La Carne

Por el Hno. Duane Spencer
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

Cuando un ser humano es nacido de arriba, cuando es nacido del Espíritu de Dios, esta persona es lanzada a un continuo conflicto cósmico entre los habitantes demoníacos de las tinieblas y las huestes santas de los cielos.

Esta batalla se lleva a cabo en tres frentes: el mundo, la carne y el diablo. Si el cristiano profesante no ha sido instruido y no reconoce la carne como un enemigo siniestro, hará poco (si en caso alguno) progreso en ponerse toda la Armadura de Dios.

De acuerdo a la Sagrada Escritura “la carne” (en el sentido psíquico) es un enemigo del Señor. Como tal, llega a ser el enemigo de los elegidos, los cuales constituyen Su familia.

CARNE DE ACUERDO AL USO

En la versión autorizada la Palabra “carne” traducida de la palabra griega (Sarx). Este termino unido a la Palabra griega (Phagein) que tiene el significado de (comer), es transliterada a nuestro lenguaje como (sarcófago), un féretro de piedra.

(Del lat. sarcophagus, y este del gr. ??????????, que consume las carnes; de ????, ??????, carne, y -?????, ??fago).

Lo que parece ser una extraña combinación de términos, en verdad no es tan extraña una vez que aprendemos que la piedra caliza particular usada para los (Sarcophagoi) ó feretros griegos de la antigüedad, en unas semanas consumía completamente la carne de los cadáveres puestos dentro de ellos.

De esta manera, el significado literal de (Sarx) es el tejido suave o estructura sin hueso del cuerpo. Esta es la manera que nuestro Bendito Señor la usó cuando dijo a Sus asustados discípulos.

“Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy: palpad, y ved; que el espíritu ni tiene carne (Sarx) ni huesos, como veis que yo tengo.” Lucas 24:39

En este sentido literal, Dios también usa la palabra “carne” para hablar de animales, aves y creaturas marítimas. Por ejemplo, demos un vistazo a las palabras inspiradas a Pablo:

“Toda carne no es la misma carne; mas una carne ciertamente es la de los hombres, y otra carne la de los animales, y otra la de los peces, y otra la de las aves.” 1Corintios 15:39

En la Sagrada Escritura, (Sarx) es usada en una forma de hablar figurativa, donde se hace hincapié en la unidad de relación. En la Septuaginta (LXX), las Palabras inspiradas a Adam, son un ejemplo de esto.

“Y dijo Adam: Esto es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne: ésta será llamada Varona, porque del varón fué tomada.” Génesis 2:23

Por medio de metonimia -forma de hablar figurada- (Sarx) también es usada en la Septuaginta (LXX) al referirse al parentesco, y registra.

“Y Labán le dijo: Ciertamente hueso mío y carne mía eres. Y estuvo con él el tiempo de un mes.” Génesis 29:14

Así también de Israel como una unidad de gran familia, dando a entender la personalidad corporativa, y leemos.

“Y VINIERON todas las tribus de Israel á David en Hebrón, y hablaron, diciendo: He aquí nosotros somos tus huesos y tú carne.” 2Samuel 5:1

También (Sarx) puede ser usada por sinécdoque del griego (?????????), que significa “la comprensión simultánea” es una figura retórica, donde una parte es entendida como el conjunto total.

Es decir, el empleo de las palabras en sentido distinto del que propiamente les corresponde, pero que tiene con esta alguna conexión, correspondencia o semejanza.

Por ejemplo cuando decimos “mano de obra contratada” cuando lo que estamos diciendo es “jornaleros ó labradores.”

Cuando Dios usa la Palabra “carne” de esta manera, es posible que Él se esté refiriendo a todo el cuerpo humano, por ejemplo:

“El sacerdote lavará luego sus vestidos, lavará también su carne con agua, y después entrará en el real; y será inmundo el sacerdote hasta la tarde.” Números 19:7

Como también a todas las criaturas vivientes, a toda la humanidad, por ejemplo:

“El da mantenimiento á toda carne, Porque para siempre es su misericordia.” Salmo 136:25

Dios por medio de Isaías usa (Sarx) de la manera posterior (LXX) cuando proclama:

“Y manifestaráse la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; que la boca de Jehová habló.” Isaías 40:5

El término también puede ser usado como un eufemismo como en este dicho muy discreto:

“Hablad á los hijos de Israel, y decidles: Cualquier varón, cuando su simiente manare de su carne, será inmundo.
Y esta será su inmundicia en su flujo; sea que su carne destiló por causa de su flujo, ó que su carne se obstruyó á causa de su flujo, él será inmundo.”
Levítico 15:2-3

La idea común a cada enseñanza sobre “la carne,” es la debilidad que todas las criaturas carnales comparten, ya que la muerte obra en ellas desde el momento de su nacimiento.

