La Estrella De Belén

Por el Hno. Duane Spencer
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

Rogando la bendición y dirección del Todopoderoso Dios como también Su voluntad en nosotros, y siguiendo Su orden de escudriñar la Escritura con la Escritura, por Su gracia, la palabra que estudiaremos hoy, es “ESTRELLA” de la manera que es encontrada en la frase “LA ESTRELLA DE BELÉN.”

El nacimiento del Mesías fue anunciado precisamente a los hijos de Dios de la manera que fue predicho por los profetas del Antiguo Testamento, y esa manera fue por medio de: “…la señal del Hijo del Hombre en el cielo…”

A los sencillos pastores que cuidaban sus rebaños durante la noche en los campos de Booz: “…el ángel del Señor vino sobre ellos, y la claridad de Dios los cercó de resplandor; y tuvieron gran temor.” Lucas 2:9

Mas tarde en su conversación con Herodes, los magos declararon que ellos habían visto “…Su estrella…” y registra:

“Diciendo: ¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos á adorarle.” Mateo 2:2

Pongamos mucha atención al hecho de que estos magos, vieron “…Su estrella…” cuando todavía se encontraban en su tierra “…en el oriente…” ó lo que denominamos como el Este.

Dios registra que esta misma señal del Mesías (la estrella de Belén), “apareció” en los alrededores de Jerusalén, precediéndolos ó guiándolos magistralmente a través del sinuoso ó escabroso comino a Belén, “descansando” finalmente en la misma casa en la que el niño reposaba.

EL TÉRMINO O PALABRA TRADUCIDA A “ESTRELLA”

El término ó Palabra principal traducida a “estrella” en el Antiguo Testamento, es (Kochav) un vocablo que tiene el significado básico de “brillar,” ó “resplandor en avance.”

Dios usa la Palabra (Kochav) para describir las estrellas del cielo y registra:

“E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche: hizo también las estrellas (Kochav).” Génesis 1:16

Dios la usa para describir las constelaciones del (Mazzaroth) plural de (Mazzalah), “…los signos de los cielos…” a lo largo de la trayectoria del sol y registra:

“Y sacóle fuera, y dijo: Mira ahora á los cielos, y cuenta las estrellas (Kochav), si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu simiente.” Génesis 15:5

Estas constelaciones forman Su tabernáculo:

“Por toda la tierra salió su hilo, Y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol.” Salmo 19:4

Dios también usa esta palabra simbólicamente para identificar a los ángeles (mensajeros), a Dios como también a los hombres y registra:

“¿Sobre qué están fundadas sus basas? [de la tierra] ¿O quién puso su piedra angular,
Cuando las estrellas todas del alba alababan, Y se regocijaban todos los hijos de Dios?”
Job 38:6-7

Y también:

“Y tenía en su diestra siete estrellas: y de su boca salía una espada aguda de dos filos. Y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.
Y cuando yo le vi, caí como muerto á sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas: yo soy el primero y el último;
Y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo por siglos de siglos, Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte.
Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de éstas:
El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los siete candeleros de oro. Las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias; y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias.”
Apocalipsis 1:16-20

En la visión del Hijo del Hombre encontrada en el primer capítulo de Apocalipsis, las “…estrellas…” en la mano derecha de Cristo, forman parte de la declaración general, de que Cristo está de pie como el Juez Santo en medio de la gloria del (Shekinah) en la manera que se relaciona a su iglesia.

En particular, dos referencias del Antiguo Testamento deben ser observadas en conexión del estudio de la “…la estrella de Belén…” y estás son:

“Verélo, mas no ahora: Lo miraré, mas no de cerca: Saldrá ESTRELLA [Kochav] de Jacob, Y levantaráse cetro de Israel, Y herirá los cantones de Moab, Y destruirá á todos los hijos de Seth.” Número 24:17

Y también:

“Mas llevabais el tabernáculo de vuestro Moloch y Chiún, ídolos vuestros, la estrella [Kochav] de vuestros dioses que os hicisteis.” Amós 5:26

Dios usa la Palabra hebrea (Kochav) en estos dos versos. En la primera referencia tenemos una de las beatitudes de Balaam, donde la victoria del Mesías en Su “segunda venida” es anunciada.

