Maria

Por el Hno. Duane Spencer
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

Dando gracias al Todopoderoso Dios por el inmenso privilegio que nos da al permitirnos escudriņar Su Sagrado Edicto, por Su Gracia en nosotros, la Palabra clave que abre los Secretos de Su Consejo Sagrado y que nos permite estudiar hoy, es la Palabra "MARIA."

No es con ningún deseo de suscitar ninguna controversia que hemos escogido hoy la Palabra María, como nuestra palabra de estudio.

Sino con el deseo de compartir con Uds. ciertos hechos bíblicos que por la Gracia de Dios mientras los examinemos minuciosamente, serán de ayuda para separar la verdad de la Biblia, de la fabula, ficción o invención del hombre.

“Cualquier persona madura, sabe que existe una brecha bastante amplia entre la teología de la iglesia católica de Roma, la teología de la iglesia ortodoxa oriental y la teología del cristiano bíblico en lo referente a la virgen María, madre de nuestro Señor JesúsCristo.”

Debemos ser claros, que tanto la iglesia católica romana como la iglesia ortodoxa oriental, tienen todo el derecho de proclamar sus puntos de vista en lo concerniente a lo que su iglesia dice o lo que la leyenda declara sobre María, y nosotros defendemos ese derecho.

De la misma, manera el cristiano bíblico también tiene todo el derecho de proclamar, lo que la Sagrada Escritura declara referente a María la madre de Jesús.

Naturalmente, cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de presentar lo que él cree es la verdad, sin ningún espíritu de amargura, incluso cuando presenta su punto con gran firmeza.

LA INMACULADA CONCEPCIÓN

Empecemos nuestro estudio de la Palabra María con el análisis de la doctrina de la “Inmaculada Concepción.”

La doctrina de la inmaculada concepción fue decretada por la iglesia de Roma el 8 de Diciembre de 1954 por el Papa Pío IX, quien declaró el dogma de la Inmaculada Concepción de María de esta manera:

“Declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente y en atención a los méritos de Cristo Jesús, Salvador del género humano.
Esta doctrina está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles.”

Ahora, Ud. posiblemente pregunte, ¿Qué significa el termino “Inmaculada Concepción”? Bueno, primeramente déjeme decirle que este no es un sinónimo para definir el nacimiento virginal.

Con la terminología de la “Inmaculada” Concepción, se enseña que María la madre virgen de Jesús, fue ella misma concebida sin pecado. Ella de acuerdo al Papa Pio IX, supuestamente nunca tuvo pecado.

La palabra inmaculada se deriva de dos palabras del latín cuya traducción es: “Sin Mancha.” En otras palabras, esta doctrina romana declara que María nació sin la naturaleza de pecado.

Como veremos, esta es una de las muchas tradiciones cuya meta es hacer a la virgen María, igual al Hijo de Dios. De acuerdo a la Sagrada Escritura, Cristo fue tentado en todos los puntos así como nosotros, pero sin pecado.

“Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.” Hebreos 4:15

Otros han pecado “…y están destituídos de la gloria de Dios.” pero no el Señor JesúsCristo, de acuerdo a la Palabra de Dios.

De aquí, ya que Él es sin pecado, la iglesia romana empezó a establecer la doctrina de la impecabilidad ó perfección de María, por medio de la tradición de la inmaculada concepción que declara que ella no tuvo pecado.

MARÍA, UN PECADOR DECLARADO

Ahora, solo un pecador tiene necesidad de rogar a Dios que lo limpie de pecado, y esto es precisamente lo que la virgen María hace en los primeros versos de su hermosa canción conocida como “El Magnificat” en la Biblia.

Entonces, vayamos a la Sagrada Escritura y leamos el registro de su testimonio de fe en el Salvador donde ella declara:

“Entonces María dijo: engrandece mi alma al Señor.
Y mi espíritu se alegró en Dios mi Salvador.”
Lucas 1:46-47

Sí, así es; solo un pecador necesita ser salvado y María tenía la misma necesidad del Salvador como el resto de la raza humana y ella lo reconoció y se regocijó en Dios, su Salvador.