Cuando Sennachêrib rey de Asiria es identificado como teniendo “…brazo de carne…” su debilidad es garantizada por la manera en que ella es puesta en contraste con la Eterna Omnipotencia del Brazo del Señor.

“Con él es el brazo de carne, mas con nosotros Jehová nuestro Dios para ayudarnos, y pelear nuestras batallas. Y afirmóse el pueblo sobre las palabras de Ezechîas rey de Judá.” 2Cronicas 32:8

CARNE, COMO UN TÉRMINO TEOLÓGICO

En la medida en que no hay problemas doctrinales relacionados sobre el uso de “carne” en sus sentidos literales y literarios, examinemos (Sarx) la Palabra griega que significa carne, como una expresión teológica.

Como hemos visto en la Sagrada Escritura, “carne” regularmente habla del “cuerpo” ó (Soma). Pero en el griego del Nuevo Testamento (y en especial en las epístolas inspiradas a Pablo), (Sarx) adquiere connotaciones ó valores secundarios psíquicos y neumáticos, mostrando afinidad especial para el (Psuche), en otras palabras el “…alma,…” y (Pneuma), el “…espíritu…”

Por medio de su (Psuche) “alma,” el hombre se relaciona con su mundo, de la misma manera que como por medio de su (Pneuma) espíritu, él adora a su dios.

El hombre no regenerado, siendo un alma corrupta dominada por un espíritu humano muerto, con su alma ama el Cosmos ó mundo de los no elegidos y adora al dios de los espíritus muertos (humanos y de los angélicos), es decir a Satanás.

El es controlado por la mente carnal, o mejor traducido por la “intención de la carne,” de modo que todo su ser (cuerpo, alma y espíritu) se mueven de acuerdo a la corriente de este mundo tal como es establecida por Satanás en su lucha contra el plan del Dios Trino.

LA CARNE Y EL ESPÍRITU HUMANO

Antes de que por la Gracia de Dios un individuo llegue a nacer otra vez, la mente carnal (en la cual se encuentra) y su espíritu humano, se encuentran en absoluto acuerdo.

Ambos odian al Verdadero Dios que es revelado en la Sagrada Escritura por el Espíritu Santo.

“Porque los que viven conforme á la carne, de las cosas que son de la carne se ocupan; mas los que conforme al espíritu, de las cosas del espíritu.
Porque la intención de la carne es muerte; mas la intención del espíritu, vida y paz.”
Romanos 8:5-6

De la manera que Dios nos enseña que la mente carnal está muerta, el espíritu humano está muerto en delitos y pecados. Cada ser humano que es nacido en este mundo a excepción del Señor JesúsCristo, es nacido espiritualmente muerto.

Ya que Satanás es el soberano y gobernador del reino de los espíritus muertos angélicos y humanos, cada ser humano sin salvación es ordenado en su curso y dirigido de acuerdo a la voluntad del diablo.

Dios describe la esclavitud de estos al príncipe de las tinieblas con estas Palabras:

“Y DE ella recibisteis vosotros, [de la supereminente grandeza del poder de Dios] que estabais muertos en vuestros delitos y pecados,
En que en otro tiempo anduvisteis conforme á la condición de este mundo
[Kosmos], conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora obra en los hijos de desobediencia:
Entre los cuales todos nosotros también vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira, también como los demás.”
Efesios 2:1-3

Ahora, ¿Cómo fue que los santos en Efeso llegaron a tener vida, juntos con Cristo? Bueno de acuerdo a lo que Dios declara en Su Escritura, fue debido a la Soberana Voluntad de Dios, pues Él declara:

“Y DE ella recibiste [Vida] vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados.”

¿De quien recibieron ellos vida? De: “…aquella supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, por la operación de la potencia de su fortaleza,
La cual obró en Cristo, resucitándole de los muertos, y colocándole á su diestra en los cielos.”
Efesios 1:19-20

¿Cómo fue que ellos caminaban delante de Dios, antes de que Él decidiera regenerarlos? Bueno, ellos caminaban de acuerdo al (Kosmos), el mundo.

