LA TRIBULACION FINAL

Capítulo 6

Por el Hno. Harold Camping
Traducido al Castellano por los Hnos. Ricardo y Olga Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entretanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

Dios Empieza A Juzgar A La Iglesia Institucional, Visible

NOTA DE LOS TRADUCTORES: Esta traducción es del estudio publicado en 2002.

Para entender el periodo de La Tribulación Final, hemos buscado una perspectiva bíblica objetiva del plan de Dios para salvación, a medida que este se desarrollaba a través de la historia del pueblo judio, la nación de Israel y continúa desenvolviéndose a través de las iglesias del Nuevo Testamento.

Esta perspectiva es de extremada importancia al acercarse el fin de los tiempos. Mayor sensitividad de parte de las iglesias hacia el programa de Dios debería ser crucial para los creyentes.

Dios formó las congregaciones del Nuevo Testamento, ellas fueron puestas en existencia a través de todo el mundo. Mientras Dios formaba estas congregaciones, Su expectativa era que llegarían a ser adúlteras.

“Las semillas de adulterio y prostitución espiritual han existido en estas congregaciones, de la misma manera que estuvieron en la congregación de la nación de Israel.
Dios sabía que ellos irían contrarios a Su voluntad y ellos lo hicieron.
La expectativa de Dios hacia la iglesia del Nuevo Testamento es la misma.”

Dios advirtió esto a la congregación del Antiguo Testamento la nación de Israel, y también advirtió a la congregación del Nuevo Testamento de lo que pasaría si ellos llegaban a ser infieles.

Dios declaró que Él quitaría el candelero, Él vomitaría a esa iglesia, Él enviaría cosas terribles contra ella y que los iba a destruir de la misma manera que envió cosas terribles contra la congregación del Antiguo Testamento representada por la nación de Israel.

¿Cómo es que Dios llevaría a cabo estos juicios contra las iglesias del Nuevo Testamento? ¿Y qué pasará con estas iglesias? Estudiaremos todo esto.

Ver a las iglesias y congregaciones en su perspectiva histórica no es muy difícil, ha habido tiempos traumáticos cuando los cristianos fueron perseguidos y las iglesias fueron asaltadas por la herejía que se originaba dentro de ellas mismas.

A pesar de todo esto, la tarea de la iglesia de evangelizar al mundo continuó persistentemente. El jinete del caballo blanco, para usar la analogía de Apocalipsis 6, continuó avanzando y conquistando.

BASES BIBLICAS DE QUE DIOS JUZGARÍA A LA IGLESIA INSTITUCIONAL

De acuerdo a lo que Dios declara en Su Palabra, presentamos la conclusión de que sobre nosotros, está el tiempo cuando la iglesia institucional, visible dejaría de funcionar como el instrumento de Dios, para evangelizar el mundo y que debía ser juzgada.

Esta conclusión requiere una base sólida en autoridad bíblica pues Jesús prometió: “Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.” Mateo 16:18

Satanás fue vencido en la cruz, el no pudo frustrar el plan de Dios de evangelizar el mundo. Entonces, ¿cómo es que alguien puede sugerir otra cosa fuera de un futuro glorioso para la iglesia? ¿No es este un futuro que debería continuar hasta el último día de la existencia de este mundo?

Algunos versos claramente enseñan que la expectativa de Dios fue que la iglesia llegaría a ser adúltera. Podría ser argumentado que eso no implica que el fin de la era de la iglesia está sobre nosotros.

También alguno podría argumentar que eso no prueba que Dios rechazaría a Su cuerpo externo visible, el cual fue establecido por el Señor Jesús cuando fue a la cruz.

También alguien podría argumentar que a pesar que verdaderamente algunas denominaciones no son muy fieles a la Biblia como ellas deberían ser, esa ha sido la situación de la iglesia a través de su historia.