María fue salvada por la Gracia de Dios a través de la fe (a través de Cristo) de la misma manera que todos los otros pecadores que han sido movidos a clamar por salvación al Señor.

Se ha dicho que la razón para el establecimiento de la doctrina de la “Inmaculada Concepción,” fue para contestar esta pregunta:

¿Cómo podía Jesús ser sin pecado, en otras palabras sin la naturaleza pecaminosa, si Él nació de una madre que poseía la naturaleza pecaminosa?

Obviamente esta es una buena pregunta, pero la respuesta del Papa no resuelve el problema, de hecho lo duplica.

Esto es porque si Jesús no podía nacer sin pecado a menos que Su madre fuese sin pecado, ¿Cómo podía María ser concebida por un padre que poseía la naturaleza pecaminosa y nacer de una madre que poseía la naturaleza pecaminosa también?

Después de todo, ella tenía a ambos padres físicos que poseían la naturaleza pecaminosa en comparación a lo que tuvo su hijo en lo referente a la carne.

De acuerdo a la carne nuestro Señor no tuvo padre, así que Su problema concernía solo a su madre. Por otro lado la situación de María, estaba concernida con dos padres cargados de pecados.

Y si nos ponemos a indagar a sus antepasados, una o muchas generaciones de los antepasados de María no la ayudan, pues al final multiplicamos el problema muchas veces y finalmente llegamos a Eva.

El hecho del asunto es que este dispositivo fue utilizado como parte de una serie de pasos para exaltar a la virgen a una posición de igualdad con el Hijo de Dios.

“En la Sagrada Escritura abundan las evidencias que demuestran la ausencia de pecado, y la perfección y pureza de nuestro Señor, pero ni siquiera un solo verso testifica de alguna perfección en María.”

Solo la opinión de un Papa y la tradición de una iglesia organizada, dan tal testimonio. La Palabra de Dios es enfáticamente clara en Su testimonio de que todos los seres humanos desde Adán, somos pecadores.

Las Sagradas Escrituras claramente concluyen que todos están bajo el pecado, con la única excepción del Eterno Hijo de Dios. Esto es porque los seres humanos despreciaron la guía de la voluntad de Dios a través de la desobediencia.

Empeñado en cumplir la voluntad del pueblo quien deseaba tener una diosa, como también un dios; el concilio de Trento en 1545 se negó a permitir que la declaración de Dios en la Sagrada Escritura, de que “…todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios…” incluyera a la virgen María.

¿No sería razonable, que si María no hubiese tenido pecado como nuestro Señor JesúsCristo, habría por lo menos un versículo en la Biblia que lo declarara abiertamente?

MARÍA “LA MADRE DE DIOS”

Sin embargo, la verdadera cabeza de la fuente real de la mariolatría romana, en otras palabras la excesiva (y prohibida) veneración de la virgen María, especialmente en las formas apropiadas para Dios, es la herejía conocida como María, “Madre de Dios.”

De esta doctrina no-bíblica, se destacan las enseñanzas de las iglesias católica romana y orientales, que buscan exaltar a la virgen María, como una diosa.

La terminología “Madre de Dios” ó “Theotokos,” como es llamada en la iglesia griega ortodoxa, fue usada por primera vez durante la controversia nestoriana durante el concilio de Efeso en el año 431 A. C.

Los amigos de Nestorio el hereje (obispo de Constantinopla), tratando de restar importancia a la deidad de nuestro Señor, burlándose exclamaron: “…Si Cristo es verdaderamente Dios, entonces María debe ser la Madre de Dios.”

Y en su entusiasmo de exaltar a Cristo en términos de Su Espíritu como el Eterno Hijo de Dios, los ortodoxos tomaron esta frase y convirtieron la difamación, a una pancarta o estandarte alrededor de la cual podían congregarse.

