Doctrina

Por el Hno. Duane Spencer
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

Por la gracia de Dios, la palabra que estudiaremos hoy que abre los secretos de la Sagrada Escritura, es la palabra doctrina.

La frase “doctrina de Dios” en la Biblia, tiene el significado de las enseñanzas de Dios. No en el sentido de una colección de declaraciones, sino en el sentido de la Verdad basada en la revelación divina dada a los profetas del Antiguo Testamento como también a los apóstoles del Nuevo Testamento por el mismo Dios Jehová.

Creer verdaderamente la doctrina de Dios, significa estar convencido que en cualquier momento que Moisés o cualquiera de los profetas hablan, es Dios quien habla.

Significa que en cualquier momento que los apóstoles enseñan, es Dios quien está enseñando. Que cuando Jesús el Dios encarnado enseña, es la Palabra del Padre la cual cae sobre los oídos de los que escuchan.

Cuando los judíos se maravillaron de las enseñanzas de Jesús, sabiendo perfectamente que Él no había estudiado bajo la guía de ninguno de los grandes rabies del judaísmo, nuestro Señor declaró:

“Respondióles Jesús, y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquél que me envió.” Juan 7:16

DIOS ADVIERTE EN CONTRA DE LA DOCTRINA DE HOMBRES

Ahora, tanto nuestro Señor como también el Padre tienen nada más que desdén y repudio por aquellos que ignoran la Palabra de Dios y enseñan doctrinas de hombres ó de sí mismos.

En algunas ocasiones lo vemos “moliendo” ó “pulverizando” a los fariseos y escribas sobre la base evidente de Sus juicios divinos con palabras como:

“Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, diciendo:
Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón lejos está de mí.
Mas en vano me honran, Enseñando doctrinas y mandamientos de hombres.”
Mateo 15:7-9

Esta es la razón por la que bajo la inspiración del Espíritu Santo, Pablo urge a los Colosenses a mantenerse: “Arraigados y sobreedificados en él [JesúsCristo] , y confirmados en la fe [en JesúsCristo] , así como habéis aprendido, creciendo en ella con hacimiento de gracias.” Colosenses 2:7

Dios por medio del apóstol les está advirtiendo que ellos deben estar al tanto y prevenidos a menos que algún hombre los eche a perder, y los estropee a través de filosofías humanas y engaños vanos que son arraigados en las tradiciones de los hombres, en los rudimentos del mundo y no en Cristo Jesús.

Las doctrinas de los hombres están diseñadas para erigir lealtad a los hombres, a organizaciones religiosas, o de cualquier otra índole de las que sus seguidores forman parte.

Las regulaciones en ellas enseñan que uno debe hacer esto y no lo otro, pues estas prefieren formulas legalistas que las habilita a ejercitar el control de sus seguidores a través del miedo.

Sus doctrinas verdaderamente demuestran tener sabiduría terrenal, voluntad en adorar de acuerdo a sus preceptos, en demostración de humildad y el sacrificio del cuerpo, pero no para honor porque es simplemente para satisfacer la carne así como lo advertido a los Colosenses.

De aquí que Dios inspira al apóstol a advertirles y declarar:

“Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme á los elementos del mundo, y no según Cristo.” Colosenses 2:8

Aquellos que erigen o montan reglas y regulaciones que la Palabra de Dios no dicta, no importa la cantidad de sabiduría, voluntad en adorar, humildad y el sacrificio del cuerpo en que ellas se relacionen, enseñan y practican doctrinas y mandamientos de hombres.

Las doctrinas foráneas a la Sagrada Escritura, son hiladas o tejidas por Satanás y sus escuadrones diabólicos, en los corazones de sus anfitriones humanos.

Dios el Espíritu Santo por medio del apóstol Pablo habla en contra de estas cosas, especialmente para nosotros que nos encontramos en el tiempo de la apostasía, el tiempo de los últimos días, cuando registra:

“EMPERO el Espíritu dice manifiestamente, que en los venideros tiempos alguno apostatarán de la fe escuchando á espíritus de error y á doctrinas de demonios;
Que con hipocresía hablarán mentira, teniendo cauterizada la conciencia.
Que prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de las viandas que Dios crió para que con hacimiento de gracias participasen de ellas los fieles, y los que han conocido la verdad.”
1Timoteo 4:1-3

LA BIBLIA Y ELLA EN SU TOTALIDAD, ES LA DOCTRINA QUE DEBEMOS SEGUIR

Cualquier otra revelación, cualquier otra palabra que pretende provenir de parte de Dios y que se encuentra fuera de la Escritura, lo cual incluye los sueños, visiones, lenguas que usando repetición de lo que Dios declara en Su Sagrada Escritura convencen a los incautos, con seguridad son doctrinas de Satanás en lo concerniente a los elegidos.

Esto es porque es sumamente claro que Su revelación cesó con el último de los apóstoles. Ninguno, a parte de la Palabra de Dios ya escrita, recibe revelación de parte del Dios Trino en estos días, aunque existen muchos que declaran recibirla pero ignoran que esas revelaciones provienen de Satanás.

