Gracias A Dios Por Juzgar A Satanás

Apocalípsis 19

Por el Hno. Harold Camping
Traducido al Castellano por los Hnos. Ricardo y Olga Pereddo
fuentedsabiduria@hotmail.com

“Entretanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.” 1Timoteo 4:13

NOTA DE LOS TRADUCTORES: Esta traducción es del estudio publicado en 2002.

19:1 “DESPUÉS de estas cosas oí una gran voz de gran compañía en el cielo, que decía: Aleluya: Salvación y honra y gloria y potencia al Señor Dios nuestro.”

Esto posiblemente te sorprenda, pero Apocalipsis 19 es el único capítulo en el Nuevo Testamento donde la Palabra Aleluya es encontrada y solo 4 veces. La vemos aquí en el verso 1, y otra vez en los versos 3, 4, y 6.

Esta palabra es tomada del Hebreo hallel que significa alabar o ensalzar y jah que significa Dios. En “…una gran voz de gran compañía en el cielo…” todas estas personas están alabando a Dios, y lo primero por lo que lo alaban es por la salvación otorgada.

Dios ha pagado un enorme precio por la salvación de estos, habiendo enviado a Su Hijo JesúsCristo a la tierra, y habiendo muerto en la cruz por sus pecados; ellos con toda legitimidad le dan todo el loor, toda la honra y toda la gloria solo a Él.

Para poner esto en nuestras mentes Dios en el Salmo 115 declara: “No alabarán los muertos á JAH, Ni cuantos descienden al silencio; Mas nosotros bendeciremos á JAH, Desde ahora para siempre. Aleluya.” (v. 17-18) Sí, solo nosotros los verdaderos creyentes podemos alabar a Dios y hacerlo de corazón.

19:2 “Porque sus juicios son verdaderos y justos; porque él ha juzgado á la grande ramera, que ha corrompido la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella.”

Ellos alaban a Dios por haber “…juzgado a la grande ramera…” con justicia y por haber “…vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella.”

Recordemos que entre otros lugares donde podemos encontrar donde Dios habla de la grande ramera corrompiendo la tierra está Apocalipsis 18:3 “Porque todas las gentes han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites.”

Y en el verso 24 de ese mismo capítulo, Dios la acusa por haber asesinado a Sus siervos: “Y en ella fué hallada la sangre de los profetas y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra.”

Mientras que estamos aquí en la tierra, nosotros los verdaderos creyentes no nos alegramos sobre el prospecto de que Dios condenará a todos los no salvos y los enviará al infierno para que paguen por sus pecados por toda la eternidad.

Nosotros debemos amar a nuestros enemigos. Nosotros les llevamos El Verdadero Evangelio con la esperanza que algunos de ellos lleguen a recibir salvación. Pero estas personas están en el cielo; ellos ya no son parte de este mundo lleno de pecado, entonces el deseo de ellos es ver que la perfecta justicia de Dios, sea satisfecha.

19:3 “Y otra vez dijeron: Aleluya. Y su humo subió para siempre jamás.”

Dios ha declarado que “…la paga del pecado es muerte…” Ahora que la grande ramera finalmente está recibiendo la remuneración o retribución por sus pecados, y ahora que Dios está vengando la sangre de Sus siervos, Su justicia es efectivamente satisfecha.

No nos sorprende el por qué estas personas, quienes ahora tienen la mente de Cristo, dicen una y otra vez ¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya! El hecho de que “…su humo subió para siempre jamás.” subraya que el castigo en el infierno continuará por toda la eternidad.

