Bautismo: La Ablución Total De Nuestros Pecados

Capítulo 6 (2 | 3 | 4 | 5)

Por el Hno. Harold Camping
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

¿POR QUIEN MURIO CRISTO?

A medida que continuamos en nuestro estudio, es posible que un número de preguntas hayan surgido en la mente del lector. Mientras continuemos, daremos un vistazo a algunas de ellas.

Hemos estado aprendiendo mucho sobre el sufrimiento que Cristo soportó debido a nuestros pecados. Pero ¿cómo concuerda esto con algunas doctrinas que se enseñan extensamente?

¿MURIO CRISTO POR CADA SER HUMANO?

Por ejemplo, ¿enseña la Biblia que Cristo murió por cada persona en el mundo? Leemos que Dios declara: “El cual se dió á sí mismo en precio del rescate por todos, para testimonio en sus tiempos:” 1Timoteo 2:6

Y además:

“El cual quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad.” 1Timoteo 2:4

También:

“Que por esto aun trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, el cual es Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen.” 1Timoteo 4:10

Y qué acerca de:

“Y él es la propiciación por nuestros pecados: y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.” 1Juan 2:2

Si vamos a arribar a la verdad, debemos reconocer e inspeccionar cada uno de los versos que se relacionan al tema que estamos estudiando.

“A medida que buscamos entendimiento de estos versos, debemos llegar a una conclusión que esté en armonía o acuerdo con todo lo demás que Dios enseña en Su Santa Escritura sobre el tema que se está estudiando.”

Rogando sabiduría de nuestro Dios, para empezar a entender estos versos, primeramente debemos mirar a la cruz.

No podemos pasar por alto el hecho de que cuando Cristo atravezó la experiencia de la expiación, Él vino a la cruz con una enorme carga de pecados sobre Él.

La pregunta es: ¿a quien pertenecían esos pecados?

Supongamos por un momento que los pecados que fueron colocados sobre Él incluía todos los pecados de cada ser humano a través del tiempo y a través de toda la tierra.

Si esto fuese así, cuando Cristo fue juzgado Él habría sido encontrado culpable de todos esos pecados que habían sido imputados a Él.

De esta manera, cuando Dios derramó Su ira sobre Él, hubiese significado que el castigo total adeudado por todos esos pecados, hubiese sido pagado, ya que Él habría pagado por todos los pecados de cada individuo.

De aquí, que cuando el Señor Jesús resucitó el domingo en la mañana, hubiese significado que cada pecado que hubiese sido cometido o habría de cometerse en cualquier lugar del mundo, ya había sido pagado.

De esta manera, la expiación hubiese sido universal y ninguna persona en el mundo podría terminar recibiendo el castigo eterno.

Pero esperemos un minuto, cuando escudriñamos las Sagradas Escrituras, encontramos que Dios en Ellas advierte:

“Mas yo os digo, que toda palabra ociosa que hablaren los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio;” Mateo 12:36

Y además:

“Y vi los muertos, grandes y pequeños, que estaban delante de Dios; y los libros fueron abiertos: y otro libro fué abierto, el cual es de la vida: y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.” Apocalipsis 20:12

Y Dios también continúa:

“Mas por tu dureza, y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la manifestación del justo juicio de Dios;
El cual pagará á cada uno conforme á sus obras:”
Romanos 2:5-6

En verdad, Dios efectivamente enseña que:

“Entrad por la puerta estrecha: porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva á perdición, y muchos son los que entran por ella.
Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva á la vida, y pocos son los que la hallan.”
Mateo 7:13-14

En estos versos como en muchos otros, Dios enseña que la perdición eterna será experimentada por una gran cantidad de personas.

“Además, ¿Cómo puede ser que una persona deba ser juzgada por sus pecados, cuando ellos ya fueron pagados por Cristo?
Medita y sinceramente pregunta, ¿concuerda la enseñanza de la expiación universal con la equitativa justicia de Dios?”

Inmediatamente vemos que la noción o enseñanza de que Cristo ha pagado por los pecados de cada una de las personas que ha vivido en la tierra, es una idea imposible.

¿QUE ACERCA DEL PECADO DE RECHAZAR A CRISTO?