Este fue uno de los errores más graves en la historia de la cristiandad.

UN PSEUDO SILOGISMO

Aquellos que defienden la doctrina que declara que María es la madre de Dios, buscando honrarla (como todos deberíamos hacer), pero honrándola indebidamente instando a los fieles a venir a Dios a través de María, recurren a una serie de argumentos anti-bíblicos.

Posiblemente, el más popular es el pequeño e inválido silogismo que declara lo siguiente:

  1. Jesús es Dios.
  2. María es la madre de Jesús.
  3. Por lo tanto María es la madre de Dios.

Aunque en la superficie en la mente sin conocimiento esto puede ser visto como algo lógico, la conclusión es falsa y permítame explicarlo:

La primera declaración es verdadera en relación al Espíritu y quien Cristo verdaderamente Es. Pero no es verdad en relación a Su humanidad, pues debe ser entendido que el Señor Jesús no tuvo padre de acuerdo a la carne.

La segunda declaración, es verdadera solamente en relación a la carne. María es la madre de Jesús, esto es porque María sí dio a luz al cuerpo humano en el cual Dios se encarnó.

Jesús declaró esto a Nicodemo: “Lo que es nacido de la carne, carne es ; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.” Juan 3:6

De esta manera, la conclusión de que María es la madre de Dios, es falsa. Por lo tanto por medio de la Sagrada Escritura, podemos aprender que María no es la madre de Dios.

Para ser más certeros, María es la madre del cuerpo de hombre en quien Dios se complació habitar en la carne.

Ahora, existe un peligro real al tratar de recordar a Cristo en lo referente a la carne, es decir en términos de Su humanidad.

Ese punto de vista guía a la persona a reverenciar dibujos, cuadros y estatuas, que pretenden ser la apariencia del Salvador y Dios Todopoderoso.

Dios en Su Sagrada Escritura denomina esta clase de comportamiento, como idolatría. Es por eso que Dios declara a los corintios perseguidores de ídolos:

“De manera que nosotros de aquí adelante á nadie conocemos según la carne: y aun si á Cristo conocimos según la carne, empero ahora ya no le conocemos.” 2Corintios 5:16

Esto es consistente con la respuesta de Cristo a Felipe cuando este le pide: “…Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.” Juan 14:8

Y Cristo le responde:

“…¿Tanto tiempo ha que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?” Juan 14:9

Ahora, por medio de esta declaración, nuestro Señor nos deja saber que aquellos que buscan a Cristo en relación a quién Él verdaderamente Es, un Espíritu que reside dentro de seres humanos, ven a Dios como Él Es verdaderamente.

En relación a Su humanidad, el Señor Jesús probablemente se parecía a María, la madre de Su carne. De esta manera aquellos que ven a Jesús como un hombre, ven a María y adoran a María.

Mientras que aquellos que lo ven como Dios y como un Espíritu, ven al Padre quien es Espíritu, y por Su Gracia adoran solo a Dios.

María es la madre del hombre, el cuerpo humano donde Dios decidió venir a morar porque Dios declara: “Porque en él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente:” Colosenses 2:9

LA LOCURA DE ESTA DOCTRINA

Ahora la locura de la doctrina si se la toma en serio, radica en el hecho de que si María fuese la madre de Dios, entonces las Sagradas Escrituras deberían declarar: “En el principio, María…”

“La realidad del asunto, es que María fue simplemente un ser ordinario, quien confesó ser una pecadora como hemos visto en 'El Magnificat,' quien en un punto de tiempo, tuvo un principio al igual que Ud. y al igual que yo.”

Ella no es ni una diosa ni tampoco la madre de Dios, sino simplemente una hermosa virgen joven judía llamada María, de quien nació Jesús llamado el Cristo.

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LA “CONCEPCIÓN” DE CRISTO

Cuando Jesús fue “concebido” por Dios quien es Espíritu, fue por medio de la simiente de Dios, la cual es la Palabra de Dios (Cristo).