En Números 24:17 Dios usa la palabra “Estrella” (Kochav) figurativamente para representar al Mesías, Príncipe; quien en Su segunda venida se manifestará en “…la señal del Hijo del Hombre en el cielo…” que es el carruaje del (Shekinah).

“Y entonces se mostrará la señal del Hijo del hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del hombre que vendrá sobre las nubes del cielo, con grande poder y gloria.” Mateo 24:30

Su (Kochav), Su brillo en avance o resplandor centellante y abrasador ; estará en aquel mismo pilar ó columna de fuego y nube de la gloria de donde Él habló a Moisés desde el arbusto en llamas en el monte del desierto del Sinaí, como también en el tabernáculo del testimonio en la peregrinación de Israel.

La segunda referencia del Antiguo Testamento que relaciona la “estrella” de un dios pagano a su “tabernáculo” o vivienda, se encuentra en Amós. En su ira, el Señor Dios declara a la nación apóstata de Israel:

“Mas llevabais el tabernáculo de vuestro Moloch y Chiún, ídolos vuestros, la estrella de vuestros dioses que os hicisteis.” Amós 5:26

Aquí el paralelismo del Hebreo que Dios usa, indica que el tabernáculo o “vivienda” de los ídolos paganos, es llamado “…la estrella de vuestros dioses que os hiciste.”

De la misma manera que el (Shekinah) es el tabernáculo, vivienda ó morada de Jehová no hecha de manos humanas, sino compuesta de los ejércitos del cielo, los cuales son Su brillo o resplandor centellante y abrasador .

Así el dios del fuego, el dios pagano, fue adorado en un pequeño santuario hecho por las manos de los judíos, la nación israelita incrédula.

“Y entonces hicieron un becerro, y ofrecieron sacrificio al ídolo, y en las obras de sus manos se holgaron.
Y Dios se apartó, y los entregó que sirviesen al ejército del cielo; como está escrito en el libro de los profetas: ¿Me ofrecisteis víctimas y sacrificios En el desierto por cuarenta años, casa de Israel?
Antes, trajisteis el tabernáculo de Moloch, Y la estrella de vuestro dios Remphan: Figuras que os hicisteis para adorarlas: Os transportaré pues, más allá de Babilonia.
Tuvieron nuestros padres el tabernáculo del testimonio en el desierto, como había ordenado Dios, hablando á Moisés que lo hiciese según la forma que había visto.”
Hechos 7:41-44

En este punto sugerimos que mantengamos en mente el hecho de que la Palabra “estrella” (Kochav) es usada para identificar eso que brilla o da un resplandor abrazador.

Esto es así ya que Dios usa esa Palabra para referirse al (Shekinah) como también a Cristo, quien viene en Su carro de fuego abrazador, el cual es la señal de Su venida (sea la primera o segunda).

La Palabra griega encontrada en el Nuevo Testamento que es traducida a “estrella,” es (Aster). De la misma manera que (Kochav), Dios usa (Aster) para referirse a las estrellas del cielo.

“Y las estrellas [Aster] del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera echa sus higos cuando es movida de gran viento.” Apocalipsis 6:13

En algunos pasajes, Dios usa las estrellas como símbolos semíticos para describir en algunos pasajes, los poderes angelicales y registra:

“Y el tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una grande estrella [Aster], ardiendo como una antorcha, y cayó en la tercera parte de los ríos, y en las fuentes de las aguas.
Y el nombre de la estrella [Aster] se dice Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas fué vuelta en ajenjo: y muchos murieron por las aguas, porque fueron hechas amargas.
Y el cuarto ángel tocó la trompeta, y fué herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas [Aster]; de tal manera que se oscureció la tercera parte de ellos, y no alumbraba la tercera parte del día, y lo mismo de la noche.”
Apocalipsis 8:10-12

Como también para describir al Mazzaroth o “…los signos de los cielos…” en la manera que se relaciona a Su iglesia.

