A La Iglesia En Laodicea

Apocalípsis 3 (2 de 2)

Por el Hno. Harold Camping
Traducido al Castellano por los Hnos. Ricardo y Olga Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

NOTA DE LOS TRADUCTORES: Esta traducción es del estudio publicado en 1996.

3:14 “Y escribe al ángel de la iglesia en LAODICEA: He aquí dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios:”

“Amén” originalmente es una palabra Hebrea que ha sido traducida al Griego y en nuestro caso, al Castellano. Esta palabra significa verdadero, con toda seguridad, absolutamente, o confiable.

Cuando Jesús dice “De cierto, de cierto te digo…” la parte donde dice “De cierto…” es la frase de esta palabra “Amén” en este verso en Apocalipsis.

Dicho de otro modo, cuando Dios dice “De cierto, de cierto te digo…”  Él está usando esta expresión para llamar nuestra atención a una verdad muy importante. La esencia de Dios es la verdad y la confiabilidad, de aquí que Él sea el Amén.

Después, Jesús se identifica a sí mismo como “…el testigo fiel y verdadero…” Un testigo es aquel que declara o da testimonio de lo que es la verdad.

Toda la Biblia es la declaración de Dios para los seres humanos  Esto es lo que aprendemos en 2Pedro 1:21 “Porque la profecía no fué en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo.” Estos hombres fueron movidos por Dios a escribir lo que Dios quiere que sepamos.

“El Señor JesúsCristo también es “…el testigo fiel…” en el sentido de que Él es la personificación del Verdadero Evangelio en fidelidad absoluta a Su Padre.”

Él se despojó de toda Su gloria, tomó la naturaleza humana, murió en la cruz y resucitó para ascender al cielo suministrando salvación gratuita para todos aquellos que creerían en Él.

Finalmente el Señor se identifica a sí mismo como “…el principio de la creación de Dios:” Obviamente esto no significa que Él fue el primero en ser creado.

Cristo no tiene principio  La palabra “…principio…” en este verso sería traducida mejor como la fuente de poder o el regente de la creación.

3:15-16 “Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni caliente. ¡Ojalá fueses frío, ó caliente! Mas porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.”

De la manera que Él hizo en los otros mensajes, Cristo empieza enfatizando que nada de lo que pasa en cualquiera de Sus iglesias escapa Su vista.

De esta manera, a pesar que la iglesia en Laodicea parezca a otros que se encuentra bien, Cristo conoce su verdadera condición, la cual no es ni fría ni caliente. Algo muy significante es lo que Dios declara que Él preferiría que ellos fuesen, o sea el uno o el otro.

Una congregación que está caliente es una que ama profundamente al Señor. Esta congregación indaga o escudriña diligentemente las Escrituras para de esta manera conocerle mejor y también conocer Su voluntad mucho mejor a medida que Él revela más y más.

Una congregación que está caliente cumple, defiende y preserva Sus mandatos alegremente. Una congregación que está caliente soporta pacientemente las pruebas y tribulaciones y diligentemente proclama El Verdadero Evangelio a todas las naciones.

Una congregación que está fría es obviamente todo lo contrario, por esta razón no será vista por otros como una congregación del Señor JesúsCristo.

Aquellos en la congregación que tienen algo de sensitividad espiritual, rápidamente reconocerán su apostasía, deslealtad y deserción, e inmediatamente buscarán a otra congregación donde puedan verdaderamente adorar a Dios.

Pero el hecho de que esta iglesia sea tibia es tan abominable, detestable y aborrecible para el Señor Jesús, que Él está listo a vomitarla  ¿Por qué? Obtenemos una idea del problema en el próximo verso.

3:17 “Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un cuitado y miserable y pobre y ciego y desnudo;”

Esta es una iglesia orgullosa y satisfecha de sí misma. Los miembros de esta iglesia están orgullosos de haber sido bendecidos ricamente por Dios, presumiblemente porque ellos han podido disfrutar de un gran incremento en su membresía y sus actividades.

“Esto es típico de muchas iglesias hoy en día, especialmente de aquellos que acogen, amparan o defienden el llamado evangelio de la prosperidad y sanidad corporal.”

Esto es típico también de aquellos que presentan, exhiben o exteriorizan prodigios y milagros, lo que a propósito hace que las gentes se sientan bien. Y de aquellos que han cambiado el Servicio de adoración del Domingo en nada mas que un programa de entretenimiento elaborado.

El crecimiento de estas iglesias es la historia del éxito de nuestros días.

Debido a que ellos están tan enriquecidos financieramente, ellos son vistos por otros de la misma manera que ellos se ven; lo cual es como siendo “ricos”.