“Es pues ésta la parábola: La simiente es la palabra de Dios.” Lucas 8:11

Y debido a la acción de Dios, María respondió en fe pues Dios hizo que Su Palabra se cumpliera en ella, creando en su interior un cuerpo humano para Sí mismo pues Dios declara:

“Por lo cual, entrando en el mundo, dice: sacrificio y presente no quisiste; Mas me apropiaste cuerpo:” Hebreos 10:05

Este fue un acto creativo por medio de una orden divina. Según la carne, el hombre Jesús tuvo un punto de inicio, “nacido de María.”

Según el Espíritu, nuestro Señor no tiene principio, porque Él existió desde siempre con Dios, porque Él fue Dios y Es Dios.

“Ahora, la diferencia básica entre la teología de la iglesia de Roma y la de un verdadero cristiano quien cree solamente en la Sagrada Escritura, es lo que considera como su autoridad final.”

Porque para el cristiano que verdaderamente ha nacido de nuevo, la autoridad concluyente es la Biblia, la Palabra de Dios la cual es la Absoluta Verdad.

Para los fieles de la iglesia de Roma, como también para los de la iglesia oriental ortodoxa; la autoridad final es la iglesia y sus tradiciones que para ellos hablan con voz de irrevocabilidad.

Cuando un verdadero cristiano descubre que la doctrina que sigue, cree o predica va contraria a la Sagrada Escritura como es el caso algunas veces, él obedece a la Biblia ya que por la Gracia de Dios él sabe que la Biblia es correcta en TODO lo que enseña.

Por otro lado, los fieles de la iglesia romana y de la ortodoxa oriental, deben aceptar la palabra de la iglesia como la verdad, incluso aunque esta palabra esté diametralmente opuesta a las enseñanzas claras e indiscutibles de la Sagrada Escritura.

Ninguno cuestiona el derecho que cada uno tiene de decidir por si mismo lo que la autoridad final será. El punto que hacemos es simple, el hecho de que la autoridad final para aquellos de la persuasión católica, es la iglesia.

MARÍA COMO “CO-MEDIADORA”

Existen muchos ejemplos de lo que queremos decir cuando indicamos que la Iglesia de Roma, deliberadamente sostiene doctrinas contrarias a la clara enseñanza de la Sagrada Escritura.

Considera la doctrina romana de María como co-mediadora con el Señor JesúsCristo. La iglesia católica romana declara que el camino hacia Dios es a través de María como también a través de Jesús.

De ahí el lema: “a Dios a través de María.”

Abran sus Biblias y una Biblia católica será igual de útil que una protestante donde Dios declara: “Porque hay un Dios, asimismo un mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre;” 1Timoteo 2:5

La Biblia católica declara: “Dios es único, y único también es el mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús.” 1Timoteo 2:5

Dios claramente enseña que solo hay un Mediador “…entre Dios y los hombres…” y ese Mediador es un Hombre, no una mujer. Y Su Bendito Nombre es Cristo Jesús.

No es María, ella no está incluida. Ahora, si la Biblia es correcta, obviamente, la iglesia de Roma está equivocada. Obviamente como te hemos dicho, tú debes decidir cual será tu autoridad final, ¿Dios o la iglesia?

MARÍA COMO “CO-REDENTORA”

Otra herejía en cuanto a aquellos quienes por la Gracia de Dios aceptan como su autoridad la enseñanza de la Palabra de Dios, pues por Su Gracia han nacido de nuevo, es la enseñanza de la Iglesia de Roma, que María es co-redentora con Jesús.

Ahora, la palabra redimir significa comprar y de acuerdo a Roma, la madre de Jesús es co-redentora. En otras palabras, Roma declara que María es redentora de la iglesia conjuntamente, con el Señor Jesús.

Sin embargo la Biblia dice que somos redimidos con la sangre preciosa (la Vida) de Cristo, como de un Cordero sin mancha y sin contaminación.

