El Libro A Los Gálatas

Capítulo 4 (1 de 2)

Por el Hno. Harold Camping
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

ADOPCION POR MEDIO DE LA GRACIA DE DIOS

VISTAZO

Habiendo enseñado que aquellos que están en Cristo son los verdaderos herederos de acuerdo a la promesa de Dios, Dios por medio del apóstol Pablo ahora explica que para recibir esa herencia, estos herederos primero deben ser adoptados como hijos de Dios en “…el cumplimiento del tiempo…”

Dios inspira al apóstol Pablo a recordar a los Gálatas acerca de la relación amorosa que ellos tenían con él la primera vez que él vino con el Evangelio de Gracia, al mismo tiempo el apóstol expresa su preocupación que en luz del reciente regreso a la ley, lo mas seguro es que ellos no habían llegado a ser salvos después de todo.

Finalmente, Dios por medio del apóstol usa a Ismael y a Isaac, los dos hijos de Abraham, como una analogía para ilustrar la diferencia entre aquellos que se encuentran esclavizados a la ley y aquellos que por medio de la gracia de Dios, han sido redimidos de esa esclavitud.

4:1-2 “TAMBIÉN digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del siervo, aunque es señor de todo; Mas está debajo de tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre.”

“Mientras que cada uno que Dios ha escogido para salvación es potencialmente un heredero para recibir la heredad, hasta que el / ella haya recibido la salvación que Dios le proveerá, su estado delante de Dios no es diferente al de una persona no salva.”

Dios compara este escenario al de un pequeño que ha sido nombrado para recibir una heredad. Hasta que él haya recibido autoridad sobre su propiedad, el pequeño debe seguir las instrucciones de sus tutores, guardianes y confidentes.

En el sentido de que él está sujeto a las órdenes de otros, el heredero no es diferente al sirviente.

4:3 “Así también nosotros, cuando éramos niños, éramos siervos bajo los rudimentos del mundo.”

La palabra “…rudimentos…” aquí, proviene de la palabra griega (stoicheion) la cual también Dios usa en Colosenses 2:20 “Pues si sois muertos con Cristo cuanto á los rudimentos del mundo, ¿por qué como si vivieseis al mundo, os sometéis á ordenanzas,”

Del contexto de ese verso, podemos ver que (stoicheion) tiene que ver con las ordenanzas que Dios había dado al hombre. De aquí que la frase “…rudimentos del mundo.” se refiere a la ley de Dios. Todos los no salvos están esclavizados bajo la ley de Dios.

De aquí que Dios en este verso está diciendo que hasta que Él nos haya provisto Su salvación, nosotros somos iguales al niño en la analogía, permaneciendo en esclavitud bajo la ley de Dios.

4:4 “Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió su Hijo, hecho de mujer, hecho súbdito á la ley,”

Dios también aplica la analogía de un niño a Sus elegidos en otro sentido. Mientras que todos ellos fueron nombrados en el testamento de Dios para recibir la herencia, ellos habían permanecido en esclavitud a las demandas de la ley de Dios hasta que el Padre envió a Su Hijo a este mundo en “…el cumplimiento del tiempo…”

El Señor Jesús mismo habló del haber venido en “…el cumplimiento del tiempo…” cuando Él empezó su ministerio terrenal. Enseguida después de haber sido bautizado, Él fue a Galilea y empezó a predicar las Buenas noticias. Él declaró: “Y diciendo: El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentíos, y creed al evangelio.” Marcos 1:15

HECHO DE MUJER

El hecho de que el Señor Jesús nació de una mujer, es importante en dos puntos:

Primero: Demuestra que Cristo estaba cumpliendo una profecía que Dios había hecho después de la caída del hombre en el huerto del Edén.

Regresando a Génesis 3, después que Satanás hubo engañado a la mujer a comer el fruto prohibido, Dios lo maldijo diciendo: “Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.” (v. 15)

Este verso claramente enseña que Cristo es esa simiente o semilla de la mujer. En la cruz, Satanás hirió el calcañar de Cristo al hacerlo crucificar, pero Cristo hirió la cabeza de la serpiente, Él destruyó al diablo.

Segundo: Este hecho subraya que el Señor Jesús verdaderamente fue un hombre. Él no simplemente vino en la forma de un hombre de la manera que Él hizo por ejemplo cuando en el Antiguo Testamento apareció a los patriarcas.