Algunos argumentan que Cristo ya pagó por todos los pecados excepto por el pecado de rechazar a Cristo. Ellos basan su enseñanza cuando leen que Dios expresa:

“El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios.” Juan 3:18

De todos modos ellos olvidan que rechazar a Cristo es un pecado, pues Dios ordena a todos los seres humanos que se arrepientan y amonesta:

“Empero Dios, habiendo disimulado los tiempos de esta ignorancia, ahora denuncia á todos los hombres en todos los lugares que se arrepientan:” Hechos 17:30

El arrepentirse significa que hemos sido salvados, en otras palabras Dios está declarando que debemos creer en Cristo. Rechazar a Cristo es ser culpable de un pecado muy serio y leemos:

“Porque cualquiera que hubiere guardado toda la ley, y ofendiere en un punto, es hecho culpado de todos.” Santiago 2:10

De esta manera si Cristo fue a la cruz a pagar por todos los pecados para dar salvación a alguna persona, el pecado de rechazar a Cristo también debió haber sido cubierto por Su sacrificio expiatorio.

Pero no olvidemos que de hecho, Dios declara que cada ser humano es culpable del pecado de rechazar a Cristo.

“Como está escrito: No hay justo, ni aun uno;
No hay quien entienda, No hay quien busque á Dios;
Todos se apartaron, á una fueron hechos inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno:”
Romanos 3:10-12

LA ENSEÑANZA DE LA EXPIACION UNIVERSAL, UN CONCEPTO INSOSTENIBLE

Ciertamente la enseñanza de que Cristo pagó por los pecados de cada ser humano es un concepto inadmisible pues Dios una vez mas expone:

“Y parirá un hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque él salvará á su pueblo de sus pecados.” Mateo 1:21

¿Quiénes son Su pueblo a los cuales Cristo vino a salvar? Jesús lo explica así:

“Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no le hecho fuera.” Juan 6:37

“Como le has dado la potestad de toda carne, para que dé vida eterna á todos los que le diste.” Juan 17:2

JesúsCristo visiblemente registra que Él vino a salvar solo a aquellos que habían sido dados a Él por el Padre. En otros lados de la Palabra de Dios, ellos son denominados los elegidos de Dios.

Ellos son aquellos que Dios amó y cuyos nombres fueron escritos en el libro de la vida del Cordero desde antes de la fundación del mundo para que de esa manera ellos llegaran a recibir la herencia.

Esa es la razón por la que Cristo declara: “Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son:” Juan 17:9

Y además:

“Y todos los que moran en la tierra le adoraron, cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida del Cordero, el cual fué muerto desde el principio del mundo.” Apocalipsis 13:8

Y también:

“La bestia que has visto, fué, y no es; y ha de subir del abismo, y ha de ir á perdición: y los moradores de la tierra, cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida desde la fundación del mundo, se maravillarán viendo la bestia que era y no es, aunque es.” Apocalipsis 17:8

En estos versos, Dios claramente habla de aquellos a quienes Él no tenía intención de salvar. Habiendo dicho todo esto, ¿Qué debemos hacer con 1Timoteo 2:4, 1Timoteo 4:10, y 1Juan 2:2?

No olvidando que el significado de las palabras en la Biblia debe ser obtenido de ella solamente, seguiremos el principio de estudio bíblico dado por Dios de interpretar la Biblia con la Biblia.

Por la gracia de Dios podemos encontrar la solución una vez que Él nos permita entender la forma que Dios en Su Santa Escritura, usa las palabras “…todos…”, “…cada uno…” o “…ninguno…”.

Por ejemplo, Dios registra: “Y ACONTECIO en aquellos días que salió edicto de parte de Augusto César, que toda la tierra fuese empadronada.” Lucas 2:1

¿Incluyó este decreto a la gente de la China y los indios de América del norte? El contexto nos enseña que toda la tierra que debía ser registrada, fue esa parte de la tierra que estuvo sujeta a empadronamiento.

En el contexto, Dios claramente nos enseña que la tierra referida aquí que estuvo sujeta a impuestos, fue todo el mundo romano.

De la misma manera Dios registra:

“Porque así como en Adam todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados.” 1Corintios 15:22

“¿Quiénes son todos aquellos que murieron en Adam?
Dios en Su Escritura plenamente enseña que cada ser humano está sujeto a muerte porque todos somos descendientes de Adam.”

¿Qué de la próxima frase: “…así también en Cristo todos serán vivificados.”? ¿Significa aquí que Dios incluye a todos los seres humanos? Eso no puede ser, pues si eso fuese así; significaría que Dios dio vida eterna en Cristo a todos los seres humanos.

Y si eso fuese así, significaría que nadie se encontraría bajo la ira de Dios y que nadie tendría que afrontar el castigo eterno, pero Dios en claro en Su Palabra que muchas personas se perderán por la eternidad.

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De esta manera debemos darnos cuenta que Dios en el “…todos…” de “…también en Cristo todos serán vivificados.” solo tiene en vista a todos aquellos a los cuales Él vivificará.

Ellos serán vivificados a través de Cristo, así Dios al hablar de “…todos…”, se refiere a “…todos…” los elegidos que Él prometió salvar.