“Y UNA grande señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, y la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas.” Apocalipsis 12:1

Y al resplandor centellante y abrasador del (Shekinah):

“Y tenía en su diestra siete estrellas: y de su boca salía una espada aguda de dos filos. Y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.” Apocalipsis 1:16

Curiosamente, a menos que la “estrella” de Belén sea una excepción, en cualquier momento en que (Aster) es encontrada en el singular en el Nuevo Testamento Griego, esta palabra, nunca se refiere al cielo.

El problema que encara el estudiante que examina el segundo capítulo de Mateo, y en particular las referencias a la (Aster) de Belén, es encontrar cual es el significado que Dios da ó transmite, por el término “estrella” en la historia del nacimiento de Jesús.

SUPERSTICIONES SOBRE ESTRELLAS DE LA ANTIGÜEDAD

A medida que uno lee los diferentes comentarios de predicadores, papas, astrónomos y agnósticos concernientes a la identidad de la Estrella de Belén, uno queda completamente asombrado al ver que casi todo lo que ha pasado brillando sobre la tierra, ha sido denominado como “Su estrella.”

Por ejemplo, Orígenes de Alejandría 185 - 254, un teólogo quien fuese muy bien conocido a través de la iglesia alrededor del año 200 D. C. tuvo algunas opiniones sobre la Estrella de Belén, y escribió:

“Yo soy de la opinión de que la estrella que apareció a los sabios magos en el Este, fue una nueva estrella que no tiene nada en común con las estrellas que aparecen tanto en el firmamento o en los niveles más bajos de la atmósfera. Ella perteneció (supuestamente) a la categoría de los fuegos celestiales que aparecen de vez en cuando, y al que los griegos han dado nombres de acuerdo a su forma. Tal como cometas, Rayos de Fuego, Astros del cielo, colas de estrellas, Naves o algo así.”

Esta opinión dada por Orígenes, tuvo su efecto en la mente del populacho, ya que es y ha sido reflejada en el arte de las generaciones siguientes. Esto lo podemos ver en la manera que es vista en las “colas pulverizadoras” y cometas en nuestras tarjetas de Navidad.

A pesar de que aquellas nociones no tienen ninguna base bíblica, las supersticiones de las masas vivificaron su aceptación.

Por ejemplo, cuando los antiguos vieron un cometa o una “estrella fugaz” a través de los cielos, ellos creían que ella marcaba la muerte o el nacimiento de una gran persona.

Cuando Julio Cesar fue asesinado en los “idus de marzo” en el año 44 A. C. a través de la noche, hubo un cometa brillante que muchos en los pueblos del Imperio Romano, observaron.

Ellos quedaron completamente seguros de que la “estrella” que vieron, marcó la muerte de César.

Incluso en nuestra época culta, moderna e ilustrada en el campo del razonamiento, siempre ha habido alguien en los medios de comunicación que relaciona los acontecimientos personales, políticos y religiosos con las actividades astrales.

Muchos incluso en esta era moderna, cuando creen ver una “estrella fugaz” ó una estrella brillante, piden deseos que anhelan se hagan realidad. Estas personas, tienen a los astros del cielo como sus dioses y desechan lo que Dios ha ordenado en Su Sagrada Escritura.

La aparición del cometa Halley en 1910 fue considerado por muchos como ¡la reaparición de la estrella de Belén! Cincuenta años más tarde, cuando una nueva estrella fugaz que no tenia nombre, hizo su aparición en el firmamento, los periódicos publicaron artículos relacionados a Su estrella.”

Toda esta clase de conjeturas, presunciones, creencias y teorías, revelan una ignorancia abismal de la Escritura, o bien la falta total de lógica en la organización de los hechos que Dios ha dejado figurado en el registro en Mateo.