Ellos caminaban de acuerdo a Satanás, “…conforme al príncipe de la potestad del aire…” que es lo mismo que decir que caminaban de acuerdo al “…espíritu que ahora obra en los hijos de desobediencia.” Los cuales Dios identifica como “…los hijos de ira.”

¿Qué hacen los que están espiritualmente muertos? Ellos sirven la lascivia de la carne, llevando a cabo los deseos de la carne, siendo dirigidos por la mente carnal ó los pensamientos carnales.

¿Eran ellos libres para ejercitar voluntad positiva hacia Cristo? ¡Por supuesto que no! Porque por naturaleza, los que están espiritualmente muertos, se encuentran esclavizados al pecado y a Satanás.

El poder del aire de Satanás (las fuerzas demoníacas), controla la vida diaria del corrupto. Ahora, la carne y el espíritu humano difunto, se encuentran en acuerdo mientras el pecador no haya sido regenerado.

Ambos odian al Dios Viviente, esto no significa que los hijos de desobediencia, son necesariamente malos moralmente. Ya que muchos son moralmente buenos para servir a Satanás.

Demos un vistazo a Saulo de Tarso, el brillante estudiante rabínico de Gamaliel. El moralmente era bueno, pero mientras estuviese en su estado natural sin regeneración.

Mientras él se encontraba muerto en sus delitos y pecados, mientras él estuviese perdido, él era un enemigo de Cristo y de Su iglesia, a pesar de que era súper celoso sobre la religión.

Mientras que aquellos que viven del Espíritu aman a los elegidos de Dios, de JesúsCristo; aquellos que se encuentran en la carne, odian al Amado Hijo.

Los que viven de la carne odian a todos aquellos que predican la Gracia Soberana, esto a pesar de que ellos sean muy religiosos y se autodenominen y piensen de sí mismos como cristianos o hijos de Dios.

La mente carnal de Pablo tuvo que ser puesta bajo sujecion por la mente de Cristo, antes de estar libre para dar aquello que es agradable a Dios.

De allí que Pablo, el ex-enemigo de Cristo es inspirado a clamar: “Empero Dios, que es rico en misericordia, por su mucho amor con que nos amó,
Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dió vida juntamente con Cristo; por gracia sois salvos.”
Efesios 2:4-5

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Y Dios lo inspira a continuar:

“Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.” Efesios 2:10

Ahora, observemos cuidadosamente que la asamblea de santos, aquellos que anteriormente Dios los denomina como el grupo de “…los demás,” el grupo de “…los perdidos.” han sido cambiados.

Pues ahora Dios por medio del apostol Pablo los cuenta como el grupo de los salvados, e incluso Pablo se incluye con ellos y declara que ahora ellos son el nosotros, quienes han sido regenerados por la gracia de Dios.

El lugar donde su espíritu humano muerto había sido completamente controlado por los pensamientos de la carne, ahora se encuentra con vida juntamente con Cristo y por la gracia de Dios, ahora es controlado por la mente de Cristo.

Debido a la Soberana y Omnipotente voluntad del Dios Tino, Pablo ha sido trasladado de la oscuridad de la muerte eterna, a la Luz de la Vida eterna, a pesar de su oposición a la Palabra y voluntad de Dios.

LA CARNE Y EL ALMA HUMANA

No sólo el espíritu humano (Pneuma) se encuentra, bajo la esclavitud absoluta del pecado y de Satanás en lo referente a la Ley, a menos que Dios de acuerdo a Su voluntad haya provisto salvación para esta persona y así superar la muerte, por el don de la vida eterna, sino también su alma humana (Psuche).

El hombre natural, totalmente corrupto por el pecado y la muerte espiritual, por lo cual no quiere ni puede entender las cosas de Dios, en ese estado la mente natural es ciega a la persona de Dios, y sorda a la Palabra de Dios.

Controlado por la mente de la carne, el ser humano es incapaz de ejercitar fe salvadora en Cristo.

Escuchemos lo que Dios claramente registra por medio del apóstol:

“Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie [ningún ser humano] conoció las cosas de Dios, sino [por ó por medio de] el Espíritu de Dios.
Y nosotros
[los verdaderos creyentes] hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que es de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado.” 1Corintios 2:11-12

Seres humanos no regenerados, muertos en delitos y pecados, gobernados por los pensamientos de la mente, conocen y se ocupan solamente en las cosas del reino de los muertos.

Solamente la gracia regeneradora de Dios, es la que da Su Santo Espíritu, a quien Él desde antes de la fundación del mundo ha escogido, de acuerdo a Sus propósitos para que conozcan las cosas del Señor.