En vista de estos argumentos, debemos ejercitar un gran cuidado antes de sacar conclusiones que enseñan, que el fin de la era de la iglesia institucional, y que el tiempo del juicio de Dios sobre ella, cuando nadie más puede ser salvado dentro de ellas (porque virtualmente todas las iglesias visibles en el mundo, han sido tomadas e inundadas por falsos evangelios), ya está sobre nosotros.

Esta es la razón precisa del por qué Dios nos ha dado la Biblia. Bajo ninguna circunstancia confiamos en mentes manchadas por el pecado, especulaciones personales o filosofías, las cuales no tienen valor.

La Biblia es el libro de Dios, ella es perfecta en Su presentación de la Verdad. Es posible que no nos gusten algunos temas de la Biblia, pero obediencia a la Palabra de Dios es requerida.

Pasajes bíblicos que hablan de los juicios pasados o futuros de Dios, no son emocionantes al leer. Es mucho más feliz enfocar nuestros ojos y nuestras mentes en las declaraciones bíblicas del amor y de la gracia de Dios.

Es mas emocionante estar contentos con el sentir de que cualquiera que sean los juicios de Dios, ellos serán detenidos por Su gran amor, Su inmensa compasión y Su extenso perdón. Para algunos, esta es una parte más feliz y aceptable del Verdadero Evangelio.

“Toda la Biblia es la Palabra de Dios, nosotros no tenemos la autoridad de escoger lo que queremos estudiar y olvidarnos del resto de la Biblia.
No debemos meter nuestra cabeza en un hueco en la arena como el avestruz y esperar que los juicios de Dios se disipen.”

Dios nos enseña que: “Toda Escritura es inspirada divinamente, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia.” 2Timoteo 3:16

Es por esto que debemos estar listos para examinar TODO en la Biblia cuidadosamente, obedientemente y en oración.

Si la Biblia nos lleva a una conclusión que no es aceptable porque es negativa, inquietante, de mal agüero, siniestra, o porque es algo que nunca antes se nos había enseñado, debemos rogar a Dios por Su misericordia y gracia para aceptarla y reaccionar obedientemente.

¿Es correcto tomar las experiencias de la nación de Israel, Babilonia y Egipto como nuestras guías para el futuro de la iglesia del Nuevo Testamento?

Repetidas referencias sobre estas naciones del pasado han sido expuestas en los capítulos anteriores de este estudio para entender el futuro de las iglesias del Nuevo Testamento.

Las referencias bíblicas a estas naciones no pueden ser accidentales o incidentales, Dios nos enseña que TODA la Escritura es inspirada por Dios. No podemos poner esta regla de lado e ignorarla.

Para instruirnos sobre Su voluntad, Dios escribió extensamente sobre estas naciones de antaño. Además, la misma Biblia contesta la pregunta de cómo es que la información bíblica sobre estas naciones nos instruyen hoy.

EL JUICIO DE DIOS SOBRE LAS NACIONES DEL ANTIGUO TESTAMENTO, NOS ENSEÑAN LO QUE DEBEMOS ESPERAR

Dios registró las experiencias de las naciones del Antiguo Testamento, para que sirvan como advertencias para nosotros hoy.

En 1Corintios 10:1-11 Dios registra el hecho de la nación de Israel, cuando ellos habitaron en el desierto después de salir de Egipto para ir a la tierra de Canaán, ellos fueron especialmente bendecidos por Dios como indica este lenguaje:

“Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron la mar;
Y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en la mar;
Y todos comieron la misma vianda espiritual;
Y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la piedra espiritual que los seguían, y la piedra era Cristo.”
1Corintios 10:1-4

La bendición que tenían no los protegió del juicio de Dios pues el próximo verso nos enseña “Mas de muchos de ellos no se agradó Dios; por lo cual fueron postrados en el desierto.”

En el verso 6 Dios nos explica la razón del por qué es que Él nos instruye sobre Su trato con la nación de Israel, allí leemos: “Empero estas cosas fueron en figura de nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.”