LA TEORÍA DE LOS ASTRÓNOMOS

Una de las teorías más intrigantes que es propagada en nuestros días por personas que se inclinan hacia las teorías científicas, es aquella desarrollada por el científico, astrónomo, astrólogo y matemático alemán, Behemian Johannes Kepler (Dec 27, 1571- Nov 15, 1630).

En muchos planetarios de todo el mundo durante la temporada del Advenimiento (Navidad), los astrónomos darán una “explicación lógica de la Estrella de Belén.”

Al igual que las teorías supersticiosas, la teoría científica debe ser probada por medio del escrutinio estricto del registro de las Sagradas Escrituras.

Bohemian Johannes Kepler, quien desarrolló la teoría tan popular con operadores de planetarios, fue el astrónomo real de Praga. Él también fue un brillante matemático y es recordado hoy por su ley del movimiento planetario.

Una noche de Diciembre, en lo alto en su observatorio con vista al Moldava, Kepler observó la conjunción de dos planetas en la constelación de Piscis.

Estos dos planetas fueron Saturno y Júpiter. La Navidad estaba tan sólo a una semana de llevarse a cabo, y la proximidad del “cumpleaños” del Mesías y este encuentro de Saturno y Júpiter en Piscis, agitó a Kepler a recordar algunos escritos rabínicos antiguos.

Según Abarbanel, uno de los escritores rabínicos de edad. Judíos creían que el Mesías vendría en un momento cuando hubiera una conjunción de Saturno y Júpiter en la constelación de Piscis.

Esto estaba basado en la noción de que Júpiter era una señal planetaria para la realeza y Saturno el “poder protector de Israel.”

Las estrellas fueron vistas o consideradas como estando relacionadas con seres espirituales que se encontraban luchando a favor ó en contra del pueblo de Dios.

“De los cielos pelearon: Las estrellas desde sus órbitas pelearon contra Sísara.” Jueces 5:20

Kepler también recordó que Dios en Su Sagrada Escritura enseña que el Gran Libertador de la gente Judía, debía ser una Estrella que se originara de Jacob.

“Verélo, mas no ahora: Lo miraré, mas no de cerca: Saldrá ESTRELLA de Jacob, Y levantaráse cetro de Israel, Y herirá los cantones de Moab, Y destruirá á todos los hijos de Seth.” Números 24:17

Además, los caldeos creían que la constelación de Piscis es el signo particular de Palestina.

De esta manera Abarbanel razonó, que la conjunción de Saturno (“Protector de Israel”) y Júpiter (el signo de la realeza ó monarquía) en Piscis (Palestina) pudo haber sido entendido por los Magos en el sentido de que el Mesías y rey de Israel había nacido.

Ya que la capital del pequeño país de Israel era Jerusalén, era natural para los magos ir allí en primera instancia.

Como astrónomo Royal, Johannes Kepler reflexionó sobre los antiguos escritos de Abarbanel, y se ve impulsado a hacer algunos cálculos matemáticos para ver si esta misma conjunción pudo haber tomado lugar en el año del nacimiento de nuestro Señor.

Su cálculo determinó que hubo una conjunción triple de Saturno y Júpiter en la constelación de Piscis en el año 7 A. C.

La teoría que Kepler formuló sobre la estrella de Belén basada en la aproximación de Saturno y Júpiter en la constelación de Piscis, pasó muy desapercibida durante varios años.

Esto fue particularmente por el hecho de que el cálculo de aproximación dado para el año 7 A. C. fue el “año equivocado.”

Pero con el paso del tiempo, un número de personas señalaron que esto no planteaba ningún problema ya que nuestro calendario moderno es inexacto por siete años.

Esto sucedió cuando un monje escita oriundo de Escitia Menor (actualmente llamada Dobruja, perteneciente a Rumania y Bulgaria) con el nombre en latín de Dionysius Exiguus fue encargado en el siglo VI de nuestra era, establecer un calendario.

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Pero Dionisio el Exiguo cometió algunos errores, él se olvidó de calcular el año cero, tampoco tomó en cuenta los cuatro años cuando César Augusto gobernó bajo su propio nombre de Octavio.