Fue el hombre quien pecó en contra de Dios, y es el hombre quien está bajo la ira de Dios. Para expiar por los pecados de aquellos a quienes Él vino a salvar, el Señor Jesús mismo debía ser un hombre.

Estas dos verdades sobre Cristo habiendo sido “…hecho de mujer…” también son implícitas o sobreentendidas así: “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por la muerte al que tenía el imperio de la muerte, es á saber, al diablo,” Hebreos 2:14

SÚBDITO A LA LEY

Siendo el que escribió y dio la ley, Dios está sobre la ley. Pero Cristo vino a salvar al hombre quien está bajo la ley. Para cumplir la justicia de Dios en su totalidad, Él tenía que nacer bajo la ley. Esa es la razón por la que el Señor Jesús declara:

“No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para abrogar, sino á cumplir.” Mateo 5:17

El Señor Jesús cumplió la ley viviendo una vida perfectamente justa a pesar de que Él fue tentado de la misma manera que nosotros somos tentados. Él nunca cometió un pecado. Leemos: “Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.” Hebreos 4:15

Cristo también fue hecho súbdito bajo la ley en el sentido de que Él vino bajo la maldición de la ley. Al llevar todos nuestros pecados, Él se convirtió en pecado por nosotros. Dios declara:

“Al que no conoció pecado, [Dios lo] hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.” 2Corintios 5:21

4:5 “Para que redimiese á los que estaban debajo de la ley, á fin de que recibiésemos la adopción de hijos.”

¿Por qué envió Dios a Su Hijo en “…el cumplimiento del tiempo”? Para comprar o redimir a los escogidos que estaban bajo la ley. Hay muchos que enseñan que Cristo vino a morir por cada uno de los seres humanos, pero que solo los que lo aceptan son redimidos.

“Esa enseñanza va contraria a la Palabra de Dios, ella va contraria a todo lo que Dios enseña sobre Su Maravilloso Plan De Salvación.
Cristo vino a redimir solamente a aquellos que Dios el Padre había escogido para salvación.”

¿Recuerdas que cuando José descubrió que Maria estaba en cinta y él pensó dejarla secretamente? El ángel vino y le dijo que el Señor Jesús vino a salvar a Su pueblo y no a toda la gente y declara:

“Y pensando él en esto, he aquí el ángel del Señor le aparece en sueños, diciendo: José, hijo de David, no temas de recibir á María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.
Y parirá un hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque él salvará á su pueblo de sus pecados.”
Mateo 1:20-21

De este “…su pueblo…” el Señor Jesús declara: “Y esta es la voluntad del que me envió, del Padre: Que todo lo que me diere, no pierda de ello, sino que lo resucite en el día postrero.” Juan 6:39

Cristo vino a redimir a aquellos que Dios el Padre había predestinado para salvar al morir en la cruz. ¿Significa esto que ninguna persona pudo alcanzar salvación antes de Su muerte en la cruz? No.

Esto es porque en teoría Cristo fue el Cordero inmolado desde antes de la fundación del mundo. Es solamente que en “…el cumplimiento del tiempo…” Él tuvo que ser crucificado literalmente.

ADOPCIÓN

Al redimirnos de la esclavitud de la ley, Cristo “pavimentó” el camino para nuestra adopción como hijos de Dios. Dios habla de esta adopción como un proceso de dos pasos o fases, por ejemplo:

“Porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre para estar otra vez en temor; mas habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos, Abba, Padre.
Porque el mismo Espíritu da testimonio á nuestro espíritu que somos hijos de Dios.”
Romanos 8:15

Ese es el primer paso o fase, este toma lugar en el momento en que somos salvados. Nosotros llegamos a ser hijos de Dios, pero a pesar de que hemos recibido el nuevo nacimiento o un espíritu nuevo, todavía llevamos un cuerpo que está bajo la maldición del pecado.

De aquí que leemos: “Y no sólo ellas, mas también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, es á saber, la redención de nuestro cuerpo.” Romanos 8:23

El segundo paso o fase es la redención de nuestro cuerpo la cual se llevará a cabo en el último día, día del arrebatamiento o rapto. Ella culmina el proceso de nuestra adopción, es entonces cuando seremos hijos de Dios en todo el sentido de la palabra.