Esta verdad también es declarada en otras partes de la Biblia como Isaías 34 este capitulo empieza así: “GENTES, allegaos á oir; y escuchad, pueblos. Oiga la tierra y lo que la hinche, el mundo y todo lo que él produce. Porque Jehová está airado sobre todas las gentes, é irritado sobre todo el ejército de ellas: destruirálas y entregarálas al matadero por la sangre de ellos. Y los muertos de ellas serán arrojados, y de sus cadáveres se levantará hedor; y los montes se desleirán por la sangre de ellos.” (v. 1-2)

Sobre la naturaleza de este terrible castigo, leemos: “Y sus arroyos se tornarán en pez, y su polvo en azufre, y su tierra en pez ardiente. No se apagará de noche ni de día, perpetuamente subirá su humo: de generación en generación será asolada, nunca jamás pasará nadie por ella.” (v. 9-10)

19:4 “Y los veinticuatro ancianos y los cuatro animales se postraron en tierra, y adoraron á Dios que estaba sentado sobre el trono, diciendo: Amén: Aleluya.”

Cuando estudiamos Apocalipsis 4:4 vimos que los 24 ancianos simbolizan la totalidad de todos los verdaderos creyentes, donde 12 representan a los verdaderos creyentes del Antiguo Testamento y 12 a los verdaderos creyentes del Nuevo Testamento.

Cuando estudiemos el capítulo 21, el cual describe a la Nueva Jerusalem; estos dos grupos serán identificados como “…las doce tribus de los hijos de Israel.” y “…los doce apóstoles del Cordero.” (v. 12, 14)

En Apocalipsis 4 también vimos que la traducción de la frase los “…cuatro animales…” (RVA 1909) es mejor traducido como “…cuatro criaturas vivientes…” porque ellas representan al mismo Dios. Revisemos eso brevemente.

En Ezequiel 1 Dios dedica todo el capítulo para describir a las cuatro criaturas vivientes. El lenguaje allí pone en claro que aquellas criaturas vivientes no son seres celestiales desconocidos, sino que realmente son una representación de Dios.

Primeramente Dios por medio de Ezequiel declara en el primer verso de ese capítulo que “…los cielos se abrieron y vi visiones de Dios.” Y en el verso culminante: “…Esta fué la visión de la semejanza de la gloria de Jehová…”

Entre estos dos versos, el profeta describe la visión que él ve. Entre otras cosas él declara que cada una de las cuatro criaturas está acompañada de una rueda.

“Y el parecer de las ruedas y su obra semajábase al color del topacio. Y las cuatro tenían una misma semejanza: su apariencia y su obra como rueda en medio de rueda.
Cuando andaban, se movían sobre sus cuatro costados: no se volvían cuando andaban. Y sus cercos eran altos y espantosos y llenos de ojos alrededor en las cuatro.”
Ezequiel 1:16-18

Dios por medio del profeta declara que estas ruedas que acompañan a las criaturas vivientes están llenas “…de ojos alrededor en las cuatro.” y que “…el espíritu de las criaturas vivientes estaba en las ruedas.” Ezequiel 1:20

Esta representación acentúa el poder total de un Dios que todo lo ve o Su total omnisciencia y sapiencia, pues Sus ojos penetran y saben todo lo que está en el corazón de los seres humanos en todo el mundo.

Aquí en Apocalipsis, estas criaturas vivientes están alabando a Dios junto a los 24 ancianos. Anteriormente ya discutimos el estudio de Dios alabando a Dios, así que no nos sorprende cuando leemos esto aquí en este verso.

Al decir “…Amen: Aleluya.” Ellos efectivamente están diciendo. “Verdaderamente esto es lo que tiene que ser, entonces que así sea; Alabado sea el Señor.”

19:5“Y salió una voz del trono, que decía: Load á nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes.”

Ya que esta voz salió del trono, esta es la voz de Dios. Él está ordenando a todos los que le temen que lo alaben. Nosotros que hemos sido salvados somos los que verdaderamente le tememos.

Ya que Él ha abierto nuestros ojos espirituales, nos damos cuenta que si Él no nos hubiese salvado hubiésemos tenido que soportar y sufrir el castigo eterno por nuestros pecados en el infierno.

Pero ahora que hemos pasado a ser el objeto de Su misericordia, le vemos con temor reverente, reconociendo que Él es el Creador Todopoderoso, el Eterno majestuoso, el Señor soberano, el absoluto Santo y perfecto Dios.