Los no regenerados tienen el espíritu del mundo (Cosmos), el cual se encuentra obrando en contra de Dios. Mientras que los regenerados poseen el Espíritu que es de Dios, y de esta manera entienden y llegan a conocer las dádivas gratuitas que Dios imputa sobre Sus escogidos solamente.

El hombre natural sin regeneración vive y se ocupa de las cosas de la muerte, mientras que el regenerado vive y se ocupa de las cosas de la vida.

“Mas el hombre animal [el hombre carnal] no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente.
Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿quién le instruyó? Mas nosotros
[Sus escogidos] tenemos la mente de Cristo.” 1Corintios 2:14,16

El hombre natural, mejor traducido como “el hombre anímico, sensual, mundano, sin el Espíritu de Dios” controlado por su voluntad, su intelecto y sus emociones, no quiere ni tampoco puede recibir las cosas de Dios.

El alma corrupta del hombre caído, gobernado como está por la mente de la carne, ve las cosas del Señor, como una absoluta tontería.

Su espíritu humano muerto discierne sólo las cosas que pertenecen al dios de los muertos. Esto a pesar de que sea religioso y se autodenomine un cristiano, negará la Gracia Soberana de Dios porque deseará la gloria para él mismo y no darsela completamente a Dios.

Por lo tanto, Dios dice que el hombre muerto espiritual no puede saber nada relacionado con el Dios de los vivos, ya que él no tiene el Espíritu Santo ni la mente de Cristo.

“Porque los que viven conforme á la carne, de las cosas que son de la carne se ocupan; mas los que conforme al espíritu, de las cosas del espíritu.” Romanos 8:5

La frase “según la carne,” se refiere al hombre anímico ó natural, que es nacido en este mundo “…muertos en vuestros delitos y pecados.”

Sin la gracia regeneradora del Dios Soberano, la mente carnal del hombre, se ocupa de las cosas de la carne, aún cuando logra algún “bien humano” para la gloria del diablo.

Jesús dijo:

“Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.” Juan 3:6

El hombre natural está guiado por medio de lo que su alma le dicta. El alma que posee es depravada debido al proceso corruptor del pecado y la muerte, por lo tanto, ya que Dios declara que “…los perdidos…” no pueden conocer a Dios o las cosas del Espíritu.

Es imposible que el hombre anímico, mundano, sensual pueda agradar a Dios por mas que intente hacer por lo menos una sola “buena obra,” debido a que Dios declara que:

“Así que, los que están en la carne no pueden agradar á Dios.” Romanos 8:8

LA CARNE Y LA INHABILIDAD DEL HOMBRE

Dado que es imposible para los no regenerados agradar a Dios ya que son gobernados por la mente de la carne (la cual odia a Dios), es claro que el hombre no tiene “libre albedrío” que pueda ejercer para lograr la “buena obra” de la Fe salvadora.

Esta es la razón por la cual debido a absoluta necesidad, Dios debe ser el Autor y Donante de ambos, la fe y el arrepentimiento para Vida y Dios claramente en Su Sagrada Palabra declara que Él es.

La única “voluntad positiva” poseída por el hombre anímico, mundano y sensual, es 100% orientada hacia Satanás y controlada por Satanás.

La única “decisión hacia Cristo” que el perdido puede hacer, previo a la regeneración por la libre voluntad de Dios, es hacia algún “otro cristo” y no hacia el que es revelado en las Escrituras, de allí que Dios una y otra vez declara que:

“Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.” Juan 6:44

Cualquier oferta para los no regenerados que es contraria a la oferta de Dios registrada en las Sagradas Escrituras, lo que dará como resultado, es traer la cizaña los cuales no son elegidos para salvación, en lugar de las gavillas del “trigo elegido.”

Esto es por una buena razón, ya que los no elegidos no pueden oír la voz de Cristo. El Buen Pastor no los llama, ya que son las ovejas del Maligno.

Sus espíritus humanos muertos, se encuentran sintonizados a una frecuencia diferente. Ellos solo escuchan la voz del dios de los muertos, al cual pertenecen por la eternidad.

El hombre natural debido al proceso corrupto del pecado y la muerte eterna, se encuentra completamente orientado a odiar las cosas del Espíritu.

