Bautismo: La Ablución Total De Nuestros Pecados

Capítulo 1 (1 | 2 | 4 | 5 | 6 | Sumario)

Por el Hno. Harold Camping
Traducido al Castellano por el Hno. Ricardo Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

LOS LAVADOS DEL A.T. y EL BAUTISMO DEL N.T. REPRESENTAN PURIFICACION

EL BAUTISMO DE JUAN EL BAUTISTA

Temprano en los evangelios, la extraña figura de Juan quien fue llamado “El Bautista”, es vista cerca del río Jordán. El llamaba a los judíos al arrepentimiento y al bautismo en ese río.

¿Qué bautismo era este? ¿Se relacionó al bautismo por medio de agua de los creyentes el cual siguió después de Pentecostés? ó ¿Se relacionaba mas cercanamente al lavado del Antiguo Testamento que como hemos visto formó parte de las leyes del Antiguo Testamento?

Ya que fue llamado bautismo, sabemos que este estaba relacionado a ser lavado, limpieza o purificación.

Por la gracia de Dios, podemos encontrar la respuesta a estas preguntas, si tomamos en consideración el tiempo cuando se llevaron a cabo los bautismos de Juan. Miremos cuidadosamente a Juan bautizando al Señor Jesús.

“El tiempo para que terminaran las leyes ceremoniales, el sacerdocio Aarónico, y el templo como el lugar donde Dios bajaba para hablar con el hombre ya casi había arribado.”'

El Gran Sumo Sacerdote, quien iba a ofrecerse a Sí mismo como el Cordero del sacrificio, debía surgir en cualquier momento. Él iba a ser el cumplimiento de todas las leyes del Antiguo Testamento que apuntaban o señalaban Su advenimiento.

El sacerdocio Aarónico, rápidamente estaba llegando a ser obsoleto y Dios declara:

“Diciendo, Nuevo pacto, dió por viejo al primero; y lo que es dado por viejo y se envejece, cerca está de desvanecerse.” Hebreos 8:13

De aquí que Dios registra para nosotros en el libro de Hebreos lo referente al fin del sacerdocio Aarónico y al convenio o pacto relacionado. Dios indica que Él estaba estableciendo un nuevo sacerdocio. Pero el nuevo Sumo Sacerdote debía ser lavado ceremonialmente.

Desarrollaremos este punto a medida que avancemos en nuestro estudio. Recordemos que una fuente o lavabo había sido colocado en el templo y era requerido que antes de ministrar en el altar, el sumo sacerdote lavara sus manos y sus pies con el agua de esta fuente.

“Habló más Jehová á Moisés, diciendo:
Harás también una fuente de metal, con su basa de metal, para lavar; y la has de poner entre el tabernáculo del testimonio y el altar; y pondrás en ella agua.
Y de ella se lavarán Aarón y sus hijos sus manos y sus pies:
Cuando entraren en el tabernáculo del testimonio, se han de lavar con agua, y no morirán: y cuando se llegaren al altar para ministrar, para encender á Jehová la ofrenda que se ha de consumir al fuego,
También se lavarán las manos y los pies, y no morirán. Y lo tendrán por estatuto perpetuo él y su simiente por sus generaciones.”
Éxodo 30:17-21

Al lavar sus manos y sus pies, el sumo sacerdote se encontraba ceremonialmente limpio, y podía proceder con sus obligaciones sacerdotales.

EL BAUTISMO DE JESÚS

Pero el Señor Jesús no tenia pecado. ¿Qué tiene que ver el lavado de los sacerdotes quienes fueron pecadores delante de Dios, con el Señor Jesús?

Mucho, podemos aprender esto si recordamos las funciones que el Señor Jesús debía llevar a cabo en la obra de salvación que se desenvolvía.

Primero: Él tenía que venir como el Sumo Sacerdote que tenia que ofrecer el Sacrificio.

Segundo: Él tenía que ser el Cordero que iba a ser sacrificado.