De la misma manera Dios en 1Timoteo 4:10 registra que Cristo es el Salvador de “…todos los hombres…” y enseguida en la próxima frase define quienes son estos “…todos…” al declarar: “…mayormente de los que creen.” Una vez mas, el “…todos…” se identifica con los elegidos.

De la misma manera, Dios enseña: “Y él es la propiciación por nuestros pecados: y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.” 1Juan 2:2

“En otras palabras, lo que Dios está diciendo es que Él ve a la tierra como dos mundos, el mundo de los no salvos y el mundo de los condenados.”

De esta manera Dios nos está enseñando que Cristo “…es la propiciación…” de los pecados del mundo de Sus escogidos, pues solo a través de Él la salvación es encontrada, esto es así pues Dios declara:

“Y en ningún otro hay salud; [salvación] porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado á los hombres, en que podamos ser salvos.” Hechos 4:12

Y lo subraya así:

“El cual quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad.” 1Timoteo 2:4

“El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” 2Pedro 3:9

El “…todos los hombres…” de 1Timoteo 2:4 y el “…ninguno…” y “…todos…” de 2Pedro 3:9 puede referirse a toda la raza humana en el sentido de Ezequiel 33 donde leemos:

“Diles: Vivo yo, dice el Señor Jehová, que no quiero la muerte del impío, sino que se torne el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros caminos: ¿y por qué moriréis, oh casa de Israel?” (v. 11)

A pesar de que Dios no tiene placer en la muerte del impío, Él no actúa para salvarlos. Este es un derecho soberano de Dios.

Dios no está bajo ninguna obligación de salvar a nadie. Eso es, nadie excepto aquellos a los que Él ya ha elegido para salvación, y aquellos que fueron elegidos para salvación son el “…todos…” en Cristo que serán vivificados a través del tiempo (1Corintios 15:22).

Estos son el “…todos los hombres…” a quienes Dios desea salvar y ellos son aquellos que Dios no quiere “…que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” 2Pedro 3:9

Dios en Su Sagrada Escritura nos deja ver que la enseñanza de un pago de pecados universal, es una enseñanza que no tiene ningún respaldo bíblico.

Esta enseñanza es una doctrina instituida por los hombres que ha sido desarrollada como una base de la doctrina del “libre albedrío para obtener salvación”.

La doctrina del “libre albedrío para obtener salvación” de la manera que es enseñada, es que los pecados de todos los seres humanos ya fueron pagados.

Pero que la única acción que falta por llevarse a cabo para hacer la salvación efectiva en la vida de un individuo, es que él decida aceptar a Cristo como su Salvador.

Obviamente, la doctrina del “libe albedrío para obtener salvación” es muy aceptable y grata para el mundo de los no salvos. Eso significa que soy yo quien garantiza mi salvación.

Cristo ya ha pagado por mis pecados, Él hizo la obra para salvarme, y ahora me toca a mí completar la acción al aceptarlo. De esta manera, yo puedo llegar a ser salvo cuando yo desee ser salvo.

Yo puedo tomar la decisión de aceptar a Cristo esta noche, mañana o cuando sienta hacerlo. Yo soy el que toma la decisión final.

Esa es la razón por la que muchas otras doctrinas que van en sentido contrario a las Sagradas Escrituras son enseñadas junto a esta clase de plan de salvación.

Por ejemplo: Se enseña que los bebes son inocentes hasta que ellos alcanzan la edad de responsabilidad.

También es enseñado que Dios ama a todas las personas ya sea que Él planee salvarlos o no. Debería ser obvio que una vez que empezamos a desarrollar nuestro propio plan de salvación, podremos designarlo a la manera que deseemos designarlo.

El plan de salvación del libre albedrío, no es el Maravilloso Plan de Dios Para Salvación. No es el plan de salvación de las Sagradas Escrituras.

Ese plan es uno que el hombre ama porque en el, él mismo se ha puesto en control de su salvación y ese plan es un plan que promueve las obras, complementándolas o integrándolas a la gracia de Dios.

“Por la gracia de Dios, en este estudio veremos cada vez más que en cualquier momento que agregamos incluso el esfuerzo más pequeño de nuestra parte a la obra redentora que Dios llevó a cabo para salvarnos, nos encontraremos fuera de la gracia de Dios.”

Qué horrible es el contemplar el futuro de estos seres amados que se encuentran ciegos confiando en un evangelio de obras más gracia.

¿ES LA MUERTE DE CRISTO SUFICIENTE PARA TODA LA RAZA HUMANA?

Otro atentado para acercarse lo más posible a la enseñanza de la expiación universal y al mismo tiempo mantener cierta distancia de ella, es basado en otra doctrina que va contraria a las Sagradas Escrituras.