“Sabiendo que habéis sido rescatados de vuestra vana conversación [Conducta], la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro ó plata;
Sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación:”
1Pedro 1:18-19

Una y otra vez Cristo es declarado ser el Redentor, Dios en Su Santa Palabra nunca denomina a María como una redentora. Sobre la base de la autoridad final, Ud. debe decidir quién es para Ud. ¿Es Dios y la Biblia, o el Papa y la iglesia?

MARÍA COMO “AQUELLA QUIEN HIERE A SATANÁS”

A pesar de que los eruditos del hebreo en la iglesia católica romana saben perfectamente bien que Dios en el texto hebreo de Génesis, declara que Él heriría la cabeza de la serpiente como leemos:

“Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta [la simiente de la mujer la cual es Cristo] te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.” Génesis 3:15

De todas maneras ellos insisten que es María quien hiere la cabeza de Satanás. En la versión Reims - Biblia Douai (1582, 1609), de la que es la traducción católica, este pasaje ha sido pervertido de tal manera que declara: “…ella te herirá en la cabeza…” refiriéndose a la cabeza de la vieja serpiente el diablo.

Y esto a pesar del hecho de que la enseñanza general de la Biblia católica como también la Biblia protestante sin ninguna excepción, es que el Señor Jesús solamente es el Único victorioso sobre Satanás y no María.

Pero el hecho de que Roma busca exaltar a María a una posición igual a la de Cristo es clara, ya que su mismo vocero el obispo Sheen, declara que: “María puede quitar el temor ya que es su pie lo que quebrantó a la malvada serpiente.”

Obviamente en esta herejía como en otras, la base de esas decisiones descansa en cual es la autoridad final a la que obedecen. ¿Es la Palabra de Dios, o es la iglesia?

MARÍA COMO “LA VIRGEN PERPETUA”

Otra doctrina anti-bíblica patrocinada y defendida por Roma, es que María es siempre virgen. Los feligreses católicos son enseñados que la madre de Jesús no tuvo otros hijos, fuera de nuestro Señor.

“La representación de José como un hombre viejo, es diseñada a propósito para agregar crédito o prestigio a esta herejía.”

Pero el hecho de que la enseñanza de la virginidad perpetua de María es un precepto falso, es comprobado fácilmente por medio de la Sagrada Escritura.

Es acordado universalmente que el Salmo 69 es un Salmo Mesiánico. Dios allí declara: “He sido extrañado de mis hermanos, Y extraño á los hijos de mi madre.” (v. 9)

El paralelismo sinónimo de la poesía hebrea de este verso, declara sin rodeos, que los hermanos (plural) del Mesías, son críos ó vástagos de Su madre.

La versión católica Douai es igualmente clara, ella declara: “Me volví como un extraño a mis hermanos, un desconocido para los hijos de mi madre.”

Dios acentúa esta verdad, con el registro que nos ha dado en los evangelios. Allí claramente somos enseñados, que los otros hijos de María, no creían en nuestro Señor durante Su vida aquí en la tierra.

La palabra griega traducida a hermanos es (adelphoi) que significa “salido del mismo vientre.” La misma palabra con terminación femenina es usada para referirse a hermanas.

De acuerdo a la Sagrada Escritura, el Señor Jesús tuvo medios hermanos y medias hermanas ya que tuvieron la misma madre pero no el mismo padre y salieron del mismo vientre del cual Él salió.

La diferencia es que Él fue puesto allí por el acto creador de Dios por decreto divino, mientras que sus medios hermanos, por procreación humana a través de José.