Finalmente, Dionisio el Exiguo no incluyó los dos años de su reinado conjunto que hace un total de siete años de error.

De acuerdo al cálculo erróneo de nuestro calendario moderno, el rey Herodes quien buscó la vida del infante Jesús, murió en el año 4 B. C.

Y todos los bebes “…de edad de dos años abajo, conforme al tiempo que [Herodes] había entendido de los magos.” fueron masacrados, mas la muerte del rey malvado, dan un error total de siete años de calendario.

PERO ¿QUE DICE DIOS EN SU SAGRADA ESCRITURA?

Habiendo señalado las supersticiones y nociones de los antepasados, también la llamada “teoría científica de Kepler,” como también las leyendas que han sido heredadas debido a las tradiciones de los hombres.

Rogando la sabiduría y ciencia de Dios en nosotros, vayamos a la Fuente De Sabiduría que es la Palabra de Dios, para que por la gracia de Dios, lleguemos a descubrir los hechos reales que Dios ha registrado, para dejarnos ver la identidad certera de la Estrella De Belén.

Dios empieza la narración de la navidad de esta manera:

“Y COMO fué nacido Jesús en Bethlehem de Judea en días del rey Herodes, he aquí unos magos vinieron del oriente á Jerusalem,
Diciendo: ¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos á adorarle.”
Mateo 2:1-2

Pongamos detenida atención al hecho de que Dios en estos versos no solo hace evidente el hecho de que Cristo Jesús es el “…Rey de los Judíos…” En otras palabras Dios allí declara que Él es “El Cristo de Israel” a quien los magos buscaban, sino que también nos deja saber que cualquier cosa que la “Estrella de Belén” haya sido, Ella fue Su Estrella.

De allí que los magos declaran “…porque su estrella hemos visto…” Y ya que las palabras griegas y hebreas que significan “estrella” pueden referirse a cualquier cosa que “brilla” ó lleva un “resplandor centellante y abrasador,” nuestra perspectiva y consideración de este término no están limitados a las luces brillantes del cielo ó astros del cielo.

Por la gracia de Dios, podemos percibir que nuestra perspectiva y consideración en el estudio de esta Palabra, debe incluir el fenómeno de la gloria del (Shekinah).

Entonces, en este momento debemos simplemente preguntar: ¿Qué luminaria brillante y de “resplandor centellante y abrasador” podría ser adecuadamente denominada “Su Estrella ó (Kochav)?”

Si como muchos estudiosos de la Biblia creen, que esta “estrella” a la que Dios se refiere en Mateo, tiene que ver con la profecía de Balaam, significa que la “ESTRELLA” debía surgir o levantarse de Jacob.

Dios registra:

“Verélo, mas no ahora: Lo miraré, mas no de cerca: Saldrá ESTRELLA de Jacob, Y levantaráse cetro de Israel, Y herirá los cantones de Moab, Y destruirá á todos los hijos de Seth.” Números 24:17

Además debemos hacernos la siguiente pregunta, este “…cetro de Israel…” ó gobernante (quien sería un descendiente de Jacob, cuyo nuevo nombre era “Israel”)

¿Es la referencia a un cuerpo celeste que posiblemente brillaría en la noche sobre Belén, ó talvez a una persona cuyo advenimiento para llegar a estar en medio de Su pueblo, siempre es representado por la “estrella” del (Shekinah)?

Cualquiera que sea la respuesta a esta incógnita, ella con seguridad debe acoplarse a aquello que es registrado por Dios como “…Su estrella…” y no simplemente una estrella.

La próxima reseña a la “Estrella de Belén” que Dios registra en la historia de la navidad, es descrita así:

“Entonces Herodes, llamando en secreto á los magos, entendió de ellos diligentemente el tiempo del aparecimiento de la estrella.” Mateo 2:7

La Palabra griega traducida a “…aparecimiento…” es (Phaino), y ella se refiere a aquello que brilla ó alumbra.