Existen aquellos que enseñan que la muerte de Cristo fue suficiente para cada individuo en toda la raza humana pero eficiente o eficaz solamente para aquellos que llegan a ser salvos.

¿Es esta una declaración verdadera? La respuesta es ¡absolutamente no, de ninguna manera! Jesús en la expiación no murió de un modo genérico o común, de allí pagando por los pecados de toda la raza humana.

Como hemos visto, la expiación fue un proceso muy judicial en el cual pecados específicos estuvieron en vista y el pago que fue hecho fue específico para esos pecados.

Esos pecados fueron todos los pecados que fueron y serian cometidos por todos aquellos que Dios escogió para traerlos a salvación.

Si Su muerte hubiese pagado por mas pecados que los de los elegidos, significaría que existe gente adicional a los que Dios ha escogido cuyos pecados fueron puestos sobre Cristo.

De allí, la perfecta justicia de Dios no haría posible la sentencia a la perdición eterna de ninguno de aquellos cuyos pecados ya fueron pagados.

Cualquier cosa fuera de esto, sería una violación flagrante e incuestionable de la perfecta justicia de Dios.

¿Cómo podría un Dios justo enviar personas para ser perdidos eternamente si de algún modo sus pecados ya habían hecho que Cristo sufriera la perdición eterna en lugar de ellos?

Esta es la razón por la que Dios registra:

“Mas yo os digo, que toda palabra ociosa que hablaren los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio;” Mateo 12:36

Y también:

“Y vi los muertos, grandes y pequeños, que estaban delante de Dios; y los libros fueron abiertos: y otro libro fué abierto, el cual es de la vida: y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.” Apocalipsis 20:12

Los pecados de aquellos frente al trono de juicio de Cristo, de ninguna manera habían sido tomados o expiados por Cristo.

Su muerte pagó solamente por los pecados de aquellos que Dios eligió desde antes de la fundación del mundo para salvación.

DELANTE DE DIOS, EL HOMBRE ES RESPONSABLE POR SUS PECADOS

Debemos señalar que debido a que Dios ha creado a la raza humana á Su imagen, Dios nos mantiene completamente responsables.

De esta manera nadie puede argumentar con Dios diciendo: “yo fui un cadáver espiritual.” Debemos entender que cada pecado del que somos culpables, es nuestro pecado.

Dios creó al hombre como un ser perfecto, Él creó al hombre a Su imagen y semejanza. Dios entonces advirtió que ya que ellos son Sus hijos, ellos se encuentran enteramente responsables por sus acciones.

Si tú pecas, debes recibir el castigo demandado por la justa ley de Dios. El castigo es condenación eterna.

De esta manera, cuando Jesús el Hijo de Dios llegó a ser culpable con los pecados de todos aquellos que Él vino a salvar, Él llegó a estar bajo el castigo de condenación eterna.

Solo porque Él es el Dios infinito es que Él mismo pudo intensificar el castigo sobre Sí mismo para que durante el tiempo de la experiencia de la cruz, la deuda por todos esos pecados pudiese ser pagada.

De la misma manera aquellos cuyos pecados no fueron puestos sobre Jesús deben dar cuenta por sus pecados. Ellos también serán encontrados culpables de la misma manera que Cristo fue encontrado culpable.

Así mismo, ellos deben pagar la deuda demandada por la perfecta justicia de Dios, y el castigo es también la perdición eterna. Ellos serán destruidos para siempre, pues no existe otra solución a la perfecta justicia de Dios.

¿QUÉ DE LA RESPONSABILIDAD DEL HOMBRE?

Algunas veces la pregunta ¿cómo podemos reconciliar la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre en lo que concierne a la salvación? es levantada.

La respuesta es muy simple, mientras que Dios nos ordena arrepentirnos, que creamos, ser lavados (bautizados) de nuestros pecados, el hombre de sí mismo no puede hacer ninguna de estas cosas.

“Pero debido a que somos creados a la imagen de Dios, nos encontramos enteramente responsables a Dios.
De todos modos, somos incapaces de responder a ninguna de esas órdenes.”

De esta manera, ante nuestra incapacidad total para responder a Sus mandatos, la soberanía de Dios salva a aquellos que Él desea salvar. Al hacer eso, Cristo ha tomado el lugar de aquellos a quienes Él ha salvado haciéndose responsable ante Dios a favor de ellos.

Nosotros no tenemos que resolver el dilema de la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre pues Dios lo ha hecho todo. Nosotros que hemos recibido salvación somos los beneficiarios de la gracia y misericordia de Dios sin ninguna contribución de nuestra parte.

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.