Dios explica esto así: “Muy amados, ahora somos hijos de Dios, y aun no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él apareciere, seremos semejantes á él, porque le veremos como él es.” 1Juan 3:2

4:6 “Y por cuanto sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo en vuestros corazones, el cual clama: Abba, Padre.”

Una vez que Dios ha tomado el primer paso para adoptarnos como Sus hijos, Él con seguridad tomará el segundo paso, leemos: “Estando confiado de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;” Filipenses 1:6

Y Dios también declara: “En el cual esperasteis también vosotros en oyendo la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salud: en el cual también desde que creísteis, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, Que es las arras de nuestra herencia, para la redención de la posesión adquirida para alabanza de su gloria.” Efesios 1:13-14

Sellándonos con el Espíritu Santo es lo que este verso también declara. Habiéndonos adoptado como Sus hijos, Dios ha enviado el Espíritu de Cristo a nuestros corazones. Comprender este milagro es muy difícil para nuestras mentes finitas.

Pero podemos verlo en la vida cambiadas de los verdaderos creyentes a medida que ellos incrementalmente despliegan los frutos del Espíritu Santo de Dios.

Dios declara aquí que el Espíritu de Cristo clama: “…Abba, Padre.” cuando Él viene a nuestros corazones. Pero acabamos de leer en Romanos 8:15 que cuando recibimos el Espíritu de adopción, somos nosotros los que clamamos “…Abba, Padre.”

Tomando estas declaraciones juntas, vemos que Dios señala la unión cercana que existe entre nuestro espíritu y el Espíritu de Cristo.

GRANDIOSA INTIMIDAD

“…Abba…” es la palabra en el idioma arameo que traducida significa padre. Significantemente, el único otro lugar donde “…Abba, Padre…” aparece es Marcos 14.

En la víspera de Su crucifixión, el Señor se encontraba profundamente preocupado en el jardín de Gethsemaní. Él oró diciendo: “Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son á ti posibles: traspasa de mí este vaso; empero no lo que yo quiero, sino lo que tú.” Marcos 14:36

El hecho de que el Señor Jesús se dirigió al Padre diciendo “…Abba, Padre…” en Su momento de profunda aflicción o angustia revela que “…Abba, Padre…” es una expresión de la mas excelsa intimidad entre el Padre y el Hijo. Esta es una expresión de dependencia y de obediencia total al Padre.

“Esta entonces es la relación que nosotros tenemos con el Padre.
El Espíritu Santo que mora en nosotros nos ayuda a comprender en lo profundo de nuestro corazón que somos totalmente dependientes de Él, y que debemos ser totalmente obedientes á Él.”

4:7 “Así que ya no eres más siervo, sino hijo, y si hijo, también heredero de Dios por Cristo.”

La palabra “…siervo…” aquí, es traducida de la palabra griega (doulos), que significa “esclavo“ o “sirviente comprado”. Esta es la misma palabra que Pablo, Santiago, Pedro y Judas usaron en las cartas que ellos registraron cuando individualmente se presentaron a si mismos como “…siervo de Jesucristo…”

Al Dios declarar que ya no somos siervos, Él no está contradiciendo lo que Él inspiró a los apóstoles a reconocer. Lo que Dios declara aquí, es que una vez que hemos sido adoptados como hijos de Dios, ya no somos siervos de las demandas de la ley.

Pero debido a la absoluta y total gratitud, nosotros automáticamente queremos rendir nuestras vidas a Cristo, nosotros gozosamente nos consideramos Sus siervos.

Para acentuar el punto de que nosotros los verdaderos creyentes somos verdaderamente los que Dios ha nombrado en Su testamento para recibir la herencia, en este verso Dios señala que si somos hijos de Dios entonces somos también herederos por medio de Cristo.

Somos herederos por medio de Cristo porque como aprendimos en el capítulo 3, Cristo es el heredero primordial de ese testamento. Él es la simiente prometida de Abraham.

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4:8 “Antes, en otro tiempo, no conociendo á Dios, servíais á los que por naturaleza no son dioses:”

Dios en este verso inspira al apóstol Pablo a expresar sus preocupaciones referente a si los Gálatas realmente han llegado a recibir salvación. Pablo empieza recordándoles que cuando él les presentó El Verdadero Evangelio, ellos no conocían a Dios para nada.

