Bautismo: La Ablución Total De Nuestros Pecados

Capítulo 7 (1 | 3 | 4 | 5 | Sumario)

Por el Hno. Harold Camping
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

LA FE

CRISTO ES NUESTRA FE

Debido a Su inmensa misericordia para con nosotros, Dios nos da una hermosa solución la que por Su gracia desarrollaremos. Jesús mismo dejó nombres que Él usó para describirse a Sí mismo.

Él se autodenomina Jesús, la Palabra de Dios, David, Jacob, Israel, Maravilloso, Dios Todopoderoso, Príncipe de Paz, etc. Cada uno de estos nombres nos ayuda a entender algo sobre el carácter y obra de Cristo.

Uno de los nombres o calificativos que Cristo se dio a Sí mismo, es el nombre de Fiel y declara: “Y vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que estaba sentado sobre él, era llamado Fiel y Verdadero, el cual con justicia juzga y pelea.” Apocalipsis 19:11

La palabra Fiel así como la palabra Verdadero es un adjetivo calificativo. La palabra fe así como la palabra verdad es un sustantivo. Ya sea que la palabra sea un adjetivo o un sustantivo, es la misma palabra.

De aquí que el Señor Jesús se auto-designó o llamó su nombre Verdadero (un adjetivo) y lo reforzó declarando “Yo soy… la verdad…(un sustantivo).” Juan 14:6

A pesar de que Dios en Su Santa Escritura no da la declaración “…Yo soy la fe…”, si nos deja saber que Su nombre es Fiel. Podemos ver esto cuando Dios registra: “Mas fiel es el Señor, que os confirmará y guardará del mal.” 2Tesalonicenses 3:3

Dios en Su Palabra nos da muchos ejemplos que pueden ser entendidos mejor, solamente cuando por Su gracia nos percatemos; de que el calificativo Fiel de Cristo, significa que es Él quién está en vista cuando Dios el Padre en Su Sagrada Escritura habla de fe en conexión á la salvación.

Dios declara: “ES pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan…” Hebreos 11:1 Ya que Cristo es la Fe, Él es la sustancia, la realidad, la evidencia de todas las cosas que esperamos en conexión a nuestra salvación.

Cristo es la sustancia, núcleo ó médula sobre quien todas las señales y sombras del Antiguo Testamento apuntaban. No olvides que aprendimos que la fe es una obra que no puede ser separada de ninguna otra obra que haya sido hecha.

Por medio de Su fidelidad, Cristo ha hecho toda la obra requerida para salvar a Sus escogidos. De allí que Él, es la evidencia de la realidad de la salvación que nosotros esperamos.

Es la fe de Cristo, Él es la esencia misma de la fe, en otras palabras Cristo es la Fe que ha provisto nuestra salvación. Esa es la razón por la que Dios acentúa y registra de la fe de Cristo, es decir que la fe que provee salvación, es la fe de Cristo.

“Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para que fuésemos justificados por la fe de Cristo, y no por las obras de la ley; por cuanto por las obras de la ley ninguna carne será justificada.” Gálatas 2:16

Debemos señalar que en casi todas las traducciones y en especial en las nuevas traducciones, las preposiciones en este verso han sido modificadas y ellas declaran que somos salvos por “…la fe en Cristo…” y no por “…la fe de Cristo…” esto ha hecho que este verso ya no sea fiel al texto del griego original.

Maravillosamente por la gracia de Dios para con los Suyos, en la Reina Valera 1909 las preposiciones han sido traducidas fielmente al texto del griego original.

Con la frase “…nosotros también hemos creído en Jesucristo…”, Dios de hecho declara: “…nosotros también hemos sido salvados…” esto es porque uno que verdaderamente cree en Cristo, es uno que ha sido salvado.

Ser salvo significa haber sido justificado, por consiguiente Dios está enseñando que cada verdadero cristiano ha sido salvado por la fe o fidelidad de JesúsCristo. Dios una vez más acentúa esta verdad cuando declara:

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó á sí mismo por mí.” Gálatas 2:20

Además Dios nos enseña que: “He aquí se enorgullece aquel cuya alma no es derecha en él: mas el justo en su fe vivirá.” Habacuc 2:4

La fe por medio de la cual creemos es la fe de Cristo, no es nuestra fe sino Su fidelidad al soportar fielmente el castigo por todos los escogidos para salvación.

Cuando Dios cita Habacuc 2:4, Romanos 1:17, Gálatas 3:11 y Hebreos 10:38 donde declara: “…Que el justo por la fe vivirá” podemos llegar a entender mejor, cuando por Su gracia nos percatamos que la palabra fe es un sinónimo o nombre de Cristo.

Fe es uno de los nombres de Cristo, de la misma manera que la palabra Verdad, Camino, Vida ó Palabra de Dios, son sinónimos o nombres de Cristo. De este modo, por medio de esta frase, podemos entender lo que Dios enseña al declarar: “…Que el justo por la fe vivirá.”