Dios enfatiza el punto del verso 6 con ejemplos específicos de los pecados cometidos por la nación de Israel, pecados que trajeron los juicios de Dios sobre ellos.

En los versos 7 al 10 Dios nos amonesta de esta manera “Ni seáis honradores de ídolos, como algunos de ellos; según está escrito: Sentóse el pueblo a comer y á beber, y se levantaron á jugar.
Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veinte y tres mil.
Ni tentemos á Cristo, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes.
Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor."

El pasaje histórico de estos pecados y el juicio de Dios sobre la nación de Israel se encuentra en Números 16:41-50; 21:5-9; 25:1-9 y para aclarar el propósito de Dios al escribir sobre estos eventos, Él agrega: “Y estas cosas les acontecieron en figura; y son escritas para nuestra admonición, en quienes los fines de los siglos han parado.” 1Corintios 10:11

Dios está declarando una vez más, que la forma que trató al pueblo judio, la nación de Israel debido a su prostitución espiritual, anticipa como Él trataría a la iglesia del Nuevo Testamento por su prostitución espiritual.

Dios además advierte a la congregación del Nuevo Testamento “Os quiero pues amonestar, ya que alguna vez habéis sabido esto, que el Señor habiendo salvado al pueblo de Egipto, después destruyó a los que no creían.” Judas 5

Toma nota que por medio de este verso, una vez más Dios nos instruye que debemos escudriñar el Antiguo Testamento para aprender sobre la forma que trató a los pueblos antiguos.

La aportación dada por Dios en Judas 5 es abominable, siniestra e inquietante. En ese verso singular Dios nos informa que Él destruyó a Su propia gente, a Su propio pueblo.

Dios no está hablando de una nación malvada y pagana como Babilonia, Moab o Egipto. Él está hablando de la nación que fue la niña de sus ojos, la nación que Dios apartó para Sí mismo.

“De la misma manera que Dios habla del pueblo judio, la nación de Israel, así mismo se refiere a la congregación del Nuevo Testamento.
Esta advertencia debería hacer que cualquier congregación temblara.
No olvidemos que el Señor Jesús quien es el Eterno Dios, es el mismo ayer, hoy y por siempre.”

Su reacción a los pecados de Su amada nación Israel fue de destruirla y Él reaccionará de la misma manera a los pecados de la congregación institucional corporativa del Nuevo Testamento.

Más evidencia bíblica de que por medio del registro de los castigos de Dios a los judios, Su gente de antaño, Él está advertiendo a la congregación del Nuevo Testamento, es registrada así:

“No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto,
Donde me tentaron vuestros padres; me probaron, Y vieron mis obras cuarenta años.”
Hebreos 3:8-9

Dios nos advierte que no endurezcamos nuestros corazones como ellos lo hicieron (refiriéndose a los judios, la gente de la nación de Israel) cuando estuvieron en el desierto.

Dios vuelve a amonestar: “Entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.
Porque algunos de los que habían salido de Egipto con Moisés, habiendo oído, provocaron aunque no todos.
Mas ¿Con cuales estuvo enojado cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?”
(v. 15-17)

Una y otra vez Dios está dirigiendo nuestra atención a lo que Él hizo contra el pueblo judío la nación de Israel. Debemos orar por sabiduria y meditar en esto para que pueda ser entendido y de esta manera poder comprender la expectativa de Dios sobre la congregacione del Nuevo Testamento y el castigo que Él ha traído sobre ella.

Hemos estudiado que la expectativa de Dios con respecto a la nación de Israel, fue que la fidelidad de ellos hacia Él quedaría hecha pedazos, completamente destruida.

Ellos se volvieron desesperadamente infieles, y Dios nos enseña que Su expectativa fue que la fidelidad de la congregación del Nuevo Testamento también quedaría hecha añicos.

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“Ya que vemos la infidelidad y adulterio espiritual de las congregaciones de hoy debido a su descarrío, desorientación, corrupción, perversión y contaminación; podemos concluir que Dios está juzgando a la congregación del Nuevo Testamento de la misma manera que trajo juicio a la congregación del Antiguo Testamento.”