Dios es claro sobre el hecho de que Jesús fue el primer hijo que nació de María, siendo la implicación el hecho de que otros hijos siguieron y declara:

“Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió á su mujer.
Y no la conoció
[no tomó su papel como esposo] hasta que parió á su hijo primogénito: y llamó su nombre JESUS.” Mateo 1:24-25

Como también:

“Y parió á su hijo primogénito, y le envolvió en pañales, y acostóle en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.” Lucas 2:7

No teniendo conocimiento del nacimiento virginal de Jesús, sus vecinos maravillados de las poderosas obras que Él hacía, declararon:

“¿No es éste el hijo del carpintero? ¿no se llama su madre María, y sus hermanos Jacobo y José, y Simón, y Judas?
¿Y no están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas?”
Mateo 13:55-56

Nota que Dios aquí claramente registra que hay un José pequeño, un José junior en la lista de los hijos de María.

LA “ASUNCION DE MARÍA”

Otra doctrina que pretende poner a María igual que a su Señor y Salvador JesúsCristo, es aquella conocida como la asunción.

El dogma de la Asunción se refiere a que María la madre de Jesús, siempre virgen, luego que su vida terrenal terminó, fue elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial.

Este dogma fue proclamado por el Papa Pío XII, el 1ro de Noviembre de 1950, en la Constitución Munificentissimus Deus.

Este dogma manifiesta y cito: “La Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrenal, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo."

Obviamente esto fue necesario para hacerla igual a Cristo en la resurrección corporal y sin corrupción. Dios en Su Sagrada Escritura es sumamente claro que debido a que Jesús no tuvo pecado, nunca hubo corrupción en su carne.

Pero una vez más, Dios no ha registrado ni siquiera un solo verso de este supuesto milagro en relación a María.

La pregunta que debes hacerte ahora es, ¿Cuál palabra crees, la palabra de la iglesia ó la Palabra de Dios?

MARÍA COMO “LA REINA DEL CIELO”

Reina del cielo, un título babilonio para Ishtar la diosa madre con el bebé dios en sus brazos, también es aplicado a María por la iglesia católica de Roma.

Pero Dios en la Biblia declara que la reina del cielo provoca a Jehová a ira. Dios detesta ese título, Él detesta y repudia a esa diosa y registra:

“Los hijos cogen la leña, y los padres encienden el fuego, y las mujeres amasan la masa, para hacer tortas á la reina del cielo y para hacer ofrendas á dioses ajenos, por provocarme á ira.
¿Provocaránme ellos á ira, dice Jehová, y no más bien obran ellos mismos para confusión de sus rostros?”
Jeremías 7:18-19

Ahora, los judíos egipcios en los días de Jeremías a los cuales él les hablaba, argumentaban que la adoración que ellos daban a la reina del cielo, su madona del paganismo. traía mejores resultados que la adoración del Verdadero Dios.

Y Dios registra lo que ellos dijeron a Jeremías:

“La palabra que nos has hablado en nombre de Jehová, no oímos de ti:
Antes pondremos ciertamente por obra toda palabra que ha salido de nuestra boca, para ofrecer sahumerios á la reina del cielo, y derramándole libaciones, como hemos hecho nosotros y nuestros padres, nuestros reyes y nuestros príncipes, en las ciudades de Judá y en las plazas de Jerusalem, y fuimos hartos de pan, y estuvimos alegres, y no vimos mal alguno.
Mas desde que cesamos de ofrecer sahumerios á la reina del cielo, y de derramarle libaciones, nos falta todo, y á cuchillo y á hambre somos consumidos.”
Jeremías 44:16-18

“Obviamente el argumento de estos judíos fue que ellos estaban mejor cuando adoraban a Ishtar la diosa llamada “reina del cielo” que cuando adoraban al Verdadero Dios de los profetas.”

Así que a pesar de la advertencia de los profetas que condenación, fatalidad y muerte venían (lo cual vino), los adoradores de la reina del cielo endurecieron sus corazones.

De la manera que siempre ha sido, cuando la voz de la gente llega a convertirse en la doctrina de la iglesia, vemos que Dios les da Su espalda.

Así que la pregunta simple que debemos hacernos en todas las cuestiones de fe y práctica es, ¿Cuál es la autoridad final a la que damos credo y seguimos? ¿Es la iglesia o un hombre, o es la Palabra de Dios?

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.