Esta Palabra Dios no solo la asocia con la palabra “…estrella…” como en Mateo 2:7, sino que Dios también la une a la palabra relámpago en Mateo 24 donde Dios declara:

“Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra (Phaino) hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del hombre.” Mateo 24:27

Ella genera la Palabra (Astrapo) ó “resplandor centellante y abrasador” la cual se deriva de la misma raíz que (Aster) estrella.

La referencia que Dios da en Mateo 24 a “…relámpago…” es identificada con “…la venida del Hijo del hombre.” en términos de los querubines resplandecientes del carruaje del (Shekinah).

“Y miré, y he aquí un viento tempestuoso venía del aquilón, una gran nube, con un fuego envolvente, y en derredor suyo un resplandor, y en medio del fuego una cosa que parecía como de ámbar,
Y en medio de ella, figura de cuatro animales. Y este era su parecer; había en ellos semejanza de hombre.
Y cada uno tenía cuatro rostros, y cuatro alas.
Y los pies de ellos eran derechos, y la planta de sus pies como la planta de pie de becerro; y centelleaban á manera de bronce muy bruñido.
Y debajo de sus alas, á sus cuatro lados, tenían manos de hombre; y sus rostros y sus alas por los cuatro lados.
Con las alas se juntaban el uno al otro. No se volvían cuando andaban; cada uno caminaba en derecho de su rostro.
Y la figura de sus rostros era rostro de hombre; y rostro de león á la parte derecha en los cuatro; y á la izquierda rostro de buey en los cuatro; asimismo había en los cuatro rostros de águila.
Tales eran sus rostros; y tenían sus alas extendidas por encima, cada uno dos, las cuales se juntaban; y las otras dos cubrían sus cuerpos.
Y cada uno caminaba en derecho de su rostro: hacia donde el espíritu era que anduviesen, andaban; cuando andaban, no se volvían.
Cuanto á la semejanza de los animales, su parecer era como de carbones de fuego encendidos, como parecer de hachones encendidos: discurría entre los animales; y el fuego resplandecía, y del fuego salían relámpagos.
Y los animales corrían y tornaban á semejanza de relámpagos.”
Ezequiel 1:4-14

En estos versos Dios identifica la gloria de los “…relámpagos…” con los cuatro animales o querubines, los cuales son una representación ó cuadro de la gloria de Dios.

Cualquiera cosa que la estrella de Belén que sea, Ella debe ser aquella que “apareció” en el sentido del “resplandor centellante y abrasador” que fue visto la primera vez por los Reyes Magos.

Si mantenemos en mente que esta “estrella” es Su señal, y recordamos que el (Shekinah) es el carruaje real del Rey de gloria, la evidencia parece señalar que la “Estrella de Belén” no es un simple cuerpo astral.

Después de que Herodes diera las instrucciones de engaño para buscar y aprender con diligencia acerca del niño para que él también pudiese ir a adorar al Cristo, Dios nos deja saber que:

“Y ellos, habiendo oído al rey, se fueron: y he aquí la estrella que habían visto en el oriente, iba delante de ellos, hasta que llegando, se puso sobre donde estaba el niño.
Y vista la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.”
Mateo 2:9-10

Por medio de lo que Dios declara en Su Sagrada Escritura, tenemos motivo para creer que los “hombres sabios” o “Magos” recibieron algún tipo de revelación directa cuando ellos vieron la “estrella” por primera vez en su tierra natal “en el Este.”

Se ha conjeturado que ya que a los magos se les atribuye una gran habilidad en la astrología, ellos pudieron haber sido capaces de prever ó predecir el nacimiento de Nuestro Señor siguiendo las reglas de su arte.

Pero esta conjetura, presunción ó hipótesis debe ser rechazada completamente. Ya que a esta pseudo-ciencia de la astrología se le atribuye una realidad a la que no tiene ningún derecho, porque es inconcebible que las configuraciones planetarias puedan predecir el acto de nacimiento de los príncipes, ni de ninguna persona.

Incluso si se admitiera que esta falsa ciencia de la astrología pudiese predecir nacimientos, ningún evento de esa naturaleza podría ser tomado como un indicador del Único Nacimiento por el cual el mundo estaba esperando.