Dios no hace excepción de personas, podemos ser los mas pequeños en esta tierra o podemos ser los mas grandes; de todos modos ante Dios, nosotros los verdaderos creyentes somos todos pecadores salvados por Su gracia. Entonces, grandes y pequeños, todos somos ordenados a alabarle por tan grande salvación.

19:6 “Y oí como la voz de una grande compañía, y como el ruido de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: Aleluya: porque reinó el Señor nuestro Dios Todopoderoso.”

Obedeciendo la orden, todos los creyentes en el cielo, identificados aquí por “…una grande compañía…” dicen a una voz “…Aleluya: porque reinó el Señor nuestro Dios Todopoderoso.” Esta vez, ellos alaban a Dios por ser el que reina sobre todos y sobre todo.

La palabra “…aguas…” representa gentes. ¿Recuerdas que en Apocalipsis 17:1 Dios enseñó a Juan: “…la condenación de la grande ramera, la cual está sentada sobre muchas aguas:”?

Entonces Dios explica a Juan: “Y él me dice: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas.” Apocalipsis 17:15 De aquí que la voz “…como el ruido de muchas aguas…” es la de una gran multitud que está compuesta de gentes provenientes de todo el mundo.

En Apocalipsis 10:3 donde Dios declara: “Y clamó con grande voz, como cuando un león ruge: y cuando hubo clamado, siete truenos hablaron sus voces.” Aprendimos que aquellos “…siete truenos…” es Dios hablando.

Pero aquí Dios declara que la voz de la multitud es: “…como la voz de grandes truenos…” Eso es porque en el cielo nuestros deseos están en total acuerdo con Dios. En el cielo, nosotros los verdaderos creyentes decimos exactamente lo que Dios diría.

19:7 “Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque son venidas las bodas del Cordero, y su esposa se ha aparejado.”

Estos verdaderos creyentes en el cielo también se están regocijando porque ellos están a punto de casarse con el Señor JesúsCristo. Ya que Dios declara en Efesios 5 que la iglesia es la esposa de Cristo, “Por esto dejará el hombre á su padre y á su madre, y se allegará á su mujer, y serán dos en una carne. Este misterio grande es: mas yo digo esto con respecto á Cristo y á la iglesia.” (v. 31-32)

Entonces nos preguntamos, ¿Por qué el matrimonio o boda del Cordero no se había llevado a cabo todavía? Bueno, eso es porque la Biblia habla de nuestra salvación de dos maneras, como algo que ya ha tomado lugar y como algo que no ha sido consumado todavía.

Por ejemplo, leemos en Romanos 8 “Porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre para estar otra vez en temor; mas habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos, Abba, Padre. Porque el mismo Espíritu da testimonio á nuestro espíritu que somos hijos de Dios.” (v. 15-16)

En otras palabras, desde que hemos recibido “…el espíritu de adopción…” somos “…hijos de Dios.” Pero el verso 23 del mismo capítulo declara que nosotros todavía estamos esperando a ser adoptados. Hablando del último día, este verso declara:

“Y no sólo ellas, mas también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, es á saber, la redención de nuestro cuerpo.”

Como puedes ver, cuando Dios nos hizo nacer de nuevo, Él nos dio un alma resucitada, pero continuamos viviendo en nuestros cuerpos maldecidos por el pecado. Pero debido a que hemos recibido el Espíritu Santo como garantía, es que nosotros hemos llegado a ser hijos de Dios.

Pero nuestra salvación no está completa hasta que hayamos recibido nuestros cuerpos resucitados, solo entonces llegaremos a ser hijos de Dios en todo el sentido de la Palabra.

19:8 “Y le fué dado que se vista de lino fino, limpio y brillante: porque el lino fino son las justificaciones de los santos.”