Notemos la declaración autoritativa que el Buen Pastor dice a las gentes religiosas que declaran que ellos creen en Dios, personas que tienen experiencias emocionales, y Él sin rodeos les dice estas palabras:

“¿Por qué no reconocéis mi lenguaje? PORQUE NO PODÉIS OÍR MI PALABRA. Vosotros de vuestro padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir…” Juan 8:43-44

¡Asombroso! Estas son personas religiosas, gente con experiencias religiosas, y Jesús les dice que la razón por la que ellos no responden a Su Palabra de Gracia Soberana, es porque ellos NO PUEDEN ESCUCHARLAS.

¿Por qué? Porque ellos pertenecen a Satanás. Solamente los elegidos, aquellos que son regenerados por la Soberana Voluntad de Dios (y no por su propia voluntad), tienen espíritus humanos sintonizados a la onda de enlace ó vía de comunicación de Dios, lo cual es la Palabra de Dios.

Esto los habilita a escuchar la Voz del Buen Pastor cuando los llama por sus nombres, a través del Evangelio de Su Gracia Soberana.

“Que si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto:
En los cuales el dios de este siglo cegó los entendimientos de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.”
2Corintios 4:3-4

El Dios de este siglo es Jehová, quien es el Único que puede mantener lejos la Luz (Cristo) del Evangelio de la mente de los perdidos. De allí que los pensamientos de la mente muerta, en cooperación con el espíritu muerto del ser humano y el alma humana corrupta, son impotentes en la presencia del Dios de los vivos, cuando Él está listo para regenerar a Sus escogidos.

Fue Dios quien en el principio ordenó que la luz alumbrara a través del Cosmos ó mundo, y es Dios quien ordena que Su Luz penetre la oscuridad del alma del hombre natural.

Es por eso que DIos inspira al apóstol a declarar:

“Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.” 2Corintios 4:6

El mundo no elegido nunca ha escogido y nunca escogerá la Luz, ya que odia, detesta la Luz. La Luz es foránea a su oscura y difunta naturaleza.

No solamente que el hombre sensual, mundano se encuentra incapacitado para venir a la Luz, sino que él no tiene ningún deseo de venir, debido a que su espíritu y sus obras son engendradas por el malo, el enemigo de Cristo, la Luz.

“Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas.” Juan 3:19

Esta es la razón por la que el testimonio consistente de la Palabra de Dios es, que es Dios quien tiene que tomar la iniciativa. es Dios quien debe actuar primero, es Dios quien tiene que amarnos primero pues de otra manera nosotros nunca le amaremos.

Es Dios quien tiene que salvarnos, pues de otra manera nosotros en nuestro estado espiritual difunto, nunca responderíamos ni le buscaríamos como nuestro Salvador.

La mente carnal ó pensamientos de la carne se encuentran bajo el control del enemigo de Dios, la criatura más poderosa del universo. Note que digo criatura.

Solamente el Creador Omnipotente, el Dios Trino es quien puede sacar a un pecador de las garras de Satanás.

Es imposible que el hombre natural, mundano, sensual pueda confiar en Cristo, sin primero ser regenerado por la Voluntad y Poder de Dios, ya que se encuentra en las garras y bajo el control de Satanás.

Dios en Su Sagrada Escritura es claro sore el hecho de que la mente carnal se encuentra en enemistad contra Él, el ser humano en su estado natural se encuentra espiritualmente muerto en sus delitos y pecados.

El ser humano en su estado natural se encuentra sin esperanza en este mundo, a menos que el haya sido escogido desde antes de la fundación del mundo y de esa manera llegue a recibir salvación.

“Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir á mí, si no le fuere dado del Padre.” Juan 6:65

Y obviamente cuando el Señor declaró eso, “…muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.” Juan 6:66

Ten cuidado de no encontrarte donde las grandes multitudes están yendo, probablemente están yendo en la dirección equivocada.

Él fue despreciado y abandonado por la muchedumbre y desde ese momento Dios nos deja saber que: “…muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.”

Pero ya que Dios al creyente que regenera le da Su Santo Espíritu, y la mente de Cristo para capacitarlo a vivir una vida de santidad al Señor, se espera que produzca los frutos del Espíritu y no las obras de la carne.

Aquellos que están verdaderamente en el Espíritu y caminan en constante comunión con Dios, no se ocupan en los deseos ni las concupiscencias de la carne, que se encuentran en guerra con la mente de Cristo.

Aquellos que están en Cristo, por la gracia y misericordia de Dios, han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si verdaderamente vivimos en el Espíritu, caminemos en el Espíritu.

La terrible advertencia de que aquellos que obran las obras de la carne, no heredaran el reino de los cielos, es suficiente para aquellos que han nacido de nuevo, y por la gracia de Dios están en el Espíritu. Arriba ^



Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.