EL ISRAEL DEL ANTIGUO TESTAMENTO NO ES UNA REPRESENTACIÓN PERFECTA DE LA IGLESIA INSTITUCIONAL DEL NUEVO TESTAMENTO

El concepto de la nación de Israel como la representación de la iglesia del Nuevo Testamento es limitado, ella no es una representación perfecta.

Primeramente, una de las razones es que el principio de la era de la iglesia del Nuevo Testamento como la representante del reino de Dios aquí en la tierra, fue consecutivo al final de la era de la antigua representante del reino de Dios aquí en la tierra, la nación de Israel.

A la congregación del Nuevo Testamento desde Pentecostés hasta el presente, le seguirá el castigo final y el fin del mundo.

Esta secuencia revela una diferencia, la diferencia es que la gracia de Dios brilló en medio de la peor condenación que Él trajo sobre la nación de Israel en el Antiguo Testamento.

Uno de los muchos ejemplos de Su gracia, es registrado en Ezequiel 20. En este capitulo, Dios habla de la ira que vendría sobre la nación de Israel la cual se llevó a cabo a través de la destrucción que Dios trajo sobre ellos por medio de la nación de Babilonia.

Entrelazado en este capítulo, Dios registra: “En olor de suavidad os aceptaré, cuando os hubiere sacado de entre los pueblos, y os hubiere juntado de las tierras en que estáis esparcidos; y seré santificado en vosotros á los ojos de las gentes.
Y sabréis que yo soy Jehová, cuando os hubiere metido en la tierra de Israel, en la tierra por la cual alce mi mano que la daría a vuestros padres.
Y allí os acordaréis de vuestros caminos, y de todos vuestros hechos en que os contaminasteis; y sereis confusos en vuestra misma presencia por todos vuestros pecados que cometisteis.
Y sabréis que yo soy Jehová cuando hiciere con vosotros por amor de mi nombre, no según vuestros caminos malos, ni según vuestras perversas obras, oh casa de Israel, dice el Señor Jehová.”
(v. 41-44)

Dios está enfatizando que la gracia vendría, cosas bellas iban a suceder a Israel en el futuro. El cumplimiento de estas promesas es el Señor JesúsCristo, quien es de la nación de Israel, de la tribu de Judá.

Él es la cabeza de la nueva nación de Israel, el Israel de Dios, el Israel espiritual, el cual es compuesto de una congregación formada de gentes de todas las naciones.

En Oseas 1 Dios declara cosas terribles contra los judios, la nación de Israel quien fue la representación del reino de Dios aquí en la tierra. Israel es llevado cautivo por los Asirios, y en el siguiente capítulo Dios registra:

“Pleitead con vuestra madre, pleitead; porque ella no es mi mujer, ni yo su marido; quite pues sus fornicaciones de su rostro, y sus adulterios dentro de sus pechos.” Oseas 2:2

Dios continúa diciendo cosas perversas y que aterran, pues Su ira está sobre la nación de Israel. De todos modos los versos 14 al 19 del capitulo 2 tienen uno de los lenguajes más amorosos y bonitos de la Biblia.

Dios dice: “Empero he aquí, yo la induciré, y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.
Y daréle sus viñas desde allí, y el valle de Ach˘r por puerta de esperanza; y allí cantará como en los días de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto.
Y será en aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Marido mío, y nunca más me llamarás Baali.
Porque quitaré de su boca los nombres de los Baales, y nunca más serán mentados por sus nombres.
Y haré con ellos concierto en aquel tiempo con las bestias del campo, y con las aves del cielo, y con las serpientes de la tierra: Y quebraré arco, y espada, y batalla de la tierra, y harélos dormir seguros.
Y te desposaré conmigo para siempre; desposarte he conmigo en justicia, y juicio, y misericordia, y miseraciones.”