Glorificando un presupuesto incremental, ellos continúan agregando amenidades a los programas que ellos ofrecen y continúan edificando instalaciones e infraestructuras cuando y donde ellas son necesitadas.

Convencidos de que la bendición de Dios es sinónimo de la riqueza material, ellos piensan que a ellos no les falta nada.

Pero Dios les declara aquí que de hecho ellos espiritualmente son “…miserable y pobre y ciego y desnudo;” Y ellos ni siquiera lo saben.

Como puedes ver, de acuerdo al estándar de Dios, los no salvos, si importar la cantidad de dinero o la buena salud que posean están espiritualmente en bancarrota. Solo los verdaderos creyentes son ricos y prósperos.

Este es el problema con las iglesias que están más preocupadas con el incremento de sus miembros que con presentar TODO el consejo de Dios.

Cuando las iglesias endulzan, suavizan y rebajan el Evangelio para hacerlo más atractivo a los hombres, son esclavizados y engañados a creer que son verdaderos creyentes nacidos en Cristo, sin embargo ellos se mantienen espiritualmente en bancarrota.

3:18a “Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico,”

Este el antídoto de Cristo para los tibios. Dios en 1Pedro 1:6-7 nos permite ver lo que Cristo aquí quiere decir con lo referente al “oro” y dice: “En lo cual vosotros os alegráis, estando al presente un poco de tiempo afligidos en diversas tentaciones, si es necesario, Para que la prueba de vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual perece, bien que sea probado con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra, cuando Jesucristo fuera manifestado:”

“El oro del que Dios se refiere a esta iglesia tibia, es el de tener Su fe en medio de las tribulaciones y una confianza implícita y total en el Señor JesúsCristo.”

Dios reitera esta verdad en Zacarías 13, donde Él tipifica a aquellos que llegarán a ser salvos, bajo la fracción de 1/3.

Dios declara de estos en el verso 9 “Y meteré en el fuego la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y probarélos como se prueba el oro  El invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío: y él dirá: Jehová es mi Dios.”

Como puedes ver, para reforzar, robustecer su fe y para conformarlos a la imagen de Cristo, Dios refina a todos Sus escogidos con pruebas y tribulaciones.

Cuando una congregación tiene suficiente fe para colgar toda su existencia en lo que la Palabra de Dios enseña en lugar de ganar la alabanza de los hombres, esta dejará de ser tibia.

¿COMPRANDO FE?

Pero ¿cómo es que uno compra oro, o compra fe de Dios? Sin dinero y sin precio. Comprando sin dinero y sin precio es la forma que Dios representa la salvación por medio de Su gracia.

Dios en Isaías 55 por ejemplo empieza con esta invitación: “A TODOS los sedientos: Venid á las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad, y comed  Venid, comprad, sin dinero y sin precio, vino y leche. ¿Por qué gastáis el dinero no en pan, y vuestro trabajo no en hartura? Oídme atentamente, y comed del bien, y deleitaráse vuestra alma con grosura. Inclinad vuestros oídos, y venid á mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes á David.”

Vino y leche en este contexto es una figura de la salvación  Dios efectivamente está diciendo que: “¿Por qué gastas dinero y trabajas para comprar cosas que no tienen valor eterno? ¿Por qué no compras algo de mi parte lo cual tiene valor eterno sin dinero y sin precio?  Simplemente ven a mí con un corazón humillado y arrepentido y escucha lo que tengo que decir”

3:18b “…y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez;…”

Cuando no tenemos salvación, estamos espiritualmente desnudos delante de Dios con todos nuestros pecados expuestos.

Antes que Adán y Eva pecaran ellos estaban físicamente desnudos, pero no tenían vergüenza  Después que se rebelaron contra Dios, lo primero que hicieron fue tratar de cubrir su desnudez física.

Ellos trataron de esconderse de Dios  Esa vergüenza física que ellos sintieron fue una representación de su vergüenza espiritual, de aquí, que el Señor declara a la iglesia de Laodicea que ellos deben llegar a ser salvos siendo “…vestido de vestiduras blancas…” de la justicia de Cristo.

Ellos tienen que reconocer en lo profundo de sus corazones que ellos son pecadores que merecen ser lanzados al infierno, y que solo con Cristo como su Salvador es que su desnudez espiritual puede ser cubierta.

3:18c “…y unge tus ojos con colirio, para que veas.”

¿Qué es este colirio? ¿Recuerdas que cuando Jesús llegó Él habló de Él mismo como la luz del mundo? Y ¿recuerdas que Él sanó a un ciego?