En lugar de eso, ellos se encontraban sirviendo a aquellos “…que por naturaleza no son dioses.” Esto es una declaración auténtica de todos los no creyentes, “Los cuales mudaron la verdad de Dios en mentira, honrando y sirviendo á las criaturas antes que al Criador, el cual es bendito por los siglos. Amén.” Romanos 1:25

“El ser humano tiene la posibilidad de ver la existencia y veracidad de Dios en todo lo creado, pero rehúsa creer y rechaza a Dios y en su lugar hace su propio dios de las cosas creadas.”

4:9 “Mas ahora, habiendo conocido á Dios, ó más bien, siendo conocidos de Dios, ¿cómo os volvéis de nuevo á los flacos y pobres rudimentos, en los cuales queréis volver á servir?”

Nota la forma que Dios por medio del apóstol entabla esta cuestión mientras Él se refiere a aquellos que han recibido salvación. La frase: “Mas ahora, habiendo conocido á Dios…” es una terminología usada frecuentemente en la Biblia para denotar una relación personal con Dios.

Dios por medio del apóstol, se preocupa por señalar que para ser precisos, es Dios quien nos conoce. Dios es quien nos busca de entre los perdidos en el mundo. La frase “…flacos…” y “…pobres rudimentos…” nos ata de regreso a los “…rudimentos del mundo.” que estudiamos en el verso 3.

Esto está en contraste a: “…toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo:” que los verdaderos creyentes disfrutan de acuerdo a lo registrado por Dios en Efesios 1:3

Dios por medio del apóstol está preguntando a los Gálatas que si ellos, después de haber sido bendecidos con “…toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo:” ¿realmente quieren regresar a la esclavitud de la ley?

Esta última es débil y pobre porque no tiene la capacidad ni puede salvar a ninguna persona, la ley espiritualmente está en bancarrota.

4:10 “Guardáis los días, y los meses, y los tiempos, y los años.”

Los “…rudimentos…” a los que los Gálatas están regresando, son en particular, las leyes ceremoniales. En el Antiguo Testamento, Dios ordenó que ciertos sacrificios sean hechos diariamente, mensualmente, en luna nueva, temporal y anualmente durante varias fiestas.

Todos esos sacrificios señalaban al Señor JesúsCristo quien vendría como el Cordero de Dios, el Único sacrificio que podía expiar todos nuestros pecados. El problema con la nación de Israel fue que ellos mismos perdieron todo el punto de los sacrificios.

Ellos pensaron que podían ser justos delante de Dios llevando a cabo los rituales y observando o cumpliendo la ley. En corto, ellos no vieron la necesidad de un Salvador. Dios por medio de Pablo ahora repudia a los Gálatas por cometer el mismo pecado.

4:11 “Temo de vosotros, que no haya trabajado en vano en vosotros.”

Sin duda el apóstol Pablo usó mucho tiempo y energía testificando, enseñando y disciplinándolos, y él debió haber orado mucho por ellos. Viendo que ellos habían empezado a regresar a la ley, él teme que su labor haya sido en vano, posiblemente los Gálatas no llegaron a recibir salvación después de todo.

Detrás de la preocupación de Pablo está el hecho de que aquellos que verdaderamente han llegado a recibir salvación, no pueden ser engañados por los falsos profetas.

El Señor Jesús describiéndose a sí mismo como el Buen Pastor, declara de Sus ovejas: “Mas al extraño no seguirán, antes huirán de él: porque no conocen la voz de los extraños.” Juan 10:5

De la misma manera que Dios nos enseña por medio del apóstol Pablo, cada maestro bíblico debe asegurarse que aquellos a los que ellos enseñan, verdaderamente entiendan lo que significa la salvación por medio de la gracia de Dios.

Ellos también deben asegurarse de enseñarles a reconocer los peligros relacionados con el involucrarse y seguir cualquier clase de falso evangelio.

4:12 “Hermanos, os ruego, sed como yo, porque yo soy como vosotros: ningún agravio me habéis hecho.”

Dios usa al apóstol ahora para urgir a los Gálatas a llegar a ser seguidores de Cristo de la manera que él es. Usándolo aquí como ejemplo es especialmente pertinente porque él mismo fue en un tiempo atrás un celoso seguidor y cumplidor de la ley.

Pero después que Dios lo capacitó para ver la Verdad, él fue convertido en un triunfador del Evangelio de Gracia. Esa es la razón por la que el apóstol enfatiza que él no es diferente a ellos.