Aquí Dios tiene en vista a la única esposa con la cual Él está casado para siempre, (el cuerpo de verdaderos creyentes, del cual una gran multitud son creyentes que formaron parte de las congregaciones en todo el mundo) en una relación de salvación con Cristo.

Estos son creyentes que han salido de la gran tribulación que existe en las congregaciones institucionales del mundo, “…y han lavado sus ropas, y las han blanqueado en la sangre del Cordero.“ Apocalipsis 7:14b

Una vez que Su ira llegara como Él nos ha advertido, que sería la destrucción final de las congregaciones del Nuevo Testamento (las cuales corporalmente representan el Israel de Dios), ya no obtendrán bendiciones futuras.

El Israel del Antiguo Testamento tenia promesas de bendiciones futuras, es en este sentido que esta nación no es una representación perfecta de la iglesia del Nuevo Testamento.

Hay un paralelismo entre las bendiciones futuras del Israel del Antiguo Testamento y la iglesia del Nuevo Testamento. Cuando el castigo final de Dios sea derramado sobre las congregaciones y gentes del mundo, los verdaderos creyentes tendrán un futuro hermoso.

Los verdaderos creyentes recibirán sus cuerpos resucitados, ellos recibirán los nuevos cielos y la nueva tierra, esto tiene un paralelismo entre el crecimiento del evangelio y el fin de la era de la nación de Israel.

EL JUICIO QUE DIOS HA TRAIDO A LA IGLESIA DEL NUEVO TESTAMENTO, ES PARALELO AL JUICIO QUE DERRAMÓ SOBRE LA IGLESIA DEL ANTIGUO TESTAMENTO

En el juicio de Dios existe un paralelismo más cercano. El juicio que Dios trajo sobre la nación de Israel por sus pecados, es paralelo al juicio que ha caído sobre la iglesia del Nuevo Testamento debido a su apostasía.

“Dios esperaba que la apostasía causara la destrucción de la nación de Israel.
Dios también indica que Él esperaba que las iglesias del Nuevo Testamento se desvíen y nos advierte que ellas también serían destruidas.”

La naturaleza de los pecados de la nación de Israel será comparada con los pecados que plagan o infestan a las iglesias de hoy.

Estudiaremos en gran detalle cómo Dios respondió a los pecados de la nación de Israel y de esta manera por la gracia de Dios, llegaremos a entender lo que las congregaciones debían esperar.

LOS PECADOS DE LA NACIÓN DE ISRAEL

Dios ha registrado una hueste de versículos que se relacionan a los pecados de la nación de Israel, pero solo necesitamos unos pocos para tener una idea de lo que estaba pasando.

Recuentos igualmente explícitos han sido escritos en Deuteronomio, Isaías, Ezequiel, Oseas y otros pasajes del Antiguo Testamento además otros tantos del Nuevo Testamento.

Estudiaremos Jeremías pues este libro estaba siendo escrito mientras los Babilonios destruían la nación de Israel. Era el fin de la nación de Israel como una nación libre e independiente, fue un tiempo de juicio severo sobre los judíos, sobre los israelítas.

Este juicio tipifica el juicio que Dios ha traído contra las congregaciones del Nuevo Testamento. “Cosa espantosa y fea es hecha en la tierra:
Los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué pues haréis á su fin?”
Jeremías 5:30-31

Esta es una acusación terrible sobre los lideres espirituales. Dios ordenó y comisionó a los profetas y sacerdotes a dar la Verdad de Dios a la congregación.

Ellos enseñaban y predicaban en el nombre de Jehová Dios; de esta manera ellos debieron asegurarse que ellos no estaban predicando sus propias ideas y filosofías.

Ellos debieron haber chequeado repetidamente sus mensajes a la luz de la Palabra escrita de Dios que ellos tenían en sus dias, pero ellos no lo hicieron.

Ellos enseñaron sus propias doctrinas, ellos trajeron mensajes que se acomodaban a sus caprichos, gustos, antojos e imaginación y los cuales agradaban a la congregación.