Dicho de otra manera, el justo ó salvo vive por la fe de Cristo, ó por Cristo ya que Cristo es la esencia misma de Fe. Dios es mucho mas claro al registrar:

“Porque en él la justicia de Dios se descubre de fe en fe; como está escrito: Mas el justo vivirá por la fe.” Romanos 1:17

Dios efectivamente está diciendo que Su justicia ó salvación, se descubre “…de fe…” [Cristo y Su fidelidad llevando a cabo Su Plan de Salvación] “…en fe…” [nuestra] fe que es producida por la salvación, fe que es dada por Cristo a los suyos.

La evidencia de nuestra salvación, es la obra de la fe junto con las otras buenas obras que son demostradas en nuestra vida. No olvides que la fe es una obra, y buenas obras (obediencia a los mandatos de Dios) son la evidencia de salvación.

De aquí que la fe, ó el hecho de que hemos llegado a creer, es algo que debe ser una de las características del que ha recibido salvación. La fe, es una obra que va acompañada con todas las otras buenas obras, que serán aparentes en la vida del que ha recibido salvación.

Pero nuestra fe no puede ser la fe que nos salva, sino que la fe por la que somos salvos es la fe de Cristo. ¿Cómo debemos entender la frase “…la fe de Cristo…”?

Hablamos fácilmente de la fe de un creyente, pero ¿cómo es que la Biblia habla de la fe de Cristo? De hecho, esta es una gran y maravillosa enseñanza de las Sagradas Escrituras, la Biblia.

Por la gracia de Dios, podremos empezar a entender esta enseñanza cuando reflejemos en la enorme labor que Cristo tuvo que realizar para salvar a todos Sus escogidos.

Desde antes de la fundación del mundo, Dios había determinado salvar a algunos seres humanos para Sí mismo.

A pesar de que Dios había creado al ser humano como un ser perfecto y a Su imagen, Dios sabía que el ser humano se rebelaría y llegaría a ser sujeto á maldición eterna.

De allí que la única manera que Dios podía tener seres humanos para Si mismo, demandaba que el pago por el pecado cometido por aquellos que Dios había escogido para salvación, sea pagado.

A menos que esa deuda fuese pagada, ningún ser humano podía entrar al cielo. Es por eso que Dios designó á Jesús a ser el que pagaría por los pecados de los que Dios había decidido obtener para Sí mismo.

Esto significó que Jesús tuvo que humillarse a Sí mismo al tomar la forma o naturaleza humana. Cristo tuvo que ser cargado ó colmado de todos los pecados de aquellos que Él vino a salvar.

Al mismo tiempo, Él tuvo que sufrir el equivalente a la perdición ó muerte eterna separado de Dios por siempre, a favor de todos Sus escogidos para salvación.

Dios, en algunos de los salmos mesiánicos registra sobre la fe de Cristo en lo relacionado a la enorme tarea que llevó a cabo como el Salvador de Sus escogidos.

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En ellos no encontramos la frase “…la fe de Cristo…”, pero la descubrimos clamando que Su confianza fue totalmente en Dios.

La palabra hebrea traducida a “…confianza…” es la palabra [chasah] que verdaderamente es un sinónimo de la palabra “…fe…” Esta palabra es vista cuando Dios registra:

“Pero la salvación de los justos es de Jehová, Y él es su fortaleza en el tiempo de angustia.
Y Jehová los ayudará, Y los librará: y libertarálos de los impíos, y los salvará, Por cuanto en él esperaron
[chasah]. Salmos 37:39-40

Este pasaje de la misma manera que muchas declaraciones del Nuevo Testamento, claramente habla de la salvación. De aquí, que encontramos la frase “…Por cuanto en él esperaron.”

La misma palabra [chasah] es usada en el Salmo mesiánico 31, donde Dios anticipa el sufrimiento de Cristo. Allí Dios describe la agonía de Cristo, mientras Él soportaba la ira de Dios por los pecados de todos Sus escogidos y declara:

“En tu mano encomiendo [chasah] mi espíritu: Tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.” Salmo 31:5

Con seguridad Dios está enseñando que Cristo tuvo fe en Dios y que por medio de Él, la expiación sería consumada ó lograda. De la misma manera leemos en el Salmo mesiánico 16 donde Dios declara:

“Porque no dejarás mi alma en el sepulcro; Ni permitirás que tu santo vea corrupción.” Salmo 16:10

Dios empieza este Salmo con las palabras “GUARDAME, oh Dios, porque en ti he confiado [chasah] .” (v. 1)

Otra vez Dios nos enseña que Cristo tuvo fe de que Él no permanecería bajo la ira de Dios una vez que hubiese cumplido la obra de pagar por los pecados de todos Sus escogidos.

Cristo también tuvo fe de que Su cuerpo no experimentaría corrupción. Como aprendimos anteriormente en este estudio, el hecho de que el cuerpo de Cristo no se pudrió es la evidencia de que todo el castigo demandado había sido recibido, que la pena total demandada por Dios había sido pagada.