Para ser la esposa de Cristo, nosotros debemos estar vestidos con “…lino fino, limpio y brillante…” Nosotros podemos estar vestidos de esa manera solamente porque Cristo ha puesto sobre nosotros Su manto de justicia. Dios habla de esta verdad en Isaías 61.

“En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió de vestidos de salud, rodeóme de manto de justicia, como á novio me atavió, y como á novia compuesta de sus joyas.” (v. 10)

El Señor Jesús alude a esto en la parábola de las bodas en Mateo 22 donde el hombre que entró sin el vestido de boda, fue tirado a las tinieblas.

“Y entró el rey para ver los convidados, y vió allí un hombre no vestido de boda. Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí no teniendo vestido de boda? Mas él cerró la boca. Entonces el rey dijo á los que servían: Atado de pies y de manos tomadle, y echadle en las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes. Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.” (v. 11-14)

Esta es una representación de todos aquellos que profesan ser cristianos, pero Dios nunca les ha dado salvación, ellos no están cubiertos por el manto de justicia de Dios.

19:9 “Y él me dice: Escribe: Bienaventurados los que son llamados á la cena del Cordero. Y me dijo: Estas palabras de Dios son verdaderas.”

En la Biblia Dios declara que hay gente que es “llamada” por Dios en dos maneras diferentes. Primeramente está el llamado general del Verdadero Evangelio el cual es enviado a toda la raza humana, este es un llamado en el cual la gente de su propia voluntad, no pueden; ni quieren contestar.

Solamente aquellos que son escogidos y traídos por Dios el Padre seguirán a Cristo, de esta manera la parábola de las bodas concluye: “Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.” (v. 14)

Pero debido a Su gracia, Dios también “llama” individualmente a Sus elegidos. Ninguno de ellos puede resistir ese llamado personal. El Señor Jesús declara: “Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no le hecho fuera.” Juan 6:37

Es por eso que Dios indica que: “Porque á los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos; Y á los que predestinó, á éstos también llamó; y á los que llamó, á éstos también justificó; y á los que justificó, á éstos también glorificó.” Romanos 8:29-30

Es en este sentido que Dios ordena al apóstol Juan que escriba: “…Bienaventurados los que son llamados á la cena del Cordero…” El hecho de que el Dios Todopoderoso se rebajara a sí mismo para casarse con nosotros, seres humanos bajos, es algo que nunca en este mundo podremos entender.

Eso está totalmente lejos de nuestra comprensión finita, y Dios sabe esto obviamente; es por esa razón que Él se esmera y aquí nos asegura esto al decir: “…Estas palabras de Dios son verdaderas.” En otras palabras, Él está diciendo: Mira, esto realmente es mi intención.

19:10 “Y yo me eché á sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira que no lo hagas: yo soy siervo contigo, y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús: adora á Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.”

Este verso revela una sorpresa para nosotros (el hecho de que la persona que ha estado hablando con el apóstol Juan, no es verdaderamente un ángel, sino que es un hermano en Cristo que ya está en el cielo). Este hermano entonces le dice al apóstol Juan que se asegure de no adorarle a él, Juan no lo adora pues solamente Dios es quien debe ser adorado.

¿Qué significa que este mensajero es “…siervo contigo, y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús”? En primer lugar, una vez que Dios nos ha dado Su salvación, la Palabra de Dios llega a ser parte de nosotros, Cristo viene a habitar en nuestro ser.

Por otro lado, Dios nos ha dado el testimonio que debemos proclamar al mundo. El Señor Jesús declara: “…Paz á vosotros: como me envió el Padre, así también yo os envío.” Juan 20:21

¿Sabías que el hecho de que nosotros seríamos testigos de Dios, fue profetizado incluso en el Antiguo Testamento? Dios declara: “Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí; para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fué formado Dios, ni lo será después de mí. Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve. Yo anuncié, y salvé, é hice oír, y no hubo entre vosotros extraño. Vosotros pues sois mis testigos, dice Jehová, que yo soy Dios.” Isaías 43:10-12

Arriba ^

La frase “…porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.” enfatiza que es el Santo Espíritu quien nos cualifica para que podamos entender El Verdadero Evangelio y para que profeticemos. En otras palabras, para que declaremos fielmente la Palabra de Dios.