Siendo el mundo gobernado por Dios en TODO sentido, y siendo este el Maravilloso Plan de Dios Para Salvación de Sus escogidos, solo una revelación directa y explícita de Dios podía revelar Su plan secreto y no ningún ser humano.

Esto es porque ese nacimiento fue en todo sentido, único; y la ciencia solo se puede relacionar y ocuparse de eventos repetidos.

Ninguna investigación astronómica es ahora, o fue en ningún otro tiempo en sí mismo competente para proporcionar la indicación necesitada. No fue la virtud de ningún aprendizaje natural el hecho por el cual los hombres sabios comprendieron el significado de la estrella.

Y si una mera y terrenal investigación astronómica fue incapaz de suministrar tal poder de predicción, aún con mucho más énfasis debemos rechazar el reclamo de la astrología o “conocimiento oculto” que no proviene de Dios, de poder predecir ninguna cosa.

Hasta el día de hoy en un sinnúmero de veces, el “conocimiento oculto” maligno ha sido desnudado, y se ha demostrado su medida de conocimiento, y el hecho de que no tiene ninguna base real.

Estas creencias paganas son simplemente una forma eufemística para llevar a cabo los fraudes, imposturas, crímenes y los delitos por medio de las cuales sacerdotes paganos degradados y “curanderos,” han impuesto y cargado sobre sus seguidores aprovechándose de la grave y terrible superstición en ellos.

Solo la sugerencia de que por medio de fines como estos, Dios hizo conocer Su propósito de salvación para los hombres, demuestra que los que los sugieren o siguen estas creencias, no están liberados de la influencia del paganismo.

Dios en el noveno y decimo verso de Mateo 2 expone claramente el hecho de que Él no está lidiando ni usando dispositivos de horóscopos de observadores paganos y declara:

“Y ellos, habiendo oído al rey, se fueron: y he aquí la estrella que habían visto en el oriente, iba delante de ellos, hasta que llegando, se puso sobre donde estaba el niño.
Y vista la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.”

El movimiento de la estrella de Belén nunca podría atribuirse a cualquier conjunción de los cuerpos celestes, ni tampoco podría ser descubierto a través de la investigación en las ciencias del ocultismo.

Dios describe el movimiento firme de la “Estrella” y declara que Ella continuó delante de los Magos guiándolos. Además nos deja saber que Ella los llevó de manera magistral a lo largo del escabroso camino a Belén precisamente de la misma manera que el “pilar de fuego” del (Shekinah) guió a Israel durante su peregrinación en el desierto.

No hay la posibilidad de que ningún cuerpo estelar pudiese adelantarse a los Magos, y a su considerable procesión ó compañía por la antigua carretera a Belén, la cual cambiaba de una a otra dirección, ¡esto incluso si esta “estrella” hubiese estado en el horizonte suroeste!

Cualquier cosa que este fenómeno haya sido, y Dios la describe como la “Estrella de Belén” se movió paso a paso delante de los hombres sabios a medida que ellos la seguían.

Dios en Su Sagrada Palabra solo describe una señal del Mesías, la cual habla de Su advenimiento y es capaz de ir delante de ellos en el camino a Belén.

La “estrella” con toda seguridad debe ser ese cuerpo de luz ardientemente brillante conocido a los judíos como el (Shekinah).

Pongamos mucha atención al hecho de que Dios no registra absolutamente nada en el relato de la Navidad, que de alguna indicación que algún otro fuera de los pastores vieron la gloria que brilló sobre ellos.

También debemos meditar sobre el hecho de que Dios tampoco registra absolutamente nada, sobre el hecho de que fuera de los magos; nadie más vio la “estrella” que los llevó desde los alrededores de Jerusalén a una casa específica en Belén.

