la Palabra de Dios) habrían herido sus raíces superficiales, pues ellas no se encuentran arraigadas en Cristo.

Además la podredumbre espiritual (el vivir cómodamente en la práctica del pecado), definitivamente causarían que sus entrañas sufrieran decaimiento por años.

Esta analogía de un gran árbol con la del creyente profesante puede ser entendida cuando meditamos en la advertencia que Dios da cuando ordena: “…ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor;” Filipenses 2:12b

RENDIRSE

En tercer lugar, la rebelión del “resbalo” es un descenso gradual que ensucia y contamina. Y Dios declara: “Someteos pues á Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá.” Santiago 4:7

“Lo opuesto también es verdad.
Si tú continuamente te entregas al Diablo, resistiendo a Dios; ¿No te entregará Dios a tus concupiscencias y lujurias?”

Dios explica el por qué Su ira es revelada desde el cielo contra los hombres cuando registra:

“Por lo cual también Dios los entregó á inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de suerte que contaminaron sus cuerpos entre sí mismos:” Romanos 1:24

Y también: “Por esto Dios los entregó á afectos vergonzosos; pues aun sus mujeres mudaron el natural uso en el uso que es contra naturaleza:” (v. 26)

Y continúa: “Y como á ellos no les pareció tener á Dios en su noticia, Dios los entregó á una mente depravada, para hacer lo que no conviene,” (v. 28)

De aquí que Charles H. Spurgeon escribió:

“El resbalarse es una cosa muy sucia y corrompida, pues un ser humano no puede perder la intensidad de su amor por Cristo y su santidad, sin convertirse en un mundano e impuro en su corazón”.

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“En otras palabras, el resbalarse es ¡espiritualmente fatal!
Consideremos los pasos de rebelión o resbalo de los personajes del libro “El Progreso Del Peregrino” del Hno. Bunyan:”

  1. Los que se resbalan prefirieron poner sus pensamientos en otras cosas y no en Dios, Su Ley ni tampoco Su juicio que viene.
    Esto es debido a que estas cosas no son agradables al corazón del hombre natural, el cual se deleita solamente en el pecado.


  2. Las personas que se resbalan, gradualmente abandonan deberes espirituales internos.
    Entre ellos está la oración personal, el controlar sus deseos carnales, la vigilancia constante contra el mal, etc.
    Estas cosas son molestas para aquel quien ha quitado sus ojos de Cristo Jesús y los ha puesto en el mundo.


  3. Los que se resbalan rechazan la compañía de cristianos dinámicos, enérgicos y llenos de vida, pues estos les recuerdan que ellos están tibios, fríos o espiritualmente muertos.


  4. Los que se resbalan, empiezan a ser fríos y totalmente indiferentes en lo referente a deberes espirituales públicos como la propagación de la verdadera Palabra de Dios y también de su momento de comunión con Dios.


  5. Los que se resbalan empiezan a percibir la paja en los ojos de los siervos de Dios. Esto es pues de esta manera ellos pueden justificar la ceguera en sus propios ojos y les da una razón para arrojar al viento todo lo que tenga que ver con Dios.


  6. Lo siguiente es que ellos empiezan a compartir o pasar tiempo con gente que no tiene ningún sentido de restricción.
    Estas nuevas relaciones en las vidas de estos cristianos profesantes, son inmorales y no dan ninguna importancia a Cristo ni a la cristiandad.


  7. Ellos empiezan a disfrutar conversaciones carnales y la contemplación del pecado. Además se regocijan si pueden encontrar algo malo en cualquiera que es contado entre los honestos, para de esta manera tener una excusa para seguir pecando aun más.


  8. Además los que se resbalan empiezan a jugar abierta y descaradamente con “pequeños” pecados.


  9. Por último, debido a su constante pecar; sus corazones son endurecidos y finalmente arrojan toda pretensión de santidad.

“Debemos ser muy claros en el análisis final, que la insubordinación de resbalarse solo es cierta en aquellos que nunca han sido salvos, pues Dios declara esto sobre la permanencia de los verdaderos creyentes en Cristo:”

“Respondió Jesús, y díjole: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos á él, y haremos con él morada.” Juan 14:23

Entonces, si encuentras que tú estas en rebeldía contra Dios “resbalándote”, arrepiéntete ahora, y pide al Señor que te busque y te saque de tu perdición.

Ruega que Él te de el corazón que ha prometido, con el cual te someterás a Él y ruégale que tenga misericordia de ti.

Pues a aquellos que Él acoge, Dios promete: “Yo medicinaré su rebelión, amarélos de voluntad: porque mi furor se apartó de ellos.” Oseas 14:4

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.