La frase “…Y mi pueblo así lo quiso…” los acusa de predicar mentiras y dar falso testimonio. Ellos lideraban de acuerdo a sus placeres y no de acuerdo a la voluntad de Dios.

“…¿Que pues haréis á su fin?” Esta es una pregunta retórica por medio de la cual Dios indica que tanto los líderes como también los miembros de la congregación estarían bajo juicio debido a su conducta.

Ellos pagarán en el castigo final por esta rebelión contra Dios. Además en Jeremías 6:14-16 Dios reprende a los profetas acerca de la congregación del Antiguo Testamento y les advierte:

“Y curan el quebrantamiento de la hija de mi pueblo con liviandad, diciendo, Paz, paz; y no hay paz.
¿Hanse avergonzado de haber hecho abominación? No por cierto, no se han avergonzado, ni aun saben tener vergüenza: por tanto caerán entre los que caerán; caerán cuando los visitare dice Jehová.
Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cual sea el buen camino, y andad por el, y hallareis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.”

La acusación contra la nación de Israel fue que los profetas estaban diciendo algo como:

“Todo está bien”

“Dios no va a traer juicio sobre la nación de Israel”

“Nosotros somos el pueblo de Dios, nosotros somos la congregación de Dios”

“Nosotros somos Sus escogidos”

“Nosotros nunca estaremos bajo el terrible juicio de Dios.”

Ellos acusaban a Jeremías diciendo, “Jeremías, tu hablas falsamente cuando dices que los Babilonios van a destruirnos, Nosotros tenemos paz en nuestros días.”

Dios en Jeremías 6 amonesta que debemos caminar en las sendas antiguas o en los caminos antiguos, las sendas antiguas se relacionan al Evangelio antiguo, al Verdadero Evangelio, a las Sagradas Escrituras.

Es allí solamente donde encontramos la Verdad. La nación de Israel no estaba satisfecha con el Evangelio que los profetas les ofrecían, el cual provenía sola y exclusivamente de las Sagradas Escrituras.

“Ellos querían un evangelio nuevo y mejor, un evangelio más contemporáneo.
Ellos querían un evangelio que trataba sobre los asuntos de sus días y que reconociera que los Asirios y Babilonios también tenían maravillosos altares y profetas, y también servicios de adoración.”

Tanto los líderes como los miembros de la congregación querían aprender de estos países impíos y Dios acusa a Israel al registrar: “He aquí vosotros os confiáis en palabras de mentiras, que no aprovechan.” Jeremías 7:8

Ellos eran mentirosos porque Dios no había dicho lo que ellos declararon. “Y acontecerá que cuando anunciareis á este pueblo todas estas cosas, te dirán ellos: ¿Por qué habló Jehová sobre nosotros este mal tan grande? ¿Y que maldad es la nuestra, ó qué pecado es el nuestro, que cometiéramos contra Jehová nuestro Dios?
Entonces les dirás: Porque vuestros padres me dejaron, dice Jehová, y anduvieron en pos de dioses ajenos y los sirvieron, y a ellos se encorvaron, y me dejaron a mi, y no guardaron mi ley.”
Jeremías 16:10-11

Los profetas empezaron a traer sus mentiras, los profetas empezaron a ser negligentes con la Verdad que Dios había puesto como las sendas antiguas desde el principio cuando Él habló a través de Moisés y Abraham.

Los profetas empezaron a hablar de lo que se anidaba en sus propias mentes y de allí el pecado trajo más pecado hasta que la nación de Israel adoró a otros dioses. Hemos visto que Dios claramente habla sobre los pecados de la nación de Israel y sobre las acusaciones que Él trajo contra ellos.

La historia se ha repetido con los mismos pecados, ellos han germinado y se han reproducido en las congregaciones de nuestros días. La Biblia descubre la respuesta de Dios al pecado de Israel, esto será discutido en el siguiente capítulo “La Respuesta De Dios al pecado de la nación de Israel”

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.