19:11 “Y vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que estaba sentado sobre él, era llamado Fiel y Verdadero, el cual con justicia juzga y pelea.”

Cuando Cristo vino a Jerusalem, Él llegó en total humildad sentado sobre un asno, y eso es porque Él era en ese entonces el siervo sufrido. Pero ahora, el apóstol Juan lo ve cabalgando en “…un caballo blanco…” esta es una representación de Cristo viniendo con poder y en juicio.

Dios en el Antiguo Testamento, regularmente usa caballos y carros para ilustrar juicio. Profetizando la destrucción de Tiro por medio de Nabucodonosor rey de Babilonia, Él declara:

“Porque así ha dicho el Señor Jehová: He aquí que del aquilón traigo yo contra Tiro á Nabucodonosor, rey de Babilonia, rey de reyes, con caballos, y carros, y caballeros, y compañías, y mucho pueblo.
Tus hijas que están en el campo matará á cuchillo; y pondrá contra ti ingenios, y fundará contra ti baluarte, y afirmará contra ti escudo. Y pondrá contra ella arietes, contra tus muros, y tus torres destruirá con sus martillos.
Por la multitud de sus caballos te cubrirá el polvo de ellos: con el estruendo de los caballeros, y de las ruedas, y de los carros, temblarán tus muros, cuando entrare por tus puertas como por portillos de ciudad destruida.
Con las uñas de sus caballos hollará todas tus calles; á tu pueblo matará á cuchillo, y las estatuas de tu fortaleza caerán á tierra.
Y robarán tus riquezas, y saquearán tus mercaderías: y arruinarán tus muros, y tus casas preciosas destruirán; y pondrán tus piedras y tu madera y tu polvo en medio de las aguas.”
Ezequiel 26:7-12

Tiro es usado por Dios para simbolizar a la iglesia externa, corporativa, visible, la cual cae bajo el juicio de Dios. En Nahum 3 Dios advierte de la destrucción de Nínive, la cual es otra representación del reino de Satanás.

“¡AY de la ciudad de sangres, toda llena de mentira y de rapiña, sin apartarse de ella el pillaje!
Sonido de látigo, y estruendo de movimiento de ruedas; y caballo atropellador, y carro saltador; Caballero enhiesto, y resplandor de espada, y resplandor de lanza; y multitud de muertos, y multitud de cadáveres; y de sus cadáveres no habrá fin, y en sus cadáveres tropezarán:
A causa de la multitud de las fornicaciones de la ramera de hermosa gala, maestra de brujerías, que vende las gentes con sus fornicaciones, y los pueblos con sus hechizos.”
(v. 1-4)

El hecho de que el caballo en el cual el Señor Jesús cabalga sea blanco, señala la pureza y total santidad de Dios, y los nombres que Dios da en este verso “…Fiel y Verdadero…” acentúan esos atributos específicos de Dios. Dios es absolutamente fiel llevando a cabo todos Sus compromisos y todas Sus promesas. Y Su Palabra es totalmente verdadera y totalmente confiable.

Con la última frase de este verso, Dios una vez más constituye al Día Del Juicio como la batalla final entre Él y Satanás. Él enlaza el pelear con: “..el cual con justicia juzga…” Esto confirma lo que aprendimos en Apocalipsis 16 que la batalla de Armagedón no es una batalla física, sino una representación del Día Del Juicio.

El Señor JesúsCristo “…hará guerra…” al venir en las nubes de gloria trayendo el fin a toda maldad y pecado.

19:12 “Y sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno entendía sino él mismo.”