En esta enorme labor Jesús fue fiel, esto es porque Cristo es la misma esencia de la fe. Debido a que Cristo es la quintaesencia o lo más puro, más fino y acendrado, intachable ó genuino de uno quien es fiel a la labor que se le encomienda, la salvación llega a ser una realidad para todos Sus escogidos.

De aquí que cuando escudriñamos Su Santa Escritura, vemos que Dios reitera repetidamente que la base, la causa ó el instrumento para nuestra salvación, es solamente Cristo y Su maravillosa fe o fidelidad.

Con esto en mente por la gracia de Dios, ahora podemos entender muchos versos que hablan de fe en conexión con Cristo y la salvación que Él fielmente proveería. Mientras continuamos en nuestro estudio, examinemos algunos de estos versos.

“¿Pues qué si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿la incredulidad de ellos habrá hecho vana la verdad [fe ó fidelidad] de Dios?” Romanos 3:3

Y también:

“La justicia de Dios por la fe de Jesucristo, para todos los que creen en él: porque no hay diferencia;” Romanos 3:22

Aquellos que creen, es decir, aquellos que tienen fe (tienen a Cristo), son salvos por o debido a la fe ó fidelidad de Cristo. Esto sucesivamente es evidenciado por las buenas obras las cuales incluye la fe vista en la vida de aquel que fue salvado.

Dios enseña más sobre este sujeto al declarar:

“Con la mira de manifestar su justicia en este tiempo: para que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.” Romanos 3:26

Dios en este verso claramente nos enseña que la fe que nos salva y de esta manera nos hizo justos, no es nuestra fe, pues es solo la fidelidad de Cristo al llevar a cabo la obra de expiación, la fe que nos puede salvar.

Dios acentúa esta enseñanza aun más al declarar:

“Así que, concluímos ser el hombre justificado por fe sin las obras de la ley.” Romanos 3:28

“Porque uno es Dios, el cual justificará por la fe [por medio de Cristo] la circuncisión, [a los judios] y por medio de la fe [por medio de Cristo] la incircuncisión [a los gentiles o resto del mundo] .” Romanos 3:30

Debemos asegurarnos de apender esto pues la fe por medio de la cual los judios y los gentiles fueron salvados o justificados es la fe de Cristo lo cual es equivalente a Cristo mismo. De esta manera, ahora podemos entender cuando Dios registra:

“Porque ¿qué dice la Escritura? Y creyó Abraham á Dios, y [Cristo] le fué atribuído á justicia.” Romanos 4:3

Abraham creyó (él tuvo fe debido a que Dios se la proveyó) pero no fue su fe la que fue contada á justicia. Eso significaría que Abraham hubo llevado a cabo una obra para salvarse a si mismo.

En lugar de eso, cuando Dios declara que “…le fue atribuido [a Abraham] á justicia.” debemos entender que fue Dios quien le fue atribuido o la fe de Cristo la que fue imputada á Abraham la cual es la única que justicia para salvación.

Dios confirma esta verdad cuando registra:

“Mas al que no obra, pero cree en aquél que justifica al impío, la fe le es contada por justicia.” Romanos 4:5

De esta manera, Dios en este verso nos enseña que para aquel que cree (aquel que tiene fe) en Él (Cristo) quién justifica al impío, su fe (la fe de Cristo) le es atribuida á justicia o salvación.

Dios declara:

“Porque no por la ley fué dada la promesa á Abraham ó á su simiente, que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe.” Romanos 4:13

La justicia de fe es la justicia de Cristo. Esa es la razón por la que Dios registra:

“Por tanto es por la fe, para que sea por gracia; para que la promesa sea firme á toda simiente, no solamente al que es de la ley, mas también al que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros.” Romanos 4:16

Debido a que Cristo y Su fe ó fidelidad están completamente identificados como la única fe que puede producir salvación, podemos parafrasear este verso y declarar:

“Por tanto es por Cristo o la fe de Cristo, para que sea por gracia… mas también al que es de la fe de Abraham, el cual es Cristo…”

Dios continúa:

“Tampoco en la promesa de Dios dudó con desconfianza: antes fué esforzado en fe, dando gloria á Dios,” Romanos 4:20

Abraham fue esforzado en fe, esta frase literalmente debería ser traducida á: “…antes fue hecho fuerte por la fe…” La fe que lo hizo fuerte o lo esforzó, es la fe de Cristo o Cristo mismo.

Dios subraya esto al declarar: “Por lo cual también le fué atribuído á justicia.” Romanos 4:22

Como ya hemos aprendido, debemos entender que la fe de Cristo, o Cristo mismo fue imputada o atribuida a Abraham por salvación o justicia y Dios continúa:

“Y no solamente por él fué escrito que le haya sido imputado;
Sino también por nosotros, á quienes será imputado, esto es, á los que creemos en el que levantó de los muertos á Jesús Señor nuestro,”
Romanos 4:23-24

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.