Esto es visto hermosamente en las Palabras inspiradas a Juan el Bautista cuando declara: “El siguiente día ve Juan á Jesús que venía á él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.” Juan 1:29

Cristo había venido a salvar seres humanos, y para poder hacer esto Él tenia que identificarse completamente con el hombre pecador. Mientras que Él mismo no tenía pecado, Él tomó nuestros pecados a nuestro favor.

Él fue cargado, repleto, henchido o colmado completamente con cada uno de los sucios y podridos pecados que habían cometido aquellos por los cuales Él vino a morir.

De esta manera, delante de Dios, Él se presentó y fue encontrado culpable, Él llegó a ser como uno quien necesitó limpieza de pecados.

“Además, debemos recordar que obviamente Su sacerdocio fue en un sentido real, totalmente diferente del sacerdocio Aarónico.
En el sentido de que Su sacerdocio es un sacerdocio eterno según el orden de Melchîsedec.”

“PORQUE este Melchîsedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, el cual salió á recibir á Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo,
Al cual asimismo dió Abraham los diezmos de todo, primeramente él se interpreta Rey de justicia; y luego también Rey de Salem, que es, Rey de paz;
Sin padre, sin madre, sin linaje; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, mas hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.
Pues mudado el sacerdocio, necesario es que se haga también mudanza de la ley.
Porque aquel del cual esto se dice, de otra tribu es, de la cual nadie asistió al altar.
Porque notorio es que el Señor nuestro nació de la tribu de Judá, sobre cuya tribu nada habló Moisés tocante al sacerdocio.
Y aun más manifiesto es, si á semejanza de Melchîsedec se levanta otro sacerdote,
El cual no es hecho conforme á la ley del mandamiento carnal, sino según la virtud de vida indisoluble;
Pues se da testimonio de él: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melchîsedec.”
Hebreos 7

Y en otro sentido, el sacerdocio del Señor JesúsCristo tenía el patrón del sacerdocio Aarónico.

“Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el mismo cielo para presentarse ahora por nosotros en la presencia de Dios.” Hebreos 9:24

“PORQUE la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos á los que se allegan.” Hebreos 10:1

Arriba ^

De esta manera Cristo tenía que ser lavado ceremonialmente antes de poder ofrecer al Cordero del sacrificio.

¿Cómo podía Él ser lavado? Cristo no podía ir al templo y usar la fuente o lavabo localizada allí, porque ella solo podía ser usada por los levitas, y el Señor Jesús descendía de la tribu de Judá.

Además, la fuente o lavabo en el templo estaba relacionada al altar en el templo y a los lugares santos. El altar del Señor Jesús debía ser la cruz.

“ASI que, la suma acerca de lo dicho es: Tenemos tal pontífice que se asentó á la diestra del trono de la Majestad en los cielos;
Ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que el Señor asentó, y no hombre.”
Hebreos 8:1-2

Y el lugar santo debía ser el cielo.

“Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el mismo cielo para presentarse ahora por nosotros en la presencia de Dios.” Hebreos 9:24

De esta manera, algo totalmente diferente al lavabo del templo era requerido para Su purificación ceremonial.

“Es por eso que Dios nos presenta a Juan el Bautista, quien fue un individuo transitorio, levantado para ser por un lado un puente entre la ley del Antiguo Testamento, y por otro, del nuevo convenio que debía ser establecido por el Señor Jesús.”

El padre de Juan, Zacarías; fue un sacerdote de la simiente de Aarón, y su madre Elizabeth, fue descendiente de Aarón. De esta manera Juan el Bautista, tenía línea o grado sacerdotal.

El fue propia e inherentemente cualificado para administrar la purificación ceremonial por medio de agua. Además, él fue mandado específicamente por Dios á bautizarle con agua.

“Entonces Jesús vino de Galilea á Juan al Jordán, para ser bautizado de él.
Mas Juan lo resistía mucho, diciendo: Yo he menester ser bautizado de ti, ¿y tú vienes á mí?
Empero respondiendo Jesús le dijo: Deja ahora; porque así nos conviene cumplir toda justicia. Entonces le dejó.”
Mateo 3:13-15

El punto focal de la oficina sacerdotal de Juan el Bautista, estuvo distintivamente relacionada al sacerdocio Aarónico, el cual ya casi había terminado.