Esto no debe sorprendernos ya que Dios solo da Su Luz a aquellos que Él ha decidido darla, como en el caso de los egipcios, quienes solo vieron oscuridad cuando el (Shekinah) se interpuso entre ellos e Israel durante la persecución al mar rojo; mientras que la gente de Dios caminó en la Luz de Su Presencia sin tropezar, y Dios registra:

“Y el ángel de Dios que iba delante del campo de Israel, se apartó, é iba en pos de ellos; y asimismo la columna de nube que iba delante de ellos, se apartó, y púsose á sus espaldas:
E iba entre el campo de los Egipcios y el campo de Israel; y era nube y tinieblas para aquéllos, y alumbraba á Israel de noche: y en toda aquella noche nunca llegaron los unos á los otros.”
Éxodo 14:19-20

Es por eso que:

“Mas si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión entre nosotros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” 1Juan 1:7

Además, Dios específicamente establece en Su Santa Palabra que llegando los magos, la “estrella” “…se puso sobre donde estaba el niño.” con María su madre.

No hay cuerpo estelar el cual brilla a cientos de miles de años luz de distancia del planeta Tierra, que pueda marcar una casa específica “deteniéndose” sobre ella.

Sea lo que sea que este fenómeno haya sido, Dios claramente nos deja saber que esta “estrella” “…se puso sobre…” ó descansó sobre la morada de Cristo.

De allí que no nos extraña el por qué los Magos “…se regocijaron con muy grande gozo.”

Involucrados en este evento, no había en lo absoluto ninguna adivinación o lectura de ningún horóscopo. ¡Solo la guía perfecta, la cual solo proviene de Dios, fue la que visiblemente los dirigió a una casa entre muchas!

“Y entrando en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, le adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones, oro, é incienso y mirra.” Mateo 2:11

De la manera que Dios ha registrado en el Antiguo Testamento la Palabra hebrea (Kochav) y (Aster) del Nuevo Testamento griego ¿qué otra luz brillante, tiene derecho, es permitida ó está habilitada, y puede ser descrita como Luz que se presenta o “brilla esplendorosamente” en el Oriente en un momento dado?

Y luego después de esto ¿qué Luz puede reaparecer en Jerusalén después de que testigos fueron confirmados por los Magos en cuanto a su resplandor abrasador y refulgente, para indicar que el Mesías había ha nacido?

¿Una “estrella” que no solamente está capacitada para ir “delante de ellos,” en el camino a Belén, sino que también tiene derecho y potestad para posarse y descansar donde el niño recién nacido se encontraba?

Esa “ESTRELLA” solo puede ser una fenomenal Luz de espectacular y asombroso brillo, la cual Dios a menudo ha mostrado a los hombres de fe en el Antiguo Testamento desde Abraham y otros profetas.

Ella es la que Dios con toda probabilidad nos está dejando ver en esta amada historia de la Navidad.

Esto es porque Dios claramente en Su Sagrada Escritura nos enseña que la “Estrella” es la gloria (Shekinah) de Israel, la residencia del Dios de la Gloria, y “la señal de Su venida.”

Es nuestra oración que Dios despierte el entendimiento de muchos y permita que por medio de Su Bendita Palabra, ellos puedan verlo no solo en la Navidad, sino en todo momento como el Rey, Soberano y Temible Majestad que Él es.

LA “ESTRELLA” VIENE OTRA VEZ

Deseo apaciblemente recordarle amigo lector, que la Estrella de Belén va a ser vista otra vez. Ella es la “…señal del Hijo del Hombre,” la nube de gloria, que dará a conocer y anunciará Su segunda venida.

De acuerdo a todas las señales que por Su gracia Dios nos ha revelado en Su Sagrada Escritura, nos permite comprender ¡que ella será muy pronto!

“Y entonces se mostrará la señal del Hijo del hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del hombre que vendrá sobre las nubes del cielo, con grande poder y gloria.” Mateo 24:30

Cuando Él ascendió al cielo, lo hizo en Su nube de gloria, cuando regrese será en Su nube de Su gloria.

En la primera instancia, el término “nube” se utiliza porque era de día. En la segunda venida en poder y gran gloria, será en la nube de fuego, porque todo será oscuro y destrucción para los que se pierden.

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.