Aquel que usa su propio razonamiento para balancear, tantear ó examinar a una religión o a algún maestro religioso, rápidamente se encontrará asaltado y sepultado por doctrinas satánicas.

Satanás se llena de gozo estableciendo iglesias que se autodenominan cristianas, sabiendo que los religiosos sin salvación que no han sido elegidos, no saben lo suficiente de la doctrina de Dios, para diferenciar entre cristiandad de cizaña de la cristiandad de trigo.

El diablo puede estar seguro que la concupiscencia de la carne en los no salvos responderá a su evangelio de obras, donde la soberana potestad de la salvación es dada al ser humano quien tiene todo el poder de decidir cuando, como y donde será salvo, rogando y suplicando a pecadores perdidos aceptar a un jesús que ni siquiera existe en la Palabra de Dios.

Solamente los elegidos, los cuales son iluminados y enseñados por Dios el Espíritu Santo, tienen la sabiduría para estudiar “…con diligencia [Para] presentarte á Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad.” 2Timoteo 2:15

Cuando los apóstoles enseñaron doctrina, ellos no hablaron “…con doctas palabras de humana sabiduría, mas con doctrina del Espíritu, acomodando lo espiritual á lo espiritual.” 1Corintios 2:13

Ellos hablaron y enseñaron de acuerdo a lo que el Espíritu habló a través de ellos. Esto es porque ellos fueron enseñados personalmente por el Hijo de Dios, como también por el Espíritu Santo quien les recordó TODO lo que Cristo les había enseñado.

De esta manera y debido a ello, los escritos de los apóstoles tienen la misma autoridad, como lo que fue dicho directamente por Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo.

Ellos no eran simplemente meros rabies con palabras hábiles de sus propias mentes (como algunos predican que son), las cuales eran diseñadas para dar a ellos la gloria, absolutamente no.

Los apóstoles fueron escogidos y comisionados por Dios, para la labor de predicar y enseñar Su Palabra y nada más que Su Palabra.

De esta manera cuando leemos lo que fue escrito por medio de ellos, leemos lo que Dios declara, y cuando escuchamos lo que ellos escribieron, escuchamos la Palabra de Dios.

Esto obviamente es, si es que por la gracia e inmerecida misericordia de Dios, estamos entre los elegidos de Dios para salvación.

Aquellos que escucharon y creyeron la proclamación doctrinal de los apóstoles después de Pentecostés, “…perseveraban en la doctrina de los apóstoles y en la comunión…” Hechos 2:42

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“…Y el Señor añadía cada día á la iglesia los que habían de ser salvos.” Hechos 2:47

EL ANTIGUO TESTAMENTO TAMBIÉN ES PARTE DE LA DOCTRINA A SEGUIR

Cuando el apóstol escribe a la iglesia en Roma que los mensajes de los profetas de Jehová fueron escritos para nuestro aprendizaje y admonición, lo que Dios por medio del apóstol está diciendo (en el texto griego) es que el Antiguo Testamento fue escrito para nuestra doctrina.

Cualquier iglesia o grupo que con mucho orgullo declara ser una iglesia del Nuevo Testamento y niega el Antiguo Testamento como parte de la doctrina de Dios, despliega y expone su ignorancia de la absoluta unidad de la Sagrada Escritura.

La verdad, si es que es verdad, nunca cambia. La doctrina de Dios es inmutable, Inalterable, Imperturbable, de la misma manera que Aquel (Cristo) es la Verdad, el cual es Inmutable e Inalterable, Él no cambia.

De esta manera si la Ley y los profetas hablan por Dios, como también Cristo y los profetas profieren ó expresan Su Voz, TODA la Biblia debe ser entendida que Dios la ha escrito para nuestra doctrina.

“Y os ruego hermanos, que miréis los que causan disensiones y escándalos contra la doctrina que vosotros habéis aprendido; y apartaos de ellos.
Porque los tales no sirven al Señor nuestro Jesucristo, sino á sus vientres; y con suaves palabras y bendiciones engañan los corazones de los simples.”
Romanos 16:17-18

De la misma manera que a los escribas y fariseos en los días de Jesús en esta tierra, Dios declara a los de nuestros días:

“¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque rodeáis la mar y la tierra por hacer un prosélito; y cuando fuere hecho, le hacéis hijo del infierno doble más que vosotros.” Mateo 23:15

La intención de los pseudo cristianos de nuestros días es la de agrandar ó ampliar la membresía de sus iglesias y se jactan de la cantidad de bautismos y “conversiones” a Cristo, en lugar de construir lealtad al Dios Trino enseñando solamente Su doctrina.

Los criminales más peligrosos en la cristiandad, son aquellos que testifican y predican “Mi iglesia enseña,” en lugar de abrir la Palabra de Dios y decir: “Miremos aquí lo que Dios enseña en Su Palabra.”