La primera vez que encontramos la frase: “Y sus ojos eran como llama de fuego…” fue en Apocalipsis 1. Esta es una forma figurativa de enseñarnos que Cristo ve cada obra mala y pensamiento malo en cada uno de los seres humanos, y que en el Día Del Juicio, Él traerá Su juicio final sobre los no salvos.

El Señor tiene sobre “…su cabeza muchas diademas…” o coronas porque Él es el Rey de reyes y Señor de señores. A pesar de que Dios usa una gran cantidad de nombres en la Biblia para revelarnos Sus atributos, de todos modos nosotros no podemos saber todo lo que el Dios infinito es.

Nosotros solo conocemos en parte, le vemos como a través de un vidrio, a oscuras. Y es por esto que Dios declara aquí que Él tiene “…un nombre escrito que ninguno entendía…” Nadie puede verdaderamente entender todo lo que Dios es.

19:13 “Y estaba vestido de una ropa teñida en sangre: y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS.”

Esta representación de Sus vestiduras teñidas en sangre declara efectivamente que Cristo tiene el derecho singular de ser el Juez. Para expiar o borrar los pecados de todos aquellos por quienes Él vino a morir, Él soportó la ira de Dios sobre la cruz.

Ahora, para que la justicia de Dios sea vindicada, rehabilitada o restablecida; Él debe imponer el mismo juicio sobre los no salvos. No nos sorprende aprender aquí que “…su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS.” Cristo está íntimamente identificado con la Palabra de Dios.

Dios lo declara de esta manera: “EN el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” y también: “Y aquel Verbo fué hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.” Juan 1:1, 14

19:14 “Y los ejércitos que están en el cielo le seguían en caballos blancos, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio.”

¿Quiénes son estos ejércitos que le siguen? Ellos son los verdaderos creyentes, ¡los santos de Dios! Esto es lo que Dios declara: “Para que sean confirmados vuestros corazones en santidad, irreprensibles delante de Dios y nuestro Padre, para la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.” 1Tesalonicenses 3:13

También encontramos esta verdad en el libro de Judas: “De los cuales también profetizó Enoc, séptimo desde Adam, diciendo: He aquí, el Señor es venido con sus santos millares,
A hacer juicio contra todos, y á convencer á todos los impíos de entre ellos tocante á todas sus obras de impiedad que han hecho impíamente, y á todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.”
(v. 14-15)

Los millares aquí son una forma representativa de la totalidad del cuerpo de Cristo. Verdaderamente, estas son las almas de aquellos que han muerto en Cristo y quienes regresarán con el Señor en el último día. Entonces ellos serán reunidos en el aire con sus cuerpos espirituales resucitados.

Estos verdaderos creyentes están “…vestidos de lino finísimo, blanco y limpio.” En otras palabras, ellos están vestidos con el manto de justicia del Señor JesúsCristo, y de la misma manera que el Señor Jesús, ellos están cabalgando en un caballo blanco, lo que significa que ellos también vienen a juzgar.

¿Recuerdas 1Corintios 6? “¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? ¿O no sabéis que hemos de juzgar á los angeles? ¿cuánto más las cosas de este siglo?” (v. 2-3) Los santos vendrán a juzgar, no solo al mundo sino también a los ángeles caídos.

19:15 “Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella las gentes: y él los regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso.”

Una “…espada aguda…” saliendo de Su boca, es otra forma de declarar que Cristo es la Palabra de Dios, la cual “…es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.” Hebreos 4:12

Con Su Palabra, Él herirá a las naciones. La representación de Cristo rigiendo con vara de hierro es tomada del Salmo 2 donde Dios declara: “Yo publicaré el decreto: Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy. Pídeme, y te daré por heredad las gentes, Y por posesión tuya los términos de la tierra. Quebrantarlos has con vara de hierro: Como vaso de alfarero los desmenuzarás.” (v. 7-9)

De la misma manera que un alfarero quebraría y haría fragmentos de todos los vasos que no tienen valor para ser guardados, las gentes del mundo en el Día Del Juicio, serán reducidas a nada, (hablando en sentido figurado) cuando ellos sean lanzados al infierno.