En otro pasaje en la Biblia, él fue inspirado a autodenominarse como el primero o jefe de los pecadores y declara: “Palabra fiel y digna de ser recibida de todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar á los pecadores, de los cuales yo soy el primero.” 1Timoteo 1:15

Esto fue debido a que él persiguió a la iglesia vigorosamente. El punto que el apóstol es inspirado a enseñar aquí es que ante los ojos o escrutinio de Dios todos estamos en el mismo nivel. Todos nosotros somos pecadores, todos debemos venir humildemente a los pies de la cruz de Cristo rogando misericordia.

La palabra “…agravio…” aquí significa “dolido” o “culpado”, “estropeado”. Pablo es inspirado a declarar que el hecho de que los Gálatas se han desviado de la Verdad, no ha lo agraviado o estropeado a él personalmente. El punto aquí no es su orgullo, el punto aquí es la salvación de ellos.

4:13 “Que vosotros sabéis que por flaqueza de carne os anuncié el evangelio al principio:”

Dios inspira al apóstol a recordar a los Gálatas la cercanía de la relación que ellos compartieron la primera vez que él les predicó El Verdadero Evangelio.

En ese tiempo él tuvo “…flaqueza de carne…” físicamente él no se encontraba bien, y de alguna manera debido a esa enfermedad llegó el motivo o la razón por la que él les predicó.

El hecho de que el apóstol tuvo algún problema físico también es indicado donde sus críticos dicen esto de él: “Porque á la verdad, dicen, las cartas son graves y fuertes; mas la presencia corporal flaca, y la palabra menospreciable.” 2Corintios 10:10

¿Cuál exactamente fue su problema? Dios no lo revela en Su Palabra. Posiblemente él sufría de corta vista o ceguera parcial. Veremos adelante en el verso 15 que Dios inspira al apóstol a registrar “…que si se pudiera hacer, [los Gálatas] os hubierais sacado vuestros ojos para dármelos.”

Y en el verso 11 del capítulo 6, él es inspirado a registrar sobre: “Mirad en cuán grandes letras os he escrito de mi mano.” Pero debido a que Dios en Su Palabra guarda silencio referente a su enfermedad, no es de ningún beneficio espiritual el especular sobre ello.

AGUIJÓN EN SU CARNE

Pero nosotros no necesitamos especular que su enfermedad no tuvo nada que ver con el “…aguijón en mi carne…” del cual él es inspirado a registrar.

“A pesar de que muchos enseñan que esa expresión se relaciona a su miopía o ceguera parcial, el aguijón en su carne no pudo ser ningún dolor físico porque él es inspirado a registrarlo como “…un mensajero de Satanás…”

“Y porque la grandeza de las revelaciones no me levante descomedidamente, me es dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera.” 2Corintios 12:7

El hecho es que una enfermedad no es un mensajero ni tampoco Satanás, ello es lo que Dios dio al ser humano después de la caída en el jardín del Edén. Leemos: “Y Jehová le respondió: ¿Quién dió la boca al hombre? ¿ó quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿no soy yo Jehová?” Éxodo 4:11

Además el apóstol Pablo registra: “Por lo cual me gozo en las flaquezas, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias por Cristo; porque cuando soy flaco, entonces soy poderoso.” 2Corintios 12:10

El énfasis es sobre los sufrimientos que él soporta por el amor a Cristo, sobre la persecución que él recibe debido a su servicio para el Señor.

Cuando seguimos el principio de estudio y aprendizaje bíblico que Dios nos ha señalado en Su Palabra de comparar la Escritura con la Escritura para llegar a conocer lo que Dios quiere informarnos, encontramos el significado del “aguijón en su carne”.

En Números 33 Dios ordenó a la nación de Israel a echar de delante de la tierra prometida a todos los cananeos. Y Dios advierte: “Y si no echareis los moradores del país de delante de vosotros, sucederá que los que dejareis de ellos serán por aguijones en vuestros ojos, y por espinas en vuestros costados, y afligiros han sobre la tierra en que vosotros habitareis.” (v.55)

Nota que la gente impía que hostigaría a Israel son descritos por Dios como “…aguijones en vuestros ojos, y por espinas en vuestros costados…” Entonces, cuando el apóstol es inspirado a declarar del “aguijón en su carne”, él se está refiriendo a alguien quien lo está acosando u hostigando debido al esfuerzo que él hace por propagar El Verdadero Evangelio. Esa persona es un mensajero de Satanás.