Para un ciego todo es oscuridad o negro, pero una vez que sus ojos son abiertos, él puede ver la luz, y debido a que él puede ver la luz él puede diferenciar entre las cosas bonitas y las cosas feas que están alrededor de él.

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Similarmente, un impío está espiritualmente ciego y por ende no puede ver la realidad de lo horrible de su condición pecaminosa, ni tampoco el horror de su condenación eterna. Tampoco él puede ver la realidad de la belleza de Cristo siendo su Salvador personal por medio de fe.

“Debido a que el Señor Jesús es la luz del mundo, Él es el “…colirio…” que los impíos necesitan sea aplicado en sus ojos espirituales para que de esta manera ellos puedan ver.”

3:19 “Yo reprendo y castigo á todos los que amo: sé pues celoso, y arrepiéntete.”

Habiendo amenazado con vomitarlos de Su boca, el Señor Jesús viene ahora con una Palabra de esperanza  Esta iglesia no está mas allá de Su misericordia, pues el Señor implica aquí que aquellos que Él ama Él está listo a reprenderlos y castigarlos.

El hecho de que el Señor solamente reprende y castiga a aquellos que Él ama es discutido en Hebreos 12 empezando en la mitad del verso 5aprendemos:

“Hijo mío, no menosprecies el castigo del Señor, Ni desmayes cuando eres de él reprendido. Porque el Señor al que ama castiga, Y azota á cualquiera que recibe por hijo. Si sufrís el castigo, Dios se os presenta como á hijos; porque ¿qué hijo es aquel á quien el padre no castiga? Mas si estáis fuera del castigo, del cual todos han sido hechos participantes, luego sois bastardos, y no hijos.”

Después leemos esta declaración de confirmación en el verso 11: “Es verdad que ningún castigo al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; mas después da fruto apacible de justicia á los que en él son ejercitados.”

En nuestras vidas individuales algunas cosas no salen muy bien, estamos inundados de toda clase de problemas y tribulaciones.

Bien, Dios trae estas cosas a nuestras vidas por muchas razones entre las cuales una de ellas es para humillarnos a entender lo incapaces, impotentes e inhábiles que somos realmente, y para incrementar nuestra dependencia en Dios.

Esto también puede ser cierto en una congregación.

Los miembros de la iglesia en Laodicea piensan que ellos tienen todo bien y por ello han llegado a convertirse en una congregación satisfecha de sí mismos.

Debido a que Dios no los ha dejado por completo todavía, Él indica que Él los castigará para que ellos se arrepientan.

3:20 “He aquí, yo estoy á la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré á él, y cenaré con él, y él conmigo.”

Este verso se encuentra entre uno de los más mal entendidos de las Sagradas Escrituras  El contexto aquí es que debido a que tantos en la iglesia de Laodicea no son realmente salvos, Dios sostiene la posibilidad de que la salvación todavía sea dada a algunos de ellos.

Pero con este verso muchos teólogos enseñan que Dios viene con una oferta de salvación a cada persona del mundo, y para que un individuo llegue a ser salvo depende de este individuo el hacer una decisión de su “libre albedrío” y de esta manera invitar al Señor Jesús a habitar dentro de su corazón.

“Esta enseñanza (de que Dios no tiene control sobre quien Él va a salvar) está totalmente en contradicción con la enseñanza de salvación por gracia que la Biblia enfatiza repetidamente.”

Para ayudarnos a entender Apocalipsis 3:20 mucho mejor, Dios nos ha proporcionado Efesios 2 y empezando con el verso 1 Dios declara: “Y DE ella recibisteis vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, En que en otro tiempo anduvisteis conforme á la condición de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora obra en los hijos de desobediencia: Entre los cuales todos nosotros también vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira, también como los demás.”

UNA IMPOSIBILIDAD

Este pasaje declara que todas las personas que han llegado a alcanzar salvación estuvieron en un momento espiritualmente muertos.

De la misma manera que el resto del mundo, ellos eran seguidores de Satanás, ya que eran cadáveres espirituales, no había posibilidad de que ellos de sí mismos invitaran a Cristo a sus corazones cuando Cristo vino a las puertas de sus corazones.

Entonces ¿cómo es que ellos llegaron a alcanzar salvación? Esto lo aprendemos en los versos 4-5: “Empero Dios, que es rico en misericordia, por su mucho amor con que nos amó, Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo; por gracia sois salvos;”

Los verdaderos creyentes son salvados en su totalidad solamente por misericordia y gracia de Dios  Él nos resucitó, Él nos vivificó a pesar de que estábamos muertos en nuestros pecados.

El hecho de que Dios solamente es el que efectúa la salvación es repetido en muchos pasajes de la Biblia incluyendo a Juan 6:44 “Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.”