Dios usa el lenguaje que declara que: “…él pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso.” en la última parte de este verso, para subrayar lo agudo, penetrante, turbador y escalofriante del pavor de la ira de Dios que los no salvos sufrirán por toda la eternidad.

19:16 “Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.”

Dios en la Biblia regularmente estima o considera a una persona y a su vestimenta o vestuario como uno o el mismo. Por ejemplo, ya hemos visto que cada hijo de Dios está vestido con el manto de la justicia de Cristo. Ese manto representa la condición espiritual que es una parte integral del verdadero creyente.

Es por eso que vemos aquí que el nombre está escrito en la vestidura del Señor. Pero, ¿por qué está también escrito en Su muslo? ¿Recuerdas cuando Eliezer fue enviado por Abraham a traer una esposa para su hijo Isaac?

“Y dijo Abraham á un criado suyo, el más viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo,” Génesis 24:2

Eliezer puso su mano bajo el muslo de Abraham y juró que él cumpliría lo que se le había ordenado. “Entonces el criado puso su mano debajo del muslo de Abraham su señor, y juróle sobre este negocio.” Génesis 24:9

¿Recuerdas también que cuando Jacob luchó con Dios junto al vado del arroyo de Jaboc? “Y como vió que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y descoyuntóse el muslo de Jacob mientras con él luchaba.” Génesis 33:25

Como puedes ver, entre el encaje del muslo de un hombre se encuentra el órgano reproductivo, y el órgano reproductivo de un judío varón era lo que era circuncidado.

Estos son símbolos que señalan a la simiente de Abraham y Jacob que vendría. Aquí, Dios acentúa que la simiente prometida, el Señor JesúsCristo es el Rey de Reyes y Señor de Señores.

19:17-18 “Y vi un ángel que estaba en el sol, y clamó con gran voz, diciendo á todas las aves que volaban por medio del cielo: Venid, y congregaos á la cena del gran Dios, Para que comáis carnes de reyes, y de capitanes, y carnes de fuertes, y carnes de caballos, y de los que están sentados sobre ellos; y carnes de todos, libres y siervos, de pequeños y de grandes”

Un ángel no puede pararse literalmente sobre el sol en este punto del tiempo, porque cuando el Día Del Juicio venga; el sol ya no existirá. Entonces, el Sol en este verso es una representación del Señor JesúsCristo. Este ángel está afirmado sobre la autoridad de Cristo.

Tampoco hay pájaros literales que están volando sobre cadáveres literales, en lugar de eso, esto es una representación o forma de hablar que Dios usa para enseñarnos que Él ha destruido totalmente al enemigo. Dios nos enseña esta representación muchas veces en el Antiguo Testamento cuando Dios habla de Su ira.

Por ejemplo Dios declara: “Y serán los cuerpos muertos de este pueblo para comida de las aves del cielo y de las bestias de la tierra; y no habrá quien las espante.” Jeremías 7:33

Y una vez mas: “De dolorosas enfermedades morirán; no serán plañidos ni enterrados: serán por muladar sobre la haz de la tierra: y con cuchillo y con hambre serán consumidos, y sus cuerpos serán para comida de las aves del cielo y de las bestias de la tierra.” Jeremías 16:4

El Señor Jesús también hace referencia a esto: “Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado.
Dos mujeres estarán moliendo juntas: la una será tomada, y la otra dejada. Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado.
Y respondiendo, le dicen: ¿Dónde, Señor? Y él les dijo: Donde estuviere el cuerpo, allá se juntarán también las águilas.”
Lucas 17:34-37

La palabra traducida como “…águilas.” también puede ser traducida como buitre o ave de rapiña, aves que comen carne en decadencia o podrida. El cuerpo es el cadáver del no salvo. El Señor JesúsCristo está diciendo que cuando Él venga como un ladrón en la noche, los verdaderos creyentes serán arrebatados durante El Rapto; mientras que los no salvos serán dejados a encarar Su juicio.