Aquel que constantemente se jacta en su denominación, se encuentra enseñando doctrinas diabólicas. Cuando el apóstol Pablo bajo la inspiración del Espíritu Santo instruía a su hijo espiritual Timoteo en la doctrina de Dios, registró:

“Si esto propusieres á los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, criado en las palabras de la fe y de la buena doctrina, la cual has alcanzado. Mas las fábulas profanas y de viejas desecha, y ejercítate para la piedad.” 1Timoteo 4:6

LA VERDADERA DOCTRINA, LA ÚNICA QUE CAPACITA AL HOMBRE DE DIOS

La piedad y devoción son lucrativas en cada área de la vida, y la vida de piedad y de devoción a Dios, procede directamente de la doctrina que es creída firmemente.

Cada uno de nosotros llegamos a ser lo que creemos. Solo la doctrina de Dios tiene el poder de producir individuos que están capacitados para caminar en el Espíritu en lugar de caminar en la carne.

Una vez capacitados, por la gracia de Dios ellos pueden producir los verdaderos frutos del Espíritu, en lugar de una imitación la cual tiene como meta exaltar a la criatura en lugar de exaltar al Creador.

Y Dios nos exhorta: “Esto manda y enseña.” 1Timoteo 4:11

Si es que los creyentes van a vivir vidas santas agradables a Dios, ellos deben saber los mandamientos y enseñanzas ó doctrina de Dios.

Ya sea joven o viejo, sea el maestro de la doctrina de Dios un ejemplo para todos los creyentes “…en palabra, en conversación, en caridad, en espíritu, en fe, en limpieza.
Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar
[doctrina] .” 1Timoteo 4:12-13

Dios por medio del apóstol nos exhorta que atendamos ó estemos preocupados en la lectura de la Palabra de Dios, en la exhortación de los santos, y en la enseñanza de la doctrina de Dios.

Eso es lo que Dios por medio del apóstol Pablo nos está instruyendo. Eso es lo que forma la enseñanza ó doctrina de Dios. Allí no encontramos ninguna historia desgarradora para causar lastima y llanto en los oyentes, tratando de derretir corazones empedernidos.

Tampoco vemos chistes que muchas veces son de doble sentido para mantener a los visitantes enfocados en el predicador, sino solamente la Palabra de la Fe (Cristo), la Palabra de Verdad.

Porque por la gracia de Dios para con los hijos de los hombres, son solo las palabras claves de la Escritura las que descifran e interpretan los secretos de la doctrina de Dios y la salvación para una vida santa.

“Medita estas cosas; ocúpate en ellas; para que tu aprovechamiento sea manifiesto á todos.
Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina
[de Dios] ; persiste en ello; pues haciendo esto, á ti mismo salvarás y á los que te oyeren.” 1Timoteo 4:15-16

“Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia,
Para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruido para toda buena obra.”
2Timoteo 3:16-17

Ningún otro mensaje traerá salvación a una persona sino solamente la doctrina de Dios, la cual es encontrada y enseñada en el Evangelio de Dios.

De aquí que el apóstol es inspirado a recordar a Timoteo: “Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salud [salvación] por la fe que es en Cristo Jesús.” 2Timoteo 3:15

Timoteo no solo tenia la Sagrada Escritura que en su caso era el Antiguo Testamento, sino que también había oído la doctrina de Dios por medio del apóstol Pablo.

Timoteo había visto la manera de vivir de su profesor, había visto su propósito, fe, sufrimiento, amor, paciencia, fortaleza y disposición para soportar toda clase de vicisitudes, persecuciones y sufrimientos por la causa de la doctrina de Cristo.

Conocimiento sólido de la doctrina de Cristo, dota a los testigos de Cristo con la espada del Espíritu, la cual es el medio con la que los rebeldes, los habladores de vanidades y los engañadores pueden ser refutados.

Es por medio de las cosas que son más favorecedoras a la sana doctrina que los creyentes más antiguos, maduran. Las mujeres enseñando a las mujeres jóvenes y los hombres adoctrinando a los hombres más jóvenes.

“No defraudando, antes mostrando toda buena lealtad, para que adornen en todo la doctrina de nuestro Salvador Dios.” Tito 2:10

No es suficiente enseñar doctrina, sino que el que enseña se muestre como un modelo “Mostrándote en todo por ejemplo de buenas obras; en doctrina haciendo ver integridad, gravedad.” Tito 2:7

Demostrando incorruptibilidad, honradez, integridad, “Palabra sana, é irreprensible; que el adversario [aquellos que siempre están contradiciendo] se avergüence, no teniendo mal ninguno que decir de vosotros.” Tito 2:8

Aquí están las palabras fuertes pero verdaderas de Dios por medio del discípulo que Jesús amó y registra:

“Cualquiera que se rebela, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene á Dios: el que persevera en la doctrina de Cristo, el tal tiene al Padre y al Hijo.
Si alguno viene á vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡bienvenido!
Porque el que le dice bienvenido, comunica con sus malas obras.”
2Juan 1:9-11

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.