Bautismo: La Ablución Total De Nuestros Pecados

Capítulo 7 (1 | 2 | 3 | 4 | 5)

Por el Hno. Harold Camping
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entretanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

Sumario De Lo Que Hemos Aprendido En Este Estudio

Empezamos este estudio con el deseo de escudriñar o dar un vistazo a la palabra “…bautismo.…” Como consecuencia de ello, por la gracia de Dios, hemos podido aprender mas sobre el Maravilloso Plan de Salvación que Dios ha provisto para las gentes del mundo como también las subsecuentes verdades:

  1. Por la gracia de Dios, hemos aprendido de la suprema importancia de darnos cuenta y llegar a reconocer que nuestra salvación, es en su totalidad la obra exclusiva de Dios.

    • Dios nos ha recordado una y otra vez que no podemos hacer ni la más pequeña contribución hacia nuestra salvación.
    • De hecho, Dios nos ha advertido solemnemente que si tenemos la más “insignificante” fe o confianza de que una acción de nuestra parte puede proveer o satisfacer incluso los requerimientos más pequeños para nuestra salvación. Por medio de esa acción comprobamos que no estamos bajo la gracia de Dios.

  2. Hemos aprendido que la esencia del sufrimiento de Cristo fue el hecho de que Él tomó sobre Sí mismo cada uno de los pecados de cada persona que Él planeó salvar.
  3. Además, desde antes de la fundación del mundo, Cristo se presentó frente al trono de juicio de Dios el Padre, totalmente culpable con todos esos pecados.
    Dios el Padre derramó toda Su ira sobre Él, el equivalente al castigo de destrucción eterna por todos aquellos que Él vino a salvar.

    • Este castigo y sacrificio que Cristo llevó a cabo desde antes de la fundación del mundo, fue como si cada uno por los cuales Cristo murió para salvar, hubiese estado allí en ese momento recibiendo el terrible castigo de Dios de perdición total por la eternidad.

  4. Hemos aprendido que no fue el derramamiento físico de Su sangre que proveyó salvación. En lugar de eso, la frase derramamiento de sangre, es una representación o figura que apunta o señala al hecho de que Cristo resistió la segunda muerte, la maldición eterna.
  5. También aprendimos que la muerte física de Cristo no fue el pago por nuestros pecados.
  6. En lugar de eso, el pago por los pecados de todos Sus escogidos es la evidencia de que desde antes de la fundación del mundo, Cristo había experimentado el equivalente a la maldición de destrucción eterna a favor de todos ellos.
  7. Así también Su entierro y sobre todo Su resurrección, fueron evidencias o pruebas, que demostraron que Cristo había pagado completamente la pena y como resultado, satisfizo la justicia de Dios por los pecados de Sus escogidos que fueron imputados á Él.
  8. Dios también nos enseñó que el infierno en lugar de ser un lugar, es en realidad la condición de estar bajo la ira de Dios.
  9. De las Sagradas Escrituras también aprendimos que al momento que Dios nos da Su salvación, también nos da una nueva alma resucitada. En esta nueva alma resucitada, nunca mas desearemos pecar contra Dios.
  10. Dios también enseña el hecho de que al momento de salvación Dios mismo habita en aquel que ha escogido para salvación. De esta manera sella o garantiza el cumplimiento o totalidad de la salvación.

    • Esto significa que desde ese momento, esa persona siempre tendrá en su vida, un incremente, serio y ferviente deseo de cumplir la voluntad de Dios.

  11. Aprendimos que la palabra bautismo siempre significa lavado, limpieza o purificación. Ella nunca debe ser entendida como sumersión.
  12. Dios también nos deja saber que en cualquier momento que vemos la palabra bautismo, a menos que el contexto claramente enseñe que bautismo en agua está en vista, debemos entender que allí habla del lavado ó purificación que Dios lleva a cabo.

    • Esta ablución o purificación de nuestros pecados, Dios también la clasifica como bautismo en el Espíritu Santo.

  13. También hemos aprendido que el bautismo con agua como la circuncisión, es una señal o sombra y que el acto u obra del bautismo no posee ninguna clase de gracia divina.

    • La gracia, es el lavado que Dios lleva a cabo cuando Él salva a un individuo. El bautismo por medio de agua y la circuncisión física son señales o sombras que apuntan hacia la obra de Cristo a medida que Él nos salva.

  14. Dios nos ha dejado ver que en Su Sagrada Escritura solo existe un plan de salvación. Los verdaderos creyentes del Antiguo Testamento fueron salvados exactamente de la misma manera que los verdaderos creyentes del Nuevo Testamento.

    • La única diferencia es el hecho de que al momento de salvación, los verdaderos creyentes del Nuevo Testamento son cualificados y ordenados a propagar El Verdadero Evangelio a todo el mundo.
    • De esta manera, el uso de la frase “bautizado con el Espíritu Santo” del Nuevo Testamento, no solo habla de los pecados de un individuo siendo lavados, sino también del hecho de que ese individuo debe entrar en la obra del Espíritu Santo siendo un testigo al mundo.

  15. Por Su gracia hemos aprendido que en el Antiguo Testamento, la circuncisión física fue una señal que debía ser puesta sobre todos los hombres en una familia donde el padre daba aspecto o apariencia de haber llegado a recibir salvación.
  16. Por otro lado, la señal del bautismo en agua debía ser aplicada rociando agua sobre todos los miembros de la familia del Nuevo Testamento cuando uno de los padres daba aspecto o apariencia de haber llegado a recibir salvación.
  17. En la conclusión de este estudio pudimos aprender que la fe es una obra. Aprendimos que uno de los nombres de Cristo es Fiel. En otras palabras, Cristo es la misma esencia de la Fe.

    • Por consiguiente, cualquier referencia en la Biblia a siendo salvado por la Fe, siempre debe ser entendida como menciones o indicadores a la fe de Cristo o a Cristo mismo.
    • Cualquier fe que haya sido encontrada en nuestra vida antes de que Dios nos provea Su salvación o después de recibir salvación, tiene que ser entendida como el resultado de la obra de Cristo en nuestra vida.
    • Bajo ninguna circunstancia esa fe sirvió como la causa, medio o instrumento para traer u otorgarnos salvación.

  18. Debemos entender que Dios no requiere en lo absoluto ninguna precondición en nuestra vida antes de que Él pueda salvarnos.

Es nuestra oración que este estudio nos ayude a glorificar a Dios por Su tremendo regalo.  Una dádiva que ninguno de nosotros merece, permita Dios que a Cristo y solo a Cristo demos toda la alabanza y gloria, ¡Amén!

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.