Pon atención, en este pasaje de Apocalipsis; entre las carnes de hombres también están las carnes de caballos. ¿Recuerdas que los caballos están relacionados a la fuerza en la guerra? Entonces, Dios nos está enseñando aquí que cualquier fuerza o poder que los no salvos tengan, no será de uso contra Dios, esa fuerza o poder también será totalmente derrotada.

19:19-20 “Y vi la bestia, y los reyes de la tierra y sus ejércitos, congregados para hacer guerra contra el que estaba sentado sobre el caballo, y contra su ejército. Y la bestia fué presa, y con ella el falso profeta que había hecho las señales delante de ella, con las cuales había engañado á los que tomaron la señal de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego ardiendo en azufre.”

Una vez más Dios habla del Día Del Juicio como el final de la batalla en la cual Satanás y sus seguidores harán guerra contra Cristo y Su ejército. De regreso a Apocalipsis 16, talvez recordaras que aprendimos que esta guerra es la que comúnmente es llamada la Batalla de Armagedón.

Esta batalla es prefigurada en Jueces 5 por la confrontación entre Débora y Barac del lado de Dios y Sísara del lado de los reyes de Canaán o del lado de Satanás. La confrontación será decisiva, la bestia representando a todo el reino de Satanás es puesta en prisión.

También es puesto preso el falso profeta, en otras palabras; Satanás representado a través de sus falsos profetas viniendo con prodigios y milagros para engañar a los no salvos a que le adoren.

El lago de fuego donde ellos son lanzados es una representación del infierno. En otros lados de la Biblia, Dios representa al infierno como un lugar de total oscuridad, un lugar donde el gusano no muere, y un lugar donde hay llanto y crujir de dientes.

Notemos que los dos son “…lanzados vivos dentro de un lago de fuego… ellos no son aniquilados, ellos tendrán conciencia durante el castigo eterno en el infierno.

19:21 “Y los otros fueron muertos con la espada que salía de la boca del que estaba sentado sobre el caballo, y todas las aves fueron hartas de las carnes de ellos.”

Generalmente en la Biblia, la palabra “…otros…” o “…remanente…” es usada para referirse a los verdaderos creyentes, al pueblo de Dios. Nosotros los verdaderos creyentes somos el remanente escogido de entre toda la raza humana, y somos quienes Dios ha decidido por medio de Su gracia, escoger para salvación.

Pero en este contexto esta palabra tiene dos significados y ambos señalan a los no salvos. Primeramente, esta enfatiza que nadie escapará el juicio de Dios. Después de haber dicho que la bestia, o todo el dominio de Satanás ha sido puesto en prisión, Dios enseguida señala al falso profeta como uno de aquellos que es lanzado al lago de fuego.

Ahora, Dios declara que cada uno de los que quedan de los seres humanos también será condenado. Más específicamente, el remanente aquí se refiere a aquellos que corporativamente pertenecen a una iglesia donde regularmente se hubiesen congregado los verdaderos creyentes, pero a pesar de que estas personas se consideran a sí mismos hijos de Dios, ellos nunca han nacido de nuevo.

Entonces, cuando el Día Del Juicio venga; ellos serán “…muertos con la espada que salía de la boca del que estaba sentado en el caballo…” en otras palabras, ellos recibirán la segunda muerte.

Ya que el Día Del Juicio viene tan rápidamente, realmente es necesario que cada persona se asegure que verdaderamente es un hijo de Dios. Mucho hay por perder para seguir jugando el juego de hacer creer que somos hijos de Dios.

Humíllate delante de Dios y busca Su misericordia. “Por lo cual, hermanos, procurad tanto más de hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os será abundantemente administrada la entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Por esto, yo no dejaré de amonestaros siempre de estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente.” 2Pedro 1:10-12

Arriba ^



Todas las citas bíblicas han sido tomadas de la Antigua Versión Reina-Valera Revisión de 1909.