Regresando a Apocalipsis 3:20 donde Dios declara: “He aquí, yo estoy á la puerta y llamo…” note que la próxima frase declara: “…si alguno oyere mi voz…” ¿quién puede escuchar la voz de Cristo? ¿Alguna persona con sus oídos? Ya aprendimos que ninguno puede, pues estamos muertos antes de que Él nos dé Su salvación.

En cada uno de Sus mensajes a las siete iglesias Jesús concluye con esta declaración: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias.” Y como aprendimos escudriñando cuidadosamente las Escrituras, Dios está hablando de oídos espirituales.

Entonces, siguiendo el principio bíblico de 1Corintios 2:13 de acomodar lo Espiritual con lo Espiritual, o dicho de otro modo; de interpretar la Biblia con la Biblia, aprendemos que en este verso aquellos que pueden escuchar Su voz, son solo aquellos a quienes se les ha dado oído espiritual por la gracia y voluntad Soberana de Dios.

CENANDO JUNTOS

Además Dios indica en el verso 20 que Él cenaría con nosotros y que nosotros cenaríamos con Él  Esto es tipificado o representado por medio de la cena del Señor Jesús donde Él se sentó, partió el pan y dijo: “…Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí.” Lucas 22:19b

“Cuando Dios nos convierte en uno de Sus hijos, estamos en comunión con el Señor JesúsCristo  Estamos cenando en Él, estamos comiendo con Él, de esta manera el Señor Jesús nos está alimentando con Su Palabra.”

Esto encuentra su cumplimiento mas alto cuando recibamos nuestros cuerpos glorificados en el último día y lleguemos al cielo.

Mas tarde en Apocalipsis la Biblia toca este tema en el capitulo 21 cuando Dios usa la representación de la fiesta de la boda de …la santa ciudad, Jerusalem nueva…. y el Cordero.

3:21 “Al que venciere, yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.”

Hemos visto la frase “Al que venciere…” algunas veces en Apocalipsis 2 y 3  Nosotros somos vencedores porque Cristo ha vencido a nuestro favor  Nosotros estamos caminando en Sus pisadas. Entonces Él declara: “…yo le daré que se siente conmigo en mi trono…”

Para entender esto, veamos Efesios 1:20-21 “La cual obró en Cristo, resucitándole de los muertos, y colocándole á su diestra en los cielos, Sobre todo principado, y potestad, y potencia, y señorío, y todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, mas aun en el venidero:”

Claramente vemos la declaración de la Biblia que debido a la obra de Cristo en la cruz, le fue dada autoridad sobre todo, no solo en este mundo sino en el siglo venidero  El siglo venidero es la eternidad, mientras que este siglo es el mundo en que vivimos.

De esta manera, en este momento Cristo está reinando como Rey de reyes y Señor de señores.

No te dejes engañar por aquellos que declaran que Cristo vendrá a instituir un reinado terrenal y que vendrá a reinar por mil años en Jerusalem o en algún otro lugar en el mundo.

REINANDO JUNTOS

Pero, ¿realmente los verdaderos creyentes estarán sentados en el mismo trono de Jesús? Verdaderamente que sí, esto fue confirmado anteriormente en Efesios 2 donde vimos los primeros cinco versículos.

Mire lo que el verso 6 declara: “Y juntamente nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los cielos con Cristo Jesús,” Dios no solamente salva a Sus escogidos, Él los hace sentar con Cristo en lugares celestiales.

¿Dónde está sentado Cristo? A la diestra de Dios el Padre  De esta manera, cuando Dios nos da Su salvación nosotros también estamos sentados a la diestra de Dios.

Recuerda que en la Biblia el estar sentado es una representación que indica estar reinando  Nuestro trono está a la diestra de Dios.

Si, físicamente todavía estamos aquí en esta tierra, y esto es pues Dios nos ha dado la comisión de representar a Cristo como Sus embajadores en esta tierra.

De esta manera nuestro trabajo es el de enviar la Palabra de Dios a todas las naciones y dejar que el mundo vea la obra de Dios en nosotros por medio de nuestra forma de vivir.

Nosotros reinamos en el sentido que juntos con el Espíritu Santo podemos socavar la casa de Satanás y traer las ovejas perdidas de Cristo de regreso al reino de Dios.

3:22 “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias.”

El último verso de Apocalipsis 3 es el mismo verso que ha sido repetido siete veces  Dios está acentuando el hecho de que todas las instrucciones que Él ha dado a Sus iglesias son para todas las congregaciones y para cada creyente a través del tiempo a escucharlas, poner atención y obedecerlas.

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Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.