4:14 “Y no desechasteis ni menospreciasteis mi tentación que estaba en mi carne: antes me recibisteis como á un ángel de Dios, como á Cristo Jesús.”

La palabra “…tentación…” aquí proviene de la palabra griega (pierasmos) que significa tribulación. Esta es la misma palabra que encontramos en la oración de nuestro Señor cuando Él declara:

“Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal…” Mateo 6:13a Y también:
“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas tentaciones;” Santiago 1:2

Como puedes ver, nosotros imploramos y suplicamos al Señor que no nos de muchas tribulaciones. Pero de todos modos debemos regocijarnos cuando atravesamos tiempos difíciles, no olvidando que Dios usa las tribulaciones para reforzar nuestra fe y para ayudarnos a madurar espiritualmente.

Aquí el apóstol Pablo es inspirado a hablar sobre el problema físico mencionado en el verso anterior. Evidentemente, ese problema fue una tribulación incluso para los Gálatas que lo atendieron.

Pero a pesar de eso, ellos no lo despreciaron, ellos no lo trataron con desdén, menosprecio o desaire. En lugar de eso, ellos lo recibieron “…como á un ángel de Dios, como á Cristo Jesús.”

4:15 “¿Dónde está pues vuestra bienaventuranza? porque yo os doy testimonio que si se pudiera hacer, os hubierais sacado vuestros ojos para dármelos.”

La relación de los Gálatas con Pablo fue tan buena y el recibimiento que ellos dieron al Verdadero Evangelio tan entusiasta, que ellos hablaron de ese tiempo como un período de bendiciones, como un período de gran gozo.

Obviamente ellos estaban muy agradecidos con el apóstol Pablo por haberles enseñado el camino de la salvación. Además, los Gálatas amaban tanto a Pablo que si hubiese sido posible ellos se hubiesen sacado sus ojos para dárselos.

El Señor Jesús declara: “Nadie tiene mayor amor que este, que ponga alguno su vida por sus amigos.” Juan 15:13 A pesar de que los Gálatas no llegaron a ese extremo, la actitud amorosa que ellos desplegaron sugiere la posibilidad de que ellos sí llegaron a alcanzar salvación.

Pero ahora, el apóstol es inspirado a preguntar: ¿qué les ha pasado a Uds.? ¿Dónde está pues vuestra bienaventuranza? ¿Dónde está esa bendición que Uds. disfrutaron tanto en ese entonces?

4:16 “¿Heme pues hecho vuestro enemigo, diciéndoos la verdad?”

Desde ese entonces, las cosas han cambiado bastante, los Gálatas, habiendo empezado a seguir otros evangelios, ya no les gusta lo Dios por medio del apóstol Pablo les declara.

Es por eso que el apóstol les pregunta sin reservación que si es él ahora enemigo de ellos por declararles la Verdad. ¿Qué es la Verdad? Obviamente toda la Palabra de Dios.

Ella es la Espada del Espíritu, una espada de dos filos. Mientras que ella corta las cadenas de la esclavitud y trae salvación a los elegidos de Dios, ella también corta a los no salvos, y en el Día Del Juicio ella condenará a los no salvos al infierno.

“Esa es la razón por la que generalmente las gentes del mundo resienten al Verdadero Evangelio.
Ellos no quieren escuchar ni que les digan que ellos son pecadores que de sus propios méritos, son totalemente deficientes y nunca podrán ir al cielo.”

Es por eso que el Señor Jesús advierte: “Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre; mas el que soportare hasta el fin, éste será salvo.” Mateo 10:22

Ese último punto es altamente significativo, Dios por medio de este verso implica que solamente los que verdaderamente han recibido salvación se mantendrán acogidos a la Verdad hasta el fin.

Entonces, si a ti no te gusta escuchar que eres un pecador camino al infierno, o si tú endulzas el Evangelio cuando testificas a otros, necesitas preguntarte honestamente: ¿Soy verdaderamente un hijo de Dios?

Al mismo tiempo en este verso, Dios por medio del apóstol está dirigiendo la misma pregunta a los Gálatas, y la pregunta es: ¿Han Uds. verdaderamente recibido salvación?

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.