La tarea de Juan el Bautista, fue de ser el que preparó el camino para el Señor Jesús, llevando a cabo el lavado ceremonial y anunciándolo como el Mesías.

Pero debido a que el sacerdocio del Señor Jesús no fue de la tribu de Leví, Juan tuvo que llevar a cabo esta tarea en otro lado, y no en el templo. Es así que Juan se encontraba en el río Jordán bautizando y llamando al arrepentimiento.

El rito bautismal que él fue dado a ofrecer, no podía tener menos significado de aquel de las purificaciones ceremoniales detalladas en la ley del Antiguo Testamento, y con seguridad fue adecuado para la purificación ceremonial de un sacerdote.

Los lavados o purificaciones y sacrificios del Antiguo Testamento fueron sombras o representaciones de la purificación que Cristo proveería por medio de Su expiación, y ellas señalaban a la salvación que sería provista por el Mesías que vendría.

De la misma manera, el bautismo de Juan también señalaba a la purificación que sería provista por la expiación de Cristo.

EL SEÑOR JESÚS ES BAUTIZADO

Ahora el Sumo Sacerdote, el Señor Jesús ha arribado a la escena, pero como ya aprendimos, antes que Él pudiese empezar oficialmente a llevar a cabo Su obra como el Sumo Sacerdote para cumplir toda justicia, Él debía ser purificado ceremonialmente.

Juan el Bautista ha arribado para aplicar el lavado ceremonial al Señor Jesús. La purificación anticipada por medio de las representaciones ceremoniales, está a punto de ser un hecho en la historia.

Esta purificación llegaría a ser un hecho en la historia mientras Dios derramaba Su ira sobre el Señor Jesús cuando Él fue a la cruz. La sombra o representación del lavado o bautismo provisto por Juan el Bautista es intensa y agudamente enfocada.

De todos modos ese bautismo es solamente una sombra o representación. El bautismo propiciado por Juan el Bautista, de sí mismo no tenía ningún valor de limpieza de la misma manera que la sombra de un árbol no tiene sustancia de sí misma.

El árbol puede existir sin la sombra, pero la sombra no es nada sin el árbol. Mientras mas cerca se encuentre la sombra del árbol, más claramente reflejará ella la sustancia del árbol.

Entonces Juan clama por arrepentimiento, él habla del bautismo o de la purificación para el perdón de pecados.

“Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo del arrepentimiento para remisión de pecados.” Marcos 1:4

Suena casi como si la cruz ya hubiese tomado lugar, podemos ver que el bautismo de Juan junto con el bautismo de los apóstoles antes del tiempo de la cruz, fueron de la misma naturaleza como los lavados o purificaciones del Antiguo Testamento en el sentido de que ellos fueron simplemente sombras, o representaciones de un evento futuro.

Pero estos bautismos fueron mucho más intensos y vibrantes en significado. Ellos apuntaron o señalaron al requerimiento de que debemos tener nuestros pecados lavados para recibir salvación.

“Ambos, el arrepentimiento y la total ablución de los pecados pueden ser logrados solamente por la acción de Dios al aplicar a nuestras vidas el lavado provisto por Cristo Jesús.”

Entonces, el drama se desenvuelve, el Cordero del sacrificio está en la escena. El Sumo Sacerdote quien va a ofrecer el sacrificio ha arribado, y ambos son el Señor Jesús.

En la próxima sección de nuestro estudio, empezaremos viendo al río Jordán como una representación del infierno. Rogamos a nuestro Dios que estos estudios sean de gran bendición y crecimiento espiritual para todo aquel que estudia.

1 | 2 | 4 | 5 | 6 | Sumario <-- Haga Clic aquí para entrar a otra sección.